Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Número-1012

 

  • Debe incluirse desde la enseñanza básica para que niñas, niños y jóvenes sean capaces de generar sus propias empresas.

 

La senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, del Grupo Parlamentario del PAN, presentó un proyecto de decreto para incluir la enseñanza financiera en la Ley General de Educación que permita a los mexicanos enfrentar los retos presentes y futuros en materia económica.

 

La legisladora aseveró que en los últimos años los servicios financieros en México se han multiplicado con la incorporación de distintos instrumentos, plataformas y formas de realizar operaciones, con ello, la información que se pone a disposición de usuarios sobre condiciones, rendimientos y costos es elevada.

 

Pero no quiere decir que conozcan claramente los indicadores, y esto se debe a la poca o muy poca educación financiera que tienen los mexicanos, agregó.

 

Según la Condusef, dijo, sólo 30 por ciento de la población, cuenta con nociones en la materia, en contraste en 2018, 68 por ciento cuenta con algún producto financiero: cuentas, créditos, seguros y ahorro para el retiro.

 

No obstante, explicó más de la mitad de estos instrumentos se refieren a cuentas de nómina que significa que sólo son ocupados para acceder al efectivo y no como un incremento en la cultura económica.

 

La senadora asentó que, a pesar del importante desarrollo del país, no existe una educación financiera que permita enfrentar los retos presentes y mucho menos los futuros. Se debe impulsar y sólo lo lograremos, dijo, a partir de su inclusión en el sistema educativo mexicano.

 

Sin embargo, abundó, no sólo significa tener acceso a instrumentos resultados de la inclusión financiera, sino va más allá, significando el pleno control de las finanzas personales, implicando, entre otros beneficios, aprender a planificar un futuro solvente; administrar de la mejor forma el dinero personal; saber seleccionar qué productos y servicios se adaptan a las necesidades personales; adquirir el hábito de ahorro: aprender a ser previsor, entre muchos otros beneficios.

 

La incorporación de esta educación económica representaría un enorme esfuerzo en materia de planeación financiera en las personas y en las familias. Tendría un impacto benéfico y significativo en las finanzas del país y en los indicadores macroeconómicos, subrayó Reynoso Sánchez.

 

Un ejemplo claro, agregó, sería la incidencia positiva, que, en el mediano plazo, podría significar para el sistema de pensiones, que los trabajadores empiecen a reconocer la importancia de aportar voluntariamente, en su etapa productiva a su cuenta individual de retiro, que le permita contar con mayores recursos para afrontar una etapa adulta con mejor calidad de vida y acceso a bienes necesarios.

 

Su adhesión adicción en el sistema educativo, destacó, abriría una ventana de oportunidad de crecimiento económico de las familias, en el mediano plazo, no sólo por los conocimientos personales sobre el manejo del dinero en las personas, sino por el crecimiento del interés en el emprendimiento y el aporte de herramientas que contarían los emprendedores al momento de iniciar su proyecto de negocio.

 

Se puede iniciar desde la educación básica para enseñar y formar en educación financiera podremos generar niños, niñas, jóvenes con espíritu de emprendimiento, que se atrevan, que se arriesguen, a desarrollar sus propias ideas y empresas, manifestó.

 

El proyecto de decreto para reformar el artículo 52 de la Ley General de Educación, fue turnado a las Comisiones Unidas de Educación y de Estudios Legislativos, Segunda.

 

 

 

 

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