Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

DOCTOR ARTURO GARITA ALONSO, SECRETARIO GENERAL DE SERVICIOS PARLAMENTARIOS DEL SENADO: Les doy las gracias por su presencia en este importante evento para el Senado de la República.

Informo a ustedes que en cumplimiento de lo que establecen los artículos 58 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y 321 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, este acto tiene como propósito central la recepción de las copias certificadas de las constancias, que acreditan a los senadores electos a la Sexagésima Cuarta y Sexagésima Quinta Legislaturas del Congreso de la Unión, por los principios de mayoría relativa y de primera minoría; mismas que de forma directa entregarán los presidentes de los 32 consejos locales del Instituto Nacional Electoral.

Nos acompañan en este acto, en representación y en su calidad de presidenta, la senadora Graciela Ortiz González, vicepresidenta de la Mesa Directiva. Bienvenida, señora vicepresidenta.

También nos acompaña la senadora Martha Palafox Gutiérrez, quien es secretaria de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Se encuentra también presente el secretario de la Mesa Directiva, el senador Juan Gerardo Flores Ramírez. Bienvenido, señor secretario.

Nos acompaña también el senador Miguel Enrique Lucía Espejo. Bienvenido, señor senador.

Por parte del Instituto Nacional Electoral, se encuentra presente el doctor Lorenzo Córdova Vianello, presidente del Consejo General. Bienvenido.

Asimismo, nos acompañan los consejeros: maestro Jaime Rivera Velázquez; maestro Marco Antonio Baños Martínez; y licenciada Alejandra Pamela San Martín. Sean bienvenidos.

Nos acompaña el licenciado Edmundo Jacobo Molina, secretario ejecutivo del mismo Instituto Nacional Electoral. Bienvenido, señor secretario.

Están presentes en este acto los 32 vocales ejecutivos del Instituto Nacional Electoral, en cada una de las entidades federativas.

Contamos también con la presencia del doctor Roberto Figueroa Martínez, secretario general de Servicios Administrativos del Senado de la República.

Agradecemos la presencia del Canal del Congreso y de los representantes de los medios de comunicación que nos acompañan en este importante evento.

Con la anuencia de la senadora Presidenta, me voy a permitir mencionar por su nombre a cada uno de los 32 vocales ejecutivos del Instituto Nacional Electoral.

Quiero destacar que nos sentimos muy honrados con que estén aquí en el Senado de la República; para el Senado es motivo de orgullo su presencia por el trabajo tan destacado que vienen realizando.

Maestro Ignacio Rueda Olvera, en Aguascalientes.
Licenciada María Luisa Flores Huerta, en Baja California.
Licenciada Marina Garmendia Gómez, en Baja California Sur.
Licenciado Luis Guillermo San Denis Alvarado Díaz, en Campeche.
Licenciado José Luis Vázquez López, en Chiapas.
Licenciado Alejandro de Jesús Sherman, en Chihuahua.
Maestro Donaciano Muñoz Loyola, en Ciudad de México.
Licenciado Juan Álvaro Martínez Lozano, en Coahuila.
Maestro Luis Zamora Covián, en Colima.
Licenciado Carlos Manuel Rodríguez Morales, en Chihuahua.
Maestro Hugo García Cornejo, en Durango.
Licenciado Juan Jaime Jaso, en Guanajuato.
Licenciado Dagoberto Santos Trigo, en Guerrero.
Licenciado José Luis Ashane Bulos, en Hidalgo.
Maestro Carlos Manuel Rodríguez Morales, en Jalisco.
Maestro Joaquín Rubio Sánchez, en el Estado de México.
Licenciado David Alejandro Delgado Arroyo, en Michoacán.
Licenciado Pablo Sergio Aispuro Cárdenas, en Morelos.
Licenciado Arturo de León Loredo, en Nayarit.
Ingeniero Sergio Bernal Rojas, en Nuevo León.
Licenciado Edgar Humberto Arias Alba, en Oaxaca.
Doctor Marcos Rodríguez del Castillo, en Puebla.
Licenciada María del Refugio García López, en Querétaro.
Licenciada Claudia Rodríguez Sánchez, en Quintana Roo.
Maestra Ana Lilia Pérez Mendoza, en San Luis Potosí.
Licenciado Jorge Luis Ruelas Miranda, en Sinaloa.
Maestra Olga Alicia Castro Ramírez, en Sonora.
Licenciada María Elena Cornejo Esparza, en Tabasco.
Licenciado Eduardo Manuel Trujillo Trujillo, en Tamaulipas.
Maestro Jesús Lulle Ortega, en Tlaxcala.
Licenciado Josué Cervantes Martínez, en Veracruz.
Contador público Fernando Balmes Pérez, en Yucatán.
Licenciado Matías Chiquito Díaz, en Zacatecas.

Sean todos ustedes bienvenidos al Senado de la República y gracias por su presencia.

Los documentos que se recibirán el día de hoy conforman la primera parte del conjunto de expedientes que, como lo establecen los artículos 58 y 59 de la Ley Orgánica del Congreso, permitirán a la Secretaría de Servicios Parlamentarios del Senado de la República, que identifique, con base en las constancias de los senadores electos, a aquellos legisladores que deban integrar la Mesa de Decanos.

Asimismo, la información que recibiremos este día formará parte del inventario de las copias certificadas de las constancias que acrediten a los senadores electos y nos permitirá preparar la lista de los senadores que integrarán la nueva legislatura.

De lo anterior, se informará con toda oportunidad durante el desarrollo de la sesión constitutiva a celebrarse el próximo 29 de agosto a las 11 horas.

En dicha sesión constitutiva, la Mesa de Decanos tomará la protesta de ley a los senadores que integrarán la Sexagésima Cuarta Legislatura y conducirá los trabajos para la elección de la Mesa Directiva, misma que, una vez electa, declarará legalmente constituido el Senado y conducirá sus trabajos durante el Primer Año de Ejercicio Constitucional.

Para dar inicio a este acto y de conformidad con el programa establecido, tiene el uso de la palabra el doctor Lorenzo Córdova Vianello, presidente del Consejo del Instituto Nacional Electoral.

DOCTOR LORENZO CÓRDOVA VIANELLO: Muy buenos días tengan todas y todos ustedes, es un verdadero honor estar aquí, en el Senado de la República.

Senadora Graciela Ortiz, vicepresidenta y presidenta en funciones de la Mesa Directiva del Senado.

Senadora Martha Palafox; senador Juan Gerardo Flores; senador Miguel Enrique Lucía Espejo, un gusto y un honor estar aquí esta mañana con ustedes.

Doctor Roberto Figueroa, señor secretario general de Servicios Administrativos, contraparte del Secretario Ejecutivo de la institución en la logística para que este evento tenga lugar, muchísimas gracias por su cortesía, su generosidad.

Estimados colegas, consejeros integrantes del Consejo General; señor Secretario Ejecutivo del Instituto Nacional Electoral; señoras y señores presidentes de los consejos locales de nuestro Instituto; amigas y amigos de la prensa.

La semana pasada acudimos a la Cámara de Diputados a entregar los documentos necesarios para que los aspectos administrativos indispensables para la renovación de esa parte del Poder Legislativo de nuestro país transcurran con tranquilidad y en orden.

El día de hoy, como se ha señalado, conforme a lo que establece el artículo 321 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, corresponde que los presidentes de nuestros consejos locales entreguen a la Secretaría General de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Senadores, copias certificadas de las constancias que recibieron las senadoras y senadores electos por los principios de mayoría y de primera minoría, así como copia de los informes sobre las eventuales impugnaciones presentadas a esos comicios.

Debo reiterar que, tanto los resultados de las elecciones para las diputaciones federales como para el Senado de la República, están por supuesto de acuerdo con lo previsto en nuestro marco normativo electoral, están sujetas a las resoluciones que, en su caso, emita el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

De igual forma, es necesario subrayar que para que ambas cámaras del Poder Legislativo reflejen fielmente la voluntad popular emitida en las urnas, es necesario esperar a que se lleve a cabo la asignación de curules por el principio de representación proporcional que realizará el Consejo General del Instituto nacional Electoral, una vez que los medios de impugnación que hayan sido presentados, en este caso, para la elección de senadores, hayan sido resueltos por las salas del Tribunal Electoral y podamos contar con los cómputos finales de dichas elecciones, para poder hacer la asignación correspondiente.

Esto, lo anticipo, tenemos previsto realizarlo en sesión del Consejo General el próximo 23 de agosto.

La representación proporcional, y quiero aprovechar el espacio para subrayar el punto, constituye, desde mi punto de vista, la mejor fórmula para que los poderes que representan al pueblo y a los estados de la federación, se integren con la pluralidad que caracteriza y enriquece a nuestra sociedad en clave democrática.

Es justo, a través de la integración de las curules de mayoría relativa y de representación proporcional, en el caso del Senado también las de primera minoría, como un mecanismo para maximizar la representación del pluralismo en la Cámara Alta del Congreso de la Unión, que en nuestro país se garantiza que las mayorías y las minorías participen en la construcción de acuerdos políticos y en la definición de las leyes y las normas que determinan la interacción entre gobernantes y gobernados.

Es cierto que el principio rector de las decisiones en democracia es el principio de mayoría, pero el principio de mayoría, como nos lo enseña una larga tradición de pensamiento democrático, supone también no sólo la existencia, la garantía de la existencia, sino la inclusión y la escucha de las minorías.

La esencia y el valor de la democracia –decía Hans Kelsen– significa la tendencia hacia el compromiso y el compromiso, el acuerdo político, pues, en clave democrática, implica que las decisiones no estén totalmente conformes con los intereses de una parte ni sean totalmente contrarios a los intereses de la otra.

En eso reside la riqueza de una democracia y la expresión, en consecuencia, de la convivencia pacífica y recreación, por ello, del pluralismo en una sociedad, insisto, en una democracia constitucional.

Es justo a través de curules –como decía– de mayoría relativa y de representación proporcional, que se garantiza la construcción conjunta de acuerdos políticos y consecuentemente, la cercanía de las decisiones a la totalidad de la población, de los electores que expresaron su voluntad en las urnas.

Es indudable que los modelos democráticos de mayoría contribuyen a la competitividad. Pero estoy convencido de que la inclusión y la participación de las minorías en un sistema democrático; se asegura a través de la representación proporcional.

Es por ello, que el sistema mixto de representación que se constitucionalizó, en el caso de la Cámara de Diputados, en 1977 y, en el caso, del Senado, a través de sucesivas reformas en los años 90, concretamente la reforma de 1993 y 94, y particularmente la reforma de 1996, que se ha fortalecido con las reformas electorales, decía, y con las disposiciones que garantizan un sistema paritario de competencia, a que la elección del primero de julio se haya constituido no sólo como la más grande de nuestra historia, sino también la más incluyente.

Las disposiciones que el INE tomó y que fueron validadas por el Tribunal Electoral, no sólo contribuyeron a la paridad en la competencia como lo establece la Constitución desde 2014; sino también a fortalecer la representación política de las mujeres en el Poder Legislativo y de las personas que se autoadscriben como indígenas.

De ahí que la Sexagésima Cuarta Legislatura, que iniciará sus trabajos el próximo primero de septiembre, tendrá el mayor número de mujeres legisladoras de nuestra historia; 47 por ciento de las diputaciones electas por el principio de mayoría relativa, fueron ganadas por mujeres, y el 47.9 de las curules del Senado también serán ocupadas por mujeres electas por el principio de mayoría y de primera minoría.

Es algo histórico, nunca había habido tantas mujeres en el Senado, como en la Legislatura por venir.

Ello sin considerar todavía el impacto que tendrá la representación proporcional en la paridad de género y que se estima, elevará un poco ese porcentaje el cual –como mencionaba–, podremos conocer de manera definitiva a finales del mes de agosto.

Además, la votación emitida en las urnas el primero de julio pasado permite afirmar que fue una de las elecciones con mayor participación ciudadana de las que hemos organizado en el nuevo siglo; que ha sido una de las más vigiladas y la más explicada de todas las contiendas organizadas en nuestro país.

Y especialmente, esto lo quiero subrayar, constituye el proceso electoral más incluyente que hayamos vivido en México. Por ello, desde el INE sostenemos que la jornada del 1 de julio fue una elección histórica.

Su magnitud, la complejidad logística que implicó llevarla a cabo y los efectos que tendrá en la representación política del Estado Mexicano; son factores que, a todos, votantes y contendientes, organizaciones de la sociedad y autoridades, nos deben dejar satisfechos.

Y de todo ello, de la legalidad de los comicios, del sentido de la voluntad ciudadana, de la paridad en la competencia democrática y de la inclusión en nuestro sistema de representación; dará cuenta la documentación que entregaremos el día de hoy a través de nuestras presidentas y presidentes de los consejos locales –como se ha señalado–, a la Secretaría General de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Senadores.

Y en particular agradezco y me disculpo por la omisión, al licenciado Arturo Garita, que es el titular de dicha Secretaría.

Permítanme concluir reiterando lo que dije la semana pasa en la Cámara de Diputados, esta entrega de constancias e informes ratifica la convicción de la sociedad mexicana de renovar los poderes públicos en paz y a través del voto.

Por ello, aquellos actos y el que celebraremos el día de hoy, son relevantes para el Instituto Nacional Electoral y para la vida democrática, ya que contribuyen a que los poderes de la República se integren debidamente.

Para el INE este acto simboliza que la democracia mexicana se ha recreado que una vez más ha cumplido su función civilizatoria.

El voto ha decidido el rumbo futuro de nuestro país y a partidos, candidatos electos y autoridades nos corresponde acatar las resoluciones de los tribunales.

La elección más grande de nuestra historia, decía, no sólo fue un desafío técnico para el INE, fue la mayor prueba de que una autoridad electoral en México ha experimentado para probar su capacidad de colaboración interinstitucional y su templanza, ante la intensidad de la competencia democrática.

Durante las campañas insistimos que partidos y contendientes debían pensar en el dos de julio, en el día después; que respetaran las reglas del juego democrático, para que su lealtad a los principios rectores de la democracia se convirtiera en la mejor plataforma para la construcción de los acuerdos indispensables para solucionar los grandes problemas nacionales.

Otro aspecto relevante durante el proceso electoral fue la postura que Instituto Nacional Electoral asumió ante los intentos de que entráramos a debatir nuestras decisiones con distintas candidaturas.

Entonces, dijimos que el INE no discutía, no debatía con los competidores. El INE es el árbitro de la contienda y aplica la ley y las normas que son producto del pacto político, emanado en los órganos del Congreso de la Unión, sin especulaciones, sin filias, sin fobias, sin sesgos políticos.

En el mismo sentido, las decisiones que hemos tomado después de la elección nos llevan a subrayar esa convicción: el INE no debate la aplicación de la ley públicamente en los medios, los debate en la en la mesa del Consejo y eso se procesa ante los tribunales.

Ya explicamos nuestras decisiones durante los días pasados, los documentos son públicos y como siempre, todas nuestras decisiones venturosamente, como debe ocurrir en un sistema democrático, son recurribles ante el Tribunal Electoral. Será el Tribunal el que diga la última palabra.

Estoy convencido que en un sistema democrático es afortunado que la toma de decisiones se haga en público y que todas ellas sean impugnables para garantizar que la democracia se recree dentro del Estado de Derecho.

Reitero que desde el 9 de julio, el día después de que los presidentes de los consejos locales realizaron los cómputos a nivel estatal, cuyos resultados hoy entregamos al Senado de la República, el Instituto Nacional Electoral y el proceso electoral en su conjunto entró en la etapa jurisdiccional y es en los tribunales en donde se resolverán las decisiones pendientes.

Y, desde un punto de vista democrático, todos, perdedores, ganadores, que en democracia no son perdedores absolutos ni ganadores absolutos, ni de una vez y para siempre y por supuesto autoridades, estamos obligados a esperar que la elección fluya, en esta última etapa, a través de los cauces legales correspondientes.

De ello depende, sin lugar a dudas, la recreación de nuestra democracia en paz y con esperanza, para enfrentar los desafíos futuros que tiene nuestra nación.

Muchísimas gracias.

DOCTOR ARTURO GARITA ALONSO: Tiene el uso de la palabra la senadora Graciela Ortiz González, vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

SENADORA GRACIELA ORTIZ GONZÁLEZ: Muchísimas gracias, muy buenos días.

Es un gusto recibir y darle la más cordial bienvenida al doctor Lorenzo Córdova Vianello, consejero presidente del Consejo General del Instituto Nacional Electoral. Bienvenido al Senado de la República.

Darle la bienvenida, por supuesto, a los señores consejeros, al maestro Marco Antonio Baños Martínez, aquí, al Senado de la República, muy bienvenido.

A la licenciada Alejandra Pamela San Martín Rosas, bienvenida; al maestro Jaime Rivera Velázquez, bienvenido. Desde luego al licenciado Edmundo Jacobo Molina, secretario ejecutivo del Consejo, sea usted bienvenido al Senado de la República.

Yo quiero, desde luego, agradecer la presencia de las señoras y los señores presidentes de los Organismos Públicos Electorales de los estados de la República que conforman el Instituto Nacional Electoral.

Y, por supuesto, agradecer la presencia de la senadora Martha Palafox, compañera de la Mesa Directiva, del senador Gerardo Flores, compañero también de la Mesa Directiva, y del senador Miguel Enrique Espejo, a esta reunión esta mañana.

Al doctor Roberto Figueroa Martínez, al secretario general de Administración de esta Cámara.

Y, desde luego, al doctor Garita, Arturo Garita, secretario general de Servicios Parlamentarios del Senado de la República.

A los medios de comunicación que esta mañana nos acompañan. Sean ustedes muy bienvenidos.

En este acto, el Senado de la República recibe formalmente la documentación que acredita a 96 de los 128 senadores de la República, que fueron electos por la ciudadanía el pasado 1 de julio.

La documentación que entregará el Instituto Nacional Electoral a la Cámara de Senadores, por conducto de la Secretaría General de Servicios Parlamentarios, permitirá acreditar a los senadores que integrarán la Sexagésima Cuarta y la Sexagésima Quinta Legislaturas del Congreso de la Unión.

Los legisladores, que fueron electos por decisión popular, deberán concurrir a la sesión constitutiva, que se celebrará el próximo 29 de agosto, tal y como lo establece la Ley Orgánica del Congreso General.

Con este acto formal de recepción de documentos, señor presidente, a la que hoy nos convoca, seguiremos avanzando en los trabajos que permitirán la renovación del Senado de la República, al amparo de las reglas y normas que los mexicanos nos hemos otorgado.

Este es un momento oportuno –me parece– para que reflexionemos sobre el ciclo que concluye y el que está por iniciar en el Poder Legislativo. Tan importante el que concluye para la vida de la República, como el que está por iniciar.

Durante estos últimos seis años, el trabajo del Senado de la República afianzó al Senado como una institución clave para la democracia y la vida pública de nuestro país.

Quienes participamos en la Sexagésima Segunda y Sexagésima Tercera Legislaturas, aprobamos leyes y reformas que constituyen un legado muy importante para el México que diseñamos, junto con los mexicanos, y para que este México enfrente los retos del presente y del futuro con más y mejores herramientas institucionales y políticas.

Desde el punto de vista electoral, fue durante nuestro ejercicio constitucional cuando se convirtió al Instituto Federal Electoral, en el Instituto Nacional Electoral, que hoy está congregado esta mañana aquí. Y se expidieron ordenamientos generales que regularon las contiendas en todo el territorio nacional.

El objetivo electoral esencial consistió en dar la certeza y confiabilidad a los procesos electorales federales y a los comicios locales.

Sin disminuir ni minusvalorar, por supuesto, lo que son los avances democráticos del pasado, que han hecho de México lo que el día de hoy es; la reforma política que inició en el año 2013 y culminó en 2014, representó un parteaguas para la evolución política de México en dirección hacia la consolidación democrática.

Ese fue el sentido y el espíritu de la reforma político-electoral que llevamos a cabo.

La reforma política también facilitó el voto de los mexicanos en el extranjero, para que pudieran elegir no solamente al Presidente de la República, sino también a los senadores.

Otro avance significativo fue la introducción del principio de paridad de género, que nos explicaba el presidente Lorenzo Córdova ya con números específicos, lo cual me da un enorme gusto y un sentido de orgullo; porque el avance que hicimos fue la introducción de ese principio de paridad que garantiza los mejores espacios para la participación de la mujer.

Lo que ayer, en 2013 y 2014 era una aspiración de quienes estábamos legislando; hoy es una realidad que habrá de integrarse a las cámaras de Diputados y a la cámara de Senadores; y significará sin duda alguna un avance sustantivo en esa evolución democrática y de equidad que buscamos en México.

Hoy, tras festejar 64 años del voto de la mujer en México, el Poder Legislativo Federal incorporó a la norma constitucional mecanismos que hacen de la equidad una máxima de la vida política.

Esta misma reforma política logró empoderar al ciudadano con la reglamentación de las candidaturas independientes y la consulta popular.

También tuvo un efecto democratizador que devino en el reconocimiento de la pluralidad política, la creación de normas e instituciones electorales confiables, y la equidad en los procesos electorales.

Sin duda alguna, en el ejercicio de estas LXVII y LXVIII Legislaturas, nuestro sistema político ha experimentado transformaciones de gran calado, como no se habían logrado en los últimos 30 años de la vida política de nuestro país.

Los senadores electos se encontrarán con un Senado que aún tiene, sin duda alguna, enormes retos. Los tiene el país.

Pero también contarán con reglas normativas y reglamentarias para desarrollar su trabajo legislativo, y reciben una institución que su distintivo ha sido construir acuerdos en beneficio de México.

Son los acuerdos los que permitirán en el futuro, espero, seguir consolidando la vida democrática del país. Serán los acuerdos los que le permitirán a México ser esa gran nación que todos aspiramos que sea.

Deseamos que esta institución legislativa se consolide como un verdadero poder que impulse, con voluntad democrática, esos acuerdos que México reclama y merece para llegar a su cita con el futuro, en las mejores condiciones que puede llegar un país: en acuerdo y consonancia con la decisión de los ciudadanos.

Señor presidente del Consejo General del Instituto Nacional Electoral:

Quiero pedirle de la manera más sentida y como una expresión de una convicción personalísima, por supuesto, pero sobre todo una convicción del Senado de la República, que haga usted extensivo nuestro reconocimiento, el reconocimiento del Senado mexicano y el agradecimiento, a los señores consejeros electorales y a todos los servidores públicos del Instituto, que participaron en la organización de los pasados comisiones electorales federales.

Fue un reto enorme el que llevó a cabo el Instituto Nacional Electoral. Por primera vez la concurrencia de todos los procesos electorales federales y estatales y municipales, significaron una enorme complejidad logística y desde luego política, para poder llevar a cabo esta elección, única –como usted bien lo dijo– en la historia.

El resultado que se dio en unos comicios que se dieron de forma pacífica, que se dieron con una gran concurrencia de los ciudadanos a las urnas y que se dieron finalmente con un resultado en la organización del trabajo y la tarea de todos ustedes, debe de reconocerse, debe de felicitarse y debemos de congratularnos todos de la capacidad que los estados, junto con el Instituto Nacional Electoral, tuvieron para llevarlo a cabo.

Y queremos, de manera muy sentida, extender esa felicitación a todos ustedes.

Su trabajo, sin duda alguna, estuvo a la altura del reto que demanda una nación que vive plenamente la democracia. Celebramos los comicios en paz, fueron llevados a cabo con pleno respeto a las reglas electorales y nos congratulamos en este momento de la vida del país, nos congratulamos por contar con instituciones sólidas y profesionales como las que ustedes representan.

Esto permitió que millones de mexicanos acudieran a las urnas, que a través de su voto decidieran la conformación del nuevo, de los poderes Ejecutivo y Legislativo del Estado mexicano, del nuevo gobierno de México.

El Instituto Nacional Electoral sigue dando pruebas de que se ha consolidado como un órgano autónomo de reconocido prestigio, que realiza un gran trabajo en beneficio de la democracia.

Se lo reconocemos y felicitamos por ello. Y los reconocemos como el órgano del Estado mexicano, el órgano que los ciudadanos nos hemos otorgado para hacer y ser la defensa de la democracia, que es el camino que los mexicanos hemos elegido.

Es el camino que en el futuro los mexicanos que queremos seguir transitando; y serán ustedes los defensores de ese gran principio constitucional que nos hemos saldado los mexicanos.

Donde estemos, cuando concluyamos esta Legislatura, quienes integramos este Senado de la República, donde estemos seremos defensores de la tarea que ustedes realizan, de los principios que ustedes defienden y de las decisiones que tomen, porque son decisiones que se toman a nombre del Estado mexicano en materia democrática.

Contarán ustedes siempre con nosotros.

Corresponderá al Senado de la República mantenerse atento, para que una vez que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación culmine su actividad jurisdiccional, podamos recibir las constancias de asignación de los 32 senadores electos por el principio de representación proporcional y tener completamente conformado el Senado con sus 128 senadores.

Con la celebración de este acto damos cumplimiento a un deber y a una obligación legal. La Mesa Directiva del Senado instruye al Secretario General de Servicios Parlamentarios para que, una vez que concluyamos este evento protocolario, cumpla con lo establecido en la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y reciba de los 32 presidentes de los consejos locales, la documentación correspondiente.

A nombre del Senado de la República, una vez más, les agradezco mucho su presencia y les reitero la felicitación por el trabajo que han desarrollado en estos comicios ejemplares.

Un abrazo fraternal a todas y a todos ustedes, con enorme orgullo de haber sido partícipes en la constitución de este nuevo Instituto Nacional Electoral.

Muy buenos días.

DOCTOR ARTURO GARITA ALONSO: Muchas gracias, senadora vicepresidenta.

La Secretaría de Servicios Parlamentarios atenderá puntualmente sus instrucciones.

Hago del conocimiento de los 32 consejeros presidentes locales, que por instrucciones de la Mesa se han instalado salas adjuntas en las cuales ustedes cuentan con servicios para ordenar y preparar la información que constituye el expediente electoral.

Asimismo, se han instalado cuatro mesas en donde podrán entregar la documentación electoral. En cada una de ellas se realizará la recepción y serán atendidos por orden alfabético; de acuerdo con la tarjeta que previamente se les ha entregado.

Con nuestro agradecimiento por la presencia de los senadores integrantes de la Mesa Directiva; del presidente del Instituto Nacional Electoral y los consejeros que nos acompañaron, así como funcionarios de esa institución, damos por concluido este evento.

Convoco a los consejeros locales para que se trasladen a la sala contigua, con objeto de verificar la integración de su expediente y permitir que nuestro personal los conduzca a su mesa receptora para realizar la entrega de la documentación correspondiente.

Agradecemos su presencia en este acto.

Buenos días.

---ooOoo---