*-El Estado mexicano debe cumplir la Convención sobre los Derechos de los Niños de la ONU, pide Benjamín Robles Montoya.
*-Necesario que se erradique la explotación de niños dentro del núcleo familiar y la sociedad en general
Ante los altos índices de violencia que se han registrado en México en contra de la niñez, el senador Benjamín Robles Montoya, del PRD,  urgió al Estado Mexicano garantizar el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos de los Niños de la ONU y erradicar la violencia, maltrato y explotación infantil.
Por ello, dijo que es urgente crear un Sistema de Protección al Infante, ya que de  acuerdo con el Módulo de Trabajo Infantil 2011 (INEGI y STyPS) en México, existen tres millones de niños entre los cinco y diecisiete años que trabajan para terceras personas, y el 39.1% no asiste a la escuela, porcentaje que corresponde a un total de 1.2 millones de infantes; de ese rubro 72.3 % son niños y 27.7 % son niñas.
“Estamos exhortando respetuosamente al Estado Mexicano a efecto de que urgentemente se implementen acciones dentro de los programas y las políticas de Gobierno, que garanticen los derechos de los infantes que se establecen en la Convención sobre los Derechos del Niño adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas”, dijo el legislador.
El también presidente de la Comisión Sur-Sureste del Senado de la República, se pronunció para que se erradique de las calles de todo el país y dentro de la sociedad mexicana, la explotación de infantes por parte de sus padres y de terceros, que los utilizan y/ó permiten que los utilicen en trabajos forzados, “solicitando dinero, vendiendo dulces y prostituyéndose para mantener el alimento; bajo razones y condiciones de pobreza extrema hasta altas horas de la noche ante inclemencias del clima, violentando las necesidades físicas y psicológicas de los infantes”.
Situación que, dijo, no les permite crecer con dignidad y ante el azote de la pobreza extrema, la ignorancia, y el abuso de redes organizadas que emplean infantes en sus comercios, lo único que México obtiene, es una infancia sin futuro académico y con un amplio resentimiento social en su madurez generacional.
Robles Montoya, puntualizó que de acuerdo a la Convención de los Derechos del Niño, aprobada el 20 de noviembre de 1989 por la Asamblea General de las Naciones Unidas: los infantes tienen derecho a que el Estado garantice su vida, salud, esparcimiento, libertad de expresión, a un nombre, nacionalidad e identidad; a crecer con una familia, a ser protegidos en los conflictos armados, a la protección contra el descuido y el trato negligente, a la protección contra el trabajo infantil y contra la explotación económica en general.
“Los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, lo que significa que ninguna persona puede vulnerarlos ni desconocerlos”, dijo  el senador.
“Es urgente que en nuestro país se implemente en todos los niveles un Sistema de Protección al Infante dentro de los tres niveles de gobierno (Federal, Estatal y Municipal) que coordine las acciones y se generen políticas transversales en todas las instancias de gobierno, con el objeto de dar seguimiento a los programas y se puedan evaluar impactos dentro de la sociedad y sobre todo, dentro de la niñez”, concluyó Robles Montoya.