Número-268 

  • Sus investigaciones se dirigieron a prevenir el adelgazamiento de la capa de ozono y el calentamiento global: Eduardo Ramírez.
    La Asamblea también guardó un minuto de silencio por Guillermo Soberón.


El Senado de la República rindió un homenaje y dedicó un minuto de aplausos a Mario Molina, Premio Nobel de Química en 1995, mexicano ejemplar cuyas investigaciones se dirigieron a mitigar el adelgazamiento de la capa de ozono, prevenir y evitar catástrofes derivadas del calentamiento global.

 

Senadoras y senadores de diversos Grupos Parlamentarios montaron una guardia de honor frente al presídium, donde se colocó una imagen del científico mexicano, quien falleció el pasado 7 de octubre.

 

A nombre de la Cámara de Senadores, el presidente de la Mesa Directiva, Eduardo Ramírez, afirmó que Mario Molina estaba convencido de que los problemas ambientales se pueden resolver con la tecnología actual, que sólo es cuestión de política y de ponerse de acuerdo.

 

Y en eso enfocó sus últimos esfuerzos: en convencer a los políticos, a los líderes que deciden, en ser puente para comunicar al público y a la sociedad la responsabilidad que todos tenemos de cuidar el medio ambiente, un factor que no sólo resulta ético, sino un compromiso con las futuras generaciones.

 

Lo que él quería en sus últimos días en un planeta que trató de salvar era que reconociéramos, que tomáramos conciencia de lo que estamos estropeando: “no podemos dejarles a futuras generaciones un planeta en el que no puedan vivir”.

 

“Por Mario Molina, por su preocupación con nuestros hijos, nietos y bisnietos cuidemos un planeta que no nos pertenece”, expresó el legislador.

 

Eduardo Ramírez recordó que José Mario Molina Pasquel y Henríquez fue ingeniero químico, egresado de la UNAM, que junto con Alfonso García Robles y Octavio Paz forman la triada de nuestros Premios Nobel.

 

“Ellos, humanistas que compartieron su lucha por la libertad. Él, científico reconocido por todo el mundo, investigador y académico, con la fe puesta en el despertar de la conciencia humana”.

 

Por ocho años fue uno de los 21 científicos que formaron parte del consejo de asesores de Ciencia y Tecnología del presidente Barack Obama, previamente lo había sido del presidente Bill Clinton. Además, recibió innumerables galardones, 40 doctorados honoris causa y fue el primer mexicano en recibir la Medalla Presidencial de la Libertad en Estados Unidos.

 

En México, a pesar de sus esfuerzos por llamar la atención en temas trascendentes no se le dio el reconocimiento a la altura que merecía.

 

A partir de sus investigaciones, enfatizó el presidente del Senado de la República, la pregunta no es si existe el cambio climático, sino qué tanto la intensidad y la frecuencia de los eventos extremos han aumentado y cómo la ciencia puede evitarlos.

 

Minuto de silencio en memoria de Guillermo Soberón

 

Al término de la comparecencia del Secretario de Educación Pública, el Pleno y el funcionario federal guardaron un minuto de silencio en memoria de Guillermo Soberón Acevedo, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien murió el pasado 12 de octubre.

 

Los senadores Américo Villarreal Anaya y Miguel Ángel Navarro Quintero destacaron las aportaciones que Mario Molina y Guillermo Soberón realizaron en sus respectivos ámbitos de trabajo, las cuales han beneficiado al país y al mundo. Consideraron que la nación debe reconocer los principios y ética de estos dos mexicanos.