Número-482

  • Se requiere una nueva legislación que proteja a la familia frente a los cambios sociales y económicos.
  • Necesario, fortalecer la coordinación y unificar esfuerzos para impulsar una estrategia nacional integral.

El Senado de la República convocó a la Cámara de Diputados y a los congresos estatales y del Distrito Federal a conformar comisiones de la familia, a fin de unificar esfuerzos para fortalecer la legislación que proteja a este núcleo social frente a los cambios sociales y económicos que se viven en el país.
Al presentar ante el Pleno el dictamen, aprobado en votación económica, la presidenta de la Comisión Familia y Desarrollo Humano, Lisbeth Hernández Lecona, expuso que las familias son sensibles a la tensión ocasionada por los cambios sociales y económicos, además de que actualmente se viven cambios profundos en los sistemas y estructuras familiares.
“Problemas tales como la violencia de pareja, deserción escolar, abuso sexual y físico contra niños, delincuencia juvenil y el consumo de drogas están íntimamente relacionadas con las diferentes situaciones familiares en las que se encuentra una gran parte del país; afectando de manera directa el bienestar social”, enfatizó.
Desde el punto de vista de derechos humanos, agregó, “la familia es un elemento natural y fundamental de la sociedad que no sólo merece la protección de todo Estado que se denomine democrático, sino que además exige de estos Estados una concepción amplia en cuanto a los derechos que en ella se tutelan, por ejemplo la cobertura económica, política y social”.
La importancia de la unificación de los esfuerzos legislativos de las comisiones, apuntó, se expresa en investigaciones donde se revela que, en nuestro país, la familia es considerada la institución cultural más importante para la población.
En cuanto a los cambios de las estructuras familiares, agregó, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refiere que 90.5 por ciento de hogares en México es de tipo familiar; de acuerdo al censo de Población y Vivienda 2010, en el país habitan 112 millones 336, 538 personas viviendo en 28 millones 696,180 hogares.
“Si bien hogar no es sinónimo de familia ---acotó--, tradicionalmente este concepto ha sido utilizado como aproximación de esta, ya que por medio del vínculo que cada uno de los miembros del hogar tiene con el jefe o jefa, ya sea consanguíneo, conyugal, de afinidad, adopción o costumbre, se pueden conocer las distintas formas de organización de los hogares.
Por ello el INEGI clasifica los hogares de distintas formas: nucleares que están formados por madre, padre y los hijos; o sólo la mamá o el papá con hijos; parejas que viven juntas sin hijos; ampliados, que se conforman por un hogar nuclear más otros parientes como tíos, primos, hermanos, suegros, abuelos.
La secretaria de la comisión, senadora Martha Palafox Gutiérrez, por su parte, expuso que la petición tiene como objetivo que los órganos legislativos cuenten con espacios suficientes y necesarios para atender a la familia de manera especializada.
De igual forma, se pretende dotar a la legislación con una perspectiva de familia que coadyuve al fortalecimiento de sociedades democráticas en todos los estados de la República.
Mencionó que los estados de Durango, Hidalgo, Querétaro, Quintana Roo, Nayarit, Sinaloa, Veracruz y Zacatecas ya cuentan con comisiones en las que se analizan y discuten los cambios y transformaciones que sufre la familia en nuestro país.
Es claro, concluyó, que la familia debe verse como una prioridad y en consecuencia debe fomentarse el diseño e implementación de un marco jurídico que permita protegerla y al mismo tiempo le asista con políticas públicas transversales que hagan efectivos todos los derechos que se buscan fomentar en ellas.