Número-614

  • Solicita al sector salud establecer unidades de atención integral al paciente diabético en hospitales de segundo nivel
  • Pide incluir dentro del cuadro básico medicamentos destinados al tratamiento de esta enfermedad

El Senado de la República solicitó a la Secretaría de Salud y a los gobiernos de los estados que emitan programas para la prevención de la diabetes mellitus, los cuales deberán considerar los lineamientos descritos en la norma oficial mexicana para la prevención, tratamiento y control de esta enfermedad.
Asimismo, pidió a la SS que implemente unidades de atención integral al paciente diabético en los hospitales de segundo nivel y que incluya, dentro del cuadro básico, los medicamentos genéricos destinados al tratamiento de la diabetes, particularmente en niñas, niños y adolescentes.
En el dictamen aprobado se menciona que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 indica que la diabetes se encuentra entre las primeras causas de muerte en México y que 6.4 millones de personas refirieron haber sido diagnosticadas con este padecimiento.
Del mismo modo, refiere que los estados con prevalencias más altas son el Distrito Federal, Nuevo León, Veracruz, Tamaulipas, Durango y San Luis Potosí; y que esta enfermedad representa un gasto de tres mil 430 millones de dólares al año.
Por otro lado, señala que según datos de la Secretaría de Salud alrededor del 8.2 por ciento de la población entre 20 y 69 años de edad padece diabetes, y cerca de 30 por ciento de los individuos afectados desconoce que tiene este padecimiento.
Los senadores manifestaron que estas cifras no se pueden pasar por alto, por lo que es importante la creación de acciones preventivas que realizan los sectores público, social y privado, así como los procedimientos para su detección, diagnóstico, tratamiento y control.
Recordaron que la Norma Oficial Mexicana 015-SSA2-2010 establece qué acciones de prevención primaria deben ejecutarse, no sólo a través de actividades médicas, sino con la participación y compromiso de la comunidad y autoridades sanitarias utilizando los medios de comunicación masivos existentes en cada región como radio, prensa y televisión, entre otros.
Al respecto, la senadora María Elena Barrera Tapia, del PVEM, subrayó que la diabetes es una de las principales causas de muerte en nuestro país, pues entre 2006 y 2012 casi 500 mil personas murieron por esta enfermedad, de ahí, la necesidad de actuar de manera eficiente, ya que para 2018 se estima que alrededor de 800 mil personas mueran por esta causa en México.
Para el senador del PRI, Arquímedes Oramas Vargas, se trata de un problema de salud pública, por lo que se debe prevenir y alertar a la población que es propensa a esa enfermedad por sus antecedentes familiares y estilo de vida.
Por el PT, la senadora Martha Palafox Gutiérrez advirtió que la diabetes ha ido en aumento en el país y si no se toman las medidas de prevención, en los próximos 10 años se afectará de manera importante el Producto Interno Bruto y no habrá presupuesto que alcance para atender este padecimiento.
El senador del PRD, Adolfo Romero Lainas, comentó que la diabetes es considerada como “el mal del siglo”, por ello, la necesidad de que los hospitales de segundo nivel establezcan centros de atención especial, a efecto de brindar atención integral a los pacientes con esta enfermedad.
Del grupo parlamentario de Acción Nacional, la senadora Marcela Torres Peimbert estimó que ante este grave problema de salud pública es imprescindible mejorar la alimentación de la población y reducir el consumo de alimentos altamente procesados y con altos contenidos en azúcares, grasas y sodio.
Piden promover cultura de la cremación funeraria
En la misma sesión, el Pleno aprobó un dictamen para exhortar a los gobiernos de los estados y del Distrito Federal a que promuevan la cultura de la cremación funeraria y destaque los beneficios que ésta conlleva tanto en el aspecto económico como en el de salubridad.
Los senadores explicaron que una problemática del entierro, aparte de la falta de espacio, es que la ropa del difunto emite dioxinas y monóxido de carbono a la atmósfera, los líquidos usados en el embalsamiento son contaminantes para el agua y, por consiguiente, esto genera daños a la salud con enfermedades como cólera, tifoidea entre otras.
Refirieron que encuestas de casas funerarias afirman que en la Ciudad de México la cremación tiene un crecimiento de 80 por ciento; mientras que la demanda disminuye conforme se acerca a las rancherías o comunidades, donde apenas es de cinco por ciento.
Ello, agregaron, se debe a la falta de difusión, conocimiento y cultura funeraria en la que se contemple la opción de la cremación con muchos beneficios y se proteja por un lado la salud de miles de ciudadanos, así como el hecho de hacer frente a la problemática de espacios.

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