Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

 octavioSi Octavio Paz pudiera ver nuestro país hoy, levantaría su pluma para denunciar los males que como sociedad nos aquejan y “ofrecería luminosas reflexiones para vencer las resistencias que nos quieren anclar al pasado”, manifestó el senador José González Morfín, presidente del Senado de la República.

Con la inauguración en la nueva sede del Senado, del auditorio que llevará el nombre del escritor, el órgano legislativo rindió un “sincero y merecido” homenaje al poeta mexicano, premio Nobel de Literatura en 1990.  

En la ceremonia, González Morfín aseguró que el mejor reconocimiento que “podemos hacer a Octavio Paz es seguir su ejemplo, así como levantar la voz para denunciar y rechazar la injusticia y el abuso”.

“Es seguir creyendo en el valor de la pluralidad como fuente de nuestra fortaleza y no como sinónimo de divisiones y encono, es anteponer la luz de la razón y la crítica ante dogmatismos y fanatismos de cualquier naturaleza”, agregó.

Por ello, consideró que es necesario defender la libertad y la democracia, y “a ese compromiso estamos llamados los mexicanos de nuestro tiempo”.

Recordó que Paz fue un incansable promotor de la cultura, creador de espacios privilegiados para la creatividad y el debate inteligente, además de que como miembro del cuerpo diplomático, representó con excelencia a nuestro país.

Lo recordamos también como un comentarista reflexivo de la realidad nacional que prestó un gran servicio a México con su crítica a los excesos del poder y como el pensador universal que siempre rechazó el dogma y cualquier tipo de autoritarismo ideológico o político, puntualizó.

En el acto estuvo presente la viuda del poeta Marie-José Paz, y personalidades de la vida intelectual y artística de México como el lingüista Ernesto de la Peña, los historiadores Enrique González Pedrero y Enrique Krauze, y la actriz Silvia Pinal, entre otros.

Por parte del Senado, estuvieron presentes los legisladores Manlio Fabio Beltrones Rivera y Francisco Arroyo Vieyra, del PRI; Carlos Navarrte Ruiz y Arturo Herviz Reyes, del PRD.

Al respecto, la senadora perredista María Rojo e Inchaustegui explicó que hace tres años el senador Francisco Arroyo Vieyra y ella promovieron un homenaje al poeta y ensayista, por lo que con el respaldo unánime del Senado se autorizó imponer el nombre de Octavio Paz a una de las áreas del recinto senatorial.

Así, rendimos el primer homenaje que se le hace en esta nueva sede, destacó la presidenta de la Comisión de Cultura.

Por su parte, Enrique Krauze expresó que el homenaje que rinde hoy el Senado de la República a Octavio Paz, a más de trece años de su muerte, “es también una reivindicación política”, porque “en sus décadas finales no fue debidamente reconocido en su propia patria”.

No sólo es eso --apuntó—pues fue vilipendiado, descalificado y agredido, “no es casual que se describiera así mismo como un peregrino en su patria”.

Ello, expuso, permite reflexionar sobre el desencuentro que tuvo con la corriente política “que más le importaba porque siempre se sintió inscrito en ella: la izquierda mexicana”.

Según Krauze, Paz criticó a “la izquierda totalitaria desde la izquierda democrática posible y  quiso persuadir a la izquierda de redescubrir sus propias raíces liberales”, por lo que “la raíz del conflicto está en la confusión entre las buenas conciencias y las conciencias críticas”.

Era un liberal --añadió-- en busca de la verdad, no representaba a las buenas conciencias sino a la conciencia crítica que es lo contrario, por ello al consagrar su nombre no sólo rinden homenaje a aquel mexicano extraordinario sino también a la voluntad de diálogo.

A su vez, Enrique González Pedrero, al referirse al movimiento mundial de los “indignados”, estimó que Octavio Paz “nos hace falta” para ayudarnos a reflexionar sobre los tiempos que vienen, “que ya casi están aquí”.

Los jóvenes, los indignados de ahora --explicó-- están tratando de inyectar vigor a la debilitada política nacional, a través de la construcción de la manifestación popular y lo que sucede en el mundo tarde o temprano va ocurrir en México.

En este sentido, subrayó que algo está gestándose en el  mundo globalizado por una grave contradicción, ya que mientras los poderes económicos son globales el Estado sigue siendo nacional.

Por ello al recordar el trabajo del poeta mexicano, cuestionó si los jóvenes podrán unir fuerzas y formar un poder global que conduzca al mundo a resolver dichas contradicciones.

Al término del acto fue develada la placa que contiene el nombre del escritor Octavio Paz. 


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