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Versión estenográfica Inauguración del “Seminario de Análisis sobre la Reforma Política”. PDF
lunes, 25 de enero de 2010

México, D.F., a 25 de enero de 2010.

Versión estenográfica de la Inauguración del “Seminario de Análisis sobre la Reforma Política”, celebrada en el Patio Central de la Cámara de Senadores, hoy por la mañana. (09:00 horas)

 


-EL C. MODERADOR: Muy buenos días señoras y señores. Damos inicio a esta sesión inaugural del “Seminario para el Análisis y Discusión de las Iniciativas y Propuestas en Materia de Reforma Política”.

Al agradecer a todos ustedes su presencia, debemos destacar que el Senado de la República ha convocado a este importante foro nacional a través de sus órganos de gobierno. Por tal motivo, nos acompañan el señor senador Carlos Navarrete Ruiz, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República. (Aplausos)

El senador Gustavo Madero Muñoz, Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado. (Aplausos)

Así como el señor senador Manlio Fabio Beltrones Rivera, Presidente del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, instancia organizadora de este evento. (Aplausos)

El Senado de la República agradece al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y al Centro de Estudios para un proyecto nacional alternativo, su contribución para la realización de este importante evento.

De igual manera, saludamos la presencia del señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, diputado Francisco Ramírez Acuña. (Aplausos)

Agradecemos la asistencia del señor diputado Francisco Rojas, Presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados. (Aplausos)

De la magistrada presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, licenciada María del Carmen Alanís Figueroa. (Aplausos)

Están aquí los coordinadores de los grupos parlamentarios del Senado de la República, el señor senador Gustavo Madero, del Partido Acción Nacional; el senador Manlio Fabio Beltrones del Partido Revolucionario Institucional; el senador Carlos Navarrete Ruiz del Partido de la Revolución Democrática; el señor senador Arturo Escobar y Vega, del Partido Verde Ecologista de México, a quien damos la más cordial bienvenida. (Aplausos)

Nos honran y nos distinguen con su presencia los presidentes y representantes de los partidos políticos nacionales: la diputada Beatriz Paredes Rangel, Presidenta del Partido Revolucionario Institucional; el diputado César Nava Vázquez, Presidente del Partido Acción Nacional; el licenciado Jesús Ortega Martínez, Presidente del Partido de la Revolución Democrática. (Aplausos)

Con la representación del presidente del Partido Verde Ecologista de México, el señor senador Arturo Escobar y Vega. (Aplausos)

Con la representación del Presidente del Partido del Trabajo, nos acompaña el señor licenciado Ricardo Cantú Garza. (Aplausos)

Con la representación del Partido Nueva Alianza, damos la bienvenida a la diputada Pilar Torre. (Aplausos)

Asimismo, nos honran con su presencia los senadores integrantes de la Mesa Directiva de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.

Así como los secretarios del Instituto Belisario Domínguez: Senador Fernando Castro Trenti, senador Ricardo García Cervantes y senador René Arce. (Aplausos)

Expresamos nuestro agradecimiento a la presencia en este foro de senadoras y senadores de los diversos grupos parlamentarios del senado, bienvenida, bienvenidos, señoras y señores senadores.

Así como también de diputadas y diputados, legisladores, ponentes, académicos, comunicadores e invitados especiales.

De la misma forma, el Senado de la República agradece la participación en la organización de este foro del señor Arnaud Peral, Representante Residente Adjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, bienvenido. (Aplausos)

Del doctor Pedro Salazar Ugarte, Secretario del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. (Aplausos)

Del licenciado Jorge Alcocer, Coordinador del Centro de Estudios para un Proyecto Nacional Alternativo. (Aplausos)

Agradecemos también y saludamos la presencia del señor senador Pedro Joaquín Coldwell, Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, quien moderará este foro. (Aplausos)

Tiene la palabra el señor senador Pedro Joaquín Coldwell.

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Gracias, muy buenos días.

En los últimos años el tema de la reforma política ha sido recurrente, si no es que permanente en las preocupaciones del Congreso de la Unión y de amplios sectores de la sociedad.

La renovación del sistema político requiere esfuerzos colectivos y el concurso de todos los talentos, de los académicos, los políticos, los juristas, los politólogos, los comunicadores, las organizaciones de la sociedad civil, los organismos profesionales y los partidos políticos.

Es en este contexto que el Instituto Belisario Domínguez de la Cámara de Senadores, el de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, el Centro de Estudios para un proyecto nacional alternativo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, decidieron auspiciar ese seminario.

Agradezco anticipadamente la participación de todos ustedes y ruego al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, senador Carlos Navarrete Ruiz, haga uso de la palabra.

-EL C. SENADOR CARLOS NAVARRETE RUIZ: Muchas gracias senador Pedro Joaquín Coldwell.

El Senado de la República, a nombre de el, le doy la bienvenida a todos ustedes a este acto inaugural. De manera especial valoro y agradezco la presencia de la señora presidenta y los señores presidentes de los partidos políticos nacionales, de los representantes y coorganizadores de este importante evento, representantes del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, del Centro de Estudios para un Proyecto Nacional Alternativo y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y saludo con afecto a mis compañeras y a mis compañeros senadores. Gracias a todos ustedes por su presencia esta mañana aquí en el Patio Central del Senado de la República.

Este Senado abre nuevamente sus puertas para escuchar a distinguidos mexicanos y mexicanas en un tema que en las próximas semanas será abordado en las comisiones y en el pleno.

Hay voces que critican que otra vez se recurra a la práctica de convocar a seminarios o foros para tratar temas antes de entrar al proceso legislativo.

A pesar de esos señalamientos, el Senado de la República mantiene su convicción de escuchar diversas opiniones, de convocar a quienes tienen mucho que decir sobre el régimen político mexicano y las reglas para acceder al poder.

En este seminario, que ha sido convocado por el Senado y se le ha encomendado al Instituto Belisario Domínguez su organización, es necesario subrayar en qué marco se realiza este esfuerzo.

Hoy 25 de enero de este 2010, existe mayor democracia y pluralidad política en México. Sin embargo, son tiempos difíciles y surge necesariamente una pregunta: ¿Cómo podremos consolidar a nuestra…                  

 

(Sigue 2ª parte)
…    sin embargo son tiempos difíciles y surge necesariamente una pregunta: ¿Cómo podremos consolidar a nuestra democracia cuando la mitad de la población  vive en la pobreza, cómo en medio de la disputa por la nación podemos llegar a acuerdos?  La alternancia en la Presidencia de la República en el 2000, y el advenimiento de la pluralidad política de los gobiernos locales y en el Congreso de la Unión, desde 1989, desafortunadamente no han propiciado todavía mejores condiciones de vida para una buena parte de la población que padece pobreza, desigualdad e inseguridad.

Una gobernabilidad democrática y una estabilidad duradera en que se respeten los derechos sociales humanos, sólo son posibles si forman parte de la reconstrucción de un nuevo sistema político mexicano.

No hay duda de que este es el momento de avanzar en la reforma de nuestro régimen y en el fortalecimiento de nuestro sistema electoral y de partido. 

Necesitamos, tengo la convicción, como señaló “Volter”, este gobierno sensato que puede todo para hacer el bien, tiene las manos atadas para hacer el mal en el que los señores son grandes, sin insolencia y sin vasallos y en el que el pueblo comparte el gobierno sin confusión. 

Precisamos de un Congreso de la Unión no sólo plural, sino cercano a las necesidades de la gente, y que contribuya al equilibrio de poderes.  Requerimos un Ejecutivo con capacidad, con equilibrio, con contrapeso; también con instrumentos para dirigir al país cuando así se le encomiende. 

Como sociedad necesitamos dar un paso más en el cambio de régimen, recuperar los acuerdos derivados de la ley para la Reforma del Estado, de 2007 y 2008, y escuchar a los especialistas que hoy nos visitan y que valoramos mucho su participación.

Analizar responsabilidades, analizar las iniciativas de reforma que el Presidente de la República envió, y las iniciativas de diversos grupos parlamentarios que preparan y que presentarán, con toda seguridad, en unos días.

Doy la bienvenida una vez más a este foro, y felicito al Instituto Belisario Domínguez por su organización, y estoy seguro que las senadoras y senadores de la República podremos, con responsabilidad y con trabajo convertir las opiniones que se expresen en este evento en beneficio del desarrollo político de nuestro país. 

Logremos, compañeras senadoras y senadores, compañeros diputados y diputadas que este período ordinario de sesiones que comienza el primero de febrero podamos construir una reforma que nos encamine a un sistema político que todos deseamos que sea mejor que el que tenemos. Muchas gracias y ojalá tengamos éxito en este esfuerzo.  (Aplausos).

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL:  Muchas gracias, senador Carlos Navarrete.  Solicitamos ahora la intervención del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, senador Gustavo Madero Muñoz.

-EL C. SENADOR GUSTAVO MADERO MUÑOZ:  Muy buenos días a todos.  Durante la última década los mexicanos hemos ido construyendo la transparencia y la certidumbre de nuestros procesos electorales, con diversas reformas legales y basados en la autonomía de las autoridades electorales. 

De esta manera la transición de nuestro país se ha fincado básicamente en la reforma de nuestro sistema para elegir los representantes populares y a nuestros gobernantes.  Sin embargo, el grueso de la población, los líderes de opinión, la sociedad civil organizada, y los mismos actores de todo el espectro político aun estamos insatisfechos por la forma en que funciona nuestro sistema político y, sobre todo, en su ineficiencia para generar resultados concretos que mejoren sensiblemente el bienestar de la población.

Esto ha generado un grave desencanto de los ciudadanos por la política, por eso en todas las encuestas y estudios de opinión la imagen de los políticos, en general, y en los legisladores en particular, está tan desprestigiada. 

Si bien esto es un fenómeno mundial en el caso de nuestro país se agrava por la falta de resultados de nuestro sistema político que propicia, por la falta de capacidad de nuestros sistema para generar bienes públicos, la falta de capacidad para impulsar las soluciones de fondo a nuestros históricos rezagos acumulados. 

Esta incapacidad para avanzar en la agenda de modernidad de manera ágil y dinámica se agravó desde 1997 con la perdida de la mayoría en el Congreso de del Partido del presidente en turno. 

Al finalizar la primera década del siglo XXI nos percatamos de que hemos dejado pasar muy valiosas oportunidades para atender las demandas y las aspiraciones de los mexicanos.  Debemos celebrar el Bicentenario y el Centenario de nuestra Independencia y Revolución, encausando ese mismo impulso transformador, pero ahora a través de las ideas y los votos de las iniciativas y los dictámenes, de los nuevos ordenamientos legales y el diseño institucional que nos permitan alcanzar mayores niveles de bienestar y modernidad.

El 2009 constituyó un año de gran complejidad y retrocedo económico a nivel social, a nivel mundial.  Pero el caso de nuestro país, este retroceso se exacerbó por la falta de esta reforma económicas, políticas y sociales, originadas por la disfuncionalidad de nuestro actual sistema político. 

Por eso consideramos valiente y oportuna la decisión del Presidente Felipe Calderón de enviar una iniciativa para modernizar y fortalecer a nuestras instituciones políticas.  Celebro que el Senado de la República nuevamente abra sus puertas a diferentes sectores de la sociedad para discutir abierta y pluralmente la Reforma de Estado. 

Pero al final corresponderá a los actores políticos asumir nuestra responsabilidad y legislar para consolidar nuestra democracia en ciernes. Si no somos capaces de alcanzar acuerdos será solamente porque no hubo la voluntad política o porque el cálculo electoral no permitió ver más allá de lo inmediato.  Pero no debemos caer en el error de condicionar la voluntad de acuerdos en el Congreso a la agenda electoral partidista.

Señoras y señores, los próximos días escucharemos a expertos nacionales e internacionales debatir a profundidad sobre estos temas. 
A partir del primero de febrero la responsabilidad será de los legisladores, responder a las expectativas ciudadanas.  Estoy seguro de que sabremos estar a la altura de las circunstancias.  Muchas gracias. (Aplausos).

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL:  Muy amable, senador Madero por su intervención.  A continuación harán uso de la palabra los representantes  de las instituciones que han participado en la organización de este seminario.  Para ello pido al señor Arnaud Peral, Representante Residente Adjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en México, tenga la amabilidad de hacer uso de la palabra. 

-EL  SEÑOR ARNAUD PERAL: Estimado senador, Carlos Navarrete Ruiz, Presidente de la Cámara de Senadores, y buenos días, senador Gustavo Madero Muñoz, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, y buenos días, senador Mario Fabio Beltrones Rivera, Presidente del Instituto Belisario Domínguez, buenos días, diputado Francisco Javier Ramírez Acuña, Presidente de la Cámara de Diputados, y buenos días, presidentes de partidos políticos y líderes de las fracciones parlamentarias, diputados, senadores, señoras y señores, académicos…..

    (Sigue 3ª. Parte)
. . . . . . . . . . y líderes de las fracciones parlamentarias.

Diputados, senadores.

Señoras y señores.

Académicos.

Representantes de los medios de comunicación.

Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo es siempre un privilegio tener la oportunidad de participar en los procesos de reflexión que marcan la agenda política de un país.

La propuesta de Reforma Política de México sin duda tiene esta estatura, tiene la intención y el potencial de perfeccionar las reglas, instituciones democráticas haciendo más por dar voz a los ciudadanos y a las ciudadanas.

El dividendo democrático tiene simplemente que conseguir ser más alto.

En este sentido la construcción de cualquier agenda democrática depende, en primer lugar de las condiciones y circunstancias políticas de cada país, aunque también es necesario tener como referente la experiencia comparada.

México no está ciertamente solo en la búsqueda de mejorar el aprecio popular hacia los mecanismos de representación política, el respeto ciudadano por las instituciones, la valoración de los partidos, los parlamentos, los tribunales de justicia o los poderes locales.

En muchos países sufrimos una credibilidad de la política al tiempo que la ciudadanía está perfectamente consciente de la importancia de la democracia, por ello critica, pero vota, pide más participación, pero participa a través de las cauces existentes, demanda mayor transparencia, pero se informa.

En el pasado reciente la agenda democrática de México se ha construido a partir de dos ejes, por un lado, los actores políticos han optado por modificar de manera cíclica su sistema electoral, lo cual ha permitido mejorar las reglas de la competencia política y la eficiencia ya considerable de sus instituciones electorales.

Y por otro lado, el Poder Legislativo de la mano de las organizaciones sociales y a veces con el asesoramiento de nuestros organismos internacionales ha aprobado un conjunto de reformas orientadas a empoderar a sus ciudadanos, ya sea mediante la ampliación y reconocimiento de derechos fundamentales o a través del fortalecimiento de los mecanismos de acceso a la procuración de justicia que crecientemente protege esos derechos.

Hoy nos encontramos en la víspera de una nueva reforma política que reintroduce el debate sobre algunos mecanismos democráticos presentes en otros sistemas políticos como las mayorías absolutas y segundas vueltas la apertura de al reelección aquilatada, las caliaturas independientes, la iniciativa legislativa popular o jurisdiccional, entre otras.

No se trata de comparar por comparar o de importar reglas e instituciones sin comprenderlas especificidades y diferencias de cada caso. Sin embargo, lo que les podemos aportar es un conocimiento preciso de las ventajas y de los desafíos con que se han encontrado quienes pasaron de un sistema a otro, a mayor conocimiento del diseño y comportamiento de los mecanismos democráticos en el ámbito internacional mayor será la probabilidad de que ustedes, las autoridades nacionales de acertar en su reglamentación interna.

Para el PNUD la comparación de experiencias, intercambio de conocimientos entre expertos, corresponsables políticos de distintos países tiene dos beneficios claros. En primer lugar, permite identificar el grado de avance y desarrollo de los mecanismos democráticos adoptados en cada caso.

En segundo termino, facilita la integración y sistematización de los principales argumentos expresados a favor o en contra de una postura.

Nuestra ventaja es que solo opinamos cuando la experiencia internacional ha demostrado que alguna de las opciones técnicas defiende mejor los derechos.

Podríamos decir que nuestras opiniones terminan ahí a donde abandonamos el enfoque de derechos y empieza el terreno de la valoración política. Por eso, le podemos decir que las cuotas para la representación pública de las mujeres funcionan bien han operado con éxito en muchísimos países de Europa, América, Africa y Asia.

Es importante que en México se impida que se derrita el especio conquistado por las mujeres bajo los colores de todas las opciones políticas.

Existen muchas maneras de desahogar el siempre necesario mecanismo de sustitución de legisladores y legisladoras en curso de mandato, sin por ello, necesariamente a negar la representación parlamentaria de las legisladoras.

Como digo, somos neutros ante las decisiones soberanas que toman los países, pero tenemos opiniones cuando afectan a los derechos. En México, me parece, por ejemplo que falta todavía un camino por recorrer en los temas de representación política de las minorías, en particular étnicas, hay buenas propuestas sobre la mesa para abrir al paso a las figuras de iniciativas ciudadanas y de la presencia de independientes en la lista política.

El tema de las reelecciones se plantea demasiado a menudo como el derecho del político a ser reelegido, dejando a un lado el mundo más importancia del derecho de la ciudadanía a reelegir a líderes que han demostrado un buen desempeño. Claro que para que se protejan los ejecutivos será siempre de la mayor importancia que los controles democráticos, los contrapesos y el peso de los demás poderes se refuercen paralelamente. El ser senatorial estoy seguro que esta reflexión tiene mucho eco.

Señoras y señores:

Sin más preámbulos les reiteramos nuestra disposición a informar esta discusión dentro de los límites naturales de nuestro papel cuya frontera más respetada es la de la soberanía nacional de nuestros estados miembros.

La fuerza de los argumentos va a presidir, esperemos, este debate; las Naciones Unidas estarán interesadas y atentas a las reformas que en su caso sean aprobadas por el congreso, esperando que el apoyo brindado por el PNUD haya servido a la discusión legislativa de los temas tratados en este seminario.

Muchas gracias.

- EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Apreciamos su participación señor Peral, en esta mesa, y solicito haga el uso de la voz el doctor Pedro Salazar, Secretario Académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

- EL C. DR. PEDRO SALAZAR UGARTE: Distinguidos miembros del presidium, legisladoras y legisladores, buenos días.

Para mí, en mi calidad de Secretario Académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de nuestra Universidad Nacional Autónoma de México, y en representación de esa institución académica, convocante de este seminario, es un verdadero honor estar en este acto inaugural.

Este foro constituye una oportunidad para México, y por lo mismo, de alguna manera, todos los participantes tenemos la responsabilidad de asumir una actitud constructiva y propositiva.

Atendiendo este ánimo el Instituto de Investigaciones Jurídicas en respuesta a una invitación del Instituto “Belisario Domínguez” de este mismo Senado de la República, el pasado 24 de noviembre de 2009 entregó a los señores coordinadores de las diferentes fracciones parlamentarias de este órgano legislativo una propuesta elaborada por investigadores de nuestro claustro académico que pretende ser un insumo académicamente riguroso e inevitablemente controvertido para enriquecer esta discusión.

Ese documento fue el resultado de un trabajo colegiado que tuvo como punto de partida las diferentes iniciativas presentadas en los últimos años por los distintos actores políticos para una reforma del estado en el país, y pretende abarcar todos los temas que una operación de esta naturaleza debe abordar….

 


(Sigue 4ª. Parte)
…del Estado en el país, y pretender abarcar todos los temas que una operación de esta naturaleza debe abordar.

 Estoy convencido de que en momentos como los que vive el país, ese es el papel que corresponde jugar a la academia, aportar reflexiones, ideas y propuestas orientadas por la imparcialidad y el rigor científico para el debate, en este caso, político.

 Nada más, y nada menos, porque como debe ser la responsabilidad de decir lo que será reformado y en qué sentido lo será, es exclusiva de los órganos democráticamente electos.

 Lo que nosotros podemos auspiciar es que el diálogo sea auténtico, el debate constructivo y el ánimo incluyente. Esto último, sobre todo, es crucial en procesos de reforma como el que se quiere emprender, porque como nos enseñó Hans Kelsen, en democracia las decisiones fundamentales deben ser el resultado de un compromiso en el que todas las fuerzas políticas, en una cierta medida, se vean reconocidas, y a través de éstas, se reflejen en las normas la pluralidad que legítimamente caracteriza a la sociedad mexicana.

 Sólo así, las decisiones serán verdaderamente democráticas, porque en esta forma de gobierno, para decirlo ahora con Norberto Bobbio, las normas que afectan a la vida de todos, deben ser el producto del más alto grado de consenso posible y por ende del mínimo de imposición.

 Y lo que ahora se pretende reformar es, ni más ni menos, que la estructura del Estado mexicano, con lo que inevitablemente, y esperemos para bien, se alterará la vida de los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país.

 Aunque el Estado mexicano sí ha sido objeto de importantes reformas en las últimas décadas, basta con pensar en la creación de los organismos autónomos que no existían hace algunos años, o en la profunda reforma al Poder Judicial de mediados de los años 90 del Siglo pasado, lo cierto es que sigue pendiente una reforma que aumente la capacidad de los gobiernos para dar resultados y permita implementar políticas de Estado en temas fundamentales.
 
 Esa reforma, que da razón y sentido a este seminario, ojalá, deber servir para apuntalar a nuestra democracia, y con ello para permitirnos, finalmente, iniciar una segunda transición, ahora, desde la forma de Gobierno democrática, hacia una sociedad de derechos más justa e igualitaria.

 El reto, si no me equivoco, está en traducir la pluralidad en acuerdos y resultados, pero sin pretender exorcizarla; en activar nuestro federalismo para dotar al país de un verdadero proyecto de nación, y sobre todo, sobre todo, en ofrecer garantías efectivas a los derechos sociales y a las libertades fundamentales de todas las personas. Esto último no puede seguirse postergando, y por ello, reformar al Estado es indispensable.

 Esperamos que los trabajos de estos dos días abonen decididamente en esa dirección. Nuestro deseo y compromiso sincero es que así sea.

 Muchas gracias. (Aplausos).

 -EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Muchas gracias, doctor Salazar, por su intervención.

 Y solicitamos ahora al Senador Manlio Fabio Beltrones, Presidente del Instituto “Belisario Domínguez”, haga uso de la voz.

 -EL C. SENADOR MANLIO FABIO BELTRONES RIVERA, Presidente del Instituto “Belisario Domínguez” del Senado de la República: Señoras y señores integrantes del presídium.

 Señor Presidente de la Mesa Directiva de la
 Cámara de Senadores,
 Senador Carlos Navarrete;

 Señor Presidente de la Cámara de Diputados,
 Diputado Francisco Ramírez Acuña;

 Señoras y señores Presidentes de los
 Partidos Políticos Nacionales;

 Señoras y señores legisladores;
 
 Señores Coordinadores de los Grupos Parlamentarios;

 Amigos todos:

 Es un privilegio y un honor para el Instituto “Belisario Domínguez”, y para los Senadores que integramos su Consejo Directivo, da la bienvenida a los ponentes nacionales y extranjeros que habrán de participar en los dos días que dedicaremos al análisis de las diversas Iniciativas y propuestas sobre reforma política que hoy se encuentran a debate.

 Agradecemos, y mucho, al programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, su generosa colaboración para este seminario.

 Le pido atentamente al señor Arnaud, Representante Personal de la Subsecretaría Adjunta, la señora Rebeca Grinspan, como a nuestro querido amigo Don Gullén, que el sábado viajó a Haití con la misión de apoyo de México, les manifieste la solidaridad del Senado Mexicano para las tareas humanitarias que la ONU y la Comunidad Internacional están realizando en apoyo del pueblo de Haití, asolado por el terremoto que a todos nos entristece y conmueve.

 Doy las gracias también al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y al Centro de Estudios para un Proyecto Nacional Alternativo, por su valiosa colaboración para hacer posible este evento.
 
 Agradezco y saludo también la asistencia de los legisladores que nos honran con su presencia.

 Saludo a mis colegas de la Junta de Coordinación Política del Senado.

 Y nuevamente reitero nuestro agradecimiento por su presencia, a la señora y a los señores Presidentes de los Partido Políticos Nacionales.

 La Reforma del Estado ha sido tema que ocupa y preocupa por igual a políticos y analistas; a partidos y a Gobierno.

 Son ya varios años durante los que México ha invertido tiempo e ideas de sus mejores pensadores para debatir sobre este asunto.

 Las reformas previas produjeron las nuevas instituciones electorales. Un marco legal que se ido perfeccionando con el paso del tiempo; equidad en la competencia entre partidos, al tiempo que ampliaron la pluralidad e hicieron posible la alternancia en el ejercicio de todos los cargos de elección popular.

 Fue una obra colectiva la que permitió a nuestro país arribar a la normalidad democrática que hoy a todos beneficia, pero también a todos compromete.
 
 El Senado de la República ha dado en cada momento su aportación al proceso de cambio democrático, y hoy no será distinto, lo seguirá haciendo.

 Sin embargo, debemos reconocer que el ritmo del cambio ha superado nuestra capacidad para adaptar a las instituciones y las normas jurídicas que la sustentan a los retos que el nuevo orden internacional, económico y social, así como la madurez de nuestra sociedad nos plantean.

 Nuestro sistema constitucional de Gobierno ya no responde a las realidades presentes, a los cambios que nosotros mismos hicimos posibles.

 Por circunstancias que serán materia de análisis en este seminario, en México, la brecha entre sociedad y política, entre instituciones públicas y ciudadanos, se ha venido ensanchando a extremos preocupantes.
 
 La sociedad nos exige respuestas eficaces y oportunas ante los problemas que la aquejan, y el marco constitucional y las instituciones no están respondiendo a ese reclamo.

 No se trata de un problema de mayorías o minorías…


(Sigue 5ª parte)
…no están respondiendo a ese reclamo.

 No se trata de un problema de mayorías o minorías, menos aún, cuando la pluralidad es el mandato de la soberanía popular.

 Se trata de un desajuste profundo, a mí juicio, entre lo que juntos logramos y nuestro entramado institucional. Es en estas situaciones en las que se muestra la capacidad de los políticos, para ofrecer a la sociedad soluciones.

 Ése debe ser nuestro reto.

 Pongámonos a imaginar y crear un estado de cosas diferente, un país, en el que la pobreza no agobia a la mayoría; una nación en la que exista un piso común para el bienestar de todos; un México menos desigual, más justo; un México seguro, en que el Estado cumpla la cabalidad y a cabalidad su primer tarea: garantizar la tranquilidad de las personas y también de las familias.

 Lo que vamos a analizar en este seminario, con la colaboración, de un parte, de lo mejor de la inteligencia mexicana, y con la ayuda de nuestros amigos del extranjero, es cómo avanzamos al futuro, renovando instituciones, cambiando prácticas, abriendo paso a un nuevo y promisorio equilibrio de poderes, en el que respeto, entre ellos, camine al lado de su cooperación.

 La reforma política que hace falta es la que otorgue a los mexicanos, certidumbre y confianza, en el que el futuro será mejor.

 Por experiencia, muchos de los que aquí estamos, sabemos que las reformas políticas, por sí mismas, no resuelven los problemas económicos, tampoco los de orden social; pero sin ellas, es más complicado atender esos retos y dar respuesta a la sociedad.

 Nuestro reto, el del Congreso y el Gobierno, es idear las normas, instituciones y nuevas prácticas, que contribuyan al progreso de la sociedad.

 Como lo hicieron, quienes nos antecedieron en la responsabilidad. Como lo hicimos nosotros mismos en este Senado de la República, demos a los ciudadanos una prueba más, de que la política y los políticos ofrecemos soluciones porque somos capaces de ponernos de acuerdo.

 Antes de reiterar nuestras diferencias, busquemos con la luz y la inteligencia, que aportarán los ponentes en este seminario, las soluciones que permitan la renovación de las instituciones, de sus normas y prácticas.

 Recordemos que fortalecer al Estado, sin debilitar a ninguno de sus tres poderes, en un federalismo que sume, que impida la disgregación, que unifique voluntades y capacidades de todos y cada uno de los estados y del Distrito Federal; que impulse a los municipios y reconozca en los ciudadanos, en toda persona y la sociedad, la fuente de nuestro mandato, es objetivo, que estoy seguro, podemos compartir.

 Con esa aspiración, hoy 25 de enero del año 2010, es que se declaran iniciados estos trabajos del Seminario de Análisis de la Reforma Política.

 Muchas gracias. (Aplausos)

 -EL C. PRESIDENTE JOAQUIN COLDWELL: Muchísimas gracias, senador Manlio Fabio Beltrones.

 Y damos inicio, ahora, a la siguiente parte de esta ceremonia, en la que harán uso de la palabra los presidentes o representantes de los partidos políticos nacionales, hasta por ocho minutos, en estricto orden ascendente, de acuerdo a los resultados electorales federales, de las últimas elecciones celebradas en julio del 2009.

 En consecuencia, se ofrece el uso de la palabra, a la diputada Pilar Torre, en representación del Partido Nueva Alianza.

 -LA C. DIPUTADA PILAR TORRE: Buenos días a todos, compañeras y compañeros legisladores; presidentes y representantes de los partidos políticos nacionales; distinguidos invitados; señoras y señores.

 Para mí es un honor representar, en tan importante evento, del análisis de la reforma política, al diputado Jorge Kahwagi Macari, presidente del Partido Nueva Alianza, quien debido a un imprevisto no pudo estar, en este momento, con ustedes.

 Para mí, también es un honor y es muy grato, tomar la palabra en este seminario.

 En este momento, la única condición que es posible anticipar ante la rápida evolución de un nuevo ordenamiento de la economía mundial, es que ningún país del orbe, incluyendo México, puede darse el lujo de detenerse.

 Los beneficios potenciales de la globalización, no sólo podrán ser cosechados por aquellas naciones que realizan los esfuerzos correspondientes.

 En cuanto a México, lo que requerimos suena en esencia muy sencillo, dar las formas de organización idóneas, que permitan el mayor progreso para nuestras compatriotas.

 Para cualquier país es saludable el intercambio de ideas y el debate entre destacados académicos, expertos, investigadores y gobernantes sobre temas tan relevantes para México.

 Debemos encontrar el diseño que permita un Estado capaz de asumir, nuevamente, su papel de conductor. No para ser más grande, sí para vincular gobierno, mercado, crecimiento, progreso y justicia.

 Las naciones del mundo, estamos empeñadas en ocupar un mejor lugar en la competencia global. Pero ese hecho debe de estar asociado a nuestra convicción de otorgar plena vigencia al estado de derecho.

 El concepto de gobernabilidad, se refiere al proceso y a las instituciones, por medio de las cuales se ejerce la autoridad en un país, y éste tiene tres dimensiones:  el proceso de elección, fiscalización y reemplazo de los gobiernos y líderes; la eficiencia o efectividad del gobierno en el manejo de los recursos públicos; y la formulación, ejecución y ampliación de políticas; así como las regulaciones económicas; y, finalmente, el respeto y confianza hacia las instituciones del Estado o del país.

 En general podemos observar, que para lograr niveles de desarrollo más cercanos a los países de los miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, México requiere de avances decisivos, en el área de gobernabilidad.

 El liderazgo político dentro del país, no sólo del gobierno, sino también de los sectores políticos, del Congreso y de la sociedad civil, son prioritarias para reformas económicas, la transparencia presupuestaria, la reforma del sector público, las libertades civiles y la libertad de prensa.

 Por eso en Nueva Alianza, celebramos el esfuerzo, ya que la política es fundamental para la gobernabilidad.

 Las discusiones indican, que la participación y la ciudadanía, tal y como han sido vividas en nuestra sociedad, están sufriendo profundas transformaciones.

 En México, a lo largo del período hacía la transición de la democracia, así como los ajustes y reformas socio-económicas del modelo de desarrollo, ha significado un profundo cambio en las relaciones entre el Estado, sistema de representación y sociedad civil.

 Desde distintos enfoques y estudios, coincidimos en que México las formas de participación, no logran proponer un mapa de interpretación que restaure confianza y permita a las personas imaginarse con alto grado de confiabilidad, que puedan esperar del Estado, que puedan esperar del mercado y que puedan esperar de ellos mismos.

 Debemos construir la buena sociedad y el buen gobierno…

     (SIGUE 6ª. PARTE)

…..y que puedan esperar de ellos mismos.
  Debemos construir la buena sociedad y el buen gobierno, buscando una articulación virtuosa entre individualismo y solidaridad a través de la generación de formas y acción colectivas, pero también profundizando y reinventando el compromiso ciudadano de las políticas públicas.
  Sin embargo no es posible fortalecer a la sociedad civil y su participación legítima reconocida en asuntos públicas sin cuestionar el rol del Estado y su espacio de acción.
  El fortalecimiento de la sociedad civil y la redefinición del rol del Estado están intrínsecamente ligados; reubicar el papel de la sociedad civil obliga necesariamente a reubicar el papel del Estado.
  La identificación de las mejores prácticas internacionales es utilizada por la Unión Europea y la Organización para la Cooperación del Desarrollo Económico como una fuente de inspiración para los gobiernos que contemplan realizar reformas políticas e institucionales. México no debe perder de vista el converger, paulatinamente, hacia diseños institucionales y políticas públicas más efectivas y democráticas; más estables, coordinadas y orientadas al bienestar general de los ciudadanos.
  A la vez que existen marcadas diferencias entre los sistemas de gobiernos parlamentarios y presidenciales entre diversos países, se aprecian similitudes fundamentales entre estos. En lo fundamental, tanto Estados Unidos como las Naciones Europeas, cuentan con arreglos institucionales permanentes que otorgan al Jefe de Gobierno y a su entorno alta capacidad de análisis y mecanismos efectivos de coordinación horizontal y vertical con el resto de las instituciones.
  En el contexto de la realidad mexicana a partir del tercer trimestre del 2009 particularmente, exige de los actores políticos y de la sociedad civil organizada una serie de acuerdos y consensos para redefinir el contenido de una nueva agenda nacional eficaz y acorde con la dinámica económica, fiscal, social y de seguridad de nuestro país.
  En Nueva Alianza estamos convencidos que la efectividad y la eficacia de las reformas dependen de la profundidad y el compromiso manifestados en las iniciativas planteados. En este escenario, el pasado 15 de diciembre de 2009, el Ejecutivo Federal presentó ante el Senado de la República 10 iniciativas denominadas “Reforma Política” con la finalidad de ampliar el ejercicio de las libertades y capacidades ciudadanas y hacer posible las acciones públicas como consecuencia al mandato de los ciudadanos.
  Si bien el paquete de iniciativas denominada “Reforma Política” responde a varios esfuerzos de reflexión respecto al funcionamiento de nuestras instituciones de Gobierno en la última década, no constituye una agenda urgente e indispensable para México.
  En este difícil momento histórico que atraviesa nuestro país, resulta complejo determinar cuáles son las prioridades para consolidar la gobernabilidad democrática, tomando en cuenta que ésta no solo se reduce al establecimiento y respeto de todos los actores políticos, de reglas del juego democráticas para la conformación de gobiernos legítimos y acciones legítimas de gobierno.
  Por ello, desde Nueva Alianza creemos que habría de comenzar por promover la participación, la credibilidad, la inclusión y la formación de consensos a partir de los niveles fundamentales de la vida política que reclaman la construcción de nuevas reglas y las estructuras eficaces para responder tanto a la problemática urgente y cotidiana de los ciudadanos como es el salario, la seguridad, su empleo, como a los interrogantes respecto a la debilidad y eficacia de nuestras instituciones políticas y de gobierno.
  El Partido Nueva Alianza se manifiesta a favor de la Iniciativa del Ejecutivo Federal respecto a la elección consecutiva de los Legisladores Federales, así como de eliminar la prohibición para Legisladores Locales, miembros del Ayuntamiento, y Jefes Delegacionales imponiendo un límite máximo de 12 años consecutivos del ejercicio del cargo.
  De igual forma consideramos viable adoptar la elección del Presidente de la República por el principio de mayoría absoluta, recurriendo a una segunda votación cuando ningún candidato obtenga la mayoría necesaria para ser electo en la primera votación.
  También la incorporación de las candidaturas independientes, la figura de las iniciativa ciudadana otorgar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la atribución para presentar Iniciativas de Ley en el ámbito de su competencia, así como la iniciativa preferente al Presidente de la República.
  Para Nueva Alianza tratamiento diferentes merece la Iniciativa de establecer de forma expresa la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la facultad del Presidente Federal para observar, parcial o totalmente, el Presupuesto de Egresos de la Federación y la Ley de Ingresos. Asimismo la facultad de publicar parcialmente aquellas Leyes cuya observaciones no hayan sido superadas por el Congreso.
  Lo anterior por considerar que se vulnera la facultad del Poder Legislativo respecto del Ejecutivo, como proponente y ejecutor del gasto público.
  Lamentamos la Iniciativa de incrementar a 4 por ciento el porcentaje mínimo de la votación nacional emitida en algunas de las elecciones ordinarias para que un Partido Político Nacional conserve su registro; particularmente no consideramos viable esta Iniciativa porque nuestro país no puede transitar a un régimen parlamentario pleno con un régimen restringido de acceso a nuevas fuerzas y nuevos partidos.
  La pluralidad tiene que darse, tiene que expresarse mediante su cimiento de las fuerzas políticas y por ende construir mediante iniciativas mecanismos que permitan la representación efectiva de las minorías representadas en el Congreso de la Unión.
  Como Partidos Políticos de reciente creación estamos convencidos que las reglas de contienda electoral deben de modificarse para que las elecciones sean equitativas y, posterior a ello, sí elevar el porcentaje para conservar el registro.
  A los integrantes de Nueva Alianza nos resulta retroactiva la propuesta del Ejecutivo Federal, pero aún más para aquéllos electores representados en la alta tribuna de México.
  En Nueva Alianza estamos a favor de nuevos canales y facilitar la participación de la sociedad civil organizada que no desequilibre los poderes constituidos y, mucho menos, desconozca los derechos reconocidos constitucionalmente de las minorías parlamentarias.
  En conclusión, estas reformas políticas se han venido planteando y discutiendo ya a lo largo de muchos años. Lo importante es que todos los actores involucrados pasemos de la discusión a la acción.
  Por su atención, muchas gracias. (Aplausos).

  -EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Gracias, Diputada Torre.
  Le solicitamos ahora al representante del Partido Convergencia, Senador Luis Maldonado Venegas, sea tan amable de hacer uso de la voz.

  -EL C. DIPUTADO LUIS MALDONADO VENEGAS: Señoras y señores, Convergencia saluda con aprecio la celebración de este Seminario de Análisis y saluda también la presencia de los distinguidos integrantes de esta Mesa de Honor, con especial aprecio a los Presidentes de las Mesas Directivas de la Cámara de Diputados y de Senadores, a la Magistrada Presidenta del Tribunal Federal Electoral; al Coordinador de la Junta de Coordinación Política del Senado; a los representantes del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, y de nuestra Alma Máter la Universidad Nacional Autónoma de México, y, desde luego, al Presidente del Instituto “Belisario Domínguez “ y los colegas Presidentes de los Partidos Políticos nuestro aprecio y consideración.
  México, señoras y señores, reclama ya una transición efectiva y profunda hacia nuestra democracia que conduzca nuestro sistema político de esta mera democracia representativa hoy disfuncional y en crisis a una democracia de calidad y orientada por y hacia los ciudadanos.
  Sin esta visión de Estado cualquier reforma que queramos instrumentar o cualquier paso que intentemos dar en estos tiempos tan difíciles, serán pasos en falso y con fines distintos a la plena realización de los anhelos de un pueblo que reclama, desde luego, en el Bicentenario de su Independencia y en el Centenario de su Revolución, una Patria que incluya a todos.
  En el Nuevo Siglo México enfrenta una de su peores crisis económicas, sociales……..

(SIGUE 7ª. PARTE)
… una patria que incluya a todos.

 En el nuevo siglo, México enfrenta una de sus peores crisis económicas, sociales y de seguridad, derivadas del fracaso del modelo económico nacional y de las profundas desigualdades que este provoca.

 La exclusión social en el país se profundiza en efecto por las debilidades de nuestro régimen político que limita la participación ciudadana en la conducción de nuestra democracia.

 Ante este panorama, la insatisfacción ciudadana crece y florece. Y como aquí se ha dicho, es precisamente en ese contexto que se generan los cuestionamientos sobre la profundidad, los alcances y los límites de nuestro actual ánimo de reforma.

 Seamos claros, en México la democracia se caracteriza por altos déficit de participación ciudadana, en la que derechos fundamentales como el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión, la no discriminación, la transparencia en el ejercicio del poder público son ampliamente violados o poco alentados.

 El modelo democrático que defiende Convergencia, no se reduce sólo a juegos electorales o a referentes meramente cuantitativos, que claramente evaden cumplir con la calidad democrática que hoy impera en muchas democracias del mundo.

 Ante este déficit, los temas que reclaman ser abordados en la siguiente reforma política deben concentrarse sin reservas en todas las medidas y todas las transformaciones que hagan más eficaces y transparentes a las instituciones de nuestra democracia.

 Por ello nos pronunciamos por reformas que fortalezcan de fondo la división de poderes, que hagan valer de manera efectiva los derechos de las minorías, que hagan efectiva la rendición de cuentas, que aseguren e incentiven la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones. En suma, que nuestro régimen democrático asegure el pleno goce de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de los mexicanos.

 Para aclarar a nuestra audiencia, la gobernabilidad democrática debe de ser un referente central del desarrollo humano, pues a través de lo político y no sólo de la economía, es posible generar condiciones más equitativas para aumentar las opciones de movilidad de nuestra sociedad.

 En la medida que en la democracia sea posible el diálogo entre diversos grupos sociales y en tanto las instituciones públicas se fortalezcan y sean más eficientes, se fortalecerá también dicha gobernabilidad. Ante la crisis no basta con pequeñas reformas, por el contrario, el auténtico significado de la democratización social se refiere al proceso político que logra arrojar resultados positivos en términos de desarrollo y de bienestar.

 No nos confundamos, la democracia representativa en México se ha agotado. Caminemos en esta coyuntura política e histórica hacia un modelo democrático que permita que los mexicanos dejen de ser solamente electores, testigos pasivos y se conviertan en ciudadanos plenos. Es decir, garanticemos que las libertades políticas sean la palanca para construir la ciudadanía civil y social de nuestros conciudadanos.

 Estoy convencido que la democracia representativa debe ser superada por una democracia de calidad y orientada por hacia la ciudadanía. Esto tiene que ver directamente con la construcción de una ciudadanía integral y con un piso mínimo de derechos fundamentales que un Estado que se dice democrático debe tener.

 Pongamos a prueba nuestros nobles intentos de reforma ante los cinco referentes clásicos de una democracia de calidad como lo plantea Leonardo Morrino, analicemos lo que propone el Ejecutivo y lo que nosotros proponemos cruza transversalmente estas cinco dimensiones.

 La primer dimensión implica una revisión sobre la vigencia de nuestro Estado de derecho y el gobierno de la ley. Avalaremos toda iniciativa que combata la corrupción y la impunidad. Por ello nuestra propuesta de reforma en materia de seguridad y justicia seguiremos insistiendo en la autonomía del Ministerio Público y, en particular, en poner fin al monopolio de la acción penal que ejerce.

 La segunda dimensión es toral y concierne a la rendición de cuentas.

Convergencia insistirá en este tema como la obligación de los líderes políticos electos de responder por sus decisiones. Por eso impulsaremos la revocación de mandato, una ley de partidos políticos y la construcción de un poder ciudadano basado en esa práctica de transparencia.

La tercera dimensión concierne a la reciprocidad o correspondencia de las decisiones políticas a los deseos de los ciudadanos. Por eso Convergencia ha pugnado por elevar a rango constitucional el referéndum, el plebiscito y la iniciativa popular.

La cuarta dimensión de la calidad democrática se requiere al respeto pleno de los derechos que se traducen en plenas libertades también.

Existen derechos esenciales que deben ser promovidos al interior de una democracia para alcanzar libertad, igualdad y solidaridad.

Las candidaturas ciudadanas son un derecho político fundamental desde la reforma de 2007. Convergencia defendió el derecho inalienable de votar y ser votado, y lo seguirá haciendo.

Finalmente, la quinta dimensión es la implementación progresiva de mayor igualdad política, social y económica. Por ello en el ánimo de una reforma política profunda, Convergencia propone el establecimiento de un consejo económico y social, órgano de representación de los sectores de la sociedad civil que conjuga la participación ciudadana con el Estado. El objetivo, institucionalizar el diálogo social, la creación de consensos, la promoción de la cohesión social y el fomento del desarrollo nacional.

Es indudable que la viabilidad de un sistema democrático depende de la inclusión de todos los señores sociales en el proyecto nacional, los cuales deben ser siempre considerados en el proceso de toma de decisiones. Por ello insistimos una vez más que si queremos responder a los legítimos reclamos ciudadanos es momento de comprometernos con la democracia, de tratar de eliminar los vicios de la democracia electoral, sustentada en la partidocracia y abrir cauce a la democracia participativa.

Por ello, señoras y señores, ratificamos el día de hoy que la finalidad de Convergencia es contribuir a la construcción de un estado democrático que no sólo garantice las libertades políticas y los derechos civiles de toda la población, sino que establezca redes de responsabilidad y de participación, una democracia en síntesis que empodere al ciudadano y donde la rendición de cuentas sea una tarea obligada para todos los actores políticos.

Gracias por su atención.
(Aplausos)

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Muchas gracias senador Maldonado por su participación. Y a continuación hará uso de la palabra el representante del Partido del Trabajo, licenciado Ricardo Cantú Garza.

-EL C. LIC. RICARDO CANTU GARZA: Saludamos a los presidentes de las mesas directivas del Senado y la Cámara de Diputados. Así como a los señores y señoras representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, del Centro de Estudios para un Proyecto Nacional Alternativo y del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Así como a la presidenta, magistrada María del Carmen Alanis, Presidenta del Tribunal Electoral…


(Sigue 8ª parte)
….   De la UNAM,  así como a la presidenta, Magistrada, María del Carmen Alanís, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al presidente, senador Manlio Fabio Beltrones, del Instituto Belisario Domínguez, a las señoras y señores representantes de los partidos políticos nacionales.

Señoras y señores legisladores, para el Partido del Trabajo es importante acudir a estos seminarios con una actitud abierta y con disposición a escuchar y confrontar nuestros puntos de vista. Suele suceder y lo estamos viendo actualmente que el Ejecutivo en sus iniciativas proponga el fortalecimiento del Poder Ejecutivo en detrimento del Poder Legislativo, y que éste por ser originario de un partido político de mayor tiempo y representación electoral proponga también el fortalecimiento de los partidos con mayor fuerza electoral y el debilitamiento y exclusión de las fuerzas políticas emergentes.

No se puede interpretar de otra manera el que se aumenten los porcentajes para poder tener representación en las Cámaras del Congreso de la Unión y que estos sectores políticos emergentes se queden sin representación en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República. 

Hacemos un llamado para que este seminario no sea un mero trámite, y no suceda lo que ha sucedido  en el pasado, ya lo hemos sufrido, que hay acuerdos copulares entre los partidos políticos con mayor fuerza electoral y el Ejecutivo, y después estos foros, los trabajos en comisiones y las discusiones en ambas cámaras no son más que meros trámites para poder legitimar los acuerdos copulares que con anticipación ya se han tomado.

Y lo hemos sufrido, como muestra un botón, en la Reforma Electoral pasada el Partido del Trabajo propuso en reiteradas ocasiones, en diferentes instancias el voto electrónico. Todas las fuerzas políticas estuvieron de acuerdo en que se iniciara un proceso, que apareciera la reforma electoral, y inexplicablemente en el dictamen que pasó a aprobación en ambas cámaras no aparece la propuesta de que podamos acceder al voto electrónico, para poder tener cómputos más rápidos, más transparentes y que le den mayor certeza a los procesos electorales en nuestro país.

Los partidos políticos debemos ver más allá de nuestros intereses particulares, y guiarnos por los principios democráticos; debemos ya terminar con esa sobre representación que durante largo tiempo los partidos políticos mayoritarios se han autorregulado a través de la ley, a través de la legislación, del Código Federal de Procedimientos Electorales, dejando fuera de representación en las cámaras a los partidos políticos emergentes, o dejándolos sobre presentados. Esto a todas luces es antidemocrático, y cada vez que lo planteamos en los procesos de reforma electoral y política en México, encontramos oídos sordos.

Las fuerzas políticas de más tiempo en México, de mayor representación siguen estando sobre presentadas más allá de la voluntad popular que se dio en las urnas, en los procesos electorales, dejando a los partidos nuevos, a los partidos emergentes sobrepresentados o sin representación.

Necesitamos avanzar en el ejercicio de la democracia directa, mediante el plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular. Pero también avanzar en la revocación de mandato, que los servidores públicos, especialmente aquellos que tienen período de seis años a mitad de su ejercicio, a los tres años, se sometan al juicio popular y mediante un referéndum que les permita conformar su mandato popular o revocarlo, pueda el pueblo ejercer su derecho a refrendar y revocar el ejercicio del mandato que le otorgó a un funcionario público.

Una vez que va, tiene ya tres años en el ejercicio del gobierno, y que el pueblo puede valorar si está cumpliendo con las promesas que hizo en campaña, si está dando resultados de acuerdo a las necesidades del ejercicio  de gobierno que se necesita.

Necesitamos leyes que impidan que en los poderes fácticos influyen en el ejercicio del gobierno, en beneficio de sus privilegios y en detrimento de la mayoría de los mexicanos. Necesitamos leyes que no limiten el derecho de asociación como sucedió en la anterior reforma electoral, donde se suprimió a la coalición electoral, sustituyéndola por una especie de candidatura común en lugar de mantener ambas figuras ampliando el derecho de asociación de los ciudadanos.

Señoras y señores, el país no está para más demagogia, demanda seguir que no continuemos con la desigualdad, el autoritarismo y la antidemocracia. Actuemos con altitud de miras, México lo necesita.  Gracias. (Aplausos).

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL:  Muchísimas gracias por su participación, licenciado Cantú, del Partido del Trabajo.  Y ahora cedemos el uso de la palabra al senador Arturo Escobar y Vega, del Partido Verde Ecologista de México.

-EL C. SENADOR ARTURO ESCOBAR Y VEGA:  Buenos días.  Reconozco la presencia del Presidente del Senado de la República, senado Carlos Navarrete, del presidente de la Cámara de Diputados, diputado Francisco Ramírez Acuña, del senador Gustavo Madero, presidente de la Junta de Coordinación Política, reconozco especialmente al senador Manlio Fabio Beltrones, presidente del Instituto Belisario Domínguez, por la organización de este seminario; de la presidenta y presidentes de los partidos políticos nacionales, de los representantes de los partidos políticos nacionales, del representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; del doctor Pedro Salazar, representante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM;   muy en especial de la Magistrada María del Carmen Alanís, presidenta de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; de mis compañeros legisladores federales, señoras y señores.

El Sistema Político Mexicano ha presentado durante muchas décadas…..

(Sigue 9ª. Parte)
. . . . . . . .. . . de mis compañeros federales, señores y señores:

El sistema político mexicano  ha presentado durante muchas décadas un enorme letargo institucional que ha impedido las grandes transformaciones de nuestro país. Por ello, en mi partido celebramos que el Presidente de la República, con la presentación de estas iniciativas haya iniciado el desarrollo del debate parlamentario iniciándose en este seminario.

La modernidad del  mundo exige que México tenga nuevas instituciones, que México comprenda a través de sus políticos que ante la nueva realidad político-electoral del país, nuestro país merece nuevas reglas políticas de convivencia.

Consideramos de enorme importancia hacer referencia a los esfuerzos llevados a cabo en el año 2007 por el Congreso en colaboración con diversos sectores sociales, políticos y académicos para elaborar y publicar la Ley para la Reforma del Estado la cual permitió constituir la Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos del Congreso de la Unión cuyos trabajos materializaron en enormes legados para la construcción de la reforma política de nuestro país.

Debemos recordar que esta comisión permitió conjuntar los esfuerzos del Poder Legislativo, los grupos parlamentarios, los partidos políticos nacionales y connotados especialistas.

Sería muy triste no recordar estos trabajos y recogerlos para utilizarlos en las comisiones dentro del debate parlamentario.

De aquí que la actual Reforma Política presentada por el Presidente de la República reviste una gran trascendencia, pero una mayor oportunidad. No sólo porque plantea documentos y oportunidad relevantes, sino porque constituye una significativa apertura política, la cual sin duda facilitará el proseguir el análisis e instrumentación de las reformas.

En este contexto la reforma integral del sistema político mexicano es la piedra angular, es decir, es el primer reto de trabajo que tenemos los legisladores. Consideramos en mi partido que es imposible avanzar en las otras reformas trascendentales sino primero, sino primero cambiamos las reglas del juego político para que todos podamos entender las reglas del juego, y a partir de ahí reformar el andamiaje jurídico.

Antes de proceder a examinar con detalle la procedencia de la reformas que se promueven con las iniciativas presentadas, convendría tener presente que muchas de éstas se orientan a fortalecer al Poder Ejecutivo Federal.

Pero no le tengamos ni temor ni dudas al respecto, es obvio que el Presidente de la República quiere fortalecer el poder que presenta o que representa, pero está en nosotros, el Poder Legislativo hacer el equilibrio de poderes para que nunca más tengamos un presidencialismo que absorba a los otros dos poderes.

Es así, por ejemplo que sería necesario legislar para lograr una mayor transparencia y rendición de cuentas en la actividad parlamentaria; el impulso a la planeación y evaluación del desarrollo económico y social, el estricto control de los subejercicios presupuestales y de la rendición de cuentas de los secretarios y directores de las paraestatales.

El establecimiento del Jefe de Gabinete, la mayor interrelación y corresponsabilidad entre los poderes de gobierno, el fortalecimiento de las atribuciones del Senado en materia internacional; la legitimación de los funcionarios en el poder, y por último, que el ejercicio de ese poder se someta a formas eficaces de control.

Además, y ante la urgente necesidad de lograr un mayor crecimiento económico y social del país, se estima indispensable que de inmediato se preparen y emprendan las reformas fiscal, laboral, energética, fortalecer la energética ya aprobada, ya que sólo con la pronta instrumentación de éstas podremos tener un verdadero desarrollo industrial, comercial y agropecuario que logren no sólo incrementar al PIB y restaurar las finanzas nacionales, sino al mismo tiempo que se traduzca una mejor calidad de vida para los mexicanos.

Con el propósito de asegurar que las reformas constitucionales que se realicen, no se traduzcan en beneficios inmediatos de orden político-electoral, éstas deberán de tener aplicabilidad a partir de la próxima legislatura. Ante esta situación, mi partido ha realizado una serie de propuestas que contribuyen a mejorar las estructuras de nuestro régimen político, temas como la modernización y la facultad presidencial de realizar observaciones a las leyes que emite el Congreso de la Unión, así como la ratificación de los miembros del Gabinete por el Senado de la República, y la democratización del Informe de Gobierno han sido materia de dichas propuestas.

Con respecto a la iniciativa de Reforma Política promovida por el Presidente, coincidimos en la trascendencia de valorar la conveniencia de proceder a elecciones consecutivas de los legisladores federales.

Hay que profesionalizar la labor parlamentaria, pero dándole a la gente también instrumentos de transparencia y rendición de cuentas para que los puedan medir.

Estamos absolutamente en contra de la reelección de Presidentes Municipales. Hoy no encontramos en nuestro país en muchas entidades federativas principios democráticos mínimos para pensar que aquellos que manejan recursos públicos o ejercen un cargo en la administración pública, van a sacar las manos de una reelección o de una posible reelección en presidentes municipales.

Creemos que debe prevalecer el esquema de la mayoría relativa, pues la legitimidad del cargo presidencia se obtiene desde la primera vuelta, hoy no encontramos condiciones mínimas, en virtud de lo polarizado que se encuentra el ambiente político para pensar que México está preparado para ir a una segunda vuelta.

Aunado a lo anterior, hemos de considerar los altos costos de la democracia en nuestro país, la cual cuesta cada tres años 12 mil millones de pesos, una segunda vuelta costaría al erario de nuestro país, más de 4 mil millones de pesos.

Debemos de ocuparnos de construir las estructuras que permitan asegurar la gobernabilidad y coadyuvar en la construcción de mayorías gobernables estables, y esto sólo se logrará fomentando el desarrollo político, fortaleciendo las instituciones democráticas, promoviendo la participación ciudadana y favoreciendo las condiciones que  permita la construcción de acuerdos políticos y consensos sociales.

Tenemos ante nosotros una enorme oportunidad de detonar el cambio a las reglas de convivencia política, es tiempo de hacer historia y de dejar un legado a nuestras futuras generaciones, recordando y valorando por siempre que es la gran oportunidad de colocarnos al mismo nivel de las grandes democracias en el mundo, la mayor parte de las reformas propuestas funcionan de manera positiva en muchos países, discutamos y analicemos sin dogmas, sin tabúes, permitamos que en  las comisiones del Senado de la República todo se discuta, que nada se limite buscando a través de sus trabajos en estos dos días que con la riqueza de los planteamientos se haga efectivo y se haga útil estas conclusiones para transitar a una verdadera reforma del estado que ayude a la gente a entender las reglas y a los políticos a dar resultados hacia nuestro país.

Muchas gracias.

- EL C. SENADOR JOAQUIN COLDWELL: Gracias, Senador Escobar por su participación, y corresponde ahora el turno al Presidente del Secretariado Nacional del Partido de la Revolución Democrática, ciudadano Jesús Ortega Martínez.

- EL C. LIC. JESUS ORTEGA MARTINEZ: Tengo diez minutos, y me voy a ahorrar el protocolo.. . . ..


(Sigue 10ª. Parte)
…del Partido de la Revolución Democrática, ciudadano Jesús Ortega Martínez.

 -EL C. LIC. JESUS ORTEGA MARTINEZ, Presidente Nacional del Partido de la Revolución Democrática: Tengo 10 minutos, y me voy a ahorrar el protocolo y los agradecimientos, me voy a ir al grano.

 Padecemos una economía estructuralmente deteriorada que ha significado estancamiento, y en muchos casos, destrucción de la planta productiva, pero sobre todo pobreza, desempleo y desigualdad social.

 Observamos un Estado, en muchos sentidos, sitiado por el crimen organizado.

 Experimentamos una creciente desconfianza y falta de credibilidad de los ciudadanos en las instituciones del Estado, en los partidos, en los políticos, pero lo más grave es el sentimiento en la gente de vivir en un país sin rumbo, que se encuentra a la deriva y vacío de expectativas.
 Todo este proceso de descomposición del tejido social implica un serio y consistente cuestionamiento al régimen político vigente y al modelo económico actual.

 El modo económico no funcionó, el neoliberalismo, a tres décadas de su aplicación, ha resultado un fracaso.

 La CONEVAL, a penas hace unas semanas, ha dado un diagnóstico, que a su vez es un epitafio. El 70 por ciento de los mexicanos padecen de alguna forma de pobreza, y como nunca en la época contemporánea, la riqueza nacional se ha concentrado en unos cuantos.

 No funcionó el modelo económico, pero tampoco funciona preservar los rasgos esenciales del antiguo régimen, es decir, el presidencialismo, el corporativismo, el clientelismo, el caciquismo y la corrupción. Y hoy nos encontramos como país en el peor de los escenarios: una economía en quiebra y un sistema político decadente.

 Es cierto, se llevaron a cabo reformas electorales, por cierto ahora anuladas, y hubo alternancia en el Poder Ejecutivo, pero no hubo, y eso es lo grave, un cambio de régimen político.

Los que protagonizaron la alternancia, se ocuparon de montarse en la Presidencia para conducir, sin cambios sustantivos, la vieja maquinaria del antiguo sistema.

Hay otro factor más delicado aún, que se ha convertido en un enorme obstáculo, me refiero a que no sólo se interrumpió el proceso de reformas en materia político-electoral, sino que más grave, el país está transitando en un penoso viaje del viejo presidencialismo autoritario hacia el más antiguo aún sistema de los jefes políticos estatales.
 
No avanzamos hacia un sistema republicano y de instituciones democráticas, sino retrocedemos al sistema de caciques estatales.
 
La problemática es estructural y la respuesta debe ser de la misma naturaleza. Se necesita de una reforma del Estado, y es indispensable de un cambio sustantivo del modelo económico. No una y después otra; no una a cambio de otra.

 Durante los últimos años, estamos hablando permanentemente de la reforma del Estado.

 Hoy, ahora, sin más demora, se requiere que las fuerzas políticas frente a la situación del país, se empeñen en la construcción de un nuevo pacto nacional para el cambio del régimen político y para un nuevo rumbo del desarrollo económico.

 Durante los últimos años, entre las fuerzas políticas ha prevalecido la idea de la confrontación como sustancia de la política, y sin duda, confrontar ideas es parte consustancial de la política. Pero la política contiene también, de manera consustancial, la búsqueda de los acuerdos.

 Para lograr el nuevo pacto nacional, nadie debiera pretender desaparecer las diferencias, pues esa pretensión es ilusoria. Pero igualmente, nadie debiera cancelar la posibilidad de coincidencias, pues esa pretensión sería desastrosa.
 En estos días la clase políticas, nos encontramos ante una disyuntiva. Esperamos a que la desesperanza se convierta en conflicto social, en estallido social, o abrimos la posibilidad de las grandes reformas que le den rumbo al país y certidumbre a la gente.

 El PRD, de manera genuina, ofrece a las otras fuerzas políticas la voluntad para trabajar juntos en este nuevo pacto político y social, y en consecuencia les hace las siguientes propuestas de manera sintética:

 1.- El nuevo régimen debe garantizar en la Constitución que el Estado mexicano es un Estado laico, sin duda sobre eso.
 
 2.- Debemos asumir que el viejo régimen presidencialista se ha agotado, y por lo tanto, debemos construir una nueva ingeniería constitucional para una república de equilibrio entre los poderes, y por lo tanto, hay que desaparecer de la Constitución la idea de que hay un poder supremo.
 
 3.- En la reforma del Estado, no se trata de resolverle al Presidente cómo obtiene la mayoría en el Congreso, no, se trata de construir un Ejecutivo fuerte, pero un Legislativo fuerte, que sea equilibrio, y se trata de un Poder Judicial independiente y que preserve los valores de la Constitución.

 4.- Compartimos la necesidad de que los partidos políticos corrijan deficiencias, pero eso no se va a lograr desapareciendo a los partidos políticos o algunos, no, se trata de construir una ley, una nueva ley de partidos políticos para que estos, como parte insustituible de la democracia, se conviertan en verdaderas instituciones democráticas en el país. Por lo tanto, pensamos que no es correcto elevar el umbral para la existencia legal de los partidos políticos.

 5.- Desde hace 13 años hemos tenido presidentes de minoría, por lo tanto, podemos coincidir que en México se necesita un régimen político…


(Sigue 11ª. Parte)
…desde hace 13 años, hemos tenido presidentes de minoría, por lo tanto, podemos coincidir que en México se necesita un régimen político, que aliente la gobernabilidad democrática, mediante alianzas políticas, sustentadas en programas de gobierno, y que puedan conformar mayorías estables.

 Proponemos dotar al Poder Legislativo de mecanismos que aumenten su capacidad fiscalizadora y ratificadora de las acciones del Poder Ejecutivo.

 El Congreso de la Unión debe ratificar a los miembros del gabinete y, desde luego, debiera atender la facultad de revocar el nombramiento de los mismos.

 El Congreso de la Unión debe aprobar el Plan Nacional de Desarrollo.

La reforma del Estado debe implicar el referéndum, el plebiscito; la revocación de mandato y la iniciativa popular.

 La reforma del Estado requiere la democratización de los medios de comunicación, y la creación de un órgano autónomo para su regulación.

 Y, por último, en cuanto a la reforma propiamente electoral, pensamos lo siguiente:

 Revisión integral de los órganos electorales, del sistema de sanciones a partidos; regulación de los medios de comunicación en los procesos electorales; control de los programas sociales y recursos fiscales; y de manera especial, la vigilancia en el uso de recursos provenientes del crimen organizado o de la corrupción.

 Cito por último, a Ponciano Arriaga, decía éste: “mientras que en las regiones de una política puramente ideal y teórica, los hombres piensan en organizar cámaras, en dividir poderes; otros hombres, se ríen de todo esto, porque saben que son dueños de la sociedad, que el verdadero está en sus manos, que son ellos los que ejercen la real soberanía”.

 “Reforma del Estado y cambio del modelo económico”.

 Gracias, por su atención. (Aplausos)

 -EL C. PRESIDENTE JOAQUIN COLDWELL: Gracias. Muchas gracias, licenciado Jesús Ortega, por su participación.

 Y continuamos, ahora, con la intervención del presidente del Partido Acción Nacional, el diputado César Nava Vázquez, a quien le pedimos haga uso de la palabra.

 -EL C. DIPUTADO CESAR NAVA VAZQUEZ: Con su permiso, señor presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, senador Carlos Navarrete.

 Estimados compañeros del presidium; estimados colegas, presidentes y representantes de partidos; estimados todos; amable auditorio, muy buenos días.

 Es para mí un honor, así como una responsabilidad, acudir este día, a nombre del Partido Acción Nacional, a respaldar la reforma política, presentada por el Presidente de la República, el pasado 15 de diciembre.

 Entendemos con claridad, el reto de seguir transformando a nuestro país. Por ello, estamos convencidos de que el México del Siglo XXI, requiere de la construcción de un sistema política, que esté basado fundamentalmente en el empoderamiento de los ciudadanos.

 En el PAN, acompañamos al Presidente Calderón, en un acto de congruencia política fundamental. Se trata de plantear la discusión, de diez propuestas diseñadas para abrir aún más la representatividad de nuestro sistema político, y para que México pueda ejercer una plena democracia efectiva.

 Estas diez propuestas, tienen un eje rector: fortalecer el poder de participación de los ciudadanos y garantizar la eficiencia institucional de nuestro sistema político.

 En otras palabras, se trata de pasar de la democracia meramente representativa, a una auténtica democracia participativa.

 No podríamos dejar que nuestra democracia, en términos de Lord Braits, sea simplemente, la sospecha recurrente de que más de la mitad de las veces, más de la mitad de la gente tiene la razón.

 Nuestra democracia, y en eso coincidimos todos los aquí presentes, requiere cambios, reformas y adaptaciones, que vaya moldeando un sistema político que es perfectible y requiere de una revisión permanente, a fin de lograr que el proceso político sirva a sus verdaderos protagonistas, que son los ciudadanos.

 Desde su fundación, el PAN ha sostenido y guardado un profundo sentir ciudadano en su doctrina, y en cada una de sus acciones políticas.

 Por eso, hemos sido tan enfáticos y lo seguiremos siendo, en que la transformación de México sólo será posible, en la medida, de que los ciudadanos ocupen su lugar en el escenario.
 
 Hemos sostenido históricamente una primicia fundamental: tanta sociedad como sea posible, y solamente tanto gobierno, como sea necesario.

 Con esta premisa, el PAN ha sido y será siempre un partido convencido, de que la solución a los desafíos que vive nuestro México, está en la plena libertad política y en el ejercicio de los derechos ciudadanos.

 Tenemos que reconocer que en muchos casos, la ciudadanía ha avanzado y avanza por delante de los partidos. Los ciudadanos, exigen de nosotros, transparencia y rendición de cuentas, así como soluciones concretas a sus problemas concretos.

 Acción Nacional no sólo respalda, sino que va codo a codo con el Presidente, para lograr la ampliación de los derechos de los mexicanos; logrando así que factores clave, como la elección consecutiva de alcaldes y legisladores, así como las candidaturas ciudadanas, sean una realidad en nuestro país.

 Tenemos que reconocer, que hemos dedicado mucho tiempo, en las últimas décadas, a discutir las reglas del acceso al poder. Hoy, se hace necesario, dedicar tiempo y esfuerzo al otorgamiento de mayor poder a los ciudadanos.
 
 La reforma política que hoy discutimos, es un primer paso que retoma esa vocación política elemental de gobernar junto a la ciudadanía.

 Por razones de espacio, solamente me referiré a algunos de los puntos planteados por el Presidente en su iniciativa.

 En su primer punto, el Ejecutivo propone dejar en libertada a las legislaturas locales y a la Asamblea del DF, para establecer la elección consecutiva, hasta por un período de 12 años, de alcaldes y demás miembros de los ayuntamientos, así como de jefes delegacionales.

 En segundo lugar agrega permitir la elección consecutiva de legisladores federales y locales, en períodos que tengan un límite de hasta 12 años.

 Para el PAN, es fundamental que los gobernantes y representantes populares, rindan cuentas claras a la ciudadanía, a través de esquemas que premien o castiguen el desempeño de los legisladores y gobernantes.

 Se trata de dotar al ciudadano, del poder necesario para evaluar y sancionar los resultados del trabajo de sus gobernantes. Al mismo tiempo, con esta propuesta se contribuye a profesionalizar el Poder Legislativo y la gestión municipal.

 En su tercer punto la iniciativa señala y propone, reducir el número de integrantes en el Congreso. Estamos conscientes del costo que hoy día tiene nuestra democracia, y hemos por ello presentado iniciativas encaminadas a reducir el financiamiento de los partidos.

 La reducción del Congreso, será positiva para el país, puesto que va enfocada a agilizar los debates y los consensos para llegar a acuerdos, así como generar ahorros económicos importantes, que podrán ser canalizados a destinos más urgentes y necesarios de la población.

 La reforma propuesta por el Presidente, propone en su quinto y sexto puntos, incorporar la figura de iniciativa ciudadana, ampliando las garantías políticas de los ciudadanos, así como incorporar la figura de las candidaturas independientes.

 La propuesta es ciudadanizar la vida pública del país, porque mientras más cerca estén las personas, los ciudadanos de la posibilidad de incidir en las decisiones que nos afectan a todos por igual, más cerca estaremos nosotros de acertar en la…


(SIGUE 12ª. PARTE)
…..de la posibilidad de incidir en las decisiones que nos afectan a todos por igual, más cerca estaremos nosotros de acertar en la definición de lo que es mejor para México.
  Es impostergable sumar el talento, el ánimo y la voluntad ciudadana; abrir espacios a los ciudadanos más allá de los Partidos para incorporar ideas, proyectos y soluciones a los muchos problemas que vive el país.
  No tengamos miedo a la apertura; abramos las puertas a los ciudadanos para que enriquezcan la tarea pública con ideas frescas e innovadoras. De igual manera respaldamos la instauración de la segunda vuelta en la elección Presidencial como un mecanismo para asegurar la formación de mayorías de gobernabilidad estables.
  En adición a lo propuesto por el Presidente hay otros temas que podrían ser materia de consideración de este Foro y por supuesto del proceso legislativo. Un ejemplo de ello sería la posibilidad de contar con una sola autoridad electoral para todo el país tanto a nivel federal como para todas las Entidades Federativas. Así como profundizar la reforma política en el Distrito Federal, contar con órganos de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas verdaderamente autónomos en los Estados de la República y finalmente reducir el monto del financiamiento público que se otorga a los Partidos Políticos para sus actividades ordinarias.
  Estamos convencidos y dispuestos a profundizar en esta Reforma Política desde la reflexión y la acción responsable. Sabemos que afortunadamente existe el interés y la voluntad política de todos los Partidos y de la sociedad para sacar adelante una nueva Reforma Política para el país.
  No dejemos que la agenda electoral obstaculice o peor aún condicione la Reforma Política y los cambios que el país necesita.
  Me congratulo por la oportunidad de estar aquí con ustedes; los felicito a todos, especialmente a los convocantes por la voluntad y disposición mostrada para llevar a buen puerto este debate político que sin duda marcará positivamente el destino del país.
  Es tiempo de los acuerdos; es tiempo de sumar por el presente y por el futuro de México.
  Muchas gracias.  (Aplausos).

  -EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Gracias, Diputado César Nava, por su participación.
  Cedemos ahora el uso de la palabra a la Presidenta del Partido Revolucionario Institucional, Diputada Beatriz Paredes Rangel. (APLAUSOS).

  -LA C. DIPUTADA BEATRIZ PAREDES RANGEL: Ciudadano Senador Carlos Navarrete, Presidente del Senado de la República; ciudadano Francisco Ramírez Acuña, Presidente de la Cámara de Diputados; señores Presidentes de las Juntas de Coordinación Política del Senado, Senador Gustavo Madero; de la Cámara de Diputados, Diputado Francisco Rojas; señora Presidenta del Tribunal Federal Electoral; señor Senador Manlio Fabio Beltrones, Coordinador de la Banca del PRI en el Senado y Presidente del Instituto “Belisario Domínguez”; colegas representantes de los Partido Políticos Nacionales, es muy grato compartir con ustedes este Foro; señores representantes de Organismos Internacionales y de Instituciones Académicas; señoras y señores Legisladores; distinguidos invitados:
  
  Participo en esta reunión con la representación del Partido Revolucionario Institucional, para subrayar el interés que tiene la organización que represento en las tareas del Senado de la República; la decisión de atender las convocatorias de este Honorable Cuerpo Colegiado y el compromiso de acompañar a la Bancada del PRI y del Senado en sus Iniciativas.
  El quehacer político del PRI se ve enriquecido por nuestra bancada profesional, enterada, patriota y convicción de Estado; gracias correligionarios Senadores por prestigiar a su Partido con su comportamiento.
  Comparto algunas reflexiones sobre la temática de la Reforma del Estado no sin antes mencionar que en las diversas instancias del PRI es un tema que estamos analizando; y en el debate interno que caracteriza la práctica democrática hacia el interior del PRI del siglo XXI, las diversas corrientes, organizaciones gremiales y expresiones regionales, tendrán mucho que aportar. Ya mismo, la bancada del PRI en la Cámara de Diputados entre otras conclusiones, acordó constituir un grupo de trabajo del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados para analizar los temas contenidos en el Proyecto de Iniciativa del Reforma Política presentada por el Ejecutivo al Congreso y los Proyectos demás que ya existen que importen a la Fracción  Parlamentaria con la  recomendación de que haya coordinación con la Cámara de Senadores. Así actuaremos los Legisladores Federales en respetuosa coordinación con la Colegisladora.
  Por eso mi intervención refleja el punto de vista de la dirigencia, sujeta a la compleja articulación interna de consensos que proyecte la posición mayoritaria priísta.
  La práctica nos ha enseñado que las diversas legislaciones en materia de Reforma Política que se han dado en el país en las últimas tres décadas han tenido una intencionalidad, derivada del contexto, o han sido la respuesta del sistema a problemas evidentes de la realidad política concreta. Así, la Reforma Política de 1977 estableció el sistema de partidos; abrió el régimen al reformar la Cámara de Diputados y proponer el sistema mixto de representación. Es el inicio del desmantelamiento del régimen de Partido Hegemónico.
  Posteriormente vienen las Reformas Electorales sucesivas; la motivación esencial era dar certeza al sufragio y evitar el fraude electoral. En ese propósito, que para algunos fue la única constante, se llegó a alguna sobre regulación que es conveniente revisar. Estamos atrapados en la tendencia de judicializar los procesos electorales y el costo de las Instituciones que organizan las elecciones y atienden el litigio electoral se ha multiplicado sobre manera.
  En materia de transparencia electoral, en esta infinita cadena de desconfianzas y aproximaciones sucesivas, falta probar la urna electrónica y un esquema práctico y eficiente de actualización y depuración del padrón electoral.
  Diré, una vez más, aunque encuentre oídos sordos, en el PRI consideramos inoportuna la pretensión de establecer la cédula de identidad.
  El desmantelamiento del régimen del Partido Hegemónico y la pluralización del sistema, devinieron en la alternancia y en un régimen de Partidos más equilibrado que no ha modificado, sin embargo, algunos de los perfiles básicos del régimen político del Siglo XX mexicano y al que parecería, ante la insatisfacción social, es necesario poner en cuestión.
  Por ello es pertinente la pregunta: ¿cuál es el propósito esencial de esta Reforma del Estado? ¿Cuál es el propósito del esfuerzo de generación de consensos de la tarea de los Legisladores? ¿Somos capaces de llevar a cabo una reforma de largo aliento que avance en la democratización del sistema e impulse una gobernabilidad democrática eficaz?.......

(SIGUE 13ª. PARTE).
… forma de largo aliento, que avance en la democratización del sistema e impulse una gobernabilidad democrática eficaz o seguiremos parchando a régimen del Siglo XX, por temor a dar el salto por conveniencia o carencia de imaginación.

 La reproducción de un presidencialismo fuerte, al estilo del régimen mexicano de las décadas de 1920 en adelante, es una pretensión inviable.

 Y vemos con enorme preocupación una tendencia del partido en el gobierno a partirizar la función pública, en lugar de avanzar en la profesionalización, el Servicio Civil de Carrera y la existencia de una administración pública neutra, basada en el conocimiento y la meritocracia, característica de todo estado democrático moderno.

 De allí que es razonable insistir en los beneficios de ratificar a los altos funcionarios del sector público por el poder Legislativo a través del Senado, con la reglamentación que se requiera para no limitar facultades el Ejecutivo, sino racionalizar con visión de estado nombramientos que son de gran importancia para el desempeño público en beneficio de la población.

 Aquí valdrá la pena discutir si es oportuna la moción de censura. Pues en nuestra realidad hiper presidencialista, un funcionario por cuestionado que esté, por ineficaz que sea su ejercicio, si goza del favor presidencial sigue tan campante.

 Es de una enorme preocupación que los avances en la mayor competitividad plural en el sistema electoral estén acompañados de medidas que son una regresión, un mayor centralismo y un discurso que desacredita la trascendencia del pacto federal, confundiendo antipatías o prejuicios en relación con gobernadores, con debilitamiento de los Estados y  municipios, inhibiendo así la capacidad creadora de las regiones en un país tan heterogéneo y con más de 105 millones de habitantes.

 La reforma del Estado que se requiere debe ser federalista y establecer, a través de las legislaturas locales y otros mecanismos, los controles y fiscalización necesaria para que no existan prácticas regresivas a nivel local.
 La influenza acrecentada de los poderes fácticos debe llevarnos a ser prudentes con decisiones que son aparentemente de avanzada, pero que en la realidad nacional, actual, pudieran ser contraproducentes.

 Por eso, el debate sobre las candidaturas independientes se tiene que dar no desde el ideal democrático de una sociedad civil ampliamente participativa y con alta densidad ciudadana, sino desde el hecho inusitado del hiperactivismo de los grupos de ultraderecha, que quizá crean que la confusión que impera en algunos temas los llevará a tomar el poder político. Desde el PRI les decimos no pasarán.

 Los estados democráticos modernos son laicos. Si algo le enseñó a la humanidad la crisis del 11 de septiembre de 2001, es que auténtico desarrollo democrático, modernidad y laicicidad van de la mano. Fortalecer a las instituciones seculares y garantizar que las iglesias ejerzan su función dentro de su ámbito en un país en el que existe libertad de culto, son definiciones que no admiten distorsión.

 Es indispensable acrecer la cultura ciudadana y el ejercicio pleno de los ciudadanos de los derechos que distinguen a las sociedades democráticas modernas: político, civiles, económicos.

 Así pasaremos de una democracia electoral basada en la mercadotecnia a una democracia integral, con gran participación de los seres humanos. Una democracia no de consumidores de productos electorales, sino ciudadanos que saben construir la nueva sociedad que requiere nuestra patria.

 Señoras y señores, en el PRI tenemos la certeza de que el escenario nacional de insatisfacción, de desprestigio de los partidos políticos, de deterioro de las instituciones democráticas, de esta magna crisis económica, de la gravedad de los problemas de inseguridad, de la ineficacia en la gobernación, está generando un clima de desaliento propicio para descalificaciones generalizadas y tentaciones autoritarias.

 El tufo del autoritarismo paradójicamente se deja sentir hasta en algunas de las iniciativas presentadas que pretenden debilitar al Poder Legislativo, so pretexto de mayor agilidad para legislar. Es indispensable una reforma al Poder Legislativo, en ello estamos.

 Hay que discutir tamaño con posición, mayor participación ciudadana, generación de mayorías estableces, reelección y muchos otros aspectos para vigorizar su papel y para lograr que la sociedad conozca de su utilidad y funcionalidad.

 Pero modernizar al Poder Legislativo a partir de debilitarlo, no es la fórmula correcta. Al menos no es lo es desde la perspectiva del avance democrático.

 Es necesario también regular con mayor precisión la organicidad de los partidos políticos, la naturaleza de sus alianzas, la transparencia en el manejo de los recursos públicos. Es hora de promulgar una Ley General de Partidos Políticos.

 Pero en el fondo la pregunta es si nos encontramos en el momento de instituir las bases de un régimen semipresidencialista, que establezca mecanismos para construir acuerdos de gobernabilidad estables y propicie la formación de mayorías en la pluralidad, sin reducir espacios a las minorías representativas; o si seguiremos refuncionalizando al antiguo régimen, con la atención permanente entre centralismo y federalismo.

La descalificación permanente entre Ejecutivo y Legislativo, el culto a la personalidad unipersonal como sustituto de la fortaleza y prestigio de las instituciones; la propaganda como subterfugio para la manipulación social ante la ineficacia política, ante la incapacidad de definir el aparato del Estado democrático y participativo que exige la viabilidad y vigencia del México del Siglo XXI, moderno y soberano.

El país requiere soluciones de fondo, no requiere maquillaje.

Si queremos que la reforma política no parezca un distractor, cuando las prioridades de nuestro pueblo tienen que ver con la sobrevivencia del día con día y la búsqueda de oportunidades de ingreso y empleo, discutamos a fondo el destino de la República para que en esta época de cambios y desafíos en todos los órdenes, nuestro país llegue a buen puerto, en ello encontrarán la disposición del PRI.

Gracias. (Aplausos)

-EL C. SENADOR PEDRO JOAQUIN COLDWELL: Gracias diputada Beatriz Paredes Rangel por su participación. Y recordamos a los asistentes que la primera mesa de este Seminario, en donde se analizará el sistema electoral mexicano, tendrá lugar en unos minutos más en el Auditorio Sebastián Lerdo de Tejada del Senado de la República, ubicado en la calle de Donceles, #14, aquí enfrente; y la segunda mesa relativa a reforma del Poder Legislativo, se llevará a cabo en este mismo recinto.

Muchas gracias por su participación.

-EL C. MODERADOR: Señoras y señores se les reitera la invitación para continuar en los trabajos de este “Seminario de Análisis sobre la Reforma Política”, como lo ha dicho aquí el senador Pedro Joaquín Coldwell, en el Auditorio Sebastián Lerdo de Tejada, del Senado de la República, aquí en la Calla de Donceles, en el #14. Les reiteramos nuestra invitación para dirigirse hacia el Auditorio.

Muchas gracias.

 

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