* Versión de la intervención del senador Jorge Luis Lavalle Maury en la inauguración del foro “Fortalecer la Banca de Desarrollo y encauzarla a su objetivo social para el impulso de la economía mexicana”

 

Muy buenos días, me da mucho gusto estar aquí, la verdad que este tipo de temas pues siempre es de vital importancia el poder no solamente tratarlos, discutirlos, escucharlos por parte no solamente de los principales representantes no solamente de  los servicios financieros, sino específicamente a la Banca de Desarrollo y, lógicamente, pues ver también los grandes retos que tenemos por delante.

 

Es un honor verdaderamente para mí el poder compartir en esta mañana el presídium, al igual que con todas y todos ustedes, bueno, lógicamente con nuestros principales representantes de los sindicatos de trabajadores de las instituciones de Banca de Desarrollo, María Luisa, José, Miguel, bienvenidos a todos ustedes, Alicia, bienvenida, y por supuesto a Arturo Ortiz, Enrique Vilatela y a mi queridísimo embajador Francisco Suárez, que, bueno, además tuve el gusto y el enorme honor de conocerlo desde que yo era muy chico, ya metido en temas relacionados con el sector hacendario y con el sector financiero.

 

Hoy por hoy nuestro país tiene pues enormes retos, retos que además se pueden convertir de verdad en enormes beneficios para nuestro país, pero esos retos van directamente relacionados y no pudieran llevarse a cabo si no tuvieran la llave la financiamiento; las reformas que hemos aprobado en los últimos años tanto en materia…, bueno, principalmente las económicas, tanto en materia financiera, en materia de telecomunicaciones y en materia energética, tiene una enorme necesidad de recursos financieros para efecto de poder lograr pues que se lleven a cabo, y los mexicanos podamos ver convertidos pues todas estas leyes en beneficios que podamos palpar de verdad.

 

Y, bueno, aquí viene acompañado de toda una serie de leyes adicionales que hoy por hoy vienen también a atender otros rezagos importantes que tenemos, por ejemplo, geográficamente, como es el asunto de las…., o la minuta en la que ya hoy es Ley de Zonas Económicas Especiales, donde el principal ingrediente para poder abatir estos rezagos está precisamente en abatir los rezagos en  infraestructura, los cuales serían imposibles si no fuera con el apoyo decidido de la banca de desarrollo en los proyectos estratégicos que nos permitan pues ir disminuyendo estas enormes brechas.

 

Tanto Banobras, como Nafin, como Bancomext tienen una historia pues ahora sí que desde el siglo pasado, que me parece que han acompañado y han fortalecido de manera muy importante lo que son los servicios financieros en nuestro país y, particularmente, el financiamiento no solamente a entidades públicas, sino específicamente a privados.

 

Es por ello que pues les quiero la más grata bienvenida a todos quienes hoy van a ser nuestros conferencistas, me parece que tenemos una agenda y un foro pues muy nutrido, muy importante, y estoy seguro que todos los escucharemos con muchísima atención; de parte del senador Ernesto Cordero, presidente de la Mesa Directiva del Senado, y de parte del senador Francisco Yunes, ellos se estarán incorporando en algunos minutos con nosotros, por cuestiones de agenda, pero por supuesto que también no solamente muy interesados en conocer las exposiciones, sino también las conclusiones a las cuales lleguemos todos juntos a lo largo de este foro.

 

Este tema, como les decía, pues es sumamente relevante en momentos en que el país requiere del crecimiento y del impulso económico, no sólo ofreciendo empleo y satisfaciendo las necesidades de los mexicanos, sino para una mejora en competencia económica, en la cual se exige más ante la situación del mundo globalizado.

 

Como sabemos, la banca de desarrollo surge en los años 20 con la finalidad de fomentar el desarrollo, en ese momento el desarrollo industrial, así como promover la eficiencia y la competitividad, apoyando en el financiamiento de proyectos prioritarios para el país y estimulando eficazmente el desarrollo económico de nuestro país.

 

Durante los años 30 y los 50, la actividad económica del país crecía a una tasa promedio anual del 6 por ciento. A principios de los años 80, la Banca de Desarrollo desempeñó un papel importante en el financiamiento, así como de igual manera se destaca el surgimiento de nuevas entidades y la fusión de las ya existentes, que ayudaban al fomento y al desarrollo del sector industrial.

 

En los años 90 y hasta años recientes, la Banca de Desarrollo se ha enfrentado a procesos para lograr posicionarse como uno de los principales motores financieros del Gobierno federal, por ejemplo: de 91 al 94, la tasa de crecimiento anual de la Banca era de 9.80 por ciento; en este periodo la cartera de la banca se vio afectada, por lo cual el Gobierno federal tuvo que intervenir para solventar las fallas existentes.

 

De 95 al 2000, la tasa de crecimiento de la banca tuvo un resultado negativo, que superaba el 12 por ciento, bien recordaremos todos esas épocas, debido a que se enfrentó un proceso de saneamiento financiero, el cual fue muy complejo y en el cual fue necesario después de una crisis financiera, en 1995.

 

Posteriormente, en el proceso de estabilización que tuvo la banca de 2000 a 2006 se inició una etapa de modernización, la cual ayudó a sustentar el aspecto financiero, así como ayudar en la mejora de los lineamientos operativos y del gobierno corporativo de la Banca de Desarrollo, esto tuvo como resultado positivo una tasa de crecimiento anual promedio de 5.9 por ciento. Con ello, la banca comenzó a utilizar mecanismos para incentivar a los intermediarios financieros, así como a financiar a los sectores prioritarios.

 

Entre 2006 y 2010, la Banca fue reconocida por el Gobierno federal como un instrumento de política económica, así como una de las principales ayudas en el impulso al crecimiento del país, en esta etapa la Banca de Desarrollo logró una tasa de crecimiento superior al 15 por ciento.

 

Con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, al cierre de marzo de 2017 se dieron publicaciones de las seis instituciones de la banca de desarrollo, por ejemplo, el saldo de sus activos fue de mil 713 miles de millones de pesos, lo que significó un crecimiento nominal anual de 10.7 por ciento.

 

Por otro lado, la captación total de recursos se ubicó en 923 mil millones de pesos, lo que representó un incremento anual de 2 por ciento.

 

Es conveniente reconocer que, a pesar de los esfuerzos y las metas logradas, seguimos teniendo rezagos que no han permitido que los pequeños y medianos negocios permanezcan por un periodo de tiempo largo, siendo que estos son los que generan mayor empleo y más demandan actualmente en nuestro país.

 

Es por ello que estamos ahora convocados para desarrollar un diálogo el cual apoye y aporte de manera eficaz todas aquellas exigencias tanto nacionales como internacionales, y que se logre, sobre todo, la evolución de la Banca de Desarrollo, así como de los retos del sistema financiero mexicano, y un tema de suma importancia para nosotros senadores y diputados, y en general los legisladores; generar y aprovechar no solamente las leyes y las reformas que hemos emprendido, sino que éstas se vean capitalizadas en beneficios directos para todas y todos loe mexicanos.  

 

A principios de la administración actual se implementaron una serie de reformas, programas y planes de desarrollo, una de las principales metas que buscan en conjunto estas reformas y planes es el establecimiento de nuevas bases para la existencia y disponibilidad de recursos en materia fiscal, inversión e infraestructura que requiere el país, así como uno de los objetivos principales en materia de Banca de Desarrollo es la disponibilidad del crédito y mejores condiciones que debe de tener dentro del sistema financiero, para que con ello, apoye en los proyectos productivos que corren con la dificultad de acceder a todas aquellas fuentes de financiamiento.

 

Considero primordial impulsar y fortalecer la Banca de Desarrollo, puesto que las instituciones que la integran se han destacado y han cumplido en el desarrollo económico del país. Sin embargo, ante los distintos escenarios, la Banca debe de surgir como un instrumento para el impulso económico de la nación, es necesario para que se apoye a las pequeñas y medianas empresas.

 

El apoyo que el Gobierno federal le ha otorgado a la Banca de Desarrollo ha sido fundamental en los resultados de su actividad, sin embargo, los recursos siguen siendo insuficientes para que realice la función de financiamiento para el desarrollo, por lo cual es primordial potenciar los recursos de la Banca para que en conjunto con la banca comercial se induzcan de manera eficiente en los mercados de los cuales son objetivo.

 

Agradezco pues, particularmente a Federación de Sindicatos de la Banca de Desarrollo por su compromiso. Tuve el enorme honor y orgullo de recibirlos en mi oficina y escuchar y dialogar con ustedes por un buen rato, escuchar también desde la visión de ustedes cuáles son los retos que se enfrentan también desde un sector que acompaña de manera muy cercana a lo que hoy vivimos los mexicanos en la Banca de Desarrollo.

 

Me parece, que por ello, pues este foro no solamente se complementa a sí mismo, sino que va a ser muy enriquecedor para todos los legisladores y poder seguir generando las herramientas legislativas que nos permitan a todos contar con la Banca de Desarrollo que no solamente requiere y se merece nuestro país.

 

Muchísimas gracias a todos. Estamos muy entusiasmados por escuchar las palabras y las ponencias de todos y cada uno de los que nos acompañan y pues que este foro realmente nos sirva a todos, para la mejor Banca que podamos tener en México.

 

Muchas gracias.

 

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