Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

• En muchos lugares se violó la ley y pusieron en riesgo la vida de los animales en cautiverio: Sen. Jorge Emilio González
El senador Jorge Emilio González Martínez, coordinador del Partido Verde presentó, en días pasados, una iniciativa de reforma y adiciones a la Ley General de Vida Silvestre con el fin de establecer los elementos mínimos que deben contener los planes de manejo de los centros de vida silvestre en confinamiento.
Explicó que los centros de vida silvestre en confinamiento integran las colecciones científicas, museográficas, parques zoológicos, circos y espectáculos públicos, bajo un mismo criterio de manejo de vida silvestre.
Se plantea que los encargados de estos centros deben registrar y actualizar cada dos años sus planes de manejo, los cuales deberán contener el número de especies; tipo de confinamiento; dieta proporcionada; cuidados clínicos; transporte para traslado; medidas de mantenimiento; medidas de educación ambiental y garantizarán el trato digno de los animales en confinamiento.
Asimismo, se propone establecer que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) expida Normas Oficiales Mexicanas que contemplen las necesidades básicas de cada especie para su vida en confinamiento.
Y es que como resultado del Subprograma Nacional de Inspección a Zoológicos, dependiente de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), en años pasados, se detectaron casos en los que no sólo se violenta la ley, también se reveló que se ha puesto en peligro la integridad física de los ejemplares hasta desenlaces fatales, derivado del mal manejo y nulo trato digno.
Se observó que la mayoría de las instalaciones de confinamiento eran inadecuadas e insalubres; que los animales carecían de alimentación; el traslado de ejemplares era incorrecto; el entrenamiento de los mamíferos terrestres y marinos provocaba lesiones, traumatismo y dolor.
A pesar de que los zoológicos deberían  ser una herramienta para conservar la diversidad biológica, preservación, estudio, reproducción e incluso reintroducción-repoblación de especies de vida silvestre. Además de promover la educación y sensibilización del público que los visita.
En cuanto al Subprograma Nacional de Inspección a Circos, aplicado en agosto de 2010 a agosto de 2012, por la PROFEPA, se aseguraron precautoriamente 301 ejemplares de fauna silvestre debido a la falta de documentación para acreditar la legal procedencia, en el momento de la visita.
Se percibió que habían especies en condiciones insalubres, que sufrían por no encontrarse en su hábitat natural, que recibían malos tratos, lesiones y estaban hacinados.
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