Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Versión Estenográfica de la Sesión Solemne en conmemoración del 75 aniversario de la fundación del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el Senado de la República.
 

SENADOR ERNESTO CORDERO: Damos inicio a la Sesión Solemne en conmemoración del 75 aniversario de la fundación del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Damos la bienvenida al doctor José Narro Robles, secretario de Salud, quien asiste con la representación del titular del Poder Ejecutivo Federal.

Saludamos también al ministro José Fernando Franco González Salas, quien asiste en representación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Nos acompaña el maestro Tuffic Miguel Ortega, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Agradezco la presencia de los invitados que nos acompañan en esta Sesión Solemne:

El doctor Manuel Guerrera Rodríguez, consejero del Sector Patronal.

El ingeniero Salomón         Presburger Slovik, consejero del Sector Patronal.

El licenciado Pablo Corral Sánchez, director de Vinculación Institucional y Evaluación de Delegaciones.

El licenciado Florentino Castro López, director general del ISSSTE.

El licenciado Juan Carlos Velasco Pérez, secretario general del Honorable Consejo Técnico del IMSS.

El señor José Luis Carazo Preciado, consejero del Sector Obrero.

Y el señor José Noé Mario Moreno Carbajal, consejero del Sector Obrero.

Saludo la presencia de los funcionarios del nivel central del Instituto Mexicano del Seguro Social, presentes en nuestra Sesión Solemne.

Me permito presentar a los senadores presentes en el presídium de esta Sesión Solemne:

Se encuentra el senador César Octavio Pedroza Gaitán, vicepresidente del Senado de la República.

El senador David Monreal Ávila, vicepresidente del Senado de la República.

Y el senador Adolfo Romero Lainas, también vicepresidente.

Nos acompañan los secretarios de la Mesa Directiva, la senadora Itzel Sarahí Ríos de la Mora; el senador Miguel Enrique Lucia Espejo; el senador Juan Gerardo Flores Ramírez; la senadora Rosa Adriana Díaz Lizama; la senadora Martha Palafox.

Destaco la presencia de la presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, nuestra compañera la senadora Ana Lilia Herrera Anzaldo.

Antes de iniciar la Sesión y con plena justificación por el motivo que nos convoca, quiero destacar la presencia como integrante de esta Cámara, al senador Emilio Gamboa Patrón, quien fuera director general del Instituto Mexicano del Seguro Social. El senador Gamboa desempeñó el cargo de director general del Seguro Social en el periodo de 1991 a 1993.

Acudimos a la Sesión Solemne que el Senado de la República acordó realizar para resaltar los 75 años de la existencia del Instituto Mexicano del Seguro Social, organismo dedicado a prestar atención a los mexicanos y de muy especial beneficio para la clase trabajadora del país.

En cumplimiento al resolutivo 5º del acuerdo aprobado, tiene la palabra el maestro Tuffic Miguel Ortega, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social.

MAESTRO TUFFIC MIGUEL ORTEGA: Muy buenas tardes a todas y a todos.

Saludo con mucho cariño y respeto al senador Ernesto Cordero Arroyo, presidente de la Mesa Directiva del Senado.

A la senadora Ana Lilia Herrera Anzaldo, presidenta de la Junta de Coordinación Política.

De manera muy especial saludo a mi amigo, el senador Emilio Gamboa, quien tuvo el privilegio de dirigir esta noble institución y la conoce muy bien desde sus entrañas.

Saludo también al licenciado José Fernando Franco González Salas, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien también participó y tuvo intervención durante tres etapas de su vida en el Seguro Social, la última como miembro de nuestro honorable Consejo Técnico.

Doctor José Narro Robles, representante personal del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Secretario de Salud Federal.

Senador Octavio Pedroza, vicepresidente.

Senador David Monreal Ávila, vicepresidente.

Senadora Martha Palafox Gutiérrez, secretaria de la Mesa.

Senadora Itzel Ríos de la Mora, secretaria de la Mesa.

Licenciado Florentino Castro, Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

Secretario general del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Distinguidos miembros del honorable Consejo Técnico del Instituto.

Señoras y señores, muy buenas tardes.

En primer lugar, quiero agradecer al Senado de la República la invitación a esta Sesión Solemne para conmemorar el 75 aniversario de una de las instituciones más representativas de México, el Instituto Mexicano del Seguro Social.

El 19 de enero de 1943, se crea el Instituto mexicano del Seguro Social, como una respuesta institucional del Estado a una demanda de la clase trabajadora, para garantizar el derecho a la salud, la asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo.

Hoy, México cuenta con un IMSS muy distinto al de sus orígenes, más grande, más moderno, más sólido, y sobre todo más cercano a la gente.

Lo anterior, no hubiera sido posible sin el apoyo constante e impulso permanente del Honorable Congreso de la Unión.

Permítanme hacer un breve recorrido a lo largo de las décadas, destacando algunos de los principales sucesos que han marcado la historia de esta noble institución.

Como ya comenté, hoy el IMSS es más grande. En sus inicios, el Seguro Social tenía poco más de 355 mil derechohabientes y solamente otorgaba protección a las y los trabajadores.

Fue seis años más tarde, cuando se extienden los beneficios a los familiares de los trabajadores y en 1979 ampliamos nuestra cobertura a la población más desprotegida que vive en zonas rurales y comunidades indígenas del país, a través del programa hoy denominado IMSS-Prospera.

En épocas recientes, diseñamos un nuevo esquema de afiliación para estudiantes de educación media superior y superior. Gracias a este esquema, hoy 6.6 millones de estudiantes de instituciones públicas del país cuentan con servicios de salud totalmente gratuitos.

Así hemos ido creciendo en tamaño y cobertura y actualmente brindamos nuestros servicios a 74 millones de derechohabientes, y somos la institución de seguridad social más grande de América Latina.

Por otro lado, el IMSS es una institución más moderna. A lo largo de nuestra historia, hemos consolidado una infraestructura muy representativa del IMSS.

Quién no conoce nuestro primer Centro Hospitalario La Raza, que se edificó en 1952, o el primer Centro Médico Nacional Siglo XXI, inaugurado en 1963.

Actualmente, nuestra infraestructura está representada por cerca de seis mil Unidades de Medicina Familiar, 360 hospitales de segundo y tercer nivel, cerca de mil 400 guarderías, cuatro centros vacacionales, mil 400 farmacias, 62 tiendas, 38 teatros, 12 unidades deportivas y 17 velatorios.

Nuestros grandes centros hospitalarios, han sido cuna de hazañas médicas que se destacan por su importancia, y en muchos casos por su carácter pionero.

En el IMSS se han llevado a cabo los primeros trasplantes de corazón, de riñón y de hígado que se hicieron en México. También implantamos el primer corazón artificial permanente en América Latina y el primer trasplante efectivo de corazón, y seguimos marcando historia con la reciente separación de gemelos siameses.

Todo ello es posible porque el IMSS es punta de lanza en innovación y tecnología al alcance de todos nuestros derechohabientes.

Las radiaciones de alta precisión, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas, ultrasonidos y electrocardiogramas que se realizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social, con tecnología de punta, nos convierten en una institución moderna y con los más altos estándares a nivel internacional al servicio de los mexicanos.

A través de la tecnología, en los últimos cinco años hemos acercado al IMSS a la gente, porque con la digitalización del 78 por ciento de nuestros trámites ya no tienen que acudir a nuestras oficinas ni hacer largas filas ni llenar formatos para realizar muchos trámites y servicios.

Toda la infraestructura, todo el equipamiento y toda la tecnología del IMSS cobran sentido porque contamos con el activo más valioso de nuestra institución, nuestros 430 mil trabajadores.

Es un orgullo formar parte de una institución con un profundo sentido de servicio social y solidaridad, que ofrece su apoyo también en las adversidades y emergencias que se presentan, como ha ocurrido en los sismos de 1985 y del año pasado. Esta es la gran hazaña del IMSS, que hace algunos años estuvo en riesgo.

Las transiciones demográficas y epidemiológicas, aunado a los costos de jubilaciones y pensiones, ejercieron fuertes presiones financieras a la operación y viabilidad del Instituto.

En 2012, el IMSS enfrentaba una crisis financiera que exigía hacer uso de las reservas institucionales, lo que alcanzaba sólo para dos años más; prácticamente nos encontrábamos en una quiebra técnica.

Para evitar esa situación, en 2013 el IMSS inició un programa de saneamiento financiero que permitió pasar de números rojos a números negros. Acabamos de cerrar el año 2017 con un superávit de más de 9 mil 400 millones de pesos que, sumados al de 2016, nos da una cumulado de casi 16 mil millones de pesos, gracias a una combinación de mayores niveles de ingreso y un gasto más eficiente de nuestros recursos.

Con estos resultados podemos decir que hoy tenemos una institución más sólida, lo que hace posible que el IMSS esté llevando a cabo el Programa de Ampliación de Infraestructura y renovación de equipamiento más ambicioso de las últimas décadas, integrado por la construcción de 40 clínicas, 12 hospitales, 9 clínicas de mama y la renovación de equipo médico, cuya inversión total supera los 20 mil millones de pesos.

Esta solidez se enmarca en un entorno laboral favorable, en el que nuestro país ha registrado un crecimiento sin precedente en los niveles de empleo formal.

De diciembre de 2012 a marzo de 2018 se han afiliado al IMSS 3.5 millones de trabajadores, lo que favorece el acceso a toda una serie de prestaciones en materia de salud, vivienda y retiro digno.

Por último, hoy el IMSS es más cercano a la gente, porque tenemos claro que el centro y razón de ser de nuestras acciones lo constituyen nuestros derechohabientes, quienes merecen mejores instalaciones, mejores servicios y sobre todo una atención oportuna, con calidad y calidez.

Por ello, buscamos dejar atrás un esquema de atención primordialmente curativo, para enfocarnos en uno preventivo y así llegar antes a la detección de enfermedades.

Todo esto nos convierte en una institución de una grandeza inigualable a nivel nacional e internacional. Diariamente otorgamos cerca de 500 mil consultas; realizamos mil 200 partos y 4 mil operaciones; atendemos 60 mil urgencias y cuidamos 200 mil niños y niñas en nuestras guarderías. De esta magnitud es el compromiso del Seguro Social con México.

Señoras y señores legisladores:

Hoy en el IMSS estamos celebrando nuestros primeros 75 años de existencia trabajando incansablemente, impulsando la innovación, cambiando el rostro a la seguridad social y con un rumbo claro.


Este aniversario no lo medimos con tiempo, lo contamos con resultados, porque ello será nuestro mejor legado.

Hoy es un día para celebrar lo mucho que hemos avanzado y para renovar esfuerzos en torno al fortalecimiento de nuestro querido Instituto, para lo cual contamos con el apoyo y respaldo del Senado de la República, cuyo compromiso con la seguridad social es invaluable.

La fortaleza que hoy tenemos sienta las bases y blinda al Instituto Mexicano del Seguro Social, para que siga siendo el Seguro de México por muchos años más.

Muchas gracias por sumarse a nuestra celebración.

SENADOR ERNESTO CORDERO: Doctor José Narro Robles, Secretario de Salud y representante del Presidente de la República.

Ministro José Fernando Franco González-Salas, representante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Maestro Tuffic Miguel Ortega, Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Senadoras y senadores.

Señoras y señores:

Me da mucho gusto encabezar esta Sesión Solemne, para reconocer la trascendental labor que el Instituto Mexicano del Seguro Social ha desempeñado por más de 75 años: velar por la salud y la seguridad social de millones de mujeres, hombres, niñas y niños.

En sus orígenes, el presidente Ávila Camacho vislumbró al IMSS como un Instituto que pudiera cobijar, y lo cito: “a todos los mexicanos en las horas de adversidad, en la orfandad, en la viudez de las mujeres, en la enfermedad, en el desempleo, en la vejez”. Termino la cita.

Es decir, un auténtico aparato de seguridad social que acompañara a las y los mexicanos a lo largo de su vida, sobre todo durante los momentos de mayor vulnerabilidad.

Sin duda, el país ha cambiado considerablemente en estos 75 años, y por supuesto, el IMSS también.

La que ha permanecido intacta, es su vocación de brindar atención y apoyo a las y los mexicanos cuando más lo necesitan.

México, pasó de ser una economía cerrada en 1980, a insertarse en la economía global mediante tratados y acuerdos comerciales regionales, que también modificaron el perfil de la fuerza laboral en el país.

Con el aumento en el dinamismo de la economía nacional creció la fuerza laboral, y con ello el número de derechohabientes, incrementándose la demanda de servicios del IMSS.

De 1940 a la fecha, la población mexicana pasó de 13.6 millones de habitantes, a aproximadamente 130 millones el día de hoy.

De la mano de este crecimiento vinieron cambios en nuestro estilo de vida; la estructura familiar cambió. Y hoy, es común ver hogares como parentales, o encabezados por abuelos.

El número de trabajadores independientes y por cuenta propia, también aumentó considerablemente.

La población migró del campo a las ciudades, generándose mega concentraciones urbanas.

De igual manera, la esperanza de vida pasó de 36 años, en 1940, a casi 77 años en el 2015.

La mortalidad infantil pasó de 125.7 niños por cada mil nacimientos, a 13 por cada mil nacimientos.

Además, mejoró el control que tenemos en México sobre las enfermedades transmisibles.

No obstante, hoy el país enfrenta un reto enorme en la lucha contra las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, las oncológicas, así como las enfermedades crónico-degenerativas.

Al día de hoy, México ha sido capaz de cumplir con muchas de las metas de salud nacionales e internacionales, que nos hemos impuesto, como las relativas a los objetivos de desarrollo del milenio de la ONU.

En buena medida, por el compromiso diario, la capacidad y la entrega de cientos de miles de médicos, enfermeras y enfermeros, trabajadores sindicalizados y personal administrativo, que todos los días atienden a más de dos millones de mexicanas y de mexicanos, algo que no sería posible sin la transformación tecnológica que todos los días sucede en el Instituto. Esta transformación es una de las muchas que el IMSS ha impulsado a lo largo de su historia.

Siendo el mayor sistema de seguridad social en el país, el IMSS ha tenido que hacer ajustes mayores en varias ocasiones para dar cabida a estas transformaciones y seguir cumpliendo con su función de ser proveedor de bienestar social.

Estos cambios incidieron en su esquema financiero de cuotas y pensiones, a sus esquemas de guarderías y otras prestaciones sociales, y por supuesto a su modelo de atención médica.

Y en todos estos cambios, el Senado de la República ha sido un aliado decidido. El Senado de la República ha sabido compaginar el interés del Estado Mexicano con la necesidad de robustecer al IMSS en lo particular, y a la seguridad social del país dotándolo de viabilidad financiera y suficiente capacidad operativa.

No siempre estas decisiones han sido populares, pero siempre han tenido como fin garantizar la permanencia de esta gran institución, en beneficio de las y los mexicanos.

Gracias a estas reformas, el IMSS es hoy más grande y más fuerte que nunca en su historia. Pero también tiene una mayor responsabilidad con sus derechohabientes y con todos los mexicanos.

No hay respuestas fáciles, no hay soluciones mágicas, no nos engañemos. Sólo con el trabajo arduo y esfuerzo permanente, seguiremos mejorando los indicadores de salud.

El IMSS, a lo largo de su historia, enfrentó ya crisis financieras serias que lo pusieron al borde de la quiebra y costó mucho trabajo volver a ponerlo de pie. No arriesguemos la tranquilidad de millones de familias que recurren al IMSS a lo largo de su vida, por promesas vacías, imposibles de ser financiadas.

Amigas y amigos:

El IMSS es mucho más que un ente público. Es verdaderamente una segunda casa para millones de mexicanos.

Me atrevo a decir con confianza, que muy probablemente todas y todos hemos sido atendidos alguna vez, en alguna jornada médica, en una clínica, en un hospital o seguramente conocemos a alguien cuya salud fue restablecida gracias al conocimiento y entrega del personal médico y de enfermería.

En mi caso, esto es cierto. Como miles de mexicanos, mi historia está ligada entrañablemente al IMSS: mi papá es médico jubilado del IMSS; desde niño conocí el compromiso inquebrantable del personal médico y de enfermería con sus pacientes.

Hoy, cientos de miles de personas trabajan día y noche, velando por la salud y la seguridad social de millones de mexicanas y de mexicanos. Por su conducto, le pido al Director que les haga llegar las felicitaciones, el reconocimiento y gratitud de mis compañeras y compañeros senadores, y el mío, a todos y cada uno de quienes hacen del IMSS un referente internacional.

Su labor es inigualable, porque la salud es un bien precioso para quien la tiene y quiere mantenerla, y aún más precioso para el que la perdió y necesita recuperarla.

Reconozco que sigue habiendo retos. Es indispensable reducir a cero los accidentes y garantizar la atención médica, oportuna y de calidad a todos los mexicanos, lo que inevitablemente se relaciona con la capacidad y el adecuado equipamiento de las unidades médicas familiares y de sus hospitales.

Es responsabilidad del Estado y es deber moral de toda persona que realiza un servicio público, hacer cuanto esté en su poder para mejorar con responsabilidad y altura de miras, las condiciones de vida y las oportunidades de quienes habitan este gran país.

Esto convencido de que el IMSS camina por el camino correcto, pero tiene que hacerlo más rápido porque la enfermedad y la vejez no esperan, porque los nacimientos no esperan y las oportunidades se van.

Cuentan con el Senado de la República para apoyarlos en este camino.

Cuentan con el talento y el compromiso de su personal, de las personas trabajadoras y del sector empresarial, y cuenta con México.

A los 75 años de su creación, estamos absolutamente convencidos de que el IMSS seguirá siendo el seguro de México.

Muchas felicidades.

Muchas gracias.

A nombre del Senado de la República, deseo expresar nuestro agradecimiento al doctor José Narro Robles, Secretario de Salud, al ministro José Fernando Franco González Salas y al maestro Tuffic Miguel Ortega, Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social, así como a nuestros distinguidos invitados por su asistencia a esta Sesión Solemne.