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Versión Estenográfica de la Sesión Solemne del Senado de la República para recibir en el Pleno la visita del presidente de la República de Polonia

Versión Estenográfica de la Sesión Solemne del Senado de la República para recibir en el Pleno la visita del presidente de la República de Polonia, Andrzej Duda.

Versión Estenográfica de la Sesión Solemne del Senado de la República para recibir en el Pleno la visita del presidente de la República de Polonia, Andrzej Duda. 

 

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Se reanuda la Sesión Solemne para recibir la visita del presidente de la República de Polonia.

 

 

 

La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, expresa la más cordial bienvenida al señor Andrzej Duda, presidente de la República de Polonia.

 

 

 

Sea usted bienvenido, señor Presidente.

 

 

 

También recibimos con mucho agrado al señor Kazimierz Matuszny, presidente del Grupo de Amistad Polonia-México, Cámara de Diputados de la República de Polonia.

 

 

 

Łukasz Mikołajczyk, presidente del Grupo de Amistad México-Polonia.

 

 

 

Senador Martinovsky, integrante del Grupo de Amistad Polonia-México, del Senado de la República de Polonia.

 

 

 

A la señora Beata Wojna, embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la República de Polonia en México.

 

 

 

Al embajador Francisco del Río López, director general para Europa, Secretaría de Relaciones Exteriores, representante del Canciller.

 

 

 

Al embajador Alejandro Negrín Muñoz, embajador de los Estados Unidos Mexicanos en la República de Polonia.

 

 

 

Y también a la distinguida comitiva que acompaña al señor Presidente, les pedimos que se pongan de pie los que están aquí y los que están allá arriba también.

 

 

 

Muchas gracias, compañeras y compañeros legisladores.

 

 

 

Señor Presidente:

 

 

 

El Senado de la República se congratula con su visita a este recinto legislativo. No solamente porque esta es la primera visita oficial de un Jefe de Estado polaco a México desde hace varias décadas o porque nos acercamos ya a las celebraciones, el próximo año, del 90 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países y del Centenario de la Independencia de Polonia.

 

 

 

También porque tenemos la oportunidad de valorar y reconocer tanto el carácter prioritario como el estado inmejorable de nuestros vínculos en prácticamente todos los rubros de intercambio y de cooperación.

 

 

 

Nos complace tenerlo en nuestro país, pero esencialmente en la sede del Poder Legislativo mexicano. Nos complace la noticia de la reciente conformación en el Senado y en la Cámara de los Diputados, del Grupo de Amistad Polonia-México.

 

 

 

En el Senado mexicano estamos alistándonos para este acercamiento y consolidar un próximo encuentro de trabajo entre ambos poderes legislativos, en reciprocidad a esta gran iniciativa.

 

 

 

En México hay una profunda admiración por Polonia y sus legados a la humanidad. Es el país de los grandes avances científicos de la astronomía universal; desde Copérnico y su modelo heliocéntrico; hasta la fundación de la química moderna con Marie Curie al frente de grandes descubrimientos en la disciplina.

 

 

 

La tierra de Chopin, es la nación que ha visto nacer a 18 laureados con el Premio Nobel; así como a grandes líderes religiosos tan cercanos a México y a los mexicanos, como el Papa Juan Pablo II o estadistas como Paderewski o Walesa, que defendieron la soberanía nacional y los valores de la libertad y de la democracia.

 

 

 

Para México, Polonia es aún más importante, es el país de origen de una comunidad vibrante y trabajadora que ha impulsado el desarrollo de actividades empresariales, científicas y artísticas. Desde entonces, surge una primera gran convergencia histórica entre ambos países.

 

 

 

México y Polonia hemos defendido de manera constante el valor de la apertura al mundo, como fuente de enriquecimiento cultural y prosperidad económica; como oportunidad para el entendimiento y la cooperación entre los pueblos, y nunca como un impedimento o un obstáculo para el desarrollo.

 

 

 

Las economías polaca y mexicana son sólidas y de un enorme dinamismo, con un potencial extraordinario de crecimiento y una creciente presencia en los mercados mundiales.

 

 

 

En un contexto de desaceleración económica en el Continente Europeo, Polonia se ha consolidado como la sexta economía de la Unión Europea; la de más rápido crecimiento acumulado en la última década; la que registra el mayor aumento del Producto Interno Bruto entre los países de Europa Central y del Este. Y prácticamente la única donde los efectos de la recesión del 2008 no han producido embates significativos.

 

 

 

Por nuestra parte, México se proyecta a convertirse en la sexta economía a nivel mundial para el año 2050 y es ya la segunda más grande de América Latina. Una de las primeras 15 economías a nivel mundial y la que registra tasas constantes de crecimiento económico aún en contextos realmente desafiantes.

 

 

 

Ambos países tenemos la fortuna de ser herederos de pueblos milenarios y arraigadas tradiciones y valores culturales. Nuestra historia evoca tanto en América Latina como en Europa, a importantes esfuerzos para preservar la identidad y la independencia nacional, la integridad territorial y la autodeterminación de nuestros pueblos.

 

 

 

Como en el pasado, frente a retos actuales provenientes del proteccionismo, el nacionalismo exacerbado, el unilateralismo y la intransigencia en el escenario internacional, Polonia y México debemos ser aliados de una respuesta contundente a favor de la globalización, la interdependencia y el multilateralismo, la protección de los derechos humanos y los principios esenciales de la coexistencia pacífica entre naciones soberanas y democráticas.

 

 

 

Nos corresponde, desde luego, predicar con el ejemplo; y para ello, las oportunidades de la relación bilateral, sus múltiples puntos de encuentro y convergencias resultan idóneos.

 

 

 

En primer lugar, el impulso a la relación bilateral pasa por un esfuerzo multidimensional para favorecer el conocimiento mutuo. Es preciso, por tanto, plantear un aumento sustancial en el número de intercambios académicos, científicos, tecnológicos, culturales y artísticos, pero sobre todo promover nuevos mecanismos recíprocos, tanto comerciales como de inversión.

 

 

 

Como la excelentísima embajadora de Polonia en México lo ha dicho en reiteradas ocasiones, en épocas de crisis e incertidumbres sobre el futuro, hay que mirar más allá de lo tradicional y lo cercano y buscar las oportunidades que entrañan nuevos mercados.

 

 

 

Si bien aún estamos próximos a alcanzar el verdadero potencial de estos intercambios, nos complace saber, por ejemplo, de la inminente apertura de una oficina de promoción comercial de Polonia en México, la segunda que el gobierno polaco inaugura en el hemisferio, y del respaldo que tenemos de Polonia para actualizar y modernizar el Acuerdo Global sobre Asociación Económica, concertación política y cooperación entre México y la Unión Europea.

 

 

 

Señor Presidente: Le aseguro que ver a México como uno de sus mercados prioritarios no sólo nos honra sino que también nos compromete. Así como México está llamado a ser la puerta de entrada de Polonia a la región latinoamericana y caribeña, aprovechando la amplia red de tratados comerciales con que contamos, Polonia puede convertirse en la de México en Europa Oriental.

 

 

 

Le aseguro que Polonia tiene en México la puerta de entrada a un espacio promisorio para el intercambio comercial y la cooperación.

 

 

 

El impulso de la relación bilateral pasa por un aprovechamiento de experiencias y políticas públicas para el beneficio recíproco.

 

 

 

Un elemento central del crecimiento económico polaco de los últimos años tiene que ver con la reforma educativa que implementó a partir de finales de los años 90 y con importantes apuestas a favor de la innovación científica y el desarrollo tecnológico; la potencia del sector de las pequeñas y medianas empresas, su veloz transformación de una economía de renta media a una de renta alta, con tecnologías ambientales y de eficacia energética de vanguardia, sus esfuerzos actuales para el combate a la corrupción y, en términos generales, la agenda de reformas políticas, económicas y educativas llevadas a cabo por Polonia en las últimas décadas, son factores convergentes con proyectos mexicanos y  de alguna manera con los ejes rectores de la transformación actual del sistema político y socioeconómico de este país.

 

 

 

Será indispensable que el nuevo panorama de la relación bilateral incorpore el intercambio de buenas prácticas en este y en otros rubros, como el de la energía, el sector automotriz, la cooperación turística, y en materia de infraestructura, por mencionar algunos que han sido ya delineados como ejes de nuestra relación hacia el futuro.

 

 

 

Señor presidente:

 

 

 

El gran filósofo mexicano Leopoldo Zea, quien recibiera la Medalla Belisario Domínguez en el año 2000, escribió alguna vez: “Polonia es un pueblo maravilloso, siempre fiel a la cristiandad universal y con un gran apetito por el conocimiento y por lo que ocurre en países como el nuestro”.

 

 

 

Estamos ciertos de que la publicación en polaco de La Nueva Historia de México, del Colegio de México, la exhibición de una exposición denominada Frida Kahlo y Diego Rivera en el contexto polaco que se exhibirá en el  Centro de Cultura Samek Empoznan a partir de septiembre próximo, entre muchas otras actividades, que incluyen exhibiciones fotográficas de Manuel Álvarez, eventos gastronómicos de comida tradicional mexicana y exhibiciones de cine mexicano, contribuirán notablemente al conocimiento recíproco de culturas, circunstancias y oportunidades de interacción.

 

 

 

Su visita nos muestra que la distancia geográfica entre las naciones no debe representar un obstáculo para identificar grandes oportunidades de convergencia, intercambio e interacciones.

 

 

 

Para David Toscana, el escritor nacido en Monterrey y residente en Varsovia desde hace muchos años, evitar que el mundo se derrumbe por la incomprensión y la violencia implica cruzar puentes.

 

 

 

Este acertijo planteado por Toscana en su novela “Los Puentes de Königsberg” no sólo tiene una vigencia extraordinaria cuando proliferan las referencias irresponsables a los muros, sino también cuando hablamos de fortalecer la relación de dos hermanos que viven lejos el uno del otro, pero que comparten un gran cariño, respeto mutuo, historia, valores y nación de futuro.

 

 

 

Una vez más, señor presidente, sea usted muy bienvenido a este recinto. A partir de hoy es clara la voluntad recíproca de que nuestra relación adquiere el nivel estratégico que se requiere para conformar una alianza a favor de la libertad, del crecimiento económico, la democracia, los derechos humanos, la paz y la sustentabilidad en el mundo.

 

 

 

Enhorabuena, sea bienvenido, señor presidente.

 

 

 

Muchas gracias.

 

 

 

Conforme el acuerdo aprobado para esta Sesión Solemne, se concede el uso de la palabra al presidente Andrzej Duda, presidente de la República de Polonia.

 

 

 

Tiene usted el uso de la palabra, señor presidente.

 

 

 

PRESIDENTE ANDRZEJ DUDA: Excelentísimo señor presidente del Senado;

 

 

 

Señora presidenta de la Cámara de Diputados;

 

 

 

Señora presidenta del Grupo de Amistad México Polonia en la Cámara de Diputados;

 

 

 

Señores presidentes de los grupos parlamentarios;

 

 

 

Señoras, señores parlamentarios:

 

 

 

Quiero agradecer la invitación para realizar una visita oficial en México y la posibilidad de encontrarme con ustedes, la posibilidad de tomar la palabra durante esta Sesión Solemne del Senado.

 

 

 

Mi presencia en el seno del parlamentarismo mexicano es una señal de que nuestras relaciones entran en el mejor nivel.

 

 

 

Eso se ve también en firmada por mí y por el Presidente de México, declaración conjunta de socios estratégicos en México y Polonia.

 

 

 

Para mí es un gran honor que, como primer Presidente de la República de Polonia, en la historia realizo una visita oficial estatal en México.

 

 

 

En México, una Ciudad que tiene un lugar muy importante a nivel internacional, tanto en cuanto a cuestiones políticas como económicas.

 

 

 

Sé que los ciudadanos de México son personas con visiones, orgullo, igual que los polacos.

 

 

 

Nos une el respeto a los valores, como libertad, independencia, pero también respeto a la familia, a la tradición, la solidaridad y dignidad de cada persona.

 

 

 

Para nosotros los polacos, pero sé también que para muchos habitantes de México, la persona que personificaba todos estos valores, fue mi gran compatriota, hoy Santo, Juan Pablo Segundo.

 

 

 

Yo sé que amaba México y amaba a los mexicanos, con el mismo amor que siempre tenía a la Patria, a Polonia.

 

 

 

Se puede decir que sentía tener dos patrias: Polonia, donde nació, y México.

 

 

 

Estimadas señoras y señores:

 

 

 

En el sistema internacional ocurren hoy día unos cambios dinámicos, históricos.

 

 

 

Observamos que se forma una nueva división geopolítica. Los expertos que se ocupan de las relaciones internacionales dicen que se pueden restablecer las zonas de influencias de grandes potencias.

 

 

 

Polonia no es partidaria de un mundo así pensado. Polonia quiere un mundo creado en virtud de cooperación, seguridad y derecho internacional, unidad, igualdad de todos los estados.

 

 

 

Y entiendo que México, para nosotros, es un socio importante para crear ese mundo del que estoy hablando.

 

 

 

Señoras y señores:

 

 

 

Tenemos que hacer conjuntamente este esfuerzo, porque en muchos lugares del mundo hay personas que viven temiendo por su vida, y lo que es más importante, no ven ningunas perspectivas en el futuro.

 

 

 

Polonia, de una forma consecuente, expresa su opinión de resolver los conflictos y cuestiones de refugiados a sus raíces.

 

 

 

Ahí donde hay guerras, ahí donde la gente, las personas realmente sufren y por eso dirigimos nuestra ayuda humanitaria y militar a la Región del Oriente próximo y apelamos a la sociedad internacional a que emprendan unas actividades eficaces para que se termine aquella guerra y otras guerras.

 

 

 

La cuestión de la guerra y la paz no es para nosotros un tema teórico.

 

 

 

Nuestra frontera, en Ucrania, sigue un conflicto armado por la violación abierta del derecho internacional y vulneración de la integridad territorial de Ucrania.

 

 

 

Por eso hacemos hincapié de una forma tan fuerte en cuanto a la necesidad de restablecer las normas básicas y en relaciones internacionales.

 

 

 

Y también sentimos responsabilidad, como líderes del mundo actual, de no llevar a nuevas divisiones sino crear una comunidad basada en mutuo respeto.

 

 

 

Juan Pablo II decía, aconsejaba diciendo: “tenemos que emprender un esfuerzo de cooperación para fortalecer la paz entre nosotros y nuestro alrededor”.

 

 

 

Y no podemos dejar a ningún país, por lo pequeño, frágil, débil que sea, fuera del ámbito de nuestras comunidades.

 

 

 

Hay que obrar en la política de tal manera para que se respete siempre la dignidad humana de cada ser humano, y no dejar al margen a ningún ciudadano.

 

 

 

Juan Pablo II dijo esas palabras durante la peregrinación a Polonia, a mi patria y su patria, en 1997, y se dirigió a siete presidentes de Europa Central en la ciudad de Gniezno, la antigua histórica capital de Polonia, en el año 97.

 

 

 

Hoy día estoy plenamente persuadido que precisamente una cooperación solidaria y de respeto al derecho internacional, nos brinda a la comunidad de diferentes nacionalidades, la legitima para hacer resistencia a la fuerza y proteger la paz en el mundo. Por eso la política exterior polaca realiza, protege, promueve esos tres valores: la solidaridad, la comunidad y la paz, mediante el derecho internacional.

 

 

 

El primer valor, la solidaridad, es un concepto muy próximo a los polacos. Para mis compatriotas, solidaridad es el sinónimo de libertad y también es el nombre de un movimiento social que permitió realizar un cambio pacífico político, abandonando el régimen que se basaba en la mentira y la opresión. Eso dio a la solidaridad polaca una fuerte existencia y gracias a la sensibilidad común, protegió a los ciudadanos.

 

 

 

Polonia quiere obrar de forma solidaria y no sólo a nivel de su sociedad y nación, sino también a nivel de las relaciones con otros países. La solidaridad supone un desarrollo para el bienestar de todos los grupos sociales y naciones, y no sólo de los más fuertes y los más influyentes.

 

 

 

La política solidaria es una política que vela por los más débiles y no se deja presionar por los más fuertes. A nivel nacional, la política económica emprende actividades que han de asegurar los intereses de la nación del Estado en los momentos de crisis.

 

 

 

La gran crisis financiera de 2008 demostró una vez más que el dinero tiene su nacionalidad. Y si falta una supervisión adecuada de los Estados y entidades supranacionales, la situación lleva a abusos.

 

 

 

Sus víctimas sobre todo son los más pobres, es el Estado el que tiene que velar por la solidaridad, comunidad nacional y reaccionar contra los errores del mercado y restablecer un equilibrio justo.

 

 

 

Al mismo tiempo, una política solidaria económica permite crear una posición internacional importante, pero nunca en detrimento de otro Estado. Se trata de abandonar una cooperación económica que únicamente en teoría supone trato igual a todas las partes y en la práctica se basa en aprovecharse de los socios.

 

 

 

En la globalización de los mercados existe una necesidad de competencia, pero como la competencia es un fenómeno natural e incluso positivo entre los países y los empresarios, tiene que tener un carácter de competencia sana y sólo si es así tenemos una oportunidad de contribuir a que se creen productos de mejor calidad y que se trabajen en nuevas soluciones innovadoras, así que de esta manera pueden llevarnos a un provecho mutuo.

 

 

 

Queremos, como Polonia, de esta forma precisamente crear nuestras relaciones económicas con otros países, incluido México.

 

 

 

Estamos dispuestos a esa solidaridad y cooperación solidaria.

 

 

 

Estoy persuadido de que esa cooperación es posible y será provechosa para ambos países y nuestras naciones. El potencial de nuestros países es muy grande.

 

 

 

Nos encontramos aquí en México en la décimo quinta economía del mundo, un país que es miembro del grupo G-20 y yo represento a un país que es la séptima economía de la Unión Europea y el mayor mercado de Europa Central.

 

 

 

Quisiera que mi visita aquí en México, cuyo elemento muy importante son cuestiones de negocios, de la economía, contribuye a la realización de este objetivo.

 

 

 

Señoras y señores, nuestros logros en la cooperación económica, nos permiten mirar de forma esperanzada el futuro. Hoy día en el 2015, el valor del intercambio sobrepasó un millar de dólares.

 

 

 

También nos alegra mucho el crecimiento de inversiones. En 2015, las inversiones mexicanas en Polonia eran de dos millones de dólares y las empresas polacas en total aquí invirtieron 12 millones de dólares.

 

 

 

Así nuestros países han creado nuevos puestos de trabajo y yo espero que esa tendencia positiva siga desarrollándose porque tenemos un gran potencial, sobre todo en los sectores principales de nuestras economías. Para una cooperación fructífera, económica, la amenaza más fuerte es falta de paz, la falta de seguridad, del caos, la guerra.

 

 

 

Por su resultado, la comunidad internacional tiene que ceder la fuerza y los intereses de los países más grandes y más fuertes, por eso Polonia promociona la idea de cooperación internacional en los contactos de los países de su región y continente.

 

 

 

Expresamos la cooperación dentro del Grupo de Visegrád de cuatro vecinos más próximos de Polonia, y al mismo tiempo emprendemos actividades en el marco de bloque de la región que llamamos “La iniciativa de Tres Mares”, que supone el desarrollo de las infraestructuras, la seguridad energética. Se trata de los países que están entre el Mar Báltico, Mar Adriático y el Mar Negro y esa iniciativa va a verse en la Segunda Cumbre de Tres Mares, en julio del año corriente, en Polonia se va a celebrar esa cumbre.

 

 

 

Al mismo tiempo, un ámbito de nuestra actividad política es la Unión Europea. Somos país miembro importante de la Unión Europea y ahora nos enfrentamos a unos retos relacionados con una gran migración, conflicto militar en Ucrania y la decisión de la Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea.

 

 

 

Europa y la Unión Europea son un ámbito natural para nosotros, un ámbito político y económico y por eso Polonia es consecuente en declararse a favor de una unidad europea y está en contra de la división y jerarquización de los países.

 

 

 

Nosotros entendemos que Europa será fuerte cuando se base en cuatro unidades: la unidad de las instituciones de integración europea, el derecho internacional, el mercado europeo y el presupuesto en cuanto a la política común.

 

 

Dentro de estas unidades, los ciudadanos de la Unión Europea deberían tener derecho de dinero, utilizar las libertades europeas. Quien divide Europa obra en contra de Europa y quien divide el occidente también lo debilita.

 

 

 

Consecuentemente aumentamos nuestra actividad a nivel global; 20 millones de mis compatriotas viven fuera de su patria, también aquí en México. Me siento orgulloso de su aportación al desarrollo de los países en los que viven y también de que la mayor parte de mis compatriotas que viven fuera de Polonia, de nuestra cultura y tradición. Los polacos que están en el mundo suponen un acervo para la política global polaca.

 

 

 

Otros elementos que quiero mencionar es nuestra actividad económica, que es hoy día particularmente importante, porque Polonia está buscando socios para su desarrollo.

 

 

 

Queremos construir con socios globales una economía moderna innovadora en el Siglo XXI, la economía polaca y mundial.

 

 

 

El siguiente elemento de muestra actividad global es la política a favor de la paz y seguridad. El año pasado Polonia fue huésped de la Cumbre de la OTAN, que ha sido considerada un éxito.

 

 

 

Durante esa Cumbre se han tomado decisiones que fortalecen la seguridad. Entre otras cuestiones, la presencia militar de la OTAN, también en Polonia.

 

 

 

Ahora, estamos solicitando la participación en el Consejo de Seguridad de la ONU, como miembro no permanente, para promocionar los valores que acabo de mencionar: la paz, la libertad y la solidaridad internacional.

 

 

 

Y en este momento quiero agradecer a las autoridades mexicanas por el apoyo que prestan a Polonia, para que sea miembro no permanente en los años 2018-19, del Consejo de Seguridad de la ONU.

 

 

 

Estimadas señoras y señores:

 

 

 

La geografía, la que decide si los países o sociedades se sienten próximas, eso depende de las personas, su apertura, su cordialidad, su interés, las ambiciones comunes, objetivos y valores.

 

 

 

Y en este sentido puedo decir que Polonia y México son países vecinos.

 

 

 

Nos sentimos próximos y confío en que tenemos un gran potencial para construir unos lazos amigables, como socios para muchos años próximos.

 

 

 

Y podemos contar unos con otros basándonos en el lema más importante en Polonia, por nuestra y vuestra libertad.

 

 

 

Ayer, de una forma simbólica, he recibido un gran regalo de la Ciudad de México. He recibido las Llaves de la Ciudad de México, y como Presidente de la República de Polonia, les quiero asegurar que voy a utilizar esas llaves, sin duda.

 

 

 

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias por sus palabras, señor Presidente.

 

 

 

Señor Andrzej Duda:

 

 

 

Agradecemos mucho su visita al Senado de la República.

 

 

 

Igualmente agradecemos a los distinguidos invitados que nos acompañaron el día de hoy.

 

 

 

Y solicito a la Comisión designada, se sirva acompañar a nuestros distinguidos invitados hasta las puertas de este Recinto.

 

 

 

Y con esto damos por finalizada la Sesión Solemne.

 

 

 

Y solicito a los señores senadores permanecer en sus lugares, para continuar con la sesión.

Versión Estenográfica de la conferencia magistral “Reencuentro España-México, 40 años después”

Versión Estenográfica de la conferencia magistral “Reencuentro España-México, 40 años después”, impartida por el presidente de honor de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Marcelino Oreja Aguirre, a la que convocan la Mesa Directiva y el presidente del Senado de la República, senador Pablo Escudero Morales.

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