Número-116

  • Reprueban medidas implementadas que han llevado a un bajo crecimiento, desarrollo y carestía en la población.
  • México goza de finanzas públicas sanas, incluso, en periodos de alta volatilidad internacional.

Con motivo del sexto y último Informe de Gobierno, los grupos parlamentarios en el Senado de la República analizaron las medidas implementadas y los pendientes en materia de Política Económica de la Administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Senadoras y senadores dieron a conocer el posicionamiento de su fracción parlamentaria acerca del crecimiento económico, las reformas estructurales, inversión en infraestructura,  fondos de estabilización, deuda pública, calificaciones crediticias y precios internacionales del petróleo.

El resultado de la política económica está representado por un “endeudamiento explosivo”, además de que no se incidió en la mejora del bienestar de las familias mexicanas, “lo que amerita una explicación rigurosa del Secretario de Hacienda”, aseguró la senadora Imelda Castro Castro.

La legisladora del Grupo Parlamentario de Morena señaló que al final de estos seis años el crecimiento económico fue mínimo, 2.3 por ciento; el peso se depreció respecto al dólar en un 50 por ciento; los salarios no mejoraron y el repunte inflacionario de los últimos años devino en una pérdida real del poder adquisitivo, además de que la tasa de interés se incrementó 4.8 por ciento.

Del PAN, el senador Julen Rementería del Puerto señaló que las reformas estructurales incrementaron el precio de los productos de primera necesidad, los empleos generados están lejos de brindar una buena calidad de vida, no superan los tres salarios mínimos y, al mismo tiempo, se duplicó la deuda pública y se disminuyó un 26 por ciento la inversión en obra pública.

El Grupo Parlamentario de Acción Nacional será vigilante de las promesas de campaña realizadas por el Presidente electo y su cumplimiento, pues en muchas de ellas ya se da marcha atrás y aún no inicia su mandato.

La senadora Vanessa Rubio Márquez, del PRI, aclaró que las variables de la inflación, el desarrollo económico, del trabajo e infraestructura, no se mueven por decreto, sino que se dan por complejos factores internos y externos.

La Administración del presidente Enrique Peña Nieto finaliza con finanzas públicas sanas y estabilidad crediticia. México ha tenido un crecimiento económico sostenido reflejado en la creación de 4 millones de empleos, “una realidad avalada por los mercados internacionales y las calificadoras”, sostuvo.

El senador de Movimiento Ciudadano, Samuel García Sepúlveda, reprobó las cifras que deja la administración saliente, 54 millones de personas en pobreza extrema, aumento de la inflación, salarios precarios, finanzas estatales quebradas y baja en la competitividad.

Criticó el aumento de la deuda externa, por lo que casa mexicano debe 87 mil pesos. “Se presume que somos la economía número 15 y dos en América Latina, pero no se refleja porque hay riqueza, pero mucha desigualdad”, reiteró.

Por el PRD, el senador Juan Manuel Fócil Pérez dijo que la política económica del actual gobierno se resume en corrupción, pobreza y deuda. Afirmó que la desigualdad y el descontento social siguen en aumento, debido a que la economía no dé el sustento suficiente a una población que va creciendo día con día.

El legislador refirió que la inflación acumula un incremento en el sexenio de 47 por ciento, en cambio, el salario mínimo creció 36.15 por ciento, lo que significa que el poder adquisitivo de la gente perdió 11 por ciento; es decir, “nuestro dinero cada vez compra menos y la pobreza sigue aumentando”. 

Geovanna del Carmen Bañuelos de la Torre, senadora del Grupo parlamentario del Partido del Trabajo, refirió que México requiere, por lo menos, 11.5 millones de empleos para cubrir la demandad de trabajo.

Detalló que cuatro de cada 10 mexicanos que perciben un ingreso laboral, tiene un salario inferior al costo de la canasta básica, es decir, más de 52 millones de personas no tienen un sueldo decoroso.

La senadora Sasil De León, del Partido Encuentro Social, dijo que es indispensable generar el fortalecimiento del mercado interno y atraer inversión extranjera, así como diversificar las materias y destinos de las exportaciones; también educación de mayor calidad y empleos dignos para los jóvenes.

Abundó que su Grupo Parlamentario respalda el proyecto del Tren Maya, anunciado en Chiapas y que atravesará cinco estados, porque detonará el turismo en el sureste del país, que es inmensamente rico en biodiversidad y cultura, pero que enfrenta muchos desafíos para su desarrollo.

La senadora del Grupo Parlamentario del PVEM, Gabriela Benavides Cobos, recordó que las reformas estructurales dieron avances positivos a México en materia de telecomunicaciones, turismo, inversión, a las mujeres emprendedoras, así como apoyo a pequeñas y medianas empresas.

Indicó que su partido trabajará en favor del crecimiento y estabilidad económica con todas las fuerzas políticas representadas en el Senado de la Republica.

El senador sin partido, Emilio Álvarez Icaza, reprobó las acciones que implementó la actual administración en materia de política económica, que mantiene al país con un magro crecimiento promedio de 2.45 por ciento, durante los últimos 36 años. Existen focos rojos por el incremento de la deuda pública y la caída en las inversiones de empresas del Estado.

Es urgente transparentar incentivos de la inversión para impulsar las cadenas productivas y cooperativas, y que el fomento económico ayude todos y “no solo a los que dan moches o son  prestanombres o tienen palancas en el gobierno”, sentenció.

En una segunda ronda de intervenciones, participaron los senadores Clemente Castañeda Hoeflich, de Movimiento Ciudadano;  Claudia Edith Anaya Mota, del PRI; Minerva Hernández Ramos, del PAN; y Alejandro Armenta Mier, de Morena.

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