Número-481

  • Se deben explorar opciones para impulsar uso de la energía nuclear, como parte de transición y diversificación en el sector: senador Lavalle Maury.
  • Especialistas consideran necesario impulsar uso de energías renovables para reducir el impacto al ambiente.

Senadores y representantes de organizaciones de la sociedad civil coincidieron en la necesidad de aprobar la minuta enviada por la Cámara de Diputados para expedir la Ley de Transición Energética, antes de que concluya el actual periodo ordinario de sesiones, el próximo 30 de abril.
La Ley de Transición Energética se deriva de la reforma constitucional en materia energética, y tiene por objeto regular el aprovechamiento sustentable de la energía, así como las obligaciones en materia de energías limpias y la reducción de contaminantes de la industria eléctrica.
Durante la reunión que sostuvieron los representantes con la Comisión Especial de Cambio Climático, la presidenta de esta instancia legislativa, senadora Silvia Garza Galván, expuso el compromiso de la comisión para que la minuta sea incluida en la agenda legislativa y pueda ser aprobada en el actual periodo ordinario de sesiones.
Reconoció que el país está atrasado en el uso y aprovechamiento de las energías renovables, por lo que la minuta creará las bases para desarrollar los métodos y herramientas requeridas, que permitan hacer uso de los recursos renovables para la generación de energía eléctrica y, al mismo tiempo, cumplir con los acuerdos firmados para reducir el uso de combustibles fósiles.
La secretaria de la comisión, senadora Luz María Beristain Navarrete, expresó su respaldo a la minuta, al tiempo que precisó que la esta no será objeto de tintes partidistas, por lo que espera sea aprobada en antes del 30 de abril.
En tanto, el senador Jorge Luis Lavalle Maury afirmó que esta minuta forma parte del modelo energético integral que se aprobó por el Congreso, además de explorar las opciones para impulsar el uso de la energía nuclear, como parte de la transición y diversificación en el sector.
Jorge Villarreal, especialista de la iniciativa regional climática para América Latina (LARCI, por sus siglas en inglés), resaltó la necesidad impulsar el uso de las energías renovables para que tengan la misma oportunidad de competencia en relación con las energías de gas y del resto de los combustóleos que dominan el mercado del consumo de energía.
Señaló que si bien los precios del gas no impactarán de manera positiva en los consumidores, el uso de estas energías traerá un beneficio macroeconómico, pues se estima que una meta del 35 por ciento en materia de energías limpias arrojaría alrededor de 70 mil empleos anuales.
Ana Mendívil, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, advirtió que no se podrán reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en caso de no poner en marcha el uso e impulso de las energías renovables. De igual manera, las políticas públicas deben ir encaminadas a reducir de manera gradual el uso de energías fósiles.
El ex director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, expresó su confianza en que la aprobación de la ley traerá beneficios para el medio ambiente, por lo que consideró necesario que sea integrada en las prioridades de la agenda legislativa del actual periodo ordinario.
A su vez, Alejandra Salazar, representante de Pronatura, señaló que la eventual aprobación de la ley, permitirá a los consumidores elegir la forma del suministro de energía, si ésta debe ser limpia o no, e iluso, elegir en qué porcentaje podría ser renovable.
Jaime Suaste, del Fondo para la Comunicación y la Educación Ambiental, señaló que de no existir un marco legal justo, equitativo, accesible y entendible por parte de la sociedad civil, difícilmente se logrará una corresponsabilidad de la sociedad con su entorno y el cuidado del ambiente.
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