Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Versión estenográfica del Foro “Reforma Laboral para todos. Última llamada”, llevado a cabo en el Auditorio Octavio Paz del Senado de la República.

(PRIMERA PARTE)

INTERVENCIÓN: Quiero decir que este foro, sin duda, es uno de muchos foros que la campaña Reforma Laboral para Todos ha llevado a cabo no sólo en la Ciudad de México, sino en otras partes de la República.

Creemos que este Foro, quizá, puede ser un Foro muy especial porque ocurre en un momento de la mayor presión en que nos encontramos las trabajadoras y trabajadores, por querer detener una reforma en los términos que todos conocemos, no va a contribuir a la justicia, la libertad y a la democracia en el mundo del trabajo y, por supuesto, va a detener el desarrollo de nuestro país.

Por eso agradezco mucho su interés, agradecemos como Fundación Friedrich Ebert, la oportunidad de tener este diálogo y en verdad agradezco mucho el esfuerzo de todas las instituciones convocantes: la UNT, por supuesto, el Senado de la República, el Observatorio de la Reforma Laboral.

La Fundación especialmente les agradece y la campaña Reforma Laboral para Todos.

Deseo en verdad que aprovechemos este diálogo con nuestros expertos, que contribuyamos con nuestras ideas, porque de eso se trata. Es un Foro abierto, es un Foro plural en donde queremos escuchar voces, otras voces; tenemos presencia de varias partes de la República: Tamaulipas, Chihuahua, Jalisco, San Luis Potosí, Michoacán, etcétera.

Creo que hay un gran interés; entonces, sólo los invito a que aprovechemos este espacio y que en este recinto se escuchen propuestas para que las autoridades de este Senado también lleguen a tomarlas en cuenta; y si no, se las haremos llegar.

Muchas gracias por estar aquí. Deseo en verdad que aprovechemos la sabiduría de todos nosotros, muchas gracias.

INTERVENCIÓN: Solicitamos a nuestro amigo, el senador Luis Humberto, que nos haga favor de inaugurar el evento.

SENADOR LUIS HUMBERTO FERNÁNDEZ: Buenos días a todas y a todos, bienvenidos a su casa, al Senado de la República.

Me da mucho gusto, no sólo estar en este escenario con inteligencias tan brillantes y especializadas como nuestros compañeros panelistas; me da más gusto el que esté este salón, que normalmente no llega a la segunda fila, que esté lleno. Y con una disculpa a los compañeros que no alcanzaron a entrar.

Y me da gusto porque es mucha la asistencia, pero también porque es mucho el interés en detener esta nefasta iniciativa del PRI, que se disfrazó de iniciativa laboral, cuando es una iniciativa cien por ciento empresarial.

En un momento ya tendremos la oportunidad de participar en los temas de fondo, pero no me queda más que darles la bienvenida. Nos damos por saludados todos, oficialmente, y declaramos a las 10:22 del día de hoy, formalmente inaugurados estos trabajos que, sin duda, serán de gran beneficio para el pueblo y los trabajadores de México.

Muchísimas gracias.

INTERVENCIÓN: Les vamos a solicitar a nuestros distinguidos panelistas que, haciendo un gran esfuerzo porque el tema da para mucho más, que tengan una intervención de hasta por 15 minutos, precisamente para darle agilidad a este evento y sacar el mayor provecho.

Muchas gracias.

Senador, si es tan amable.

SENADOR LUIS HUMBERTO FERNÁNDEZ: Ya estoy acá otra vez.

Para entrar con el tema propiamente de la Ley y en el entendido de que todas las participaciones se agradecen, pero sólo las breves se agradecen de corazón, procuraré no ocupar el tiempo que se me ha sido dado.

Empezaría con una pregunta para todos ustedes, y es una pregunta que quiero que me ayuden a que se la planteen a los compañeros, en especial del PRI y del PAN. Es, ¿una buena ley laboral debe de ser para el 99.9 de los mexicanos o una buena ley laboral debe de ser para el .5 de los mexicanos?

Ese es el tema de fondo, qué tipo de ley queremos, una ley para los trabajadores, una ley para los ciudadanos o una ley para aquellos que concentran la riqueza y que concentran el poder.

Si hacemos esta reflexión, la respuesta es muy clara. Una buena ley, tendría que estar apegada al espíritu de lo que se planteó en la reforma constitucional.

Sin embargo, desafortunadamente la iniciativa empresarial presentada en una de esas joyas de humorismo negro y perverso, en el cual los empresarios presentan, a través de líderes sindicales una iniciativa que ningún líder sindical podría redactar así; no es parte del lenguaje, no es parte de la esencia.

Pero, además, nadie que sea líder sindical puede redactar algo tan nefasto y tan odioso y tan dañino para los trabajadores.

Vamos, antes de entrar propiamente en la materia de la ley, cuál es el gran problema del trabajo en México, creo que ese es el primer punto de partida.

El primer punto, tendríamos que entender un tema demográfico, y es que nuestra población crece mucho más rápido que nuestra capacidad de generar empleos.

¿Esto qué significa? Que cada año no se están generando los empleos para que los jóvenes encuentren un trabajo y sean absorbidos y sean capaces de generar pobreza.

¿Esto qué significa alrededor de cada punto del PIB? Significa algo así como ciento y tantos mil, 150 mil, 200 mil trabajos, dependiendo de la naturaleza. Como no los estamos generando y llevamos muchos años creciendo al 2 por ciento, estamos generando un desfasamiento en la generación de empleo.

¿Esto qué ha generado? Una apuesta del Gobierno Federal a precarizar el trabajo, pero no como una decisión de generar riqueza, sino una decisión política para eliminar presiones.

¿Cuál ha sido la lógica en particular de este gobierno que presume mucho del tema del empleo, es empleo a como sea.

¿Esto qué significa? O ha significado esta intención del gobierno de mano de los empresarios a desmontar el derecho laboral, ¿para qué? Para que el empresario disminuya sus costos en materia laboral.

Esto podría parecer a ciertas luces por lo menos defendible, pero es verdaderamente atroz porque parte de una falacia, y es que la mano de obra barata es un elemento que nos da competitividad. La verdad es que no es cierto.

Miren, si analizamos la tabla de costos, hay un estudio muy bueno, sobre cómo se integran los costos manufactureros en el mundo. México hoy es más competitivo que China y prácticamente está en el tercer lugar en cuanto a la integración de costos de manufactura.

Y sí, tenemos unos costos de energía altos comparados con otros países, pero razonables, tenemos una mano de obra brutalmente barata, pero si analizamos en qué gastan las empresas veremos que hay rubros que son perfectamente eliminables y podrían generar la riqueza.

Cuando empezamos a ver estas tablas de costos, vamos a ver un rubro que dice “otros”, que si lo viéramos en gráficas es esa zona gris que no dice nada, pero en este caso dice mucho.

Cuando hablamos de otros costos, hablamos básicamente de tres cosas: Los costos derivados de corrupción, de lo que le cuesta a las empresas en México pagar a funcionarios corruptos para poder desarrollar sus actividades, los costos que tienen que pagar las empresas por temas de seguridad, que en un Estado sólido no tuvieran que pagar tantos escoltas, tanta seguridad privada, tantos abogados y todos los costos derivados de un Estado de derecho débil.

Y otro costo que es la logística y la logística está vinculada a la infraestructura, pero ¿qué creen?, que el tema de infraestructura también está íntimamente ligada a la corrupción, porque frente a la catástrofe que es el programa de gobierno de la infraestructura, en el cual se ha pagado todo a sobre precio, hoy México podría tener el doble de la infraestructura que se desarrolló en el sexenio, pero con los costos de corrupción y las calidades a las que nos tiene acostumbrados el señor Secretario, como es el caso del socavón o como son los grandes negocios como el aeropuerto y aquí vale la pena decirlo.

Se habla mucho también de lo del aeropuerto y dicen que cómo se va a tirar la inversión y no les importa tirar un aeropuerto que tiene menos de 10 años y que se pagó tres veces su valor, que se pagó el trenecito este que anda en las centrales, está entre los más caros que se hayan hecho en el mundo, cuando cubre un espacio tan pequeño, entonces ese es el tema.

¿A dónde quiero llegar?

Es que podemos ser tremendamente competitivos como país, ya lo somos, pero no a costa del dolor y de limitar a los trabajadores mexicanos.

Una mejor apuesta para ser competitivos es disminuir la corrupción, disminuir los costos implicados a seguridad y construir una infraestructura que nos permita tener una logística que nos sea más rentable.

Entonces, digamos, a partir de ese contexto, nosotros, como PT- Morena no vamos a abonar a esta estrategia de seguir pagando, hacer pagar los costos a los trabajadores, para que se mantenga esto.

Entonces, pues ya entramos un poquito en la materia de por qué afirmamos que esta ley es tan nefasta.

Bueno, lo primero es porque es una contrarreforma; todo lo que tenía de bueno, que además esto nos confirma una cuestión muy curiosa, que no me deja de dar cierta ternurita y extrañeza: la única reforma constitucional que sacó el gobierno de Peña y se le aplaudió, hoy la quiere devastar.

Entonces, es como extraña esa vocación suicidad de que lo poco que hace bien lo quiera destruir. No acabo de entender este ánimo autodestructivo, esos anticuerpos de hacerse daño ellos solos.

No entiendo por qué, en un momento de vulnerabilidad económica, en un momento en el que se está tratando de negociar el Tratado de Libre Comercio y uno de los elementos más importantes es el laboral, tratar de hacer cosas tan autodestructivas.

No entiendo por qué, en el momento de menor prestigio de la CTM y del sindicalismo oficial, preparen una iniciativa que es contraria. O sea, al final del día no acabo de entender su vocación suicida o no sé si no entienden o no quieren entender.

Pero bueno, a partir de esto y hay que señalar por qué nos centramos tanto en el dictamen y esta ley, hay otras iniciativas sobre las cuales también se podría trabajar, pero nos centramos en este dictamen, en este caso como secretario de la Comisión del Trabajo, porque nos muestra la direccionalidad y la intencionalidad del gobierno.

No es una iniciativa de dos líderes sindicales, o sea, no los veo redactando, lo digo con toda honestidad. Es una iniciativa que redactó un despacho laboralista-empresarial en Monterrey, se las dieron y como servicio de mensajería, se vino a presentar.

De la misma forma, el dictamen no fue elaborado en este Senado, lo cual ofende y agravia a la división de poderes y va contra la dignidad de los senadores.

Yo, en lo personal, no aceptaría ser mensajero ni oficialía de partes de nadie, pero bueno, su a ellos sí les alcanza su concepto de cinismos para prestarse a ser un servicio de mensajería, pues es esto. Pero tampoco el dictamen se redacta aquí, el dictamen se redacta en otra área y pues aquí nada más lo vienen y lo presentan.

Entonces, hay inteligencias mucho más brillantes, está el abogado alcalde que da una exposición, sin duda, muy brillante, sobre por qué está mal esta ley, pero para no entrar en tantos detalles, está mal este dictamen, está mal la iniciativa desde los nombres.

En la Constitución vie centro y ellos lo ponen como instituto. A ver, el español es tirano; cuando en la Constitución dice que es centro, es un centro, no cambiemos las cosas.

O sea, por qué, de dónde les alcanza, y además aquí hay un tema, los legisladores que redactamos esa reforma constitucional, incluso hay que señalarlo también con el apoyo de Rubén, que fue una parte importante en la redacción, sabíamos lo que queríamos decir.

No ocupamos que algún burócrata o alguna persona que no tiene nada que ver con esto se sienta legislador y nos corrija y nos interprete lo que quisimos decir. Estamos vivos y nos pueden consultar; si hubiera la duda, ahí está la exposición de motivos, ahí está la ley.

Entonces, tampoco inventen haciendo cosas que no están en la Constitución, pero hay un método en su locura, como diría el tío de Hamlet, el método en su locura es devastar lo que está en la Constitución, de empezar por el nombre.

El otro tema es cómo se integra el órgano.

Una de las cosas que más se festejó es que pasamos de un modelo tripartito a un modelo de independencia. Bueno, pues con esto regresamos.

Cambiamos, el documento también cambia las funciones del organismo, incrementan los requisitos. Esto es un tema bien importante.

Si se aprobara este Dictamen, para todo efecto práctico desaparecería una huelga, las huelgas en México.

No habría forma de que alguien cumpla los requisitos, como están planteados ahí, para irse a la huelga. Esto sería demoledor. Esto es poner requisitos que sean imposibles de cumplir.

Hay muchos obstáculos para el ejercicio de los derechos colectivos. La contratación colectiva prácticamente se reduciría a la mediana y grande empresa, no podríamos tener, incrementar el porcentaje de trabajadores sindicalizados.

Hay temas de transparencia que también, que seguramente los tocará el abogado Alcalde.

Y tratando de cumplir mi promesa de ser breve, quiero concluir nada más con qué sigue, que creo que es el tema de fondo.

Lo primero, es que no podemos permitir un Dictamen basado en esta Ley del PRI.

Ya hubo un intento de madruguete, en el cual se nos circuló un Dictamen, el viernes en la tarde, antes de que se salieran de vacaciones en Semana Santa.

Afortunadamente mi equipo, ahí está Adriana, por ahí está Rosario, son muy cumplidas y no se fueron hasta que era la hora y estuvieron trabajando, y entonces por eso pudimos percatarnos de eso.

Pero si la apuesta, sin duda, era enviar un Dictamen para que se cumplieran los términos y no tener respuesta.

Entonces, primero, cuidar que no se dé un madruguete, donde la mayoría artificial del PRI en la Comisión, de manera irracional y sin ninguna lógica, ni matemática ni política.

El PRI tiene el 60 por ciento de los integrantes de la Comisión, lo cual es verdaderamente absurdo, pero así está.

Yo creo que este es uno de los temas por los que vale la pena movilizarnos.

Quiero, también, decir que éste no es un tema nada más nacional. Este es un tema en el cual ya preocupa al mundo.

Y no preocupa porque quiera meterse en los asuntos de los mexicanos. Preocupa porque este Dictamen y esta Ley constituyen una violación a los derechos humanos de los trabajadores en México.

Y en ese sentido, no quiero dejar de ser omiso, o no quiero dejar de mencionar y no quiero ser omiso, con la solidaridad internacional de los compañeros de todo el mundo, que han referido cartas al Senado, rechazando estas iniciativas.

Debo de mencionar, la industria Global Union, que mandó una carta al Senador Cordero; la United Electrical, Radio and Machine Workers of America; la International Association of Machinists and Aerospace Workers; la International Brotherhood of Teamsters¸ la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas, y muchísimas otras organizaciones que están preocupadas por lo que está pasando en México, porque, además, va a tener un impacto, va a tener un impacto en el momento que se disminuyen las condiciones laborales en México, esto temen que afecte también a los trabajadores de los Estados Unidos.

Entonces, yo les pediría dos cosas que, uno, también agradecer a los maestros de la UAM, al Observatorio Electoral, a la UNT, a todos los sindicatos que han sido actores principalísimos en esta lucha.

Y, para concluir, en este tema, como diría Lorca, yo no soy yo, yo soy nosotros, y requerimos hacerle valer nuestras razones, porque nada más con esto concluyo:

En todos los foros se ha planteado lo dañino de esta Ley yo los invito, los reto a que me digan en qué estación de radio, en qué foro, en dónde, han oído que uno de los autores de los escondidos o de los públicos, diga que su ley es buena.

Cuando uno está seguro de lo que está haciendo, cuando uno está orgulloso de lo que está haciendo, sale y da la cara.

Tan vergonzosa es la ley, que nadie ha salido a defenderla. Y sería una gran desgracia y una gran vergüenza para este Senado y para la Cámara de Diputados, que se apruebe una ley como ya hemos aprobado muchas, sin que nadie salga a defenderla; nada más porque dieron la instrucción, nada más porque sus jefes los mandaron, nada más porque no había razones: había instrucciones.

Ya ganamos el debate, ya ganamos que esta iniciativa no puede prosperar. Nadie está defendiéndola, pero debemos de parar la sinrazón.

Muchísimas gracias.

INTERVENCIÓN: Agradecemos la puntual participación del senador Luis Humberto Fernández.

A continuación con nosotros el licenciado Rodolfo Rubén Islas, secretario técnico de la Fracción Parlamentaria del PRD aquí en el Senado.

Es además profesor en materia de Derecho Laboral. Colabora también en la FES Acatlán en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es docente, adicionalmente, de asignaturas de Derecho Económico, Derecho Constitucional y Filosofía del Derecho.

Les pedimos un fuerte aplauso para el licenciado Rubén.

LICENCIADO RODOLFO RUBÉN ISLAS: Con una aclaración, no soy profesor de Derecho Laboral, sólo soy profesor de Derecho Constitucional, Filosofía del Derecho.

En primer lugar, quiero agradecer tanto a la Fundación Friedrich Ebert como a la Unión Nacional de Trabajadores, a la UNT, por la realización de este foro.

Este foro, como otros que se han venido realizando aquí en el Senado, son fundamentales para entrar en un tema de discusión vital para el México de hoy.

El Grupo Parlamentario del PRD en el Senado de la República, de manera conjunta con la Unión Nacional de Trabajadores, elaboró un proyecto, dos proyectos de ley muy importantes: un proyecto de reformas a la Ley Federal del Trabajo y un proyecto de reformas a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; de los cuales después va a hablar nuestro amigo, el licenciado Barba, porque con él hemos trabajado los proyectos.

Simplemente quiero dejar claro que hay una contrapropuesta a la propuesta que ha presentado el Partido Revolucionario Institucional, que por cierto quisiera contar una anécdota y que me parece que es puntual para el momento:

Allá por los años 1985-86, el entonces presidente del Partido Revolucionario Institucional, Adolfo Lugo Verdusco, mandó reimprimir un texto que publicó uno de los más importantes constitucionalistas mexicanos, Pastor Rouaix, que se llama, el texto se llama “Cómo se escribieron los artículos 27 y 123 de la Constitución”.

Y es uno de los libros más extraordinarios que uno puede meterse a leer. Hay una reedición que hizo el Instituto Nacional de las Revoluciones de México, es un texto que además está prologado por Patricia Galeana.

Y sería muy importante que a los priístas les regaláramos un ejemplar de ese libro, publicado por el PRI en esa época, para que aprendieran de manera precisa cuáles fueron los motivos, los fundamentos y la esencia misma del artículo 123 constitucional y por qué la reforma que ahora nos quieren proponer no solamente es una contrarreforma laboral; sino es una contrarreforma constitucional. Es una reforma que va contra el espíritu de la Constitución.

En términos normativos, las precisiones normativas de lo que va a implicar esta contrarreforma, la va a explicar muy bien el licenciado Barba, que es un laboralista experto, él sí es un laboralista experto, yo solamente domino la parte constitucional; y él les va a explicar con toda precisión cuáles son las partes inconstitucionales de la propuesta que presenta el PRI.

Por cierto, propuesta incompleta, porque ellos no presentan ninguna propuesta de reforma al Poder Judicial de la Federación que, digamos, es el punto vital de toda la reforma, es el tránsito de la etapa arbitral que hemos vivido entre muchos años, la etapa de conciliación y arbitraje, a una etapa jurisdiccional del derecho del trabajo en México.

¿Cómo es que se dio esto? Bueno, alguna vez platicando con Arturo Alcalde o platicando con Néstor de Buen, hace años antes de que Néstor muriera, comentábamos que México era uno de los únicos países, de los pocos países en el mundo en donde la justicia laboral no estaba integrada en el Poder Judicial. México era de los pocos países del mundo, quizá Arturo tenga con más precisión qué otros países no tienen una justicia laboral que esté plenamente al Poder Judicial.

Por eso no sólo abrazamos la propuesta de reforma constitucional sino la impulsamos, porque era muy importante que México transitara a una etapa en donde hay unas juntas de conciliación y arbitraje integradas por un representante obrero, un representante patronal y un representante del gobierno, a una etapa donde hubiera jueces laborales, magistrados en materia laboral que ejercieran justicia laboral. Y eso fue, me parece, la gran virtud de la reforma constitucional.

Desde mi punto de vista, México es un país que ha venido transitando a la democracia y a un sistema de Estado de derecho de manera muy importante. El México de hoy no es el mismo de los años 1959 o 1960-70 del siglo pasado, pero paradójicamente con un pésimo diseño constitucional, un pésimo diseño constitucional y un pésimo diseño institucional, porque en general, lo que ha venido ocurriendo en el país, es que el diseño institucional del Estado Mexicano, el diseño institucional de la República ha sido a partir de acuerdos políticos entre los partidos, y no ha sido pensando, como lo hicieron los constituyentes del 1857 o como lo hicieron los constituyentes de 1917 en la trascendencia de la República.

Creo que ese es el elemento más importante en que debiéramos pensar. Las reformas de diseño constitucional y las reformas de diseño institucional del Estado, deben pensarse en términos de la trascendencia de la República y no deben pensarse en términos de la coyuntura política.

Bueno, creo que uno de los ejemplos más elementales que hoy estamos viviendo son las pésimas resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, otro de esos engendros mal construidos del diseño institucional mexicano.

¿A quién se le ocurre crear un tribunal que no tenga un órgano que le revise sus sentencias? Es decir, cualquier jurista en cualquier parte del país sabe, en el mundo sabe que todo órgano jurisdiccional, todo órgano que administra justicia debe tener alguien que le revise sus sentencias, porque los jueces no son impolutos, no son perfectos, no dictan sentencias, iba a decir una cosa, no la puedo decir yo, de sentencias dictadas por Dios, pero como yo soy ateo, no puedo decir eso. Es decir, no tienen sentencias absolutamente perfectas, eso es lo que pasa en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, saquemos el tema porque no es lo que estamos discutiendo.

Hay un mal diseño institucional y la propuesta del Partido Revolucionario Institucional hace peor el diseño institucional.

Si bien estuvimos de acuerdo y estamos de acuerdo en la reforma constitucional, y yo se lo he planteado al licenciado Barba y también se lo plantee alguna vez a Arturo Alcalde, el Partido de la Revolución Democrática presentó a través del senador Luis Sánchez, que es el coordinador hoy del Grupo Parlamentario del PRD aquí en el Senado de la República, presentó en el 2006, ¿se acuerdan que en el 2006 Calderón envió la primera propuesta contra laboral, la primera reforma contra laboral? Y la apoyó tanto el PRI como el PAN en 2006.

Nosotros en aquella época, en el caso específico del senador Luis Sánchez, presentó una propuesta de reforma constitucional que traía dos temas importantes y me voy a referir solamente a uno, porque tiene que ver con la discusión en la que estamos.

Este tema lo retomamos de una vieja propuesta de Néstor de Buen, de hecho la trabajamos conjuntamente con Néstor, y era una propuesta que también venía en una propuesta inicial que habían trabajado la Unión Nacional de Trabajadores en la Cámara de Diputados, cuando Hernández Juárez fue diputado.

Y la propuesta lo que planteaba no era que el Poder Judicial de la Federación creara una especie de juzgados o como lo estamos proponiendo ahora, tribunales unitarios de circuito en materia laboral.

Lo que nosotros estábamos planteando, por la especificidad que tiene el Derecho Laboral, es decir, el derecho de trabajo tiene su propia doctrina, tiene sus propias características de naturaleza tanto en cuanto al derecho positivo, como a la conformación de toda una teoría en materia laboral, ha construido principios que son, no solamente contrarios, yo diría antagónicos al derecho civil o al derecho mercantil, por ejemplo.

Es decir, hay principios que no sostendría jamás un civilista, por ejemplo, el tema de la carga de la prueba, para un civilista, para agente de derecho mercantil siempre el que afirma tiene que demostrar. En materia laboral eso no pasa.

Es decir, estos principios generales, esto que Trueba Urbina llamaba la teoría integral, debe estar, desde nuestro punto de vista, integrada en un conjunto de juristas, un conjunto de especialistas en materia laboral, que efectivamente le cuidad conducción de una buena justicia en la materia.

Y en aquella época, la propuesta que presentó Luis Sánchez y que todavía está ahí, me quedan cinco minutos, bueno, en cinco minutos lo puedo desarrollar, que todavía está ahí en comisiones y que no ha sido dictaminada, era la creación del Tribunal de lo Social del Poder Judicial de la Federación.

Es decir, un tribunal especializado en materia laboral que, con plena independencia, pero perteneciente al Poder Judicial de la Federación, constituyera su propia doctrina, sus propias interpretaciones en materia laboral, su propia jurisprudencia, en beneficio obviamente del sector al que protege el derecho laboral, que son los trabajadores.

Es decir, yo creo que lo primero que nos tenemos que poner en la mente es que el derecho laboral no está para proteger a los empresarios.

Es decir, regreso al texto de Pastor Roua, o sea, si uno lee qué es lo que pensaron los constituyentes en 1917, no fue que el derecho laboral protegiera a los empresarios, sino que protegiera a la parte débil de la relación laboral, es decir, a los trabajadores.

Por eso se instituyó el derecho de huelga, después a ver si me dan la vuelta, para saber qué están diciendo, porque a lo mejor dicen algo de mí y no me entero.

Entonces, el derecho de huelga, la propia existencia de los sindicatos. Recuerden ustedes, por ejemplo, en el Siglo XIX, en muchos países los sindicatos estaban prohibido porque se les pensaba como monopolios y por lo tanto se les prohibía.

Y bueno, creo que el gran avance de nuestra Constitución en 17 no fue solamente el darle plena vida, dentro del Estado de Derecho al mundo sindical, sino construir constitucionalmente un nuevo sistema normativo que es el derecho del trabajo mexicano.


La reforma que pretende hoy en día presentar el Partido Revolucionario Institucional es una reforma chata, es una reforma de composición política.


Es una reforma en la que trata de tener tranquilo al sector empresarial que quiere estar metido, senador, sí en el instituto, porque hay una diferencia, hay un instituto, está marcado a nivel constitucional, a nivel nacional.

Es decir, a nivel nacional habrá de constituirse un Instituto, que es un organismo público descentralizado. Ya el licenciado Barba les dirá cómo se va a constituir.

De hecho, tenemos ya nosotros una propuesta, nos bajamos, digamos, del tono de lo que habíamos propuesto inicialmente y estamos proponiendo una nueva propuesta de integración del Instituto.

Y en los estados sí va a haber centros. En los estados, en cada estado de la República, va a haber un centro y a nivel nacional va a haber un Instituto, que será un organismo público descentralizado.

Quiero cerrar con esto. Creo que, una de las dos cosas son innegociables, y lo planteo porque traigo la autorización de hacerlo, desde la posición del Grupo Parlamentario del PRD, que es el que ha venido iniciando estas iniciativas aquí en el Senado de la República.

La posición del PRD es que hay cosas que son irrenunciables en la discusión de la Reforma Laboral.

Es innegociable que el Instituto esté integrado por profesionales, que su órgano de gobierno no sea tripartito. Eso es absolutamente innegociable.

De igual manera, es absolutamente innegociable la posibilidad que haya procesos de conciliación en materia colectiva, ¿no?, dentro del Instituto. Eso corresponde a los tribunales laborales.

Y es totalmente innegociable que los tribunales laborales, también tengan un carácter tripartito. No pueden tener los tribunales laborales un carácter tripartito, tienen que ser encabezados por jueces especializados, o magistrados especializados en materia laboral.

Esa es la posición del PRD, esa es la posición que hemos trabajado de manera conjunta con la Unión Nacional de Trabajadores, esa es la posición que llevó la Iniciativa de reformas a la Ley Federal del Trabajo, que presentó el Coordinador del Grupo Parlamentario, el senador Luis Sánchez, a nombre de los senadores del Partido de la Revolución Democrática.

Esa es la ruta que siguió la propuesta de reformas a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, que trabajamos de manera conjunta con la Unión Nacional de Trabajadores, y que presentó igualmente el Coordinador del Grupo Parlamentario del PRD y que signaron todos los senadores del PRD, en este Senado de la República, de reformas a la Ley Orgánica de la Federación.

Nuestra lucha en Comisiones va a ser que se dictaminen de manera en paralelo las dos iniciativas.

Tenemos Iniciativa y vamos a exigir que se dictamine la Iniciativa que presentó la Unión Nacional de Trabajadores y el Partido de la Revolución Democrática.

Y la petición que hacemos a la Unión Nacional de Trabajadores y a los trabajadores de México, y a la gente que está en esta ruta, es que presionemos para que en las comisiones se dictamine esta Iniciativa, de igual manera como se está dictaminando la Iniciativa del PRI. No tienen preferencia ellos en el Dictamen; no tienen preferencia de ellos en el Dictamen.

Y como lo dije inicialmente, hay un problema de técnica legislativa y es que ellos no están presentando ninguna propuesta de reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

Es decir, dejan coja la Reforma Laboral, están centrando todo el tema en el Instituto, porque lo quieren hacer tripartita y no les importa qué pase en la parte del Poder Judicial de la Federación.

Y la otra parte importantísima, dos partes importantes -con eso quisiera cerrar-, que es el tema de la preparación y capacitación de estos tribunales y el presupuesto que se tiene que dar para estos tribunales y para el propio Instituto.

Porque si no hay capacitación y no hay presupuesto, la Reforma Laboral se va a ver frustrada, no va a tener ningún sentido. Vean lo que está ocurriendo con la reforma en el Nuevo Sistema Penal Acusatorio, al cual le dieron un plazo muy amplio, le han dado recursos y todavía no está funcionando bien.

Entonces, para la Reforma Laboral necesitamos que haya presupuesto y que haya gente especializada para administrar una buena justicia laboral, por supuesto, en favor de los trabajadores.

Muchas gracias.

INTERVENCIÓN: Agradecemos la intervención del licenciado Rubén Islas.

(SIGUE SEGUNDA PARTE)

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