Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

 Versión estenográfica de la presentación del maestro Juan Antonio Ferrer Aguilar, titular del Instituto de Salud para el Bienestar, INSABI, en su comparecencia ante la Comisión de Salud del Senado de la República, con motivo de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno.

 

SENADOR MIGUEL ÁNGEL NAVARRO: La presencia del maestro Juan Ferrer, se hace en un momento en el que el mundo entero y particularmente en México, el eje del debate, el eje de la discusión, el eje del análisis es la salud.

 

Consideramos que en particular, la salud debe de ser escuchada, entendida y debe de participar no solamente los legisladores y legisladoras que hemos tenido la apertura en todo momento para escuchar a la sociedad.

 

Creemos que los razonamientos que pudiéramos hacer cada una y cada uno, son de fondo. Y son de fondo, en un momento en que en México en particular, el número de casos de COVID alcanza 1 millón 205 mil 229, y un total de defunciones nacional, de 111 mil 655 casos al día de ayer; más la carga de mortalidad que tenemos en las diversas enfermedades crónico-degenerativas que afectan a los mexicanos y las mexicanas.

 

Por lo tanto, hacer un análisis con responsabilidad y subrayo, con responsabilidad, es necesario de cara a la sociedad para que la misma tenga la certeza o tenga la seguridad, de que sus representantes populares, que sus instituciones de la República estamos al tanto de su salud, estamos al tanto de sus preocupaciones y estamos de manera dinámica, trabajando por el bien de todas las mexicanas y mexicanos.

 

Voy a conceder, con el permiso de las legisladoras y legisladores, el uso de la voz al maestro Juan Antonio Ferrer Aguilar, director general del INSABI, para que haga su intervención hasta por 20 minutos.

 

Tiene usted la palabra, maestro Ferrer.

 

MAESTRO JUAN ANTONIO FERRER AGUILAR: Buenas noches.

 

Con su permiso, senador Miguel Ángel Navarro, presidente de la Comisión de Salud.

 

Saludo con afecto y me da gusto estar al lado de la senadora Alejandra Noemí Reynoso, del estado de Guanajuato. Gracias por estar aquí.

 

A nuestro amigo, querido, el senador Américo Villarreal Anaya, integrante de la Comisión de Salud.

 

Y, un saludo con mucho respeto al senador Ricardo Monreal Ávila, quien es el presidente de la Junta de Coordinación Política.

 

Estoy aquí con el gusto y respeto que merece esta soberanía. Comparezco ante ustedes con motivo de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno del Presidente Constitucional de México, licenciado Andrés Manuel López Obrador.

 

Como ustedes tienen conocimiento, el INSABI inició funciones el 1º de enero de 2020. Para febrero de este mismo año, teníamos celebrados 32 acuerdos de coordinación con las entidades federativas del país.

 

En estos acuerdos, se estableció el modelo de salud para el bienestar, SABI, basado en la atención primaria a la salud, que privilegia la prevención de enfermedades y la promoción de la salud; informándole a ustedes que existe coordinación efectiva entre el INSABI y los 32 secretarios de Salud de México.

 

Y, repito, existe una coordinación efectiva entre el INSABI y los 32 secretarios de Salud de nuestro país.

 

A fin de hacer realidad el fortalecimiento de los servicios de salud a las personas sin seguridad social, para el INSABI se establecieron cuatro pilares fundamentales:

 

Uno. Que no falten médicos y enfermeras.

 

Dos. Que no falten medicamentos.

 

Tres. Rehabilitación y mejoramiento de la infraestructura hospitalaria.

 

Cuatro. Regularización del personal sanitario del país.

 

Sobre el primer punto de médicos, enfermeras y demás personal sanitario, les hago saber que se tiene considerado para el siguiente año en el 2021, el plan de regularización de más de 17 mil trabajadores.

 

En este rubro y, después de todos los acercamientos posibles con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Hacienda nos autorizó este número de plazas y para el año 2024 más de 80 mil trabajadores de salud habrán sido regularizados.

 

En este programa y, conforme a la ley, se reconoce como premisa para el trabajador de la salud, su antigüedad, su desempeño y necesidades de servicio en las diferentes entidades del país.

 

Recordemos que en el primer nivel de atención, es fundamental la atención médica en los centros de salud, pero existe desde hace más de tres décadas un déficit estructural de recurso humano, ya que sólo en un 20 por ciento de los centros de salud del país, se tiene personal de base.

 

Recordemos también que en el primer nivel es fundamental la atención médica, porque ahí resolveremos casi el 80 por ciento de los padecimientos de la población.

 

Con la puesta en marcha del Modelo SABI, los centros de salud serán fortalecidos y creados como un ente resolutivo y garante de la atención de calidad que se debe brindar a la población.

 

Su función debe ser integral, con un equipo compuesto por personal de enfermería y gestor comunitario, enfocados a la prevención de enfermedades y a la promoción de la salud; además, a la atención de las enfermedades prevalentes en cada territorio y en cada región.

 

Decirles a ustedes, se contratará en el año 2021 a 7 mil 100 médicos y enfermeras para los centros de salud, que hoy están cubiertos por personal que realiza servicio social.

 

De esta manera, garantizaremos que en todos los centros de salud del país exista un responsable titulado, con una clara definición de lo que es territorio-población, para la atención a la salud, acorde al Modelo SABI.

 

El médico en formación que realiza su servicio social, seguirá en los consultorios para complementar su intrusión, bajo la tutela del médico graduado.

 

Es importante destacar que la participación social juega un papel clave en el modelo SABI, donde se considera la participación de la comunidad y de las autoridades locales, en busca de abordar las determinantes sociales de la salud.

 

Sólo de esta forma podemos avanzar en busca del bienestar de las personas.

 

En el abasto de medicamentos en este ejercicio 2020, se llevó a cabo la compra consolidada, bajo la coordinación de la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

 

La Coordinación Nacional de Abasto del INSABI, con la participación de todo el sector salud, constituyó la demanda y supervisó la distribución de los medicamentos en todo el territorio nacional.

 

Para el año 2021, la compra de medicamentos y material de curación, se convino con la UNOPS.

 

Por ello fue necesario, en primer lugar, la modificación a las leyes mexicanas, que no permitía a nuestro país la adquisición a través de organismos internacionales.

 

El convenio firmado por la Secretaría de Salud Federal, establece la participación de proveedores nacionales e internacionales con el aseguramiento de mejores precios y calidad de los fármacos y material de curación.

 

Decirles aquí, también, que la COFEPRIS hará su papel como ente regulador sanitario y verá que se cumplan todas las reglas que nuestro país tiene conforme a la Norma Oficial Mexicana.

 

El INSABI integró la demanda de medicamento y material de curación donde intervienen las 32 entidades federativas.

 

Muchas gracias a todos los estados del país porque cumplieron en tiempo y forma para que llenáramos todos los requisitos de integrar una verdadera demanda conforme a la morbilidad de cada región en el país.

 

Además, están integrados en esta demanda, completo, el IMSS, el ISSSTE, SEDENA, SEMAR, PEMEX, los institutos nacionales y los hospitales regionales de alta especialidad.

 

Hoy, después de un sondeo de mercado y la adjudicación de proveedores, estamos previendo el abasto de medicamentos y material de curación de las claves prioritarias a partir del primer mes, es decir, en enero del 2021.

 

La entrega, por supuesto, será gradual y continua por parte de los proveedores.

 

Para los primeros meses, también tenemos resuelto el abasto con la extensión de contratos que se firmaron en el ejercicio 2020 y conforme a la disposición de la Ley de Adquisiciones y su Reglamento, haremos la extensión hasta un 20 por ciento, como lo marca la ley.

 

Otro importante logro, es la firma del convenio para la adquisición de vacunas y medicamentos para enfermedades huérfanas, con la Organización Panamericana de la Salud, la OPS, que abarca un total de 26 claves.

 

Ya se integró la demanda de todo el Sector Salud y se tienen avances significativos en el proceso de compra para estar en posibilidad de garantizar el abasto conforme al Calendario Nacional de Vacunación y cubriendo la necesidad de los pacientes con enfermedades olvidadas.

 

En materia de recursos destinados a la salud, el INSABI ha transferido a las entidades federativas, a las 32 entidades federativas, la totalidad de los recursos que le corresponden para el ejercicio fiscal 2020.

 

Esto no sucedía con el antiguo modelo del Sistema de Protección Social de Salud, conocido como Seguro Popular.

 

Ahora, le depositamos a todos los estados antes de iniciar cada trimestre, con millones, con pesos y centavos, completa la transferencia de los recursos por instrucciones del Presidente de la República.

 

Asimismo, en el programa U013, vertiente 2, que se denomina Médicos y Medicamentos Gratuitos, se realizó la rehabilitación integral de 680 centros de salud en 30 estados del país.

 

La inversión en este rubro, fue de 4 mil millones de pesos, ejercidos esos 4 mil millones de pesos en su totalidad, por las entidades federativas.

 

En este Programa, se han transferido recursos líquidos en el orden de 5 mil 299 millones de pesos, a 31 entidades del país.

 

En el caso de la Ciudad de México, no se transfieren recursos, porque no se considera la Ciudad de México como una ciudad con, digamos, falta de economía o de economía baja; sino se considera como una ciudad de economía alta. Entonces, no le toca porque así lo dice la ley.

 

En el caso del Fondo de Salud para el Bienestar, que es atención de enfermedades que provocan gasto catastrófico, necesidades de infraestructura y abasto de medicamentos; su Comité Técnico autorizó con la opinión favorable de la Secretaría de Hacienda, las correspondientes reglas de operación en las que se sentaron las bases para ejercer los recursos de una manera eficiente.

 

Al 30 de noviembre, se han transferido un total de 7 mil 188 millones 384 mil 379 pesos, a todas las entidades del país. Les menciono tres rubros importantes de estas intervenciones financiadas: VIH, mediante el tratamiento antirretroviral y monitoreo con pruebas CD-4, carga viral y estudio de resistencia, por un monto de 3 mil 630 millones 551 mil 593 pesos con 8 centavos.

 

El cáncer de mama, con un monto de 1 mil 485 millones 155 mil 36 pesos con 97 centavos.

 

Las enfermedades lisosomales, que son enfermedades congénitas, como saben aquí los señores doctores, se han transferido 285 millones 76 mil 767 pesos con 89 centavos.

 

Para la compra de insumos COVID, se conformó un Comité Técnico de expertos del sector salud quienes, con base en su experiencia y a un análisis previo, determinaron los requerimientos para los 981 establecimientos de salud que dan atención a la pandemia, a lo largo y ancho del país.

 

Este Comité determina lo que el INSABI va a comprar, con base en la demanda, la calidad de los insumos y la cantidad de lo que se requiere. Estos equipos de profesionales de la salud, se encuentran adscritos al IMSS, al ISSSTE, a los institutos nacionales, a los hospitales regionales de alta especialidad y a la Secretaría de Salud.

 

Me gustaría afirmar que la reconversión de hospitales es posible, así se lo expreso a ustedes, es posible gracias al apoyo de los secretarios de Salud de cada entidad federativa; al apoyo de los jefes jurisdiccionales, 266 jefes jurisdiccionales en el país; el apoyo de los directores de hospitales, de los 981 hospitales; el apoyo del personal de Enfermería; el apoyo de personal médico y el apoyo del personal sanitario, como son camilleros, anestesiólogos y personal administrativo y de limpieza.

 

Aprovecho, desde esta alta Tribuna, para reconocer el trabajo llevado a cabo a lo largo de más de diez meses, por todo el personal sanitario del país. En verdad, esta actividad requiere de un doble esfuerzo por las condiciones de atención que se brindan a cada uno de los pacientes contagiados.

 

En materia de infraestructura hospitalaria, este Gobierno heredó 327 hospitales abandonados. No les digo el número exacto de los centros de salud, porque cada día aparecen más.

 

En dos años de trabajo organizado, se han rescatado 26 hospitales en 17 entidades del país, que hoy ya están funcionando y atendiendo a la población.

 

En proceso tenemos 106 obras en 24 entidades federativas. Señalo un punto importante: no es solamente concluir la obra, es equipar el hospital con la mejor tecnología y el mejor equipo, y es destinar recursos humanos y financieros, para la operación y funcionamiento de cada hospital.

 

Alrededor de un año y medio, establecen los expertos, que la inversión que se tuvo en el hospital se gasta con el funcionamiento y la operación cuando ya entra en funcionamiento un hospital.

 

En el contexto de la emergencia sanitaria declarada por la Organización Mundial de la Salud el pasado 11 de marzo del 2020, nos toca enfrentar el desafío de salud pública más importante de los últimos 100 años, causado por la pandemia de COVID-19.

 

La humanidad, como ustedes saben, no se había enfrentado desde hace varias décadas a una terrible enfermedad, como es la causada por el virus SARSCOV-2.

 

El Instituto de Salud para el Bienestar, respondió, junto con las 32 Secretarías de Salud del país y las demás instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud a una necesidad imperiosa de contención de la transmisión y la atención de los enfermos contagiados por el virus.

 

Todas las instituciones, incluyendo el sector privado, con quien firmamos un convenio de colaboración, han puesto sus mejores esfuerzos en acciones destinadas a salvar vidas, disminuir la transmisión del virus de persona a persona, proteger a los trabajadores de la salud, reforzar la vigilancia epidemiológica y aumentar las capacidades de la Red Nacional de Laboratorios en las entidades federativas.

 

Este esfuerzo del sector para enfrentar la pandemia, representó aumentar los recursos humanos con especialistas, enfermeras, inhaloterapeutas, camilleros, afanadores, en más de 50 mil trabajadores distribuidos en 81 establecimientos de salud en el país, dedicados a la atención de COVID-19.

 

En INSABI estamos trabajando principalmente, y menciono algunos rubros:

 

Adquirir los equipos de protección personal dedicados o destinados a los 32 estados de la República y a las instituciones federales que lo han requerido.

 

Señalo alguno: Cubrebocas N-95 de la marca 3M, que alcanza tres millones de piezas.

 

Si alguien me pregunta por qué señalo que son 3M, porque eso es lo que requieren los doctores y lo que piden los médicos. Eso es lo que piden las enfermeras para poder trabajar y estar seguros de su seguridad personal para no provocar un contagio.

 

Además, las mascarillas quirúrgicas, como ésta que portamos todos nosotros de dos y tres capas, hemos comprado más de 48 millones de piezas.

 

Hemos comprado 411 mil goggles; ocho millones 490 piezas de batas; hemos comprado un millón de caretas; hemos comprado batas quirúrgicas, ocho millones 490 mil piezas. Guantes de nitrilo, 5 millones 800 mil piezas.

 

Una especial atención fue el equipamiento hospitalario.

 

Al iniciar la pandemia en nuestro país, se contaba con apenas el 40 por ciento para cubrir las necesidades. Por ello, se adquirieron cinco mil 219 ventiladores mecánicos, por un monto superior a los 4 mil millones de pesos, que fueron suministrados a las 32 entidades federativas, a los institutos nacionales del país, a los hospitales de alta especialidad, al IMSS, al ISSSTE, a SEDENA y a la Secretaría de Marina.

 

Se adquirieron mil 769 camas y de este total mil 278 camas son camas hospitalarias; y 491 camas son de terapia intensiva.

 

Se contaba al inicio de la pandemia con 3 mil 552 camas de terapia intensiva que tenía médico especialista, médico general, enfermera general, enfermera especialista, técnico; y hoy las 32 entidades federativas, los institutos nacionales y los hospitales de alta especialidad; el IMSS, el ISSSTE, SEDENA, tenemos 11 mil 265 camas de terapia intensiva con personal sanitario completo.

 

Con estas acciones, ningún mexicano se ha quedado sin la atención debida, ya que la reconversión hospitalaria fue gradual y planeada.

 

El Programa Nacional de Reparación de Ventiladores, abarcó un total de mil 528 unidades en 27 entidades federativas, 19 hospitales de la CCINSHAE y hospitales de alta especialidad y el ISSSTE, lo que significó un ahorro para el país de mil 204 millones de pesos.

 

Hoy nuestro país cuenta con un stock suficiente para enfrentar la llegada, en esta época invernal, de la sindemia COVID-Influenza.

 

Se han adquirido más de cuatro millones de piezas de medicamentos específicos para la atención moderada y grave de la COVID, que incluye sedantes, relajantes musculares, vasopresores, antiinflamatorios, entre otros.

 

Inmunidad de terapia intensiva, un paciente con COVID consume cuatro veces más sedantes que un paciente con cualquier otra patología.

 

Se han adquirido, para un adecuado control epidemiológico, 603 mil sets de diagnóstico de laboratorio PCR.

 

Y aquí les anuncio que vamos a seguir adquiriendo pruebas-diagnóstico de laboratorio PCR para ingresarlos a los hospitales en urgencias y principalmente en la zona metropolitana del país.

 

El Sector Salud se siente satisfecho de que, en todo momento, incluso el más crítico de la pandemia, se contó con la capacidad humana y de camas hospitalarias para atender a la población.

 

Queda patente el humanismo del personal sanitario para atender a todas y todos los pacientes.

 

SENADOR MIGUEL ÁNGEL NAVARRO QUINTERO: Señor Director: concluyó su participación. Por favor continúe, pero nos pasamos ya cinco minutos prácticamente.

 

MAESTRO JUAN ANTONIO FERRER AGUILAR: En un minuto acabo.

 

En el INSABI se ha reclutado y contratado 18 mil 886 trabajadores para 30 entidades, entre médicos, enfermeras, laboratoristas y técnicos radiólogos, destinado a la atención exclusiva de la COVID.

 

Además, se transfirieron recursos para la contratación de 4 mil 29 plazas en los institutos nacionales y hospitales de alta especialidad, y 4 mil 331 plazas para el Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado, el ISSSTE, que suman un total de 27 mil 246 plazas autorizadas de personal médico, paramédico y afín.

 

Se han capacitado 105 profesionales de la salud de todo el sector, fundamentalmente médicos generales y enfermeras generales, en más de 210 sesiones de capacitación diaria.

 

En esta emergencia, hemos apoyado a hospitales en la instalación de redes de gases medicinales, reparación de sus equipos de aire acondicionado, impermeabilizantes, instalaciones eléctricas y ampliaciones de infraestructura, entre otros.

 

El esfuerzo de compra de insumos médicos para atender la pandemia, contó con el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

 

Hacerle frente a esta pandemia, ha requerido el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Secretaría de Marina, para poner en funcionamiento 32 hospitales en 17 entidades federativas, aplicándose, por primera vez en nuestro país, el Plan DN-III-E en salud.

 

Sin duda, el firme compromiso y la colaboración de las fuerzas armadas, ha sido fundamental para organizar los servicios de salud en favor del pueblo de México.

 

Hoy, el país cuenta con protocolos de actuación diferentes que después señalaré, si me permiten.

 

Senadores. Senadoras:

 

Está en marcha la transformación del sistema de salud a través del declive del modelo SABI, que está centrado en las necesidades de las personas, su familia y las comunidades, con énfasis en la prevención y la promoción de la salud.

 

Hemos dado otro paso importante: la gratuidad que comprometió el Presidente de la República desde el 1º de diciembre de 2020, aplicado para el tercer nivel de atención; que se logró modificando el marco legal y aportando recursos financieros, como lo hizo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al incrementar el presupuesto en casi 7 mil millones de pesos a los institutos nacionales y hospitales de referencia.

 

La estrategia de la 4T está fundamentada en la capacidad de garantizar el derecho a la salud, como lo establece el artículo 4º constitucional.

 

Para terminar, quiero celebrar en este recinto, la participación solidaria y la hermandad entre todos los estados; puesta de manifiesto con la colaboración y el apoyo entre ellos mismos, al acudir a reforzar las capacidades humanas en los lugares donde han repuntado los contagios.

 

De esta forma, vamos avanzando con la plena conciencia y el respaldo de trabajar por la salud de nuestro pueblo.

 

Es ese optimismo como corriente de fondo, que motiva las razones para seguir remando. Trabajamos por la salud y por el bien de México.

 

Muchas gracias.