Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Versión estenográfica del mensaje del senador Ricardo Monreal Ávila, Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, en la instalación de la Comisión Especial para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030 en México.

  

¿Qué tal? Primero, felicitar, Nancy, te felicito, felicito a todos los senadores de esta Comisión Especial para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030 en México.

 

Me parece una decisión muy importante. No quería perderme la oportunidad de saludarlas, de saludarlos, a la Presidenta de la Mesa Directiva, al embajador Juan Ramón de la Fuente, a todos los coordinadores que están conectados; no pude conectarme en oficina y voy del sur hacia el centro en viaje, pero no quise perderme esta oportunidad de conectarme con todos ustedes.

 

Quiero felicitarlas, felicitarlos. Saludo con mucho afecto y con mucho respeto a los coordinadores de los grupos parlamentarios.

 

Sé que está conectado el senador Dante Delgado, siempre comprometido con las causas de la 2030, de la agenda.

 

También está el senador Mancera, coordinador parlamentario del PRD.

 

Por supuesto, está la senadora Geovanna del Carmen Bañuelos, del Grupo Parlamentario del PT.

 

Esta agenda 2030 es clave para lo que está por venir, por eso no podíamos desapercibir y tampoco estar ausente de la misma. En ella participan un grupo de senadores, de senadoras valiosas de todos los grupos parlamentarios; es un grupo plural.

 

También quiero saludar al gobernador de Colima, José Ignacio Peralta, porque sé que él preside la Comisión 2030 en la CONAGO, esta organización de gobernadores que es indispensable estar reunidos y estar trabajando juntos.

 

También a Antonio Molpeceres, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México; y a Abel también, subjefe de análisis e innovación de la oficina de la Presidencia de la República, que lo vi conectado.

 

A Martha Herrera, presidenta de la Red Pacto Mundial México.

 

También al embajador Miguel Ángel Ruiz Cabañas, que es representante de la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas.

 

A todos, creo que también estaba el gobernador de Michoacán. A todas y a todos los más sinceros y cordiales saludos a la distancia.

 

En efecto, lo escuché muy bien, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo que llamamos la Agenda 2030 fueron concebidos como una hoja de ruta para darle continuidad a los logros y pendientes de los objetivos de desarrollo del milenio; una tarea extraordinaria que nos hemos propuesto todos los países que suscribimos.

 

Pendientes que causan dolor y sufrimiento de millones de personas alrededor del mundo, cuya atención debe ser una prioridad para la comunidad internacional y que incluso bajo condiciones normales atenderlos y superarlos, es una tarea titánica y compleja.

 

Estas tareas que nos hemos propuesto, son verdaderamente impresionantes.

 

Para muchas personas, el planteamiento de los objetivos resultaba incluso utópico. Para muchos es un ideal inalcanzable.

 

Yo no creo eso. Creo que, sin embargo, a pesar de esta opinión, que la pandemia que estamos viviendo, que nos ha golpeado a todos, este COVID-19, nos obliga a reflexionar sobre la importancia de contar con objetivos claros, con un rumbo fijo y con indicadores definidos que reflejen el progreso de cada país, rumbo a la eliminación de los más desgarradores males en la historia de la humanidad.

 

Por eso la Agenda 2030 es imprescindible. Pensemos, por ejemplo, en el objetivo de la agenda misma, número uno, que es poner fin a la pobreza en todas sus formas, en todo el mundo, en todas sus manifestaciones, en todo el bloque, el planeta.

 

Sabemos que de que de 1990 al 2015, el porcentaje de personas viviendo en condiciones de pobreza extrema a nivel mundial, pasó de 35 a un 10 por ciento más. Se trata de un avance significativo que refleja los logros sí, pero también los rezagos en materia de lucha por mejorar las condiciones de vida de las personas.

 

Los porcentajes que tenemos son muy alarmantes.

 

Ahora bien, es importante reconocer, desde la comunidad internacional, y desde cada particularidad nacional, que la pandemia generada por el COVID-19, pone en riesgo todos los avances, y para ello basta con revisar el pronóstico de la CEPAL, donde se estima que la pobreza en América podría aumentar en casi 5 por ciento a causa de este virus, de esta emergencia sanitaria.

 

Esta es una realidad a la que ningún país está inmune, y que además permea no sólo en alcanzar la erradicación de la pobreza sino en el avance que se había logrado para alcanzar las metas que la Agenda 2030 plantea.

 

Es decir, no nos hemos frenado en nuestros propósitos y en medio del difícil clima mundial, el papel de México y el carácter humanitario del Gobierno de la Cuarta Transformación, coincide con el anhelo de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con el afán de crear un mundo más justo, un mundo más equitativo.

 

Y, por ello, durante esta primera etapa de recuperación, las políticas implementadas por el Gobierno mexicano, se han enfocado fundamentalmente en atender las necesidades de las personas más vulnerables.

 

Obviamente es un asunto polémico, hay puntos de vista distintos, encontrados y dispares, pero es parte de la democracia.

 

Nuestro país ha avanzado también en la cooperación para el desarrollo con otros países, reflejada en el Objetivo 17, revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible, en el cual esta Administración ha jugado un papel importante desde sus inicios.

 

La Agenda 2030 debe de ser nuestra principal tarea y nuestra principal prioridad como legisladores; lo refleja la implementación del Programa de Desarrollo Integral para Centroamérica, el PDI, en el cual se invertirán 100 millones de dólares en El Salvador, en Guatemala y en Honduras.

 

Por cierto, un propósito cuestionado también, para colaborar en la construcción de soluciones conjuntas que atiendan el fenómeno de la migración, pero también, a su vez, de la deforestación y la destrucción del planeta.

 

También está ya en marcha el Tratado entre México, Canadá y Estados Unidos, el llamado T-MEC, con el cual se promoverá el cumplimiento de diversas metas incluidas dentro del Objetivo 17, como lo es el aumento de las exportaciones de los países en desarrollo.

 

Me parece pertinente hacer hincapié en que hoy inició la visita oficial del Presidente que nosotros en su mayoría hemos esbozado, hemos aportado, hemos aprobado, hemos avalado para que sea una visita que tenga frutos para nuestro país.

 

Me parece pertinente decirles que los objetivos de la Agenda 2030 deben no perder de vista que alcanzar estos objetivos es de justicia para la humanidad y para nuestro país; y que requiere, no de esfuerzos aislados sino de la conjunción de los esfuerzos de cada país.

 

Hoy más que nunca, hoy más que nunca las naciones del mundo necesitan unas de otras, y esta agenda es un mecanismo para mantenerlas unidas; para que de manera muy clara, muy conjunta, mejoremos la vida de millones de personas sin importar las fronteras y los muros que entre ellas se interponen.

 

Queremos expresar ahora, a propósito de esta Agenda 2030, nuestro beneplácito, nuestro deseo de que al Presidente de la República le vaya muy bien en su visita oficial en el vecino país del norte.

 

México tiene muchos retos, desafíos y tareas, y deseamos que el Presidente de la República asista a aquel país con dignidad y con decoro.

 

La mayoría legislativa hemos respaldado la decisión correcta de acudir a aquel país; lo hace por la mayoría, por el bien de la mayoría de nuestro país. Esperamos que le vaya bien.

 

Muchas gracias, Nancy. Muchas gracias a quienes hicieron posible esta reunión a distancia y a todos les expreso mi respeto y mi consideración.

 

Muchas felicidades