Versión estenográfica del discurso de la Coordinadora del  Grupo Parlamentario del PRD, Dolores Padierna Luna  durante el Consenso de Nuestra América.

Dolores Padierna Luna (DPL): Muchas gracias,  darle la bienvenida a nuestros oponentes. Yo traigo una agenda con muchísimo trabajo.

 Pero,  quisiera decir primero que México atraviesa por una situación en un momento crucial de nuestra historia y esto que estamos analizando hoy es el Consenso de Nuestra América,  es sumamente importante para nuestro país.

Las opiniones, las experiencias de otros países hermanos, ayuda, también para seguir diseñando esta ruta.

Nosotros como izquierda mexicana, nos hemos propuesto llegar al poder por la vía democrática, por la vía pacífica, por la vía electoral.

Algunos nos critican de que jugamos en los juegos de los adversarios porque  ellos ponen los institutos electorales, ellos cuentan los votos, ellos dicen: quien gana y quien pierde. Y a veces nos arrebatan los triunfos, pero ni modo tenemos que seguir encontrando la ruta la vía, la estrategia y la táctica que nos permita por esa vía llegar al poder.

Decía yo, que México atraviesa un momento crucial de nuestra historia, porque por primera vez en mucho tiempo hasta ahora se evidencia, en los últimos procesos electorales el de 2015, 2016, 2017 que las fuerzas progresistas y democráticas del país somos mayoría.

Ya no habíamos sido en 1988 cuando ganamos por primera vez la presidencia de la república y nos fue arrebatada por Carlos Salinas de Gortari.

Otro momento culminante, fue en el 2006 donde claramente ganamos la presidencia de México y nos fue arrebatada por Felipe Calderón Hinojosa y en 2012 tuvimos una competitividad enorme.

Estos tres procesos electorales sean diferencial del ahora, del momento actual, en que las fuerzas progresistas y las fuerzas de derecha éramos casi mitad y mitad,  las diferencias eran mínimas entre uno y otro, y a veces por ser la diferencia tan menor nos arrebatan nuestros triunfos.

Pero, ahora somos una mayoría muy evidente no es así un proceso de sumatoria de siglas, pero si sumáramos la cantidad de votos que hemos recibido en los últimos procesos electorales, rebasamos el 40%. El 40% como piso para arrancar una lucha presidencial es muy importante para nosotros que nos hemos fijado como método para llegar al poder los procesos electorales.

Por eso, quisiera subrayar lo que decía nuestro ponente de Cuba, él hablaba de tres conceptos bien importantes: la unidad en la diversidad, tenemos las fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda. En México somos diversas, pero, al mismo tiempo, nos unificamos en un solo objetivo de nuestro programa porque -palabras más, palabras menos-, nos identificamos y él decía unidos somos todo divididos somos nada y eso es algo que le queda muy bien al momento que vive México.

También, decía que prevalezcan las coincidencias sobre las diferencias, bueno si hiciéramos una lista de coincidencia de las fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda en México serían 90% de coincidencias y unas cuantas diferencias.

Entonces, estaríamos en la responsabilidad histórica de tomar la decisión de unirnos, ninguna fuerza política tienen futuro si, no es de forma unitaria, repito un tercer concepto que nos decía nuestro compañero de Cuba y todo eso se ajusta muy bien a la ruta que venimos viviendo en México.

Repito esta frase que decía Xadeni, de Simón Bolívar, porque a pesar de que Simón Bolívar dejó su presencia física hace muchos años, su mente, su pensamiento sigue estando vigente.

 Nos decía Xadeni y lo repito “el velo se ha rasgado ya hemos visto la luz y se los quiere volver a las tinieblas;  se han roto las cadenas ya hemos sido libres y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos”, eso lo dijo Simón Bolívar.

Desde entonces Simón Bolívar nos advirtió a todos los latinoamericanos que si no tomábamos nuestra propia ruta como naciones, como culturas, como sociedades volveríamos a caer en las nuevas formas de esclavitud económica e Imperial.

 El llamado bolivariano era a un nuevo modelo de integración entre hermanos latinoamericanos.

 Desgraciadamente lo que hemos vivido en las últimas décadas es una desintegración entre naciones de América Latina y un proyecto de integración hacia el Imperio Norteamericano a partir de los lineamientos neoliberales, me refiero a

 

México que cuando uno les dice: nosotros somos un país latinoamericano,  los neoliberales nos dicen: formamos parte de América del Norte, porque en efecto Estados Unidos ha tenido, desde hace muchas décadas, un modelo de integrar a México como parte de América del Norte, como parte de una extensión de Estados Unidos, nada más agraviante para nosotros.

El consenso de nuestra América es una iniciativa que todos los que formamos parte de la izquierda progresista, democrática y anclada a las causas populares debemos retomar desde arriba, cuando decimos desde arriba cuando queremos ocupar el poder y desde abajo cuando organizamos, cuando concientizamos, cuando estamos al lado y de la mano con la población.

Desde arriba y desde abajo seguimos luchando por la toma del poder en todas las instituciones y su transformación al servicio de un proyecto alternativo,  que no se guie por la depredación de la naturaleza y la precarización del trabajo, sino por la sustentabilidad, la dignidad humana y la justicia.

Los partidos políticos, las organizaciones progresistas y de izquierda, aún seguimos luchando en oposición al sistema político, económico y social en México.

Algunos que han gobernado nuestras naciones han tenido que enfrentar la clara ofensiva del imperio norteamericano y para muestra basta Cuba, Venezuela y aquí, se hablaba también de lo ocurrido del golpe parlamentario en Argentina, perdón, en Brasil, que quitaron de manera,-todavía nos duele que hayan quitado de esa manera a una gobernante-,  a una presidenta electa con el voto democrático del pueblo, eso es lo que hace la derecha dice que somos antidemocráticos cuando gobernamos nosotros pero cuando ellos gobiernan son capaces hasta de dar golpes de Estado, en este caso un golpe de Estado parlamentario, pero golpe de Estado al final de cuentas y algo parecido paso también en Argentina.

En nuestros países,  cuando gobernamos nos tenemos que enfrentar las ofensivas del Imperio Norteamericano y de los intereses financieros mediáticos, empresariales que están integrados a aquellas que quieren aplicarnos a nosotros como nuevas formas de esclavitud, para que caigamos en eso.

Por esta razón, el Conceso de Nuestra América constituye una iniciativa muy importante para impulsar la unidad y la diversidad de nuestras naciones;  para realizar una propuesta estratégica que nos permita la acción conjunta, ninguna nación puede sola, México siempre ha estado solo en sus iniciativas.

Nosotros como izquierda democrática en México nos hemos ligado a la izquierda latinoamericana para dejar de estar solos, hacemos una política internacionalista y nos aliamos con los países hermanos, con los partidos, organizaciones semejantes a nosotros para luchar juntos y ser sí aquí nos hacen fraude, entonces acudir al

 

internacionalismo a la solidaridad internacional para que nos defiendan, eso ha faltado mucho como estrategia a la izquierda mexicana.

Nosotros hemos sido congruentes, estamos en el Foro de Sao Paulo que es una organización continental para luchar juntos por los intereses comunes.

Nuestra América destacó algunos puntos más importantes de la propuesta estratégica en los siguientes ejes y valores que coincidimos nosotros con ellos:

Uno es la igualdad, la equidad, la justicia,  la política económica y social de nuestras naciones debe profundizar la redistribución justa de la riqueza y no solamente el crecimiento, como un valor principal.

El bien común debe ser nuestra prioridad, este principio se extiende hacia el uso sustentable de nuestros recursos naturales y el cuidado del medio ambiente, vivimos en una sociedad del riesgo global y el mayor riesgo es salvaguardar la sobrevivencia de nuestro planeta, y de las regiones con mayor biodiversidad un auténtico botín para los poderes globales.

La democracia y la lucha por la libertad, no puede haber democracia sin derechos y respeto a las libertades, necesitamos un ejercicio de autocrítica para no repetir los errores que han evitado la continuidad y la regeneración de los gobiernos de izquierda. La democracia es una hoja de ruta que al menos nosotros seguimos en nuestro país.

Cuatro, la ética, la honradez, la modestia y sobre todo, la lucha contra toda forma de corrupción, que desgraciadamente existen siempre, cuando existen muchos intereses de por medio.

Nosotros decimos que el ejercicio transparente del gobierno y de la administración, así como, la rendición de cuentas y la fiscalización ciudadana permanente y constante deben de ser nuestra guía.

En tiempos de brotes de xenofobia, de discursos de supremacía racial y nacionalista, como el de Donald Trump en Estados Unidos, es indispensable el rechazo a cualquier forma de fascismo, de racismo y de exclusión a nuestros hermanos latinoamericanos.

Seis, la solidaridad con otras personas y naciones, la complementariedad entre el ser humano y la naturaleza es la base de la vocación humanista de nuestras posturas en todos los órdenes.

 Siete, el pleno respeto a la soberanía y a los procesos democráticos en cada una de nuestras naciones, debe ser absoluto, pero no tiene por qué estar disociado de nuestro compromiso y vocación para integrarnos en un gran bloque regional capaz de preservar todo lo anclado formalmente hace 200 años cuando nos convertimos en Repúblicas soberanas, cuando todos nuestros países ganaron las luchas de Independencia.

Ocho, el patriotismo y el internacionalismo deben ser intrínsecos a la izquierda y no ser confundidos con nacionalismos excluyentes y mucho menos, con intervencionismos, como el que hace Estado Unidos cuando práctica cotidianamente en nuestras naciones.

Debemos luchar por transformar las grandes estructuras económicas y políticas que generan opresión.

También, debemos promover nuevas formas de vida de convivencia diversa de denuncia contra toda forma de violencia de discriminación étnica o social último.

Último, diez, combatir la pobreza y la desigualdad no es un asunto cualquiera, esto constituye nuestra razón de existir como izquierda, nuestra razón de ser.

 La pobreza ha tenido un impacto duradero en la calidad de vida de nuestros compatriotas y ha generado nuevas formas de violencia como: la inseguridad, el tráfico de personas, el crimen organizado, el narcotráfico.

Estos son algunos de muchos puntos que conforman nuestros valores comunes, nuestra hoja de ruta para cumplir ese sueño bolivariano que sigue siendo un faro para todas nuestras naciones.

Muchas gracias.

 

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