Número-1047

  • El subsecretario Arturo Herrera la presentó ante senadores.

El subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, señaló que la propuesta de Ley de Ingresos de la Federación 2019, es prudente y responsable y apegada a una disciplina fiscal y financiera.

“Fue hecho de manera muy prudente; es decir, no hay cuentas alegres en el marco macroeconómico”. Prevé una recaudación con un superávit primario del uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Al presentar la ley ante la Comisión del ramo, y la de Estudios Legislativos, Segunda, estimó un crecimiento del 2 por ciento del PIB, pero advirtió que de no modificar la media anual, que es de 2.4 por ciento, será muy difícil entrar a una ruta de desarrollo diferente, sujeta a inversión y políticas públicas, y gasto social.

Explicó que esta propuesta reduce la línea entre los ingresos del pronóstico y lo recaudado; disminuye la posibilidad de esconder recursos que anteriormente se repartían por la cautela de estimación de la Secretaría de Hacienda o como parte de las negociaciones en el Congreso.

En cuanto a ingresos tributarios, dijo, se espera recaudar alrededor de 13.3 por ciento del PIB; del ISR empresarial y de personas físicas el 40 por ciento. Por lo que hace al Impuesto Especial de Producción y Servicios (IEPS) se prevé un estimado de 437 mil millones de pesos para 2019.

Arturo Herrera subrayó que el nuevo Gobierno ha decidido mantener el precio de la gasolina constante en términos reales. Es decir, que va a aumentar conforme a la inflación. Por este concepto se espera recaudar 200 mil millones de pesos para 2019.

Si bien México requiere aumentar su base de recaudación, en la propuesta no se prevé nuevos impuestos ni incrementar los ya existentes. Se requiere establecer, sí, un esquema de tributación en la que se recaude mejor y se tenga una distribución más equitativa de los recursos públicos. 

Los ingresos provendrán, además, de la renovación de los espectros de radio y televisión a 20 años y de cerrar la defraudación fiscal, porque a través de las facturas apócrifas el fisco devuelve IVA a empresas fantasmas.

En la propuesta de Ley de Ingresos, el subsecretario señaló que para el próximo año se prevé una inflación de 3.4 por ciento, un tipo de cambio de 20 pesos por dólar y una plataforma de exportación de 1.847 millones de barriles diarios.

Dijo que al cierre de este año se prevé que la deuda ascienda alrededor del 45 por ciento del PIB; y se pagarán 750 mil millones de pesos de intereses. El nivel es relativamente alto, por lo que se debe reducir poco a poco con superávit primario para darle un mensaje a los mercados de que hay una ruta responsable y no haya ningún evento de pánico.

Comentó que un indicador preocupante es el precio de la mezcla mexicana de petróleo. Su volatilidad es mayor a la  del dólar. En octubre, dijo, se cotizaba en 74 dólares por barril, sin embargo en las últimas semanas bajó a 52 dólares y este jueves se vende en 47.8 dólares por barril.

Agregó que la desigualdad en el país se puede atacar si el Estado tiene recursos suficientes, el cual es el talón de Aquiles de las finanzas mexicanas, porque por muchos años el gobierno ha recaudado muy poco y las finanzas públicas descansaron en la recaudación de origen petrolero.

México recauda poco, y es un tema a corregir, señaló. Va a ser muy difícil que el país cambie su trayectoria de crecimiento si no tiene finanzas públicas menos vulnerables y más sólidas. Eso requiere la colaboración del Ejecutivo y el Legislativo, dijo.

Cuestionan senadores sobre costo de gasolinas, aumento de base tributaria y deuda

En la ronda de preguntas, Manuel Fócil, del PRD, preguntó cómo se planea bajar el precio de la gasolina en tres años, como lo planteó el nuevo gobierno, si se busca mantener los ingresos y precios del mercado.

Nancy de la Sierra, del PT, lo interrogó sobre las medidas para reducir la deuda pública general, y los candados propuestas para que ésta sea rentable. Además, del impacto de la reducción de contribuciones en la zona fronteriza. Y la disminución en el presupuesto a consulados.

Samuel García, de Movimiento Ciudadano, señaló que la gasolina es barata en Estados Unidos porque sólo le agregan un impuesto, y en México tiene un impuesto especial más dos cuotas, una federal y otra estatal, y además del IVA. Sobre el precio, “nueve pesos son de impuestos”. Preguntó por qué no se decide sólo aplicar un impuesto en lugar de varios.

Vanessa Rubio, del PRI, cuestionó cuál es el plan del gobierno si el país no crece a dos por ciento, como prevé. Abundó en que el paquete de estímulos fiscales para la frontera norte representa un “boquete” de 42 mil millones de pesos, y preguntó cómo se va a financiar.

Minerva Hernández, del PAN, quiso saber cuál es el plan para alcanzar el crecimiento previsto en 2019, en qué se sustenta la estimación de la inflación.

Rocío Abreu, de Morena, preguntó qué política o medida se puede implementar para que la base de recaudación se amplíe y el sistema tributario sea más justo. Además, solicitó detalles adicionales sobre las estrategias para disminuir la deuda. 

El subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, respondió que se empezará  a financiar más al país con deuda interna que con deuda externa y que la forma para garantizar el proyecto de deuda será mediante un control permanente y responsable de las finanzas públicas a lo largo del año. 

En cuanto al IEPS de la gasolina, dijo que este no es una doble tributación, sí un sobreimpuesto con un propósito de disuasión. Es decir, incentivar el uso de transporte público, justificó. 

También dijo que no hay una sobreestimación del impacto del IVA y el IRS en la frontera. “El hecho que sea decreto y no ley, nos da una válvula de salida. En caso que nuestros estimados sean incorrectos, se pueden revertir”, añadió.

Señaló que no hay intención de darle una “mordida” a los múltiples colchones de seguridad que tiene el país, como: El Fondo de Estabilización de los Ingresos Públicos (280 mil millones de pesos), el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las entidades federativas (80 mmdp), línea de crédito flexible con el FMI (74 billones de pesos), una línea de contingencia con el Tesoro de Estados Unidos (9 billones de pesos), más las coberturas petroleras.   

En relación con el presupuesto asignado a los consulados, explicó: Las transferencias ahora para el servicio exterior y los consulados, no van a ser medidas de manera genérica, sino por el poder de paridad de compra”, comentó.

En torno al aeropuerto de la Ciudad de México, dijo que la cancelación  fue una decisión muy difícil, pero a la SHCP le corresponde tratar de arreglar la parte financiera, y va “por buen camino”. 

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