Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Numero - 1130

  • Senadora Pinedo Alonso destacó la necesidad que excluirlo de la lista de sustancias prohibidas en la regulación del cannabis.

La senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso afirmó que excluir al cáñamo industrial de la lista de sustancias prohibidas en la regulación del cannabis, es una oportunidad para impulsar al campo mexicano y el desarrollo de los sectores textil, papelero, automotriz y de alimentos.

 

La legisladora del PT organizó el conversatorio “Cáñamo industrial como factor para la pacificación y desarrollo de México”, en el que se analizó la realidad del campo mexicano y las alternativas para impulso de una nueva industria.

 

En el encuentro, consideró que el uso legal del cannabis -para su producción, transformación, distribución y comercialización- debe ser un proceso ordenado.

 

Se trata, asentó la también presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico-África, de construir una regulación clara y eficaz, que por un lado abra el camino a una nueva industria, y por el otro contemple como prioridad la salud y el respeto de los derechos humanos.

 

Dijo que las autoridades regulatorias en México y muchos legisladores, "no hemos encontrado la forma de hacer la diferencia entre cáñamo y mariguana. En Estados Unidos lo hicieron de una manera muy sencilla: toda la planta de cannabis que contenga menos del 0.3 por ciento de THC, no es considerada mariguana y se le excluye de la lista de sustancias controladas".

 

Hasta ese momento, destacó, en esa nación se importaba cáñamo de China y Europa, pero a partir de su nueva regulación se estima que dicha industria tendrá un valor de 22 billones de dólares para el 2022.

 

Así, la senadora impulsa una iniciativa para que "los mexicanos contemos con las mismas condicione que en Estados Unidos y otras naciones", es decir, definir con claridad en la ley que el cáñamo industrial no es mariguana y debe excluirse de la lista de sustancias prohibidas.

 

No hacer esta diferencia en la regulación, advirtió, complicará el desarrollo de la industria, pues los interesados estarán obligados a cumplir con los mismos requisitos de quienes cultiven mariguana.

 

La senadora Verónica Noemí Camino Farjat, del PVEM, expresó que existe “una posibilidad muy grande de desarrollo, una mejora económica de todos aquellos campesinos que son ejidatarios”.

 

Recordó que esta mañana se discutió el dictamen en las comisiones unidas de Justicia, Salud y Estudios Legislativos, Segunda. “Entendemos muy bien que todavía no se llega a un acuerdo formal”, por lo que los senadores se declararon en trabajo permanente para que la siguiente semana se resuelva el tema.

 

Dijo que luego de que se dio a conocer el dictamen, “tenemos otro punto de partida para el cambio de paradigma” en la regulación de la mariguana en nuestro país. Señaló que en el debate de las comisiones unidas no se tocó el tema industrial, por ello es importante que se comente su importancia en este foro.

 

Gady Zabicky Sirot, titular de la Comisión Nacional Contra las Adicciones, hizo un recuento histórico acerca de la importancia del cáñamo en la vida de los mexicanos, con lo que abrió el debate acerca de su funcionalidad actual, así como de los beneficios en tema de salud y derrama económica que su uso tendría para el país.

 

Pidió que se recategorice la clasificación con la que actualmente es denominada a la planta cannábica, por un registro en el que se indique que posee propiedades benéficas y nulo peligro para la salud.

 

Julio César Mercado, secretario del Consejo Mexicano del Cannabis y Cáñamo, asentó que es necesaria la consolidación de una marco normativo realista, justo y equitativo, que considere a todos, que brinde certeza, seguridad y condiciones adecuadas para el desarrollo de un mercado sano, integral, competitivo y equilibrado.

 

Lo que se busca con ello, agregó, es detonar el potencial del campo mexicano en este cultivo, genere las condiciones para que coexistan sanamente los distintos esquemas de inversión en actividades agrícolas, de transformación y comerciales.

 

Antonio del Hierro Lee, vicepresidente de Certificación y Acreditación de la Concanaco Servytur, expresó que si la nueva ley es realista, incluyente, responsable, solidaria y fomenta la participación integral de todos los actores de la economía se pueden alcanzar la pacificación y seguridad que tanta falta hace a México.

 

Consideró indispensable que la regulación del cannabis garantice la integración de los tres sectores de la economía, de modo que el sector productivo “encuentre su conectividad natural con la industrialización y comercialización”.