Versión estenográfica de la Sesión Solemne de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión en honor a la visita de la señora Michelle Bachelet Jeria, Presidenta de la República de Chile, en el Senado de la República.

SENADOR MIGUEL BARBOSA HUERTA: Se abre la Sesión Solemne.
Conforme al acuerdo aprobado el pasado 5 de agosto, llevaremos a cabo la Sesión Solemne para recibir la visita de la señora Michelle Bachelet, presidenta de la República de Chile.
Para introducir a la Presidenta de Chile se designa en comisión protocolaria, a los siguientes ciudadanos legisladores:
Senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo. Diputado Fernando Rodríguez Doval. Diputada Graciela Saldaña Fraire. Diputado Tomás Torres Mercado. Diputado Danner González Rodríguez. Senadora Angélica Araujo Lara. Senadora Graciela Ortiz González. Diputada Gloria Bautista. Senador Zoé Robledo Aburto. Senadora Mariana Gómez del Campo y senadora Marcela Guerra.
Asimismo, para recibir al doctor José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Relaciones Exteriores, y acompañarlo a este Salón de Sesiones, se designa en comisión protocolaria a los siguientes legisladores:
Senador Manuel Cavazos Lerma. Senador Luis Sánchez Jiménez. Diputado José González Morfín.
Para recibir al diputado Julio César Moreno Rivera, presidente de la Cámara de Diputados, se designa en comisión protocolaria a los siguientes legisladores:
Senador Enrique Burgos García y senador Juan Carlos Romero Hicks.
Solicito a las comisiones designadas, se sirvan cumplir con su encargo.
Haremos una pausa para que las comisiones cumplan su cometido y esperemos el arribo de nuestros invitados.
Gracias.
(R E C E S O)

SENADOR MIGUEL BARBOSA HUERTA: Se reanuda la Sesión Solemne.
La Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, expresa la más cordial bienvenida a la señora Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile.
También doy la bienvenida al amigo del Senado de la República, al doctor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores de México;
Al diputado Julio César Moreno Rivera, Presidente de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión;
Asimismo, damos la bienvenida al doctor Heraldo Muñoz, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Chile;
Al Ministro Ernesto Ottone Ramírez, Presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes;
A la señora Isabel Allende, hija del mártir Salvador Allende. Bienvenida, senadora de la República de Chile.
También no la vemos en este Pleno, pero ha estado en esta visita de Estado. Ella es mexicana; la hija de la senadora Allende, nieta de Salvador Allende –ya la vimos, allí está– Marcia Tambutti. Bienvenida, Marcia.
Bienvenidos los senadores Manuel Antonio Mata y Manuel José Osandon. Bienvenidos, senadores;
Al diputado Christian Campos. Bienvenido diputado;
Al doctor Gabriel Gaspar Tapia, Subsecretario de las Fuerzas Armadas; quien en los tiempos difíciles estuvo en México exiliado. Esta es su patria, señor Subsecretario de las Fuerzas Armadas.
Al embajador Ricardo Herrera Saldías, director de la Agencia de Cooperación Internacional de Chile; bienvenido señor.
Al profesor Heenio Vivaldi Véjar, rector de la Universidad de Chile, bienvenido.
A la doctora Alicia Bárcena Ibarra, secretaria ejecutiva de la CEPAL.
A nuestro distinguido embajador de México en la República de Chile, nuestro estimado amigo Otto René Granados Roldán, gracias por tu presencia, amigo Otto René Granados.
A la maestra Vanesa Rubio Márquez, subsecretaria de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe; gracias embajadora.
Ya me está dando línea aquí la presidenta Bachelet.
Destaco la presencia de los legisladores, senadores y diputados que integramos la Mesa Directiva de la Comisión Permanente.
El vicepresidente y diputado del Grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, senador Manuel Añorve Baños.
Al vicepresidente y senador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática, señor Luis Sánchez Jiménez.
Al vicepresidente y diputado del Grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, señor Martín Alonso Heredia Lizárraga.
La secretaria, diputada Rocío Reza Gallegos, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.
A la diputada Cristina Ruiz Sandoval, del Grupo Parlamentario del Partido revolucionario Institucional.
Y al secretario, diputado Tomás Torres Mercado, del Grupo Parlamentario del partido Verde Ecologista de México.
Asimismo, contamos con la presencia de los coordinadores de los grupos parlamentarios que conforman el Congreso de la Unión: senador Emilio Gamboa Patrón, gracias por su presencia, del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.
Al senador Fernando Herrera Ávila, coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional acá, en el Senado. Gracias Fernando.
A don Manuel Bartlett Díaz, coordinador del Grupo Parlamentario en el Senado, del Partido del Trabajo.
El diputado también Marcelo Torres Cofiño, coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.
Están presentes representantes, senadoras, diputadas, que encabezan las comisiones de Vinculación Internacional, de las cámaras de Senadores y de la Cámara de Diputados.
La senadora Mariana Gómez del Campo Gurza, Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de América Latina y el Caribe.
La senadora Marcela Guerra Castillo, Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte y Presidenta de ParlAmericas.
La diputada Aleida Alavez Ruiz, Vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara.
Les solicito nos pongamos de pie para la entonación de los himnos nacionales de México y de Chile.

(HIMNOS NACIONALES)

SENADOR MIGUEL BARBOSA HUERTA: Señoras y señores.
El único futuro para América Latina debe ser la unidad de nuestros pueblos y el bienestar de nuestras naciones.
“Oh Chile, largo pétalo
de mar y vino y nieve,
ay cuándo (…)
me encontraré contigo,
enrollarás tu cinta
de espuma blanca y negra en mi cintura,
desencadenaré mi poesía
sobre tu territorio.” Pablo Neruda
México y Chile son naciones amigas. Unidas en un continente, América, nuestro hogar; por una cultura, por un idioma, por historia que narran la manera en que nuestros pueblos han podido sobreponerse a la adversidad.
Naciones que lograron su independencia y que han mantenido su libertad y su soberanía con el esfuerzo y la vida de muchos.
México ha tenido el apoyo de Chile. Desde la lucha misma por la Independencia, en los primeros años de la república y en diversos momentos de nuestra historia.
Mujeres y hombres chilenos han contribuido con México. En el siglo pasado, en los complicados años veinte, cuando nuestro territorio todavía olía a pólvora y la consolidación de la Revolución estaba en una etapa definitiva, Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, nuestra Gabriela Mistral, viajó invitada a México por el Presidente Álvaro Obregón y por su secretario de Educación, el gran José Vasconcelos.
Recorrió el territorio mexicano para entregar libros clásicos, fundar escuelas y bibliotecas. Trabajó con niños indígenas donde conoció de primera mano su situación de pobreza y de miseria. En varias crónicas de aquellos tiempos, describió los esfuerzos de México “de transformar al indio en ciudadano” dándoles cultura y mejores medios de vida.
Pasado el tiempo, México agradece a Gabriela Mistral, nuestra Gabriela Mistral, su trabajo por el bien de la educación y la cultura. Sus textos, los textos de Gabriela Mistral, son mexicanos y chilenos, chilenos y mexicanos, latinoamericanos y universales.
“Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.
Gabriela Mistral


Solidaridad es una palabra poderosa. Expresa una de las cualidades más importantes del hombre cuando la desgracia, la tragedia, la guerra y la muerte, se cierne sobre las cabezas de los hombres y el territorio de las naciones.
En la segunda mitad del siglo XX, en los años oscuros de las dictaduras que con su manto de autoritarismo cubrieron a América Latina, fiel a sus principios de política exterior, México recibió a cientos de exiliados del gobierno del Presidente Salvador Allende y rompió relaciones con quien se hizo del poder por medio de la fuerza.
Ay cuándo me sacará del sueño un trueno verde de tu manto marino.

Ay cuándo, Patria, en las elecciones iré de casa en casa recogiendo la libertad temerosa para que grite en medio de la calle.

Ay cuándo, Patria, te casarás conmigo con ojos verdemar y vestido de nieve y tendremos millones de hijos nuevos que entregarán la tierra a los hambrientos.

Pablo Neruda


La del 11 de septiembre de 1973, cuando el Palacio de la Moneda fue destruido y el gobierno de Unidad Popular derrocado, la del 11 de septiembre de 1973, ésta es una imagen y una circunstancia que marcó una generación de mujeres y hombres de una gran valía, que 17 años más tarde y después de un largo proceso de esfuerzo, reconciliación y trabajo, logró restaurar la democracia para bien del pueblo chileno.
En ese contexto difícil, México se honró con la llegada de hermanas y hermanos chilenos. Desde entonces y desde siempre, para ellos, para ellos, los que llegaron, pero los que sigan llegando por razones de interés cultural, México es su hogar, México es su país y México seguirá siempre siendo su nación.
Señora Michelle Bachelet Jeria, Presidenta de la República de Chile, la Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión de los Estados Unidos Mexicanos, realiza esta sesión solemne en su honor.
Recibimos a la Jefa de Estado, a la mujer que forma parte de esa generación que padeció la represión. Nuestro reconocimiento, Presidenta; la pérdida de seres queridos, la violencia y la persecución, que en lugar de odio impulsó la reconciliación y luchó por darle una nueva oportunidad a la Democracia. De verdad, qué gran valor.
Pido un aplauso.
Señora Presidenta, sea usted y su comitiva, bienvenidas y bienvenidos –lenguaje de género– al Salón de Plenos del Senado de la República.
Su visita de Estado a nuestro país y su presencia en este recinto legislativo, demuestran la relevancia y relanzamiento de nuestras relaciones; las cuales atraviesan por un excelente momento, tal y como lo expresan la serie de compromisos, acuerdos y actividades que se están realizando durante su visita.
La política exterior de México vive un buen momento. El Gobierno de la República, que encabeza Enrique Peña Nieto acertó al mirar hacia Latinoamérica; y el desempeño de nuestro Canciller José Antonio Meade Kuribreña, tiene el reconocimiento del Congreso Mexicano y, desde luego, del Senado de la República.
Señora Presidenta, que su visita sea un paso más en el fortalecimiento y firma de acuerdos y convenios de toda índole, y en el intercambio de experiencias que, sin duda, acercaran más a nuestros gobiernos y a nuestros pueblos.
Debemos entender que sólo unidos en un gran bloque continental latinoamericano podremos lograr enfrentar con éxito los grandes desafíos de la región: la violencia, la inseguridad y el crimen organizado.
Debemos sumar esfuerzos para combatir la pobreza, eliminar la desigualdad; dos aspectos en los que Chile ha dado pasos fundamentales.
Debemos consolidar nuestras democracias para que se traduzcan en bienestar y felicidad –felicidad– para nuestros pueblos. Hablemos más de felicidad los políticos.
Para construir un clima de libertad, bienestar, fraternidad y amor –amor; amor y felicidad– en donde los versos de Pablo Neruda y las enseñanzas de Gabriela Mistral –nuestra Gabriela Mistral– puedan escucharse, puedan conocerse, puedan orientar, puedan esperanzar y puedan provocar gran imaginación desde el Río Bravo, nuestra frontera al norte, con la Patagonia, su frontera al sur:
“Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.” Pablo Neruda
Señora Presidenta Bachelet sea bienvenida usted y sean bienvenidos y bienvenidas todas las chilenas y todos los chilenos – lenguaje de género–. Bienvenidos al Senado de la República.
Muchas Gracias.
Conforme al resolutivo IV, en su inciso C), del acuerdo que norma esta Sesión Solemne, tiene la palabra la señora Michelle Bachelet, Presidenta de la República de Chile.
Déjeme explicarle algo. Hay tres tribunas: la de la izquierda, la de la derecha, las dos partes son buenas, y la del centro. Le sugiero que tome la del centro.
PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA DE CHILE, MICHELLE BACHELET JERIA: Muy buenos días a todas y todos.
Quiero partir saludando, por supuesto, al excelentísimo Presidente de la Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión, senador Miguel Barbosa;
A los honorables parlamentarios de México y Chile; a las distinguidas autoridades mexicanas; a la distinguida delegación que me acompaña; al honorable cuerpo diplomático; señoras y señores:
Quisiera, antes de referirme al tema específico que quería compartir algunas reflexiones con ustedes, de uno de los grandes desafíos que tenemos en la democracia de nuestro país, señalar que estoy muy contenta de estar acá nuevamente, en este Senado, pero también con todos ustedes, senadores y diputados.
Decirles que esta ha sido una visita particularmente simbólica, puesto que tal como lo recordaba el presidente Barbosa, México ha sido un país extraordinario, solidaridad con nuestro país en los momentos que vivimos, momentos muy difíciles.
Es cierto que nuestras relaciones vienen de mucho atrás y ayer en la Secretaría de Relaciones Exteriores veíamos el primer tratado de Chile y México de 1831, donde establece un tratado de amistad perpetua entre nuestros pueblos.

Pero esa amistad se fue dando en distintos momentos y sin duda que en las épocas más oscuras de nuestra patria esto se dio de una manera muy fundamental, donde ustedes aplicaron, como lo han aplicado con muchos otros pueblos y naciones, esa parte de nuestro himno nacional, donde termina, que dice “o el asilo contra la opresión”.
Y acá fueron miles, miles de mujeres y hombres y niños que recibieron cariño, protección, apoyo, y he estado agradeciendo, desde la primera actividad del día de ayer, decir que es algo que jamás olvidaremos.,
Así que muchas gracias por esa amistad perpetua que se ha expresado en los momentos buenos y en los momentos malos.
Esta visita también se ha marcado en un hito simbólico de los 25 años de restablecimiento de nuestras relaciones diplomáticas, pero además en la lógica de decir: démosle un impulso a esta relación entre Chile-México, México-Chile.
Y por tanto hemos tenido el diálogo político, actividades con la academia, como también por supuesto mirar cómo podemos nuestros vínculos comerciales, nuestras inversiones ir expandiéndolas.
Pero también hemos firmado acuerdos científicos, de la posibilidad que investigadores mexicanos vayan a Punta Arenas a trabajar en el Instituto Antártico para poder dar un espacio a ustedes, sus investigadores mexicanos, en lo que es la Antártida de Chile.
Es el primer grupo de personas que no son parte de los 50 países del Tratado Antártico que Chile acoge con entusiasmo y creo que va a ser de gran utilidad también para México.
Lo mismo en el ámbito de la astronomía, de la ciencia, de la tecnología. He firmado acuerdos ayer con el Presidente Peña Nieto y nuestros ministros que realmente van a ser extraordinarios.
Nuestra Universidad de Chile también está trabajando con la UNAM en la posibilidad de un conjunto de iniciativas, es decir, hay muchas cosas en las que queremos ir expandiendo esta amistad, ampliando las perspectivas y las oportunidades para mexicanos y chilenos, chiles y mexicanos.
Y nuestro país está viviendo hoy en día situaciones, momentos de grandes expectativas. Hemos llevado a cabo reformas estructurales, muchas muy similares a lo que ustedes están llevando a cabo, en el convencimiento de que siempre es necesario en un país que quiere ofrecer mayores oportunidades a sus ciudadanos.
Podemos asegurar no sólo acceso sino fundamentalmente una educación de calidad. Ustedes han estado en el marco de una reforma educativa, nosotros en Chile también estamos en ese mismo marco.
Pero quería hoy día con ustedes conversar de otro tema, de un tema que creo que está de alguna manera haciéndose presente en todas las democracias del mundo y por eso he querido yo, en esta instancia clara del funcionamiento democrático de esta querida República Federal Mexicana, venir no sólo a una patria hermana, sino a aquél lugar llamado por Alfonso reyes “la región más transparente del aire”.
Y es precisamente sobre ese tema que yo quisiera compartir con ustedes nuestras experiencias, nuestras reflexiones: Esa propiedad, la transparencia de hacer fácil el paso de la luz y del conocimiento, una propiedad sutil pero esencial para la fortaleza de las instituciones en todas nuestras sociedades y sin duda una condición para nuestro desarrollo futuro.
Y quiero hablar de transparencia porque nuestras sociedades la demandan hoy con más fuerza que nunca y porque la calidad de nuestras democracias se va a medir también en la capacidad para producirla.
Y porque México y Chile son dos países que avanzan decididos en la tarea de producir condiciones institucionales para que la transparencia esté al alcance de los ciudadanos y las ciudadanas.
En Chile nosotros entendemos que la transparencia es una apuesta por la fe pública y un incentivo a la confianza que debe sustentar nuestra convivencia y nuestras relaciones sociales.
Pero además nos parece que una herramienta para empoderar a los ciudadanos en todo el mundo, para fortalecer la rendición de cuentas, para permitir una participación informada en la deliberación común.
Más transparencia en ese sentido es sinónimo de mejor democracia.
Y el Presidente Barbosa nos hablaba que este era uno de los ámbitos también de integración y de amistad, como cada uno de nuestros países podía ir mejorando y perfeccionando nuestra democracia.
Quiero entonces intentar un pequeño mapa de nuestra transparencia: la de nuestros territorios y nuestra democracia, de cuáles son las rutas posibles para abrir nuevos territorios a esa visibilidad indispensable que nos permita dignificar, legitimar y cohesionar nuestra convivencia como pueblos.
Permítanme partir con los fríos números. Porque los fríos números revelan algo, pero también sobre lo que no nos dicen, desafortunadamente de acuerdo con el ranking de Transparencia Internacional 2014, nuestra América Latina está lejos de ser la región más transparente.
Ninguno de nuestros países se encuentra en los primeros puestos del ranking de los 164 países.
Chile, claro, podría sentirse orgulloso encabezar el ranking de la región, pero ese orgullo es consciente también de la información innegable que ese índice esconde, porque esos números no dan cuenta de los desafíos actuales que enfrenta, como ustedes saben, en materia de transparencia y rendición de cuenta la democracia chilena, y tampoco esos números dan cuenta de los importantes avances que en los últimos meses ha liderado México en esta materia.
Lo que sí nos demuestra es que hay mucha tarea pendiente para nuestras sociedades y que tanto México como Chile estamos en un momento de inflexión para reconstruir las relaciones entre ciudadanos e instituciones públicas sobre la base de una nueva confianza.
México y Chile tienen importantes agendas de transparencia y han invertido recursos, impulsado reformas profundas y creado instituciones, con el fin de garantizar el derecho de acceso a la información pública en ambos países.
En el caso de México, tanto la Ley Federal de Transparencia a la Información Pública, como el Instituto, y recientemente la Ley General aprobada en mayo, han sido pasos gigantes en materia de accountability, porque sabemos que esto es más que una ley.
Y desde Chile miramos con enorme interés los avances que hace México hacia la constitución de un Sistema Nacional de Transparencia y Acceso a la Información en el marco, también, de la lucha contra la corrupción, potenciado a partir de la reciente Reforma Constitucional, con una arquitectura novedosa y de alto estándar.
Como país estamos atentos al desempeño de esta nueva articulación que ustedes han generado en su organismo de control y fiscalización.
Me refiero a las auditorías y contralorías, entidades pro acceso a la información, o al caso del Instituto Nacional de Transparencia y otras instituciones que permiten abordar esta temática como debe hacerse, integralmente, tal como ustedes lo han hecho.
En ese sentido Chile comparte con México una convicción fundamental.
Una democracia no tiene derecho a negar la visibilidad de sus actos a sus verdaderos soberanos y mandantes.
Y no se trata de un gesto del Estado hacia las personas. Se trata de reconocimiento y el cumplimiento de un derecho de cada ciudadano, saber quiénes les representan, quiénes los lideran, cuáles son los intereses y motivaciones que los guían, y qué es lo que hacen en su actividad pública.
Y como país también hemos puesto una tarea ambiciosa:
En el marco de lo que hemos llamado la Agenda Amplia de Probidad, Transparencia y Anticorrupción, hemos avanzado hacia un sistema de integridad al sector público, basado en instituciones equivalentes en su rol a las mexicanas y en la implementación de códigos éticos verificables en su cumplimiento.
Hace siete años, fíjense, promulgamos la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, marcando así un poderoso hito en materia de modernización del Estado y profundización de la democracia.
Y los cambios que ella introdujo, han contribuido a transformar la mirada sobre el derecho a la información de las personas y han permitido visibilizar información fundamental sobre el Estado.
Sin embargo, a pesar de los avances, hay déficits importantes en este verdadero cambio cultural en la demanda de la sociedad chilena, de un quehacer institucional más visible y más controlabe por todos y todas. De hecho, permítanme compartir con ustedes que a pesar del tiempo de vigencia, la Ley de Transparencia y Acceso a la Información es todavía desconocida por una importante cantidad de nuestros compatriotas.
Para el 2014, sólo el 19 por ciento de mis compatriotas que no trabajan en la Administración Pública, los de la Administración Pública tienen que hacerlo de todas maneras, sólo el 19 por ciento conocía esta normativa.
Adicionalmente Chile, al igual que buena parte de las democracias del mundo, atraviesa por una crisis de confianza en la política, en las instituciones y en los negocios. Y esto ha sido detonado por malas prácticas que debilitan nuestra democracia y que no siempre se condicen con los altos estándares que nos han hecho merecedores del prestigio internacional en materia de probidad.
Pero frente a un problema, hay dos formas, y creo que la única forma posible en la que lo hemos hecho en nuestro país y que es una exigencia de primer orden, es enfrentarlo; y eso nos ha exigido abordar de frente temáticas como los conflictos de interés y las faltas a la ética, y en algunos casos cuando ha habido derechamente actos de corrupción, que son escasos, que son menores, pero que justamente no queremos dejar pasar.
Y lo estamos haciendo desde el cauce institucional. Y sabemos la urgencia de actuar enérgicamente para terminar con malas prácticas que pueden dañar la confianza: la confianza en el otro, la confianza en los representantes, la confianza en los empresarios, las actividades económicas, la confianza en las instituciones, la confianza en las causas colectivas, la confianza en el Estado.
Sin esa confianza, el individuo se encuentra solo e impotente frente a Estados de los que no se siente parte o a los que teme. Pero también debemos ver este desafío como una tremenda oportunidad para avanzar hacia nuevos estándares a la altura de lo que hoy día tenemos y que la propia transparencia genera, que es ciudadanías y sociedades más exigentes.
Y el desarrollo no consiste solamente en el Producto Interno Bruto per cápita, sino también en la calidad ética de las prácticas predominantes en una sociedad; y los países tenemos el deber de actualizar lo que entendemos como control ciudadano, como acceso a la información, como rendición de cuentas y como buenas prácticas y, por tanto, también apostar con más fuerza a la transparencia.
A eso apuntan normativas como la Ley de Lobby, aprobada en Chile el año pasado, que permite mayor control ciudadano de las actividades de las utilidades públicas y que implica un avance importante para distinguir intereses públicos e intereses privados.
Y desde diciembre pasado nosotros enviamos al Parlamento un proyecto de ley que llamamos de Perfeccionamiento a la Democracia, que lo que busca es generar un marco claro de financiamiento esencialmente público a las campañas, a los partidos y a los candidatos. Así queremos establecer fronteras claras entre el dinero y la política.
Se tramita asimismo, un proyecto de reforma constitucional que además fue aprobada ayer en el Senado, para que a partir de las próximas elecciones se sancione con la pérdida del cargo a quienes para ser elegidos, defrauden las normas de financiamiento y control de gasto electoral.
Son muchos los proyectos de ley que tenemos en el Parlamento para ir mejorando nuestras instituciones, nuestra democracia; pero todas descansan en una sola certeza: avanzar hacia una cultura de transparencia, también es sinónimo de perfeccionar la democracia.
Es evitar zonas de opacidad en el quehacer de las instituciones o que pudieran quedar ocultas a los ojos ciudadanos; porque entendemos que la transparencia es la base para que la crítica informada, la denuncia, la investigación y el esclarecimiento de los hechos, sea posible.
Pero también, yo quiero destacar, es una oportunidad que el acceso a la información implica para la participación, para la deliberación común y para el ejercicio, no sólo de los derechos; sino también de los deberes ciudadanos.
Es una herramienta de motivación para empoderar la participación ciudadana. Es una oportunidad para generar el capital social que requieren los procesos de transformación que Chile está impulsando como sociedad y queremos que sean inclusivos, dialogantes, amplios y diversos.
Es, en definitiva, una manera de equilibrar la relación entre ciudadanos y representantes, base de nuestro pacto social y de la legitimidad de nuestra democracia.
Las verdades están metidas en nuestros días y se quiebran en mil aristas, a la luz de cada mirada, de cada golpe de corazón. Decía Carlos Fuentes, en esa magnífica novela que cita a Reyes y que es justamente la región más transparente.
Si la transparencia es la propiedad de dejar pasar la luz y las miradas, entonces deseamos que esa transparencia inunde nuestras sociedades y naciones con sus brillos y con sus insuficiencias. Que esa transparencia que hoy nos convoca crezca y nos permita avanzar hacia democracias más luminosas, más enteras y más conscientes de sí misma.
Y por eso y porque yo sé que este Congreso Mexicano está en esta misma línea, he querido venir a contarles que en Chile estamos en lo mismo. Tenemos los mismos desafíos que ustedes y estamos seguros que unidos como países y unidos como región, Chile y México saldremos adelante con democracias más fortalecidas y con sociedades más justas, más solidarias y dando a cada uno de nuestros ciudadanos la dignidad que todos se merecen.
Muchas gracias por el afecto. Muchas gracias por la confianza. Muchas gracias por la amistad.
SENADOR MIGUEL BARBOSA HUERTA: Gracias por su mensaje, señora Presidenta.
Señora Michelle Bachelet, agradecemos su visita a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
También doy el agradecimiento al doctor José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Relaciones Exteriores; al diputado Julio César Moreno, Presidente de la Cámara de Diputados, por su asistencia a esta sesión.
Destaco la presencia, y corrijo la omisión, la presencia y destaco y pido un aplauso para el excelentísimo señor Ricardo Núñez Muñoz, ex senador y embajador de la República de Chile en México.
De las senadoras presentes, también hay que hacer relevancia de la presencia de la senadora Blanca Alcalá Ruiz, Presidenta del Parlamento Latinoamericano.
Agradezco igualmente a todos los distinguidos invitados que nos han acompañado en esta ceremonia.
Voy a solicitar a las comisiones designadas se sirvan acompañar a nuestros invitados hasta las puertas de este recinto.
Antes de retirarse del salón, señora Presidenta Michelle Bachelet, le ruego, le solicito firmar el Libro de Visitantes Distinguidos, y posteriormente nos acompañe en la toma de la foto oficial de la Sesión Solemne.
También, si usted lo admite, hay interés de las legisladoras presentes de tomarse con usted una foto colectiva.
Gracias, señora presidenta de la República de Chile.
Voy a clausurar la sesión y después tomaremos la fotografía oficial y la fotografía colectiva con las legisladoras que lo han pedido así.
Se levanta la sesión solemne y se convoca a los señores legisladores y legisladoras que integran la Comisión Permanente para trasladarse al recinto ubicado en el sótano dos, para dar inicio a nuestra sesión semanal.

0-0-0