Senado de la República

COORDINACIÓN DE COMUNICACIÓN SOCIAL

Versión Estenográfica de la comparecencia del Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, ante el Pleno del Senado de la República. (Segunda parte y final)

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Entramos a la primera ronda de intervenciones.

Tiene el uso de la palabra, la senadora Layda Sansores San Román.

SENADORA LAYDA SANSORES SAN ROMÁN: Presidente. Senadoras, senadores.

Señor Secretario:

Usted sabe bien que se tiene la percepción generalizada de que el actuar del Gobierno es tibio y medroso, ¿qué esconden? ¿Por qué mienten?

Con el senador Bartlett presentamos un punto de acuerdo para que se dé a conocer la conversación telefónica de Peña con Trump, que se filtró por la prensa y la cual causó tanta polémica. Exigimos sea publicitada. Dicen que no fue cierto, que no hubo tal conversación, ya anda Trump desesperado buscando a ver quién la filtró.

¿Qué quieren ocultar? ¿La falta de carácter de un Presidente que acepta la humillación; que acuerda cosas inaceptables?

Aquí en el Senado son exquisitos, le prepararon un formato para que no se despeine, no sufra sobresaltos, conteste lo que quiera y a quien quiera, pero yo espero que no eluda darme una respuesta, es muy breve: ¿sí o no la grabaron o acaso va a ser capaz de sostener ante esta soberanía que fueron tan estúpidos para no grabar una conversación tan delicada, que además tenía intérprete?

Ustedes piden unidad, nosotros transparencia. Después del cafecito que le invitaron allá en la Cámara de Diputados, ahí no fue a una comparecencia como esta, declaró que no puede perderse el libre comercio, fundamental para usted.

Mire, con Tratado o sin Tratado; con Trump o sin Trump; con muro o sin muro; seguirá creciendo la interconexión de nuestras economías entre México y Estados Unidos, y lo que sí esperamos es que entiendan que en el centro de las negociaciones deben estar los seres humanos, por encima de las mercancías, como lo dijo mi compañera Dolores.

La esencia de nuestra posición debe ser un categórico “no al muro”, “no a las deportaciones de los indocumentados”. Peña todavía hace unos días volvió a declarar que no quiere pagar el muro, ¡por favor! No se da cuenta que no es asunto de billetes: es cuestión de dignidad, es “no al muro”.

Los hermanos que están allá no esperan que Peña los reciba en un reality show aquí con mariachis, lo que piden mientras les sacude el miedo y la incertidumbre es que el gobierno haga uso de todos los recursos posibles para impedir su deportación.

Hay que acudir a las instancias internacionales, eso es fundamental. Sí, está bien, usted decía, lo leí en la Cámara, que se les orienta sobre sus derechos, que se les defiende con abogados.

Hay una iniciativa del senador Rabindranath desde 2013, que hablaba sobre la protección de los migrantes, compañeros, y ahí ni caso se le hacía; ahora ya es tema.

Pero dígame, ¿con qué dinero?

Sólo he oído hablar, no sé si hay más, de los mil millones famosos de pesos que el INE prácticamente donó. Les avienta morralla, esa es una burla. Se olvidan que los migrantes aportan más de 27 mil millones de dólares y el gobierno les confisca, y usted que fue Secretario de Hacienda lo sabe bien, una enorme suma de ISR y de IVA que tan sólo se calcula en unos 100 mil millones de pesos. Y ahí van a ofrecerles como caridad mil millones de pesos. Por favor, esos se los gastan aquí en un banquetazo.

Dígame cuál es la ruta del gobierno de México para recurrir ante organismos internacionales. Se están tardando en acudir a ellos para denunciar las agresiones de Trump.

Dice Muñoz Ledo que la sola firma de la construcción del muro es una agresión, que se viola el Tratado de Paz firmado en 1948 cuando la guerra con los Estados Unidos en que se quedaron con la mitad de nuestro territorio y ese tratado por cierto no lo hicimos nosotros, lo redactaron ellos, pues que ahora se cumpla.

Tendríamos que ir a todos los foros internacionales, acudir a todos los organismos que sean necesarios. No duden que el fallo será a nuestro favor. Contaríamos con el apoyo del concierto de las naciones.

López Obrador el 14 y el 15 presentará denuncias ante los organismos internacionales en Nueva York y en Washington.

Coincido que esto no es una cuestión bilateral, es multilateral; es una guerra contra la dignidad humana, y hay que involucrar a las voces internacionales. Hay que pedir, en primer lugar, la ayuda de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, no sé qué le pasó a Peña que ni siquiera asistió, qué bueno que usted ya dio la cara.

Hay que salir a buscar la solidaridad de los académicos, organizaciones, artistas en diversas partes del mundo y dentro de los Estados Unidos, porque creo también, al monstruo hay que combatirlo desde dentro.

Preocupa y mucho la opacidad con que se manejan las visitas del Secretario de Estado y de Seguridad Nacional de Estados Unidos, y esa que se efectuó en Tapachula que no dijeron nada, con jefes del comando sur y norte, para discutir asuntos de nuestra frontera sur.

El señor Chong, que por cierto si lo ve dígale que todavía lo estamos esperando, que iba a venir a comparecer pero de repente se hizo humo y esta es la hora que no se presenta. Bueno, eso nada más por si lo ve.

Usted dijo que no hablaron del muro, ni de deportaciones masivas. ¿Y entonces a qué vinieron estos señores? Me parecen muy sospechosas las amables recomendaciones de los secretarios que mandó Trump.

“A los hermanos centroamericanos, no arriesguen sus maravillosas vidas; no expongan a sus preciosos hijos”. Ah, ¿Y desde cuándo son tan cariñosos?

Alarma que usted en su declaración, y esto me parece todavía más grave, haya dicho al final de la reunión que habrá una responsabilidad compartida, así textual.

¿Qué quiere decir eso?

Nos están pateando y nosotros insistimos en seguirles haciendo el trabajo sucio, cuidando el traspatio en que han convertido a México, y en esta responsabilidad compartida dígame: ¿Vamos a ser paladines o vamos a seguir siendo peones y seguir limpiando la caca?

Dígame, le pido que esta pregunta tampoco la evada:

Ya que está repartiendo soberanía, ¿qué responsabilidad le toca a Estados Unidos y cuál le toca a México?

¿A cambio de qué se cede la responsabilidad en la frontera sur?

México no debe ser policía de los Estados Unidos ni permitir que operen en nuestro país agentes de seguridad y además armados.

La política migratoria en la frontera sur es una política de exterminio y se calcula que uno de cada tres desaparecidos es un migrante centroamericano. Eso es un atentado contra nuestra soberanía.

En esta coyuntura proponemos la salida de los agentes armados más pronto que tarde y más pronto que temprano y que se ponga punto final a la iniciativa Mérida. Ellos pretenden que mientras Trump levante el muro, nosotros sigamos cavando fosas para que a ellos no los salpique la sangre.

Es deleznable. México debe ser santuario para los centroamericanos y no un enorme cementerio sin cruces y por cierto, señor Secretario, ¿cuál es el plan para los hermanos haitianos, cubanos y africanos que se quedaron varados?

Trump expresó frases humillantes que lastiman nuestra dignidad y advertencias que atentan contra la soberanía de México, pero usted dice no, no ha habido ninguna falta de respeto a la diplomacia mexicana, no; aquí no ha habido amenazas, agresiones, insultos a México, violaciones a los derechos humanos, que no es suficiente.

Trump los tiene avasallados y no se dan cuenta que los ataca con el arma más letal que hay en la política, que es el ridículo.

¿Qué deben, qué le saben, a qué le teme Peña, que ha perdido hasta la hombría de indignarse cuando hieren a su pueblo?

Señor Secretario:

No es nada fácil lo que le tocó vivir y lo entendemos. Estos son otros tiempos, el paisaje político es otro, a Trump no le interesa la política de buena vecindad.

En este caso lo que dice la diplomacia es anacrónico, ya que no tiene experiencia, pues búsquese otros libros. Se tienen que encontrar otras estrategias para defender los intereses de México, pero jamás una política de sumisión.

México seguirá existiendo después de la paranoia de un Trump enloquecido y de un Peña envuelto en el miedo y la frivolidad. México seguirá existiendo aunque el día 24 de febrero, frente a Los Pinos, hondeara una bandera rasgada como símbolo trágico de un pueblo herido.

México sobrevivirá a esta pesadilla porque México ya despierta.

Gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias senadora Sansores.

Tiene uso de la palabra el senador Carlos Alberto Puente.

SENADOR CARLOS ALBERTO PUENTE: Muy buenas tardes compañeras y compañeros.

Ni tibio ni medroso el gobierno de la República, sino todo lo contrario, decidido, firme y estratégico. Un gobierno a la altura de los retos que nos presenta la actualidad. Aquí la única estupidez sería adelantar y anunciar la estrategia. Ahí nos quedaríamos sin estrategia.

Distinguido Canciller don Luis Videgaray Caso:

A nombre del Grupo Parlamentario del Partido verde quiero darle la más cordial bienvenida a este Senado de la República. Su presencia en este recinto en el momento de la redefinición de nuestra relación bilateral más importante, es ciertamente necesaria.

La relación de México con los Estados Unidos ha sido siempre una relación compleja y la ha caracterizado una gran interdependencia. Hay grandes temas en juego. El comercio bilateral supera los 500 mil millones de dólares. El país del norte es nuestro primer socio comercial al que van el 80 por ciento de nuestras exportaciones y el número de personas de origen mexicano en los Estados Unidos es de más de 33 millones.

En el Grupo Parlamentario del Partido Verde nos congratulamos por la ratificación del embajador Gerónimo Gutiérrez para ocupar esa encomienda de nuestro país en el vecino país del norte, quien rindió protesta la semana pasada ante este Pleno.

También confiamos en el papel que habrá de tener el ex embajador ante aquel país, el embajador Carlos Manuel Sada Solana, ahora en su nueva responsabilidad en Cancillería, al frente de la Subsecretaría para América del Norte.

Refrendamos nuestro apoyo incondicional y permanente.

Ambos son funcionarios con experiencia probada, que conocen el funcionamiento de las instituciones y de los procesos en los Estados Unidos y cuyos contactos servirán en las áreas prioritarias que deberemos atender en las negociaciones entre ambas naciones.

El Senado de la República, conforme a lo que dicta el artículo 76 de nuestra Constitución Política, tiene la facultad de analizar la política exterior que desarrolla el Ejecutivo Federal, así como aprobar los tratados internacionales que éste suscriba. De aquí la importancia de mantener un contacto estrecho.

Por ello, señor Canciller, reconocemos el papel que ha jugado el Presidente Enrique Peña Nieto y usted, y la Cancillería de una manera productiva para conducir una estrategia de negociación con los Estados Unidos, particularmente de la posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que ha sido el pilar de nuestra relación bilateral.

El Gobierno de México debe entender el escenario interno de la nueva administración para sentar las bases que permiten que haya una negociación integral que represente ventajas tangibles para nuestros ciudadanos.

Al iniciar estas negociaciones, usted mismo ha reconocido que el proceso de renegociación sería largo y que no será sencillo, porque ambos países tenemos diferencias públicas y serias en el momento actual.

Entendemos que el Presidente Enrique Peña Nieto le dio instrucciones al equipo negociador el pasado 23 de enero, a unos días de que asumiera la presidencia de Estados Unidos el señor Donald Trump.

Le pediría si pudiera ser más puntual con lo que podemos esperar los mexicanos de este proceso de negociación.

En estos casi dos meses en que ha estado al frente de la Cancillería, reconocemos su trabajo, reconocemos su empeño para sostener numerosos encuentros con miembros de la Administración Federal.

Señor Secretario:

Requerimos que la Secretaría a su cargo, la Secretaría de Relaciones Exteriores, mantenga informado a este Senado de la República de esa estrategia que pretende seguir con la administración del Presidente Trump y que haga de nuestro conocimiento todo aquello que se vaya logrando (falla de audio)…

La secrecía y la confidencialidad se asocian tradicionalmente a usos diplomáticos, pero no consentiremos en que en estos contactos en los que se juega el interés de México y la dignidad de todas y todos los mexicanos, se hagan a espaldas del Poder Legislativo y mucho menos del interés público.

Por lo anterior, quisiera hacerle dos preguntas muy puntuales.

Primera: ¿En cuánto tiempo podremos llegar a acuerdos aceptables con Estados Unidos en los temas que nos interesan en comercio, pero también en materia de migración, de seguridad y en la frontera?

Asimismo es necesario tener claro un plazo para darles certezas y garantías a nuestros compatriotas en los Estados Unidos que se sienten vulnerables por las medidas del gobierno de ese país y a los sectores productivo y explotador.

Mi segunda pregunta complementa la anterior:

¿Cuáles son los límites de México en esta negociación, señor Secretario?

Es decir, qué temas o qué cuestiones no está dispuesto a aceptar el Ejecutivo Federal en dicho proceso.

El tema del muro, como se ha enfatizado, y lo ha hecho de manera clara y contundente nuestro Presidente de la República, no es negociable; la dignidad de los mexicanos dentro y fuera de nuestro territorio no es negociable; los intereses nacionales no son negociables.

Antes de concluir, quisiera terminar mencionando que para el Grupo Parlamentario del Partido Verde, hacemos un llamado para que en este proceso negociador se conserve y aún más, se amplíen los alcances del acuerdo de cooperación ambiental trilateral que acompaña al Tratado de Libre Comercio.

Al respecto, nuestro país tiene numerosos compromisos internacionales en la materia, al haber adoptado los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y al haber suscrito los Acuerdos de París.

Señor Canciller. Compañeras y compañeros:

Las y los senadores desempeñamos el encargo que nos han dado nuestros compatriotas, para que México sea un actor activo, propositivo en las mejores causas de la humanidad y también para conseguir los principios y los objetivos que traza el Gobierno de la República en las negociaciones con su contraparte en Estados Unidos.

En esta coyuntura, especialmente crítica, sabremos sumar esfuerzos de cara al mundo, México presentará un frente unido, un frente común, la voz de nuestra nación debe escucharse con fuerza y debe escucharse unida.

Por su atención y respuesta a las preguntas, muchas gracias señor Secretario.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias, senador Carlos Alberto Puente.

Tiene el uso de la palabra el senador Fidel Demédicis Hidalgo.

SENADOR FIDEL DEMÉDICIS HIDALGO: Con su venia, compañero presidente.

Ciudadano Secretario de Relaciones Exteriores, bienvenido al Senado de la República.

Con todo respeto compañeros senadores, compañeras senadoras, no estamos para aplausos. La situación del país, tenemos que reconocer que es una situación crítica y sí se requiere la unidad nacional, al margen de la forma en que pensemos.

Las ideologías no pueden ser el pretexto para que no logremos la unidad de nuestro país, en torno a un ataque sistemático que estamos recibiendo de Estados Unidos.

Pero también, no podemos caer en la ingenuidad política de pensar que Estados Unidos y su Presidente son nuestros amigos, eso sería un error craso, ciudadano Secretario.

Las relaciones con este país y con todos los demás, debe verse a partir del interés nacional, la seguridad nacional y el respeto a los derechos humanos. Trump y su gobierno tienen que entender que no somos una colonia de Estados Unidos, que efectivamente somos un país soberano y actuaremos como tal, que haremos respetar el marco de derecho, que haremos respetar los derechos humanos y civiles de nuestros compatriotas, que las decisiones migratorias efectivamente, no pueden establecerse de manera unilateral; y que Trump le debe quedar claro que hay mexicanas y mexicanos dispuestos a defender este país con lo que se pueda y con lo que sea necesario.

Sin duda que se requiere carácter, amor patrio, disposición plena para atender los problemas de los connacionales, y eso creo que usted los posee, ciudadano Secretario. No nos decepcione, no nos decepcione, es importante, muy importante que Estados Unidos vea en usted un hombre bien nacido, con inteligencia, el valor suficiente para hacer que el postulado juarista de “entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno necesariamente es la paz”.

No nos decepcione. Cuenta con nuestro apoyo para defender a México y a nuestros connacionales.

Por último, tres preguntas, ciudadano Secretario.

La primera: ¿Cómo se harán respetar los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero?

Sí quisiera que fuera muy concreto a la hora de responder para que al país le quede claro que efectivamente sí hay estrategia ante esta violación tumultuaria de nuestros compatriotas.

¿Cómo impediremos que Donald Trump construya el muro que prometió a sus electores en campaña, si Estados Unidos es un país soberano?

Y por último: ¿Qué plan de acción concreto se implementará para que los consulados hagan bien la tarea, si se tiene queja de prepotencia y maltrato a nuestros connacionales en un número importante de ellos?

Por las respuestas que le dé al pueblo de México, muchísimas gracias, Secretario.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias, senador Fidel Demédicis Hidalgo.

Tiene el uso de la palabra el senador Héctor Larios Córdova.

SENADOR HÉCTOR LARIOS CÓRDOVA: Buenas tardes, señor Secretario. Bienvenido a este ejercicio de intercambio entre el Senado y el Secretario de Relaciones Exteriores, en torno a uno de los temas –voy a hablar del aspecto comercial– que pueden afectar el bienestar de los mexicanos si no encontramos la mejor forma de abordarlo y resolverlo.

Desde su campaña electoral el presidente Trump, y más como presidente electo y ya cuando entró en funciones, ha manifestado de manera reiterada que quiere modificar el TLC.

Ante este planteamiento en México, el gobierno y diversos actores hemos tenido una enorme diversidad de posiciones, pero la verdad es que nadie sabe con precisión qué modificaciones pretende el gobierno de Estados Unidos.

Trump ha manifestado algunos resultados que espera. Primero ha dicho que quiere reducir el déficit comercial de su país, pero solamente se está enfocando a un país, a México, que representa el 7 por ciento del déficit que tiene Estados Unidos; muy por debajo del de China, Japón, la Unión Europea, varios países en lo individual de Europa.

Si realmente su objetivo es reducir o revertir el déficit comercial, el TLC no es el camino de solución. Por el contrario, si no existiera el TLC incrementaría su déficit, dado que el comercio que se da en la región del tratado tiene un porcentaje de integración regional, que no lo tiene necesariamente el comercio que realiza con otras naciones.

También ha manifestado que su objetivo es impedir que los puestos de trabajo salgan de la Unión Americana, y que en lo posible estos regresen a Estados Unidos. Pero en este tema otra vez se refiere a un solo país, a México; y además, casi con exclusividad a una industria, a la industria automotriz.  Y aquí tampoco hay una sola evidencia que nos pueda indicar qué es el verdadero objetivo.

El mercado americano de automóviles es poco menos de 18 millones de carros al año. Ellos producen 12 millones, pero exportan dos; de los ocho que les falta dos se los vende México; México le vende dos millones de automóviles a Estados Unidos e importa de otros países, de Alemania, Japón, Corea y otros países importa seis millones de automóviles.

Si lo que quiere es llevarse los puestos de trabajo de la industria automotriz, creo que no lo va a conseguir con México; máxime que los automóviles que México le vende a esos dos millones tienen un porcentaje alto de integración de productos que se elaboraron en Estados Unidos.

De tal manera que es absurdo que se enfoque en México porque precisamente esa situación no resuelve el tema que se plantea de regresar los empleos que están en la industria automotriz fuera de México. Debería de enfocarse a Japón, a Corea.

Si el común denominador es que se enfoca a México y el común denominador es que no resuelve los problemas que se plantea, pues me parece que la mejor el presidente Trump no está buscando seguramente el tema comercial.

A la mejor en su esquema de negociación solamente está amenazando en la materia comercial y en el fondo busca negociar otros temas como podría ser el tema de la seguridad o qué sé yo.

No quiero con esto minimizar el problema, ya estamos metidos en broncas, él mismo se ha acotado los márgenes de maniobra y algo tenemos que ahcer con respecto a los tratados comerciales.

Pero a mí lo que me parece de elemental lógica es que antes de abrir consultas, antes de generar una gran incertidumbre en el país, lo primero que tendríamos que hacer es conocer con precisión qué cambios quiere hacerle el presidente Trump al NAFTA, qué capitulo quiere modificar, el de reglas de origen, el capítulo agropecuario, qué tema quiere abordar, no lo sabemos, nadie lo sabe.

Y estamos nosotros abonando a la incertidumbre que por cierto es el tema que más daño nos hace, no solamente por la especulación sino sobre todo porque las inversiones en este país se están difiriendo y hoy ya tenemos signos inequívocos de que van a la baja.

El presidente Trump ni siquiera ha informado al congreso de país que quiere iniciar negociaciones para modificar el NAFTA y no puede iniciar esas negociaciones hasta 90 días cuando menos después de que haga esta notificación y en esta notificación tiene que pedirle o comunicarle, porque no pide autorización, al congreso en qué temas quiere abordar la negociación.

A mí me parece que si México ni Canadá tenían ningún interés de abrir la negociación del Tratado de Libre Comercio. Si ya buscamos incorporarnos al TPP para complementarlo con los capítulos que no existían, como ya bien usted mencionó el tema de comercio electrónico y otros muchos, pues creo que ahora tenemos que tener una posición muy firme y contundente para exigir que los norteamericanos nos digan exactamente qué cambios quieren hacer. Eso ahuyentaría o ayudaría a aminorar las especulaciones que, insisto, están afectando.

Yo le pido, señor Secretario, que en una forma clara y pública solicite al gobierno norteamericano qué temas quiere revisar y las propuestas específicas de modificación. De otra manera simple y sencillamente nos estamos preparando para lo que no sabemos.

A partir de estas propuestas podemos construir alternativas de solución, de negociación, los mismos límites de negociación. En mi opinión el gobierno también tiene que contribuir a reducir la incertidumbre de tanta variedad de propuestas, dando a conocer información que es verdaderamente natural.

Hoy vemos muchísimas propuestas, poner aranceles a los productos que son insumos en México. Se habla de poner aranceles, por ejemplo, al maíz. El maíz es un elemento esencial y es competitivo en el precio, no hay otro país que lo podamos comprar más barato para la industria de almidones, para la engorda de ganado, para la porcicultura, para la avicultura, para muchas industrias, de tal manera que no podemos pensar en ponerle arancele sin estar amenazando con el petate del muerto, porque no nos la creen.

Podemos ponerle aranceles a productos de consumo como a las manzanas de Washington o podemos hacer otras cosas. He oído expresiones de decir Texas es el estado más republicano y que más le vende a México. Pues sí, nada más que si le ponemos arancel al gas o a la gasolina, pues nos estamos pegando un tiro en el pie.

Claro que podemos hacer represalias, pero represalias a qué. No sabemos, insisto, en qué temas queremos negociar.

Yo he criticado públicamente la decisión del gobierno de abrir a consultas qué quieres modificar del TLC, pues nadie en México querría modificar el TLC; queríamos perfeccionarlo, abrir nuevos capítulos.

Yo creo que tenemos que abandonar esa política y plantarnos con firmeza frente a Estados Unidos y decirle: no hablemos del tema hasta que pongas sobre la mesa qué propuestas tienes de modificación.

Y entonces sí estaré dispuesto a presentar alternativas de solución o incluso a decir: no me interesa entrar a ese tema, nos retiramos del TLC y afrontamos las consecuencias.

No tengo duda que el Senado no aprobará ninguna modificación que sea perjudicial para los intereses generales de México. Pero para ello también, como ya lo decía mi compañera Gaby Cuevas, queremos acompañar cuando inicie la negociación, que seguramente cuando muy temprano empezará en julio, pero sí quisiéramos conocer, en el camino, cómo se va a ganar la batalla de la negociación.

Porque la batalla de la negociación no se va a ganar en la negociación, se van a ganar antes de que inicie esa negociación, con el cabildeo que haga el gobierno y los actores económicos de este país, con los actores económicos que sus intereses se verán afectados por modificaciones del TLC y de eso ya tenemos plazo, ya lo deberíamos estar haciendo, espero que lo estén haciendo, y tendremos plazo cuando mucho hasta julio para cuando se sienten en la Mesa a negociar prácticamente esté ganada ya la negociación.

Me parece a mí que es importante que si no se puede formar un cuarto al respecto, pero sí podemos tener reuniones en las áreas que correspondan para ir conociendo el avance y la manera en que nosotros podemos contribuir, ya sea para incentivar actores económicos mexicanos o para cabildear con actores económicos de Estados Unidos para que la negociación pueda ser verdaderamente fructífera.

En caso que exista, porque a lo mejor es de otro tipo la negociación, en caso que exista que podamos ganarla antes de julio que empiece propiamente en la Mesa.

Gracias Secretario.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias senador Héctor Larios Córdova.

Tiene el uso de la palabra el senador Patricio Martínez García, para terminar esta primera ronda de intervenciones.

SENADOR PATRICIO MARTINEZ GARCÍA: Permítanme, antes de iniciar los comentarios a nuestro distinguido visitante, hacer un comentario que me parece indispensable a todas mis colegas senadoras y senadores, especialmente a quienes me antecedieron en el uso de la palabra:

Reconozco, sin límites, el derecho que todos tenemos a expresarnos y a hacer los señalamientos que desde nuestra propia posición personal y de nuestra propia conciencia tengamos en estos asuntos de política exterior en este momento. No hay límite en ese reconocimiento.

Pero también quiero hacer el señalamiento de que la Patria nunca ha tenido derrotas más grandes, nunca ha tenido heridas más dolorosas que, como dijo el poeta, heridas que suelen sangrar, que cuando los mexicanos no entendimos el momento histórico que se estaba viviendo.

Cuando no entendieron las diferentes facciones que no era el centralismo, que no era el federalismo, que no era la posición de cada uno de los diferentes actores en el Siglo XIX lo que tenía que ser preminente: era la Patria.

Y en este momento, cuando veo los posicionamientos, insisto, reconozco el derecho, porque lo tienen y no lo niego, pero me parece que hoy debemos galvanizar nuestras posiciones con un solo objetivo que va más allá de la expresión de unidad:

La absoluta necesidad de cohesión nacional si no queremos vivir la trágica historia que este país ha vivido cuando nuestros adversarios nos han tomado divididos.

Eso en primer lugar, para ustedes compañeras y compañeros.

Hoy doy la bienvenida al distinguido señor Canciller.

Me da mucho gusto, me da mucho gusto tener esta oportunidad de dirigirme con algunas preguntas y comentarios:

Hago el recuerdo de que fue dicho por sus propios diplomáticos, en escritos que están ahí en la historia, presión de los presidentes Bush y Reagan, para que México entrara al Tratado de Libre Comercio.

Fue una tendencia impulsada desde los Estados Unidos la de la globalización, la cual hoy es irreversible. No hay posibilidad de regresar el reloj de los tiempos a los viejos feudos nacionales y de economías cerradas.

La migración, qué paradoja. Están ahí los estudios hechos por los diplomáticos norteamericanos de lo que ha ocurrido con la migración en los últimos 30 años a los Estados Unidos. La migración siempre se da en grandes volúmenes hacia los Estados Unidos, cuando hay crisis en la economía global y en los países de donde llegan los migrantes; pero además siempre es rechazada y reclamada por los sectores económicos y la sociedad norteamericana, cuando ellos entran en crisis y están en situaciones de dificultad económica.

Y actualmente la paradoja es que tienen años de progreso económico y no se ve una razón de tensión, de gran desempleo en los Estados Unidos como para estar haciendo estos reclamos, tan duros y tan agraviantes, a los migrantes.

Hubo, cuando se firmó el Tratado, oposición de amplios sectores de la economía norteamericana, porque señalaban que con los que iba a ocurrir con la economía mexicana, que iba a tener grave descenso, especialmente en el campo por la inundación de que íbamos a ser víctimas de los productos producidos con alta eficiencia, especialmente en las grandes llanuras; habría un gran desempleo en México, habría una caída en la economía y se tendría así, una migración descontrolada para los Estados Unidos. Eso lo dijeron ellos.

¡Oh, paradoja! Hoy nuestra balanza comercial agropecuaria es positiva para México, ¿entonces de qué se trata?

Ha dicho usted, señor Secretario, le doy la bienvenida y me da mucho gusto el poder hacer estas expresiones y algunas preguntas y comentarios. Ha dicho usted una serie de conceptos con los cuales está manejando desde la posición de Canciller, las relaciones de México:

Ha hablado de multilateralidad, de integridad, de totalidad, ha hablado de Centroamérica, de Sudamérica, de Asia-Pacífico, de Medio Oriente y también de Estados Unidos. Me parece que todo esto, señor Secretario, está bien orientado y está bien en sus manos porque ha mostrado calidad personal, firmeza y conocimiento.

Creo que, compañeras y compañeros, el señor Secretario ha hecho un comentario entre todos, que no debemos soslayar ni dejar pasar: ha reconocido la preminencia que tiene este Senado como órgano del Estado, en las relaciones exteriores.

No veo de dónde estemos reclamando la participación en relaciones exteriores, que es nuestra y es de oficio. Tenga usted la seguridad, de mi parte y de parte de mi grupo parlamentario, de que estaremos ejerciendo en esta soberanía, estoy seguro que toda, esa facultad que la Constitución nos otorga.

Dicho esto, hago finalmente otros comentarios:

No estamos solos, tenemos el concierto de las naciones. Hay más que necesidad de pólvora para ganar esta batalla, destreza y talento. Tenemos una condición de posición estratégica innegable, no puede ser que nuestro vecino quiera un país sumido en el caos y en las graves crisis, porque no somos nada más vecinos; tenemos una condición especial por la cual no pueden ellos desear que caigamos en crisis y aplicar una serie de teorías económicas y de política exterior, que desde mi punto de vista y de parte de todos los mexicanos, son erróneas, basadas en conceptos equivocados o en una realidad inexistente.

Quiero finalmente hacer el comentario de algo que me parece indispensable. Una y otra vez se ha reiterado el interés de fincar un muro a lo largo de la frontera.

Tenemos una frontera de 3 mil 214 kilómetros; mil 100 son terrestres, dos mil 200 son fluviales. ¿Cómo se puede poner un muro por en medio del río? ¿O cómo se puede poner sobre la margen mexicana del Río Colorado o del Río Bravo un muro? Eso es imposible y me temo que hay un desconocimiento de la geografía elemental de cómo está conformada la frontera de México con Estados Unidos.

Pero independientemente de eso, deseo expresarle, señor Secretario, que el presidente Porfirio Díaz presentó una nota diplomática y rápidamente, porque sé que tenemos poco tiempo pero me parece indispensable en este momento hacer el recuerdo de esos escritos que están en la historia y para desempolvarlos en la Secretaría con lo siguiente:

“Porfirio Díaz, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, a todos los que la presente vieren sabed que, considerando conveniente a los intereses de la República la rectificación de la línea divisoria entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, al oeste de Paso del Norte, de conformidad con el tratado entre los dos países firmado el 30 de diciembre de 1853, confiero por las presentes el pleno poder necesario al señor don Matías Romero, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de México en Washington, para que en nombre de Estados Unidos Mexicanos pueda negociar y concluir con el plenipotenciario debidamente autorizado por el Presidente de Estados Unidos, una convención que tenga por objeto la rectificación mencionada”.

Esto, pasaron los años, no se hizo, vino la revolución, pasó el siglo XX, y me parece que en el siglo XXI es pertinente y en momentos en donde se amenaza con separar al mundo con el viejo sistema de las fortificaciones del neolítico, cuando señalamos Estados Unidos las más graves agresiones no las ha recibido por tierra porque México ha sido un escudo y ha sido un vecino leal y serio. Las ha recibido por aire en Pearl Harbor y en Nueva York.

Por eso me parece absurdo que se piense que con un muro se podrán contener aspectos que justificaban los muros, aspectos militares, aspectos religiosos y raciales que no corresponden a los tiempos actuales.

Quiero decirle que había pedido a este Senado con un punto de acuerdo la verificación de esas fronteras. Por razones obvias y de sobrecarga no se ha podido realizar.

He pedido a una empresa de alto nivel con geomática, que es la ciencia que aplica la informática a la geografía, los estudios correspondientes para verificar las tesis desde don Porfirio sostenidas, y en el siglo XX sostenidas por algunos estudiosos, que hay diferencias.

Esto no puedo decir que es un 99 por ciento de seguro. Sostengo que es un 100 por ciento la ratificación de los errores que hay en la frontera terrestre de México con Estados Unidos, en donde hay más de 450 kilómetros de línea fronteriza que están fuera de lugar por los errores cometidos entonces.

Ya tengo los estudios, el peritaje, y espero poder hacerlo presentar a usted, a este Senado y a los mexicanos, de tal forma que tengamos ahí un caso de especial significancia que se establece como un serio obstáculo, porque este Senado y todos los que hemos protestado cumplir y hacer cumplir la Constitución, debamos de exigir el cumplimiento preciso y exacto de los tratados que forman parte de la Constitución como los que fijaron los límites de México con los Estados Unidos.

Tenía, señor Secretario, algunas preguntas qué hacerle, pero creo que las evito ante la necesidad de cumplir con el tiempo y dejarle en mi intervención implícitas algunas preguntas de las cuales espero su respuesta amable.

Muchísimas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias senador Patricio Martínez García.

Con esto terminamos la primera ronda de intervenciones de los grupos parlamentarios y tiene el uso de la palabra el doctor Luis Videgaray.

SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Gracias, con su venia presidente.

Trataré de referirme a las intervenciones de todas las senadoras y senadores que hicieron uso de la palabra. De antemano agradeciendo a todas y a todos sus posiciones y sus preguntas.

De hacerlo, quiero dar una opinión de carácter personal; que la doy como mexicano y al doy como Canciller, porque sin duda en la pluralidad del Senado, en el ejercicio de nuestras libertades democráticas, todos tenemos derecho a nuestra opinión y aquí hemos escuchado opiniones distintas.

En mi opinión, en mi convicción la postura del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos frente al nuevo gobierno de los Estados Unidos ha suido firme, ha sido clara, ha sido inteligente y ha sido oportuna.

Que no se confunda las buenas formas de la democracia y de la diplomacia con la falta de firmeza; que no se confunda la prudencia con falta de claridad; que no se confunda la falta de estridencia con la falta de estrategia.

El presidente de México y su gobierno enfrentan el reto histórico con claridad de miras y con claridad de estrategia y quiero referirme a un tema que en varios de los cuestionamientos aparece y que comparto, que es contrario a la parte mexicana, la falta de claridad que observamos en las posturas, en los dichos de nuestras contrapartes norteamericanas.

Preguntaban algunos de ustedes cuál es la postura del gobierno norteamericano, a quién creerle de las diferentes voces que escuchamos.

Aquí es donde destaca algo que algunos de ustedes mencionaron con lo que yo coincido y que lo dijimos claramente a los secretarios que nos visitaron, los secretarios de Estados Unidos que nos visitaron la semana pasada: más que fijarnos en los dichos, México observa los hechos y habremos de responder con claridad, oportunidad, inteligencia y contundencia, ante los hechos, no solamente no a la confusión de las palabras expresadas a través de discursos o a través de las redes sociales.

De eso no debe quedar ninguna duda y creo que tenemos una clara coincidencia de que enfrentamos incertidumbre.

Con respecto a otro tema recurrente, en las intervenciones, es la relación entre la Cancillería y el Senado y la participación del Senado en la política exterior.

Quiero expresar aquí un punto de diferencia y una amplia coincidencia con lo que dijo la senadora Gabriela Cuevas: diferencia, senadora, el Ejecutivo en ningún momento de la administración del presidente Enrique Peña Nieto ha dejado de cumplir con la Constitución.

Las facultades del Senado, expresadas en el artículo 76, fracción primera de la Constitución, son claras: analizar la política exterior a partir de los informes que presenten el Presidente de la República y el Secretario del ramo y en ningún momento ha dejado de respetar la atribución constitucional del Senado, el Ejecutivo. En eso expreso una clara diferencia.

Pero déjenme expresar una coincidencia que creo que es mucho más importante, en algo que usted dijo y que yo comparto plenamente: tal vez hemos desaprovechado una oportunidad, una oportunidad más allá del marco constitucional, una oportunidad de hacer equipo con mayor efectividad.

Usted lo dijo con mucha claridad: la diplomacia de Estado puede ser más eficaz que simplemente la diplomacia del Ejecutivo.

Desde aquí, desde esta Tribuna, como lo dije desde el día 26 de enero que tuve la primera reunión de trabajo con la Junta de Coordinación Política, que mucho agradezco, reitero la voluntad de la Cancillería de hacer equipo por México en los formatos, en los tiempos, en los procedimientos que el propio Senado determine.

No le corresponde a la Cancillería –y eso lo quiero dejar muy claro– determinar las formas de participación que elija el Senado de la República.

Pero nosotros estamos listos para trabajar en diversos frentes. Por ejemplo:

La presencia de los senadores y senadoras en los Estados Unidos.

Sabemos que es algo que muchos de ustedes lo hacen y como lo dije en mi intervención inicial, lo alentamos y felicitamos.

Pero creemos que seríamos más efectivos si lo hiciéramos de una manera ordenada y estratégica.

Estamos listos, tenemos una propuesta. La propuesta la habremos de presentar al Senado, si es interés del Senado.

No le corresponde al Ejecutivo de manera espontánea presentar una propuesta a esta Soberanía. Pero si el Senado nos la solicita, estamos listos para hacerlo.

Creemos que seríamos mucho más eficaces si multiplicamos las voces y nos coordinamos en la presencia frente a las autoridades del Ejecutivo en Estados Unidos, el Ejecutivo Federal, frente a los gobiernos estatales, a los gobiernos municipales, a los legisladores, al sector privado y por supuesto en los medios de comunicación y los formadores de opinión.

Tenemos una propuesta, será un honor para la Cancillería presentarla en el momento que así nos dé oportunidad el Senado de la República, si es algo que sea de interés de esta Soberanía.

Con respecto a la formación de una política de Estado.

Lo reitero: celebramos la intención del Senado de la República de construir un instrumento legislativo.

En la forma que éste tenga, eso le corresponde al Senado, no a la Cancillería, donde se establezcan con claridad principios, objetivos, límites a la estrategia que deba seguir la política exterior.

Si bien esta es una facultad exclusiva del Ejecutivo Federal, claramente señalada en el Artículo 89, Fracción Décima de la Constitución, creemos que la circunstancia exige que vayamos más allá. La circunstancia, como usted bien dijo, exige que hagamos equipo, que hagamos equipo por México.

Y esto lo refrendo y aspiro a que la presencia de la Cancillería y del Canciller frente al Senado sea frecuente, en los términos en los que así lo decida esta Soberanía.

Por lo pronto aspiro a que pronto tengamos en los próximos días la siguiente reunión de trabajo con el grupo que ha sido determinado por la Junta de Coordinación Política para los efectos que ahí se han señalado.

Senador Bartlett:

Me refiero simplemente a una pregunta que usted hacía: ¿Por qué México quiere mantener el Tratado de Libre Comercio de América del Norte?

Lo vamos a mantener si le conviene a México.

Lo dijo muy bien el senador Larios, con quien coincido: el Senado no aprobaría una modificación al Tratado que no convenga a México.

Esto no es un acto de fe, esto no es una profesión dogmática.

El Tratado es un instrumento para generar empleos, para atraer inversiones y si lo que pretende el gobierno de los Estados Unidos, que como bien decía nuevamente el senador Larios, todavía no está claro, es algo que desvirtúe la esencia, la funcionalidad y sobre todo los beneficios para este país, lo hemos dicho muchas veces, es preferible entonces no estar en el Tratado de Libre Comercio.

Aspiramos, aspiramos a que cualquier modificación al Tratado, primero, preserve su naturaleza como Tratado de Libre Comercio y, segundo, cualquier modificación que implique daño y no beneficio a la economía nacional, no la aceptaría el Ejecutivo por conducto dela Secretaría de Economía, que es a quien compete este ámbito y mucho menos, estoy seguro, lo aceptaría el Senado de la República.

Y por cierto, creo que no debemos darle la espalda tampoco a China y creo que China si bien es una nación con la que tenemos un profundo desequilibrio comercial; es una economía grande, es una economía que está creciendo y no tenemos por qué cerrarnos a esa posibilidad de crecer nuestra relación.

Algunos comentarios respecto a la intervención de la senadora Padierna:

Primero, me pregunta senadora por qué no fue el Presidente a CELAC. El Presidente canceló de último momento su participación en CELAC porque fue claramente una reunión que no estaba cumpliendo sus propósitos: no asistieron los presidentes, algunos de ellos cancelando también en las últimas horas previas a la realización de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno; no asistieron los presidentes de Argentina, de Chile, de Brasil, de Colombia, de Costa Rica, por una razón:

La Cumbre no estaba logrando los consensos que tendría que lograr, particularmente México no estaba de acuerdo en que se incluyeran dentro del comunicado resultado de la Cumbre, algunos pronunciamientos que hubieran sido agresiones a otras naciones latinoamericanas.

Creemos que la CELAC no debe ser nunca un instrumento para que se profundicen divisiones en América Latina, al contrario, CELAC debe de ser un instrumento para consolidar la unidad de los pueblos latinoamericanos y del Caribe; y aspiramos a que la siguiente cumbre de CELAC, que habrá de celebrarse hacia el final del año en El Salvador, sea una cumbre exitosa donde se manifieste genuinamente el espíritu de unidad latinoamericano y caribeño.

Hemos acudido a los organismos internacionales. En mi primer mes como Secretario de Relaciones Exteriores acudí a las Naciones Unidas, me entrevisté con el Secretario General de las Naciones Unidas; me entrevisté también con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos; con la Secretaria General de la Cumbre Iberoamericana.

Y particularmente en la ONU y en la OEA, lo que hemos pedido es que estos organismos tengan un estado de alerta, que haya una vigilancia cercana de lo que está ocurriendo en el trato a los mexicanos y a los migrantes de otras nacionalidades en los Estados Unidos.

Y como lo expresé hace unos días, la semana pasada con motivo del convenio en el que renovamos nuestra colaboración con la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas; México no habrá de dudar de acudir a todos los organismos internacionales, incluyendo las Naciones Unidas, en caso de presentarse violaciones a los derechos humanos.

Esa es una posición firme, clara y creo, oportuna, del Gobierno mexicano.

Lo mismo en el caso de los arbitrajes. A los arbitrajes acudiremos cuando haya materia para dirimir en un arbitraje; los arbitrajes funcionan en el ámbito económico incluyendo los arbitrajes que están previstos en el propio Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por ejemplo el capítulo 19, donde hasta el momento no ha habido modificaciones al Tratado y no ha habido acciones unilaterales del gobierno o incluso de empresas norteamericanas que dieran motivo a nuevos procesos arbitrales, adicionales a los que están en curso.

Hace usted una pregunta muy profunda, senadora, y es una pregunta pertinente: ¿aspira el Gobierno de México a la amistad, al afecto del Gobierno de los Estados Unidos?

A lo que aspiramos es a hacer evidente que al pueblo de Estados Unidos y al Gobierno de Estados Unidos les conviene tener una buena relación con México; como a nosotros nos conviene tener una buena relación con Estados Unidos.

El primer paso es hacer valer las contribuciones, primero, de los mexicanos en Estados Unidos; y en segundo lugar el valor estratégico de la relación con México que tiene Estados Unidos. Estamos convencidos de que es en el mejor interés de los Estados Unidos, tener una relación constructiva con México y eso es a lo que aspiramos hacer valer.

Los afectos siempre serán bienvenidos, siempre serán gratos y apreciados; pero a final de cuentas la convivencia entre las naciones se construye a partir de una comunidad de intereses.

Otra buena pregunta, senadora: el plan fiscal, el plan impositivo del nuevo gobierno de los Estados Unidos.

Al igual que en el tema comercial, sigue siendo un tema de alta incertidumbre. Sería apresurado en este momento alzar la voz o acudir incluso a instancias jurídicas respecto a un plan que ni siquiera conocemos. Hay mucha especulación mediática, muchas veces contradictoria, pasa un poco como con el tema comercial.

Pero de lo que no debe de quedar duda es que México tiene que tener la apertura, el Ejecutivo y el Poder Legislativo a reaccionar y reaccionar rápido.

Si se modifica el marco tributario en los Estados Unidos de tal manera que afecte los intereses y la competitividad de la economía mexicana, México tiene que estar preparado para reaccionar y tal vez modificar su propio marco tributario.

¿Cómo? Todavía no lo podemos saber, porque todavía no conocemos cuál será el destino específico que tenga, primero, la propuesta del Ejecutivo y segundo cuál será el producto legislativo que finalmente emane del Congreso Norteamericano.

Senadora Cuevas, me pregunta específicamente sobre el caso Avena. El caso Avena es un caso importante, siempre lo ha sido porque estamos hablando de la protección de vidas humanas; de vidas humanas de mexicanos a los que se les sentenció a muerte en parte por una falla procesal grave del gobierno norteamericano, que desatendió sus obligaciones en la Convención de Viena en materia de relaciones consulares.

Este es un caso exitoso en el que el gobierno mexicano llevó ante la Corte Internacional de Justicia al gobierno de los Estados Unidos y que en 2004 falló en favor del gobierno mexicano. De los 54 casos, se le dio razón en 51 de los casos al gobierno mexicano.

Este es un precedente, insisto, más allá del altísimo valor que tiene la protección de la vida humana, este es un caso que sienta un precedente muy importante el día de hoy, porque nos habla específicamente de cómo las instancias internacionales pueden proteger a los mexicanos ante la violación al derecho internacional por parte del gobierno de Estados Unidos en caso de que ocurriera. En este caso particularmente, un derecho fundamental para la protección de los mexicanos en el exterior, que es el derecho a la protección consular, a la visita consular en el debido proceso.

El fallo Avena sin duda ha sido exitoso. Diez de los 51 casos ya tuvieron una sentencia que fue conmutada a cadena perpetua. Otros casos están todavía en proceso.

Y tal vez lo más lamentable del caso Avena fue que, si bien el presidente de los Estados Unidos, en ese entonces George W. Bush emitió una orden ejecutiva para obligar a todas las autoridades jurisdiccionales a respetar el fallo, un gobierno estatal, que fue el gobierno de Texas, se opuso y ganó un litigio, por lo tanto no tiene hoy en día validez en los Estados Unidos ante el fallo de la Suprema Corte por el litigio texano.

El fallo de la Corte es que para que tuviera aplicación general, y en particular para estos casos, tendría que emitirse una ley por parte del congreso americano, cosa que lamentablemente no ha ocurrido. Y es algo, por cierto, que en la diplomacia parlamentaria las y los senadores, creo que debe ser una causa importante el que se legisle en los Estados Unidos sobre la aplicación de la Convención de Viena sobre relaciones consulares y las obligaciones que derivan del caso Avena.

Con mucho gusto le hago llegar las cifras particulares de cómo han evolucionado estos 51 casos.

Senadora Sansores, gracias por sus preguntas.

Mire, con respecto a la conversación del presidente Peña Nieto con el presidente de los Estados Unidos, yo no necesito una grabación porque yo estaba presente. Y le puedo asegurar, primero, que la postura del presidente de los Estados Unidos Mexicanos fue de absoluta firmeza, claridad, dignidad y respeto a la soberanía; de eso no debe de quedar ninguna duda.

Y esas filtraciones que conocimos en los medios son absolutamente falsas. De hecho hay varias versiones de esas filtraciones, son tres medios distintos que cada uno presenta una filtración diferente. Lo cual no es el primer caso en el que ocurre; hemos visto una proliferación de filtraciones relacionadas con el gobierno mexicano que no tiene sustento.

Es muy lamentable que especial contexto en el que está ocurriendo la política norteamericana y cómo nos afecta. Pero no debe de quedar duda sobre la actuación del Presidente de México en ésta y en todos los contactos que ha tenido con representantes del gobierno de los Estados Unidos.

Usted dijo una frase que yo suscribo plenamente: la esencia de la negociación o del diálogo debe ser la gente no las mercancías. Por supuesto y así lo dije al inicio de esta comparecencia, la prioridad del gobierno de México es el respeto a los derechos humanos, a los derechos civiles, al debido proceso hacia los mexicanos en el exterior.

Los temas comerciales son de toral importancia, no los minimizo, pero antes de los temas comerciales están los temas humanos y ahí es donde debemos creo que todos y nuevamente el Senado de la República puede contribuir de manera muy importante, y estamos ávidos de tener esta colaboración, podemos contribuir muy importante a la protección de los mexicanos en el exterior.

¿A qué me refería yo cuando hablé de una responsabilidad compartida? Me refería a Centroamérica y me refería particularmente al triángulo norte, a Honduras, El Salvador y Guatemala.

No podemos pretender atender este fenómeno migratorio que se ha acelerado de manera considerable en los últimos tres o cuatro años, si no asumimos también una responsabilidad con respecto al desarrollo y a la estabilidad en la región.

México tiene un fondo de acuerdo a las capacidades presupuestales del Estado Mexicano, en el cual colaboran proyectos de desarrollo en la región centroamericana, no sólo el triángulo norte, asumimos nuestra responsabilidad, pero el gobierno de los Estados Unidos también tiene que asumir su responsabilidad, tiene que compartir la responsabilidad con los gobiernos centroamericanos, con el gobierno de México y por cierto con otros gobiernos que quieren participar, el gobierno de Colombia, el gobierno de Canadá, por ejemplo.

A eso me refería yo con una responsabilidad compartida y es un principio fundamental de nuestra relación con los pueblos hermanos de Centroamérica.

Me pregunta usted puntualmente por los haitianos y cubanos, son dos casos distintos desde el punto de vista jurídico. El caso de los haitianos que han llegado fundamentalmente a Baja California, la mayoría de ellos en Tijuana, otros en Mexicali, llegaron ahí por una expectativa generada por el propio gobierno de los Estados Unidos.

Es una migración legal, no entraron a México de manera ilegal y entraron porque iniciaron un proceso en el cual entrarían de manera legal a Estados Unidos bajo la figura del refugio bacilo.

El gobierno de los Estados Unidos, desde los últimos meses de la administración Obama, ha sido particularmente lento en la resolución de cada uno de los casos.

De los aproximadamente 5 mil casos que teníamos a principios del año, han sido ya resueltos poco más de mil, pero quedan todavía 4 mil. Este fue uno de los temas que hablamos en la reunión con los secretarios, en los cuales les pedimos de manera enfática que necesitamos una respuesta, porque al no haber una respuesta definitiva, incluso una negativa, es natural que la persona no se quiera mover.

Si la respuesta es una negativa, asistiríamos a estos ciudadanos haitianos en la mayoría de nuestras posibilidades a retornar a su país de origen o a donde quisieran, pero el problema es que ahorita no hay todavía una respuesta, están a la expectativa.

Claramente aquí es una política de los Estados Unidos y tal vez un cambio en la forma de aplicar esta política, insisto, no por parte de la actual administración, sino esto viene de los últimos meses de la administración anterior, que está generando esta problemática.

El caso de los cubanos es un caso un poco diferente, porque aquí resulta de un cambio de la política migratoria con respecto a Cuba. Usted conoce muy bien esta política que tenían los Estados Unidos de los llamados “pies secos, pies mojados”, en los cuales los cubanos que llegaran a territorio estadounidense por tierra podían solicitar de manera inmediata el asilo político.

Esto generaba un flujo recurrente de hombres, mujeres, niños, familias enteras cubanas, que llegaban a México muchas veces por Centroamérica, a veces por otros puntos de entrada, para llegar a los Estados Unidos.

En los últimos días de la administración Obama cambió esta política y se canceló, lo cual generó que había un número relevante de personas de origen cubana en nuestro país que de pronto veían frustrada su aspiración de entrar a Estados Unidos conforme a las reglas que hasta hace unos días eran vigentes.

Aquí lo que hemos hecho es tener una colaboración muy cercana con un gobierno amigo, que es el gobierno cubano, lo cual nos ha permitido, con el apoyo de la Policía Federal, del Instituto Nacional de Migración, asistir el retorno de estos ciudadanos a su país de origen que es Cuba, conforme nos lo han establecido.

Senador Puente:

Coincido con usted. Éste será un proceso largo y difícil. No es un proceso que vayamos a resolver en unos cuantos días.

El Gobierno Mexicano enfrenta este proceso sin pausas pero sin prisas porque no por apresurarnos habremos de llegar a permitir un mal resultado.

Es difícil estimar, conforme a su pregunta puntual, los tiempos de la negociación.

Todo indica que la negociación en materia comercial habrá de iniciar a partir de junio o incluso después y por lo tanto no podemos vaticinar un escenario en el cual en unas cuantas semanas resolviéramos todos los temas y no necesariamente, insisto, es en el interés de México llegar a un resultado apresurado.

Entendemos que hay incertidumbre, esa incertidumbre que queremos atender, particularmente en materia económica, no solamente en los mercados financieros sino también las decisiones de inversión, pero habremos de hacerlo con la prudencia del caso, privilegiando el resultado y no el apresurarnos.

Creo que un buen resultado sería que en este mismo 2017 tuviéramos claridad acerca de por lo menos del marco fundamental de la negociación fundamental, creo que esa es una meta razonable.

Senador Demédicis: gracias por sus expresiones. Tres preguntas puntuales:

¿Cómo respetar los derechos de los ciudadanos mexicanos?

Primero, un elemento muy importante es que los mexicanos en Estados Unidos conozcan cuáles son sus derechos y no solamente es difundir la información sino proveerles de un diagnóstico migratorio, que sepan realmente cuál es su estatus y qué es lo que pueden hacer, qué opciones tienen.

Y, segundo, la defensoría.

La defensoría, ante todas las instancias en los Estados Unidos y ante todas las instancias internacionales, como lo hemos dicho ya reiteradamente:

El Gobierno Mexicano tiene una obligación de acudir ante todas las instancias que nos permitan la protección de los mexicanos en los Estados Unidos.

Y eso es lo que estamos haciendo y eso es para lo que venimos trabajando.

En los casos individuales y los casos de carácter emblemático que pudieran sentar precedentes, precedentes de aplicación colectiva.

Así lo estamos haciendo, los recursos que por iniciativa de la Comisión Permanente, de muchas senadoras y senadores ha recibido ya la red consular se están aplicando específicamente para eso en los términos del Informe que he presentado ya al Presidente de la Mesa Directiva y que está disponible ya en nuestra página de Internet.

Hace una pregunta muy inteligente respecto al muro. Y usted lo dijo con mucha crudeza:

Es una facultad soberana de un país proteger sus fronteras y en estricto sentido no le compete a un gobierno extranjero intervenir.

No escatimamos y no regateamos la soberanía de los Estados Unidos.

No entendemos el muro ni lo entendimos desde 1986 cuando se emitió la primera autorización para empezar la construcción del muro; que empezó en los 90’s y ha continuado en los últimos años, y que hoy tiene ya más de 600 kilómetros. Nunca lo hemos entendido como un tema bilateral.

Es una decisión unilateral, que entonces ya ahora consideramos un gesto hostil, un gesto no amistoso que en nada contribuye a la buena relación entre dos pueblos vecinos, socios y amigos.

Esto lo digo sin menoscabo de que existan elementos específicos dentro del derecho internacional, como aquellos a los que se ha referido el senador don Patricio Martínez, por ejemplo en materia limítrofe y es un caso que estaremos, senador, estudiando y agradecemos mucho la iniciativa que ha tomado usted de estudiar este caso en materia limítrofe y habrá, estamos listos en la Secretaría, particularmente a partir de la CILA, para hacer el estudio técnico del caso que usted generosamente estará presentándonos.

Pero no solamente es en materia limítrofe, puede sr en materia de aguas, puede ser en materia ambiental, puede ser en materia de derechos de los pueblos indígenas; donde pudiera haber elementos que nos dieran, conforme al derecho internacional, capacidad jurídica para actuar en contra de esta decisión unilateral del gobierno de los Estados Unidos, y lo vamos a hacer, no tenga la menor duda; y lo haremos además con transparencia y con pleno conocimiento y participación, en su caso, del Senado de la República.

¿Cómo garantizar el buen trabajo de los Consulados?

Quiero aprovechar esta pregunta, senador, primero para hacer un gran reconocimiento a todos los trabajadores y trabajadoras mexicanas, en esta extraordinaria Red Consular que tenemos en los Estados Unidos; particularmente al Servicio Exterior Mexicano, que no siempre con las condiciones materiales correctas y a veces con un apoyo insuficiente, hacen la tarea apasionada, cotidiana y con un gran amor a México y a los mexicanos en la defensa de los intereses de los mexicanos en el exterior.

Creo que nos corresponde a todos apoyarlos, la mejor manera de garantizar que hagan bien su trabajo es precisamente apoyarlos, como los ha apoyado ya sin duda el Poder Legislativo al promover la transferencia de estos recursos adicionales que habremos de aplicar con toda transparencia, y que sí hacen una diferencia, sí son recursos que hacen una diferencia.

Por supuesto habremos también de monitorear, de vigilar que el trato a los mexicanos por parte de los Consulados y los empleados consulares siempre sea digno. Y aquí agradeceremos mucho que se nos informe los casos en los cuales no sea así; creo que una mayor presencia del Senado acompañando a la Red Consular, puede ser también una manera de enterarnos de estos casos y habremos de actuar por supuesto en consecuencia.

Senador Larios:

Mire, la verdad es que coincido prácticamente con todo lo que usted ha dicho. No podemos partir de la premisa, falsa, de que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido solamente benéfico para una de las partes, que es México. No vamos a negociar el Tratado de Libre Comercio desde el banquillo de los acusados: cualquier renegociación del tratado la vamos a hacer bajo la premisa de que ha sido un tratado que ha generado beneficios importantes para las tres partes involucradas.

Y tiene usted razón cuando señala que el principal problema que tenemos hoy en la coyuntura, es que no está realmente clara cuál es la posición de los Estados Unidos frente a la negociación del tratado. Nos queda claro que el presidente de los Estados Unidos quiere revisar el tratado; pero en parte porque todavía, hasta el día de ayer apenas se ratificó al secretario de Comercio. No está todavía ratificado el representante comercial, quien es quien típicamente lleva a cabo esas negociaciones.

Los contactos que ha tenido el Gobierno mexicano, particularmente la Secretaría de Economía con su contraparte todavía no han empezado, por una razón práctica e ineludible, no había contrapartes.

En las próximas semanas, y tiene usted razón con respecto a los tiempos, tengo el mismo diagnóstico, en las próximas semanas, ahora que ya hay por lo menos un secretario de comercio, nuestro Secretario de Economía iniciará este proceso de diálogo. Y creo que la sugerencia que usted hace, la propuesta que usted hace es muy pertinente.

Debemos de solicitar con claridad y de manera pública qué es lo que están buscando. Tenemos algo de información, por ejemplo, en la comparecencia ante el Senado de Estados Unidos del recién ratificado secretario de comercio, donde hablaba del capítulo de reglas de origen.

Yo por lo que he platicado con representantes del sector privado de muy diversas regiones del país, no necesariamente debemos estar cerrados a esa discusión. ¿Pero a qué se refieren? ¿En qué términos? ¿En qué tiempos? ¿Con qué objetivos específicos?

Esa conversación no ha empezado y creo que es una propuesta más que atinada el que se haga una solicitud pública respecto a la posición al respecto.

Coincido, no hay que darnos tiros en el pie. No queremos encarecer cosas para el consumidor mexicano, para las familias mexicanas. No debemos entrar en una estrategia de forcejeo comercial, teniendo como principal afectado la canasta básica o a las familias mexicanas, o la competitividad en nuestra economía. Sin embargo, creo que hay espacio, como lo ha habido en el pasado, para establecer una estrategia inteligente que nos dé mejores condiciones de negociación.

Y reitero nuestra voluntad, nuestra convicción de que debe el Senado tener una participación destacada, una participación real de acompañamiento en la negociación de cualquier acuerdo comercial.

A mí en lo personal creo que no debe aplicarse al Senado de la República el concepto o el término de “cuarto de al lado”, ese es un concepto para el sector privado que creo que no reconoce la función constitucional que tiene el Senado, la atribución constitucional que tiene el Senado de aprobar los tratados internacionales, incluyendo los tratados de libre comercio.

Creo, desde el punto de vista del Ejecutivo, que ante la circunstancia y en general como procedimiento regular, es mejor la participación del Senado desde el principio que al final de la negociación llegar y presentarles una sorpresa que puede no necesariamente resultar, tener el mejor resultado en la ratificación del tratado.

En esta circunstancia en particular, creo que con más razón es esencial, es fundamental y así lo he platicado con el Secretario de Economía y esa es la lógica en la que el Gobierno de la República quiere conducir este esfuerzo, insisto, sumando esfuerzos.

Y aquí quiero terminar refiriéndome a algo que dijo, y lo dejo para el final porque es algo que dijo y que tiene que ver con lo que mencionaba el senador Larios, que dijo la senadora Guerra y que yo suscribo plenamente.

Estamos en un momento de tener una diplomacia abierta; de tener una negociación abierta, y así es, senadora, como lo queremos hacer.

Estamos listos para trabajar con el Senado conforme a los instrumentos o los formatos que lo dispongan, la Mesa Directiva, la Junta de Coordinación Política, la Comisión de Relaciones Exteriores, la Comisión de Relaciones Exteriores para América del Norte que juega un papel naturalmente clave en este momento.

En el formato, en los tiempos que esta Soberanía lo determine, estamos listos para tener una negociación abierta al Senado y una diplomacia abierta al Senado. Y de antemano le agradezco sus expresiones generosas de apoyo.

Muchas gracias, presidente.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias, doctor Luis Videgaray por sus respuestas a esta primera ronda de intervenciones e incluso a los propios posicionamientos de los partidos.

Y pasamos a la segunda y última ronda de intervenciones.

Tiene el uso de la palabra la senadora Martha Tagle.

SENADORA MARTHA TAGLE MARTÍNEZ: Bienvenido, Canciller.

Antes de entrar en materia, me gustaría decir algo que tiene que ver con esta comparecencia, pero más que nada centrado en el papel que juega el Senado en esta comparecencia.

México no necesita un Senado que venga a manifestar en esta tribuna un apoyo casi incondicional al Canciller…

México necesita un senado que cumpla con su papel, no solamente en razón del artículo 76 Constitucional, como ya lo ha dicho aquí el Canciller, que nos corresponde analizar la política exterior, a través del informe que presenta el Ejecutivo.

Sino considerando la teoría moderna del estado, donde el Legislativo debe de jugar el papel de contra peso del ejecutivo y en ese sentido vigilar que el titular del Ejecutivo y por supuesto, su canciller, cumplan con lo establecido en el artículo 89 Constitucional y en qué materia de política exterior, haga cumplir con los principios establecidos en ese artículo, que son: Autodeterminación de los pueblos; no intervención; solución pacífica de las controversias y proscripción de la amenaza, entre otras.

Ese debe de ser el papel del Legislativo.

Insisto, debemos de jugar un papel más proactivo y no solamente manifestar incondicionalidades.

Pero ahora sí, entrando en materia.

Señor Secretario, pese al llamado hecho por usted y el secretario de Gobernación, para fortalecer el dialogo entre México y Estados Unidos, el mensaje de los secretarios Kelly y Tillerson, nos hicieron sentir que prevalecen las diferencias y que continuaran las acciones unilaterales del gobierno de Trump.

¿Cómo construir un diálogo? Pese a que una de las partes se mantiene con una visión unilateral.

Por otra parte, no cabe duda que nos encontramos ante una crisis en la relación bilateral, México-Estados Unidos, en la percepción de la opinión pública y la percepción de este Senado, las acciones del gobierno mexicano, no han sido suficientes para enfrentarla, con respuestas concretas, señor Secretario.

No vemos delineada una estrategia diplomática, internacional y regional, para sumar a los demás países de América Latina a favor de México.

¿Qué se ha planteado o que se ha hecho al respecto?

No nos queda claro el paquete de medidas y acciones legales de gobierno mexicano, para proteger los derechos de nuestros connacionales, no considera, que no basta con reforzar el apoyo que la red de consulados ofrece.

¿Qué más tendríamos que hacer para contrarrestar estas declaraciones que por momentos son simplemente xenofóbicas?

De acuerdo con las declaraciones del Secretario de Economía y de Alfonso Guajardo, sobre tener una postura firme en la renegociación del TLCAN. Necesitamos una respuesta contundente, en dos sentidos:

Primero, si está clara la estrategia de una renegociación trilateral, incluida Canadá y se ha planteado, con base en estas declaraciones, que la imposición de medidas proteccionistas de Estados Unidos, pondría en tela de juicio, los temas de migración y seguridad, por lo que habría una crisis en la relación bilateral.

¿Estamos preparados para una posible clausura de las relaciones bilaterales?

Ante la negociación del TLCAN, muchos sectores de la economía mexicana se verían afectados, toda vez que sus negocios dependen de la interdependencia de la economía de México y Estados Unidos.

Frente a esto.

¿Qué escenarios se han construido para que el sector nacional no pierda competitividad, empleos y no lleve a una mayor crisis económica?

Y finalmente, señor Secretario, usted ya ha sido secretario de Hacienda, presumimos que es uno de los miembros del gabinete, mejor informado y sabe perfectamente bien que las dos caras de la migración mexicana, son: Que nuestro país a expulsado, por razones económicas y falta de empleo, al 10 por ciento de la población mexicana, para vivir en Estados Unidos.

En la última década, la expulsión, también es resultado de las condiciones de inseguridad en el país.

¿Qué hacer para retener a nuestros connacionales, al talento mexicano? ¿Cuál es la responsabilidad del gobierno en los flujos migratorios?

La administración que usted representa no nos ha dejado claro cómo se reintegraría la mano de obra expulsada de Estados Unidos al mercado mexicano.

Y finalmente quiero concluir con una cita del texto del nuevo curso de desarrollo, con el cual coincido plenamente:

Es necesario responder a esta coyuntura crítica en función del interés nacional de largo plazo.

No basta con replantear temas puntuales de la relación bilateral sino que hay que colocar a la Nación en un nuevo curso de desarrollo menos vulnerable y dependiente, más sostenible, equitativo y distributivo.

México debe responder mediante el replanteamiento de su propio rumbo de desarrollo.

Es cuánto.

Muchas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias.

Tiene el uso de la palabra el senador don Manuel Bartlett Díaz.

SENADOR MANUEL BARTLETT DÍAZ: Con su venia señor Presidente.

Primero referirme a la atención que tuvo el señor Secretario de Relaciones Exteriores al referirse a mi pregunta. Dice él que por qué dije yo está obcecado el Gobierno en mantener el TLC.

Si se lee todo lo que dije antes los efectos que ha tenido el TLC sobre México, la gravedad de la situación en que nos encontramos, la desindustrialización, el campo, todo eso se entiende la pregunta.

Máxime que el planteamiento que hace Trump y su gobierno pues para tocar, y ahí sí yo estoy de acuerdo, en que es un misterio Trump. Si algo no es Trump es un misterio.

Él está despotricando permanentemente y con su Twitter y sabemos que quiere reducir los sesenta y tantos mil millones de dólares de desbalance, lo sabemos.

Sabemos también que tiene la claridad de expulsar a todos los que pueda. La verdad que no es un misterio Trump. Esa era mi pregunta.

Yo considero que el TLC debe ser ya hecho a un lado porque ha acabado con este país, lo tiene sacrificado, dividido en la pobreza, desindustrializado, etcétera. Y más con ese cambio empezar a discutir qué, es lo que yo decía.

Tampoco dije que hay que darle la espalda a China. No.

Lo que yo digo en el planteamiento inicial que hizo el señor Ministro Videgaray, lo que yo dije que el planteamiento que viene haciendo frente a Europa, frente a Asia como grandes expectativas, no analiza que tenemos con China una pérdida, un desequilibrio brutal.

Y por qué ese desequilibrio, lo traté de explicar, significa una triangulación hacia Estados Unidos.

Todo ese déficit que tenemos con los países asiáticos, enorme, enorme, es un déficit que aprovechan las propias empresas trasnacionales: triangulan, compran en China y en Asia las partes o las porciones que necesitan para armar en México.

Por eso hay que estar muy atentos a esa triangulación, que allá no necesariamente significará lo mismo en el caso de que el TLC ya no sea aplicado en nuestro país, que es lo que nosotros consideramos que es necesario y urgente, urgente empezar a actuar antes de que te caiga todo encima y no haya tiempo.

Voy a tocar en esta última intervención que tenemos, temas de soberanía y seguridad:

Ha habido declaraciones en relación con la reunión que tuvieron con el antiguo directo de Exxon Mobil, Tillerson, comentan que estuvieron muy bien y que hubo tal y cual.

Sin embargo, hay declaraciones muy interesantes de Osorio Chong. Osorio Chong dice: “la Iniciativa Mérida está en posición terminal” y qué bueno que así sea, porque la Iniciativa Mérida que firmó Calderón con los Estados Unidos, nos convirtió en su policía para trabajar en la persecución del narco en esa brutal y trágica guerra del narco, y que además ha significado otra humillación más de los Estados Unidos, el Congreso de los Estados Unidos analiza si usamos bien los recursos que nos mandan, que son una porquería comparado con lo que nos ha costado a nosotros.

Esos recursos regresan allá, lo discutíamos aquí con la presidenta de Transparencia, que hemos gastado más, dicho por los Estados Unidos, porque aquí no se dejan, aquí todo está reservado; hemos gastado tres, cuatro, cinco veces más en esa guerra absurda, hemos gastado más de lo que te dan y sin embargo estamos sometidos a una vigilancia.

Entonces, Osorio Chong nos da una buena noticia: “está en estado terminal la Iniciativa Mérida”.

Qué bueno, recuerdo que Calderón en un programa máximo de la televisión, Televisa, que pusieron ahí a todas sus estrellas y algunos intelectuales afines para discutir el tema con Estados Unidos, que estaban por cierto bronquísimos, que había que endurecer la pierna, que había que hacer una marcha, que había que hacer tal cosa. Entonces, Calderón habla al programa y les dice: “no estén tonteando, es muy fácil”, la sabiduría de Calderón dice: “nada más con que les digan que el Ejército va a dejar de estar revisando cajuelas, deteniendo gente en las carreteras, con retenes por todos lados, y con eso se van a dar cuenta qué necesarios somos para ellos”.

Y lo dijo el que firmó la Iniciativa Mérida y nos metió en una de las tragedias humanitarias más grandes que ha sufrido México. De manera qué bueno que se acabe la Iniciativa Mérida, qué bueno, y es un tema que usted no toca, siendo que es importantísimo, porque es lo que nos ha traído enormes problemas. Y todavía nos amenazan.

El Ejército en la calle, esa aceptación de Calderón debería llevarlos a ustedes, que están negociando y trabajando, a que den por bueno fuera la Iniciativa Mérida.

Otro tema, además del Ejército en la calle, es la ley de seguridad interior. Esa ley que es un alambique para transformar la seguridad nacional en seguridad interior, y la posibilidad de que el Ejército se mantenga en las calles y siga actuando como está actuando ahora, ocupando enormes espacios, territorios completos, esa ley de seguridad interior, señor Secretario, tómelo usted en cuenta porque a lo mejor no se dan cuenta o no quieren darse cuenta: esa ley es una imposición de los Estados Unidos también. Y siguen adelante.

Sigue Osorio Chong y el otro presionando para que esa ley salga rápido. Esa ley es lo mismo que la Iniciativa Mérida, es la obligación que se le da al Ejército Mexicano y a la Marina para que continúen siendo la policía, la policía del servicio migratorio, la policía de los intereses norteamericanos que se van a asentar aquí en cuanto empiecen ya a aparecer las empresas trasnacionales con todos sus privilegios; hay que tener el Ejército para darles garantías.

Que además no es un tema mexicano, es impuesto por Estados Unidos a partir de la OEA, en toda América Latina. Yo diría que si están negociando con alguien y ya le vieron los dientes y la cara feroz al imperio, es un absurdo que hagan lo que ellos quieren, como el Ejército, señor Secretario de Relaciones Exteriores, el Ejército y la Marina vinculados con el Comando Norte, actuando de consuno en la defensa de los mismos valores, dice el Departamento de la Defensa de los Estados Unidos.

Tampoco es conveniente que quienes nos tratan tan mal, quienes no enseñan los dientes y nos amenazan, tengan además el regalito del Ejército y la Marina vinculados al Comando Norte. Eso es parte de la negociación, yo creo que deberían tenerlos en cuenta.

En México operan todas las agencias norteamericanas que operaban disfrazadamente, hoy están en el Paseo de la Reforma; opinan, están metidos en todo, dan línea, y cuando no se les hace caso nos regañan desde Washington a través de los periódicos.

Es decir, ¿conviene en esas negociaciones, señor Secretario de Relaciones Exteriores, que las agencias extranjeras de los Estados Unidos operen libremente en México? ¿Es una relación que conviene a nuestro país en esas negociaciones de altos vuelos? Piénsenlo bien.

En otro tema que ya lo mencionó Laida aquí hace un momento, es la aprobación aquí en el Senado, aquí, de que los agentes norteamericanos migratorios puedan estar en nuestras estratégicas oficinas armados. No sé si ya se lo informaron en Relaciones Exteriores, armados.

Los agentes migratorios, esos que matan hasta desde el otro lado a muchachos mexicanos, esos van a estar armados y despachando en nuestras instalaciones migratorias.

¿Esa es una buena negociación, señor Secretario de Relaciones Exteriores, mantener esa vinculación?

Yo se lo dejo a usted porque es una cuestión, como diría Calderón, es una cuestión que hay que analizar de las dos partes. Pero no nada más son los agentes migratorios, esos son los agentes aduanales también.

Cuando se les preguntaba que por qué estaban haciendo esa barbaridad aquí en el Senado, en la Ley de Armas de Fuego, nos dieron una explicación fantástica. Una presidenta de una de las comisiones nos dijo: “Es que la pistola va con el uniforme”. Esa fue la explicación, cuando son organismos realmente paramilitares.

¿Van a mantener sus acuerdos, señor Secretario?

¿Van a hacer que el Ejército se convierta aquí en México por instrucciones de ellos en una presencia política, económica y social en todo el país?

¿Va a usted a permitir para que ellos estén tranquilos y sus empresas estén tranquilas aquí que el Ejército Mexicano militarice al país?

Más aún, ¿lo van a hacer ahora que están negociando?

Es positivo. Sí, señores, aquí están. Creo que les entregaron a El Chapo antes de que llegara el otro, ahí va El Chapo, y ahora vamos a sacarles la Ley de Seguridad Interior, inconstitucional.

¿Van a seguir en eso, señor Secretario?

¿Esa es una negociación de igual a igual, un país intervenido por las policías extranjeras?

¿Un Ejército vinculado al Comando Norte? ¿Qué no es parte de esta negociación? No nada más la cuestión tecnocrática del TLC y todos sus fracasos internos.

¿Qué van a seguir con el concepto de integración?

“México, Estados Unidos y Canadá somos una misma entidad”, ese ha sido el argumento permanente. “Estamos en la integración” “Estamos integrando la seguridad energética de América del Norte” “Estamos integrando la seguridad”.

Este Kelly, que es nuevo, Kelly, está usando los zapatos de otro, el tal Johnson, que es el Secretario de la Homeland Security. Aquel que vino es el Secretario de esta organización, prácticamente es una secretaría fascistoide, que muerde hasta sus propios ciudadanos. Ese Johnson venia aquí y lo recibía el presidente con banderas, siendo simplemente un secretario de Homeland Security.

Un poco lo que hicieron ahora que llegó el nuevo Johnson, llegó después de todas las regañadas y el exdirector de la Exxon-Mobil, que por cierto es de los que desarrollaron la técnica en Texas, para el fracking, que ya está listo, pues para lo que a él le interesa.

¿Por qué los recibió el presidente?

Sabe usted que en la diplomacia es una vieja norma, que se reciben a los funcionarios en su nivel, no vino el presidente de los Estados Unidos, vinieron dos secretarios de estado, aunque los asusten y sean muy fuertes y lleguen con 50 camionetas, secretarios de estado, deben de recibir el tratamiento de secretarios de estado y no recibirlos el presidente.

Pue en donde está la negociación y la diplomacia, señor Secretario.

¿Qué no han aprendido?

¿Qué no saben lo que es la integración?

¿A qué grado estamos sometidos?

¿Y a qué grado está el territorio nacional, sometido a las empresas trasnacionales?

¿Conviene seguir en esta negociación, de esa manera?

Y la seguridad nacional y la soberanía nacional. No forma parte de mismo tratado, no forma parte de toda esta negociación.

Muchas gracias por su atención señor Secretario, señor presidente.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias don Manuel Bartlett.

Tiene el uso de la palabra el senador Jorge Aréchiga.

SENADOR JORGE ARÉCHIGA: Con su permiso senador Presidente, señor Secretario Luis Videgaray.

La migración a acompañado al ser humano a lo largo de la historia, hoy en día el tema se ha politizado y las personas migrantes, se han convertido en blando de numerosos ataques de grupos racistas y xenófobos, que les atribuyen de manera injusta, los problemas económicos que enfrentan.

El fenómeno migratorio supone retos y desafíos, que exigen una coordinación trasnacional y transversal.

En México, la dinámica de los flujos migratorios, han cambiado, somos hoy un país de origen, tránsito, destino y retorno. En el caso de los menores no acompañados, este grupo altamente vulnerable, aumento en más del 70 por ciento, entre el 2014 y el 2015.

En el Senado de la República, ha hecho constar su compromiso de contribuir a las labores de protección de los niños, niñas y adolescentes, centroamericanos, no acompañados.

Reconocemos el papel de las numerosas dependencias del Ejecutivo Federal, para trabajar de manera conjunta con el Poder Legislativo y con la sociedad civil, para construir una visión regional que pueda servir de referente, para atender los desafíos del fenómeno migratorio.

Las circunstancias de falta de empleo y de seguridad que viven millones de personas en Centro América, ayudan a explicar el aumento de la migración, proveniente de esos países. Al mismo tiempo, las nuevas medidas migratorias, anunciadas por el presidente Trump, amplían el espectro de las personas sujetas a la deportación, la mayoría serán de origen mexicano, pero también habrá de otras nacionalidades.

Ciertamente, la posición de dignidad y de respeto a los derechos humanos de las personas migrantes, que exijan el estado mexicano, debe ser congruente con el que demos a las personas migrantes de otras naciones, en la coyuntura específica, provienen de Centro América Central.

Por lo anterior.

Quisiera hacerle dos preguntas.

La primera: ¿Cuál será la estrategia de México, frente al fenómeno migratorio de Centro América?

Reconozco el compromiso que ha mostrado el gobierno de la República, para hacer frente a esta situación, que podrá convertirse en una crisis humanitaria, al no atenderse.

Con una visión estratégica conviene pensar no sólo en resolver este escenario inmediato sino en medidas de largo plazo que contribuyan a atender las causas estructurales del fenómeno migratorio.

Dicho lo anterior señor Secretario, le pido por favor que responda a mi segunda pregunta.

Quisiera que abundara más en el tema del desarrollo regional de Centroamérica.

Dicha zona, junto con el Caribe, es una de las regiones prioritarias de la política de cooperación internacional para el desarrollo de México.

Como usted sabe, la prioridad de la política exterior específicamente en materia de cooperación, se evidencia con la asignación de recursos financieros y materiales.

México tiene sus propios proyectos de cooperación como el Proyecto de Mesoamérica sin Hambre y el Fondo Yucatán. En este año, la AMEXCID, la agencia dedicada a estos esfuerzos cumplirá seis años.

Más que celebrar a la institución quisiera por favor que ahondara en el estado actual en el que se encuentran esos proyectos destinados a promover esos proyectos a nuestros hermanos de Centroamérica.

Por sus respuestas muchas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias senador Jorge Aréchiga Ávila.

Tengo registrado al senador Armando Ríos Piter, después al senador Héctor David Flores Ávalos, después a la senadora Graciela Ortiz, y después respuestas del Canciller.

SENADOR ARMANDO RÍOS PITER: Con su permiso señor Presidente. ¿Sí se escucha bien? Me voy a bajar allá.

Con su permiso señor Presidente.

Señor Secretario:

He escuchado las distintas intervenciones en las que usted ha dado respuesta a los planteamientos de mis compañeros y compañeras y escuché también su posicionamiento de origen.

Yo al escucharlo me queda una duda que es creo que parte de lo que está en el debate, o ha estado en el debate, no solamente a partir de que llegara la nueva administración de Estados Unidos al Poder sino un largo proceso en donde el tema ha tenido que ver con las percepciones que están en juego.

Sin duda alguna hay estrategias, hay planteamientos, se pueden defender, se pueden argumentar.

Pero me parece que en la parte de percepciones no hemos logrado generar una buena condición de presencia pública a nivel internacional.

Hablo, digamos, de ejemplos como el que usted comentaba. Lo escuché decir que el muro es un acto hostil, un acto enemistoso.

Esa ha sido digamos la posición que me ha tocado escuchar en varios discursos, no solamente el día de hoy.

Pero si queremos que las percepciones realmente peguen en donde tienen que pegar, es decir, no solamente frente al Foro Internacional, o frente a la nueva administración estadounidense, sino especialmente frente a la población mexicana que es donde se siente, se percibe que no se está haciendo lo suficiente, por qué no decir que el muro, más allá del debate y así lo hemos dicho, ridículo, de quién lo paga o no, por qué no lo decimos en el Foro Internacional, por qué no lo decimos en la Organización de Naciones Unidas, por qué no el Estado Mexicano, con usted al frente, con el Presidente de la República al frente, va a la Organización de Naciones Unidas y le llama así al muro.

Porque el muro es un ícono, el muro es una representación de muchas cosas pero sobre todo de la terrible agresividad que ha tenido el gobierno de Donald Trump.

Entonces hay que calificarlo en esa dimensión porque ahí es a donde desnudamos la falta de liderazgo ético y moral en la que está cayendo la administración estadounidense.

Y es ahí donde tenemos la capacidad de generar percepciones positivas frente a un país que no puede encontrar la unidad solamente alrededor de la figura de una persona, por más que sea el Presidente de la República; sino la unidad alrededor de la defensa país, del proyecto nacional.

Mi primera pregunta es si ese planteamiento se ha examinado, si esa argumentación se ha puesto, porque eso es precisamente lo que han hecho las naciones cuando han enfrentado este reto. Por eso Palestina tiene la ubicación, les guste a unos o no, que tiene en el Foro Internacional; o en su contraparte Israel, porque se logran generar alianzas estratégicas a nivel internacional.

Y hoy lo que está en juego es la percepción hacia afuera, hacia Estados Unidos y especialmente hacia nuestra población.

O el tema de la visita de Kelly y Tillerson de la semana pasada. El debate tal vez ocioso de si el Presidente los recibía o no, es un tema de percepciones, es un tema de cómo se ve y cómo se siente el posicionamiento de un país que hoy tiene enfrente al presidente de los Estados Unidos que continuamente es el que fija la agenda; una agenda de enorme agresividad y donde pareciera ser que ya nos va tomando la medida, dicen en mi tierra: da un fregadazo y después ve cómo nos vemos con él.

Dio el fregadazo del muro antes de que tuviéramos la visita de los secretarios de Estado a Washington. Y luego dio el fregadazo de los 15 mil integrantes del cuerpo de seguridad para atender la frontera.

Entonces, frente a este tema de percepciones y entendiendo o habiendo escuchado lo que usted ha planteado, el tema de que no se sabe cuál será la posición en materia de comercio, lo que sí ya tenemos es una bola cantada, una bola cantada a lo largo de todo el proceso electoral y cantada a lo largo de las últimas semanas, de la administración de Trump: él va por todas las canicas en el tema del Tratado de Libre Comercio; él va por todas las canicas.

Es un tratado que a todas luces es benéfico para todos, sin duda alguna, para Estados Unidos y para México; pues hay que poner la pierna dura en una negociación como esta; ¿por qué no el Gobierno mexicano, señor Secretario, en esa incertidumbre que se presenta hacia el frente, no deja claras las fichas sobre la mesa y no dice “ni un solo centavo, ni un solo ápice de colaboración del Estado mexicano en el tema del combate al terrorismo, hasta que no sepamos de qué se va a tratar la mesa de negociación integral?

Pareciera ser que estamos a la expectativa de que un país de las dimensiones y el tamaño de Estados Unidos, que tiene al frente al presidente de la República estadounidense diciendo que México saca raja del Tratado de Libre Comercio y que ha afectado a los Estados Unidos, va a ser condescendiente en la negociación.

Pongamos la pierna dura, señor Secretario, pongamos la pierna fuerte. Y esa tendría que ser la posición del Senado de la República, porque ese dinero, esos recursos humanos, públicos, también son parte de la ley de ingresos que afirma anualmente este Senado de la República.

Entonces, señor Secretario, solamente un último comentario, es ¿qué opina usted de ese planteamiento? Porque si no, en el tema de las percepciones seguimos a la defensiva, seguimos un paso atrás.

Hemos trabajado, como usted bien lo ha dicho, con muchos compañeros y compañeras en la Operación Monarca, se lograron gestionar los mil millones de pesos; pero es preocupante, estuve ayer en San Diego, estuve en Arizona hace una semana y media, estuve en Los Ángeles también; y que el dinero no está fluyendo y sobre todo mi preocupación, y tal vez es mi tercera pregunta en esta orden de ideas, es, ¿cómo garantizamos que la comunidad esté involucrada? Que no vaya a ser un recurso que vaya a aterrizar de manera burocrática, que solamente lo vayamos a asignar para hacer las cosas de manera tradicional, sin entender que estamos en una condición de emergencia.

Si han pasado 45 días o 40 días de esa negociación y el dinero todavía no está aterrizando, cosa que me han confirmado en estos tres espacios; es un problema de que no lo estamos viendo como un tema con carácter de emergencia.

Se tiene que involucrar y así me lo han dicho, aquí tengo un documento de Hermandad Mexicana, que es de varios de los que nos han dado, pero por ejemplo:

Habilitar con los recursos a las organizaciones para que permitan desdoblar las acciones.

Que se disponga del recurso económico para habilitar refugios temporales para los hijos que sean separados de sus padres en caso de deportación.

Que se disponga de recursos para la contratación de abogados probono, para la representación ante los cortes de migración, y que estos a su vez, junto con otras organizaciones participantes elaboren proyectos de ley que promuevan una verdadera reforma migratoria.

Es decir, yo se lo voy a entregar a usted. El tema es involucrar a la comunidad. La gente no se va a sentir atendida, no va a sentir que el Estado mexicano está buscando abrazar a esa población mexicana que está allá si no pensamos fuera de la caja, si no construimos mecanismos y medidas de la mano con la sociedad civil que está organizada ya y que tiene incertidumbre, que tiene miedo, que tiene preocupación.

Yo le agradezco por sus respuestas, señor Secretario.

Un último comentario. Ayer estuve en Tijuana y quisiera también saber qué es lo que se va a hacer con los países centroamericanos, porque en Reinosa y en Tamaulipas tenemos información de que están dejando entrar a personas con antecedentes delictivos, criminales que vienen de Centroamérica.

¿Cómo le vamos a dar atención a esto?

Son muchos temas desafortunadamente, pero por sus respuestas muchas gracias, señor Secretario.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias, senador Armando Ríos Piter.

Tiene el uso de la palabra el senador Héctor David Flores Ávalos.

SENADOR HÉCTOR DAVID FLORES ÁVALOS: Muchas gracias, presidente.

Primeramente, sea usted bienvenido señor Canciller a este Senado de la República, a este diálogo republicano.

Ya se han apuntado aquí por algunos de mis compañeros algunas de las deficiencias de esta administración en materia de política exterior, y es importante, señor Secretario, que se tome nota de ellas.

Es importante señalar los errores y las insuficiencias no como una crítica mal intencionada sino como una forma de fortalecer la conciencia de los temas que este gobierno no ha sabido resolver o que ha resuelto mal, y sobre todo que enojan y preocupan a los mexicanos.

Poco o nada se puede hacer si no tenemos la capacidad de reconocer los errores y sobre todo de reconstruir rápidamente la solución efectiva frente a la amenaza de los intereses de México y los mexicanos.

Le quiero compartir, pues, algunas reflexiones que hemos hecho al interior del grupo parlamentario del PAN y que constituyen en nuestra opinión los temas que deben ponerse de inmediato sobre la agenda.

Primeramente, comienzo con el ya antes citado tema del muro.

Aquí, permítame discrepar señor Secretario, del posicionamiento que usted hizo hace un momento. No pienso que la posición del Gobierno de México haya sido ni enérgica ni enfática ni clara. La explicación de que la decisión de construir el muro corresponde a una decisión soberana, a una decisión de seguridad interior de otro país, pudiera tener cabida y pudiera ser suficiente si estuviéramos hablando de otro  contexto y de otra circunstancia. En este caso no es así.

No es suficiente y no solamente no lo es para mí sino lo es para millones de mexicanos que están del otro lado de la frontera, a quienes he visitado junto con algunos otros compañeros, y que demandan claridad en este tema.

Ese argumento no satisface. El rechazo del Gobierno de México debe ser enérgico y enfático, contundente; no sólo porque el muro representa un agravio para nuestra sociedad y para los mexicanos, sino porque constituye sobre todo un agravio para los valores que definen la sociedad del siglo XXI.

En segundo término, señor Secretario, el fenómeno de la migración. Aquí sin lugar a dudas el tema de la migración es un fenómeno inherente a la humanidad.

A lo largo de la historia, los seres humanos han atravesado fronteras, han recorrido miles de kilómetros, han atravesado mares inclusive. Cualquier intento artificial por detener este fenómeno será derrotado tarde o temprano, de eso estamos convencidos, porque la búsqueda del bienestar que implica la migración no es un asunto coyuntural, es un tema consustancial, le decía yo, al ser humano.

México en ese sentido debe ser ejemplo en el mundo de la defensa del fenómeno migratorio. La coyuntura mundial exige una política exterior audaz que vincule a México con el respeto y la defensa de la migración.

Lamentablemente en este caso, tratándose del respeto a los derechos humanos de la población migrante, no hay congruencia entre lo que se demanda del norte y lo que se ofrece al sur.

Es indispensable que el Ejecutivo actúe con responsabilidad y congruencia en el respeto de los derechos humanos.

Finalmente, Secretario, otro de los temas que se han discutido, adentro del grupo parlamentario del PAN, es el relacionado con esta omisión por parte del Presidente de la República y usted lo reprodujo hace un momento en los principios y objetivos del gobierno federal respecto de la política exterior particularmente con Estados Unidos.

No encuentro en esos principios y en esos objetivos un solo unto que se refiera a retomar la agenda del acuerdo migratorio con el congreso de Estados Unidos y ese es un asunto fundamental, no solamente para los millones de mexicanos que viven en aquél país, sino también para las miles de familias que dependen de su trabajo de este lado de la frontera.

Yo aquí le pregunto, señor Secretario, ¿por qué el gobierno de México renuncia o parece renunciar a cabildear con el congreso americano este tema, por qué no está en la agenda del presidente, por qué se olvida finalmente?

Por último, secretario, quiero tocar un tema que hace un momento comentaba con algunos compañeros y que me parece fundamental y es el que tiene que ver con el combate a la corrupción en nuestro país.

Lamentablemente, después de haber dado estas vueltas por la Unión Americana y haber escuchado no solamente a las comunidades de migrantes, sino también a las autoridades de distintos órdenes de gobierno de ese país, me doy cuenta que el fenómeno de la corrupción lastima y denigra la imagen de México, fortalece la base apoyo no solamente del presidente Trump, sino de quienes ven en México un país con poca viabilidad, en el que impera la ley del más poderoso.

En ese sentido, señor Canciller, le pido que sea usted portavoz al gobierno de la República para que de una vez por todas culminemos con los trabajos de las reformas necesarias en materia anticorrupción. Creo que es un asunto inacabado, que está en la mesa no solamente de este Senado de la República, sino también del Ejecutivo Federal.

Por su atención, muchas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias senador Héctor David Flores Ávalos.

Tiene el uso de la palabra la senadora Graciela Ortiz González.

SENADORA GRACIELA ORTIZ GONZÁLEZ: Es un gusto recibir en esta tarde al señor Canciller, al Secretario de Relaciones Exteriores del Gobierno de la República, en este Senado.

Bienvenido, señor Secretario, viene usted en un momento crítico para el país. Yo estoy absolutamente convencida que este es el momento más grave de la relación entre México y Estados Unidos desde la guerra de 1848 y desde el intento de invasión de 1914, entre estos dos países.

Tal vez valdría la pena recordar esos momentos en los que México sufrió, primero, la perdida de la mitad de su territorio, a través del Tratado de Guadalupe, y después la búsqueda del gobierno mexicano de Francisco Villa por territorio nacional, entraron por el norte, por cierto, por mi tierra, que por fortuna no lograron el cometido.

México y Estados Unidos han tenido a lo largo de su historia conjunta momentos serios, severos de tensión, que han marcado indudablemente la sicología colectiva de los mexicanos y hoy llega a la presidencia de los Estados Unidos un hombre que agravia, que ofende, que insulta, que violenta la relación entre estos dos países, que ha sido construida a lo largo de su historia con un enorme esfuerzo de los dos países.

En todo ese tiempo México ha sido y aquí se ha dicho y se ha dicho bien, México ha sido un país que ha cumplido siempre con los compromisos establecidos con Estados Unidos. Desde luego estamos absolutamente seguros en el Senado de la República que México no merece ese trato y que por supuesto debe de recibir de parte del Gobierno Mexicano en su conjunto una respuesta firme que deje muy en claro que el respeto al derecho ajeno, que proclamó Benito Juárez, será nuestra premisa en esta etapa de la relación.

Dijo usted y lo dijo con razón, que tenemos hoy un reto inédito.

Y yo quisiera recuperar algunas de sus expresiones porque las escuché con mucha atención y me parece que dan respuesta a muchas de las interrogantes que aquí en el Senado de la República nos hemos planteado:

Su convocatoria a que avancemos hacia una política exterior de Estado a través de principios, a través de límites y a través de objetivos que usted aquí señaló, me parece que es una convocatoria pertinente que nos debe de llevar a todos a construir esa definición de política exterior de Estado.

Pero mientras tanto creo que vale la pena retomar la necesidad de establecer acciones y programas de corto plazo que fortalezcan en primerísimo lugar nuestras fronteras, la frontera norte y la frontera sur, con acciones que busquen fortalecer porque estas van a ser las regiones que mayor impacto van a recibir al establecerse y al consolidarse las medidas antiinmigrantes que en el vecino país han sido planteadas.

Creo que las fronteras de México, como nunca, deben de ser consideradas estratégicas para que sean el punto que amortigüe el impacto en el corto plazo.

Y en este sentido quisiéramos hacerle el planteamiento de que sean consideradas por el Gobierno de la República, regiones también fundamentales para el desarrollo de sus potencialidades.

Mucho se ha hablado de la necesidad de fortalecernos internamente y en ese fortalecimiento interno es fundamental que empecemos por los espacios donde mayor potencialidad hay y que mayor presión van a recibir con el tema de la migración.

La gobernabilidad en ambas zonas es fundamental, es indispensable.

Por ello me parece que es importante, y a mí me dio mucho gusto escucharlo, ha sido parte de nuestras preocupaciones, que se haya establecido por el Presidente Enrique Peña, y usted aquí lo menciona, el concepto de integralidad en la negociación.

México no es hoy el mismo del Siglo XIX y ciertamente no es el mismo de hace 22 años en que se firmó el Tratado de Libre Comercio.

México tiene fortalezas y una condición estratégica que nos debe de dar la certeza y la seguridad de que tenemos capacidades y fortalezas que debemos de aprovechar en esta nueva etapa tan difícil que se está enfrentando por el país.

Estas fortalezas no necesariamente las tuvimos en el pasado lejano y tampoco en el reciente y creo que deben de ser parte de la certeza que debemos de llevar a la atención en esta nueva etapa.

Hoy sale un comentario en medios internacionales, en CNN, en la que dice que Trump está abierto a una ley que permita a muchos migrantes quedarse en Estados Unidos, y establece, si la noticia es cierta, aspectos como el que se presentaría una Iniciativa de Ley que permita a algunos migrantes, sin antecedentes criminales, permanecer en Estados Unidos, tener un empleo y pagar impuestos, sin preocuparse por ser deportados. Si así fuera, sería una buena noticia.

Pero nos hemos acostumbrado a noticias contradictorias en relación al tema de migración que ha planteado el Presidente.

Y esa sería una pregunta de si tiene usted información en ese sentido y qué haría el Gobierno Mexicano para fortalecerla.

Señor Secretario.

Señoras y señores senadores:

Estamos concluyendo la comparecencia, tal vez una de las comparecencias más importantes de la época contemporánea porque como nunca, México afronta riesgos, peligros y retos que tiene que enfrentar.

Y creo que cabe la reflexión que debemos de hacernos los mexicanos en estos momentos que yo considero aciagos, que estamos viviendo.

Aquí hemos escuchado la preocupación de todas y de todos por lo que está sucediendo frente a la amenaza del imperio norteamericano; frente a la amenaza de un presidente que solamente refleja lo que, lo dije aquí en la Tribuna, lo que es parte de la cultura norteamericana blanca, anglosajona y protestante, la cultura del Destino Manifiesto.

Ciertamente escuché con atención a todas y todos los compañeros que se expresaron, tratando de encontrar en sus palabras lo que creo que es una constante: todos estamos verdaderamente preocupados, todos queremos poner nuestro granito de arena para que a México le vaya bien; todos queremos, desde muy distintas visiones, desde muy distintas acepciones de lo que debe hacer el Estado mexicano, colaborar y contribuir.

No comparto muchas de las expresiones que aquí se hicieron, pero entiendo que las anima un espíritu de amor a México y creo que eso nos debe de llevar a conclusiones que sean fundamentales para lo que sigue en estos meses y años por venir.

México perdió la mitad de su territorio por una razón fundamental, también se dijo aquí: por la desunión que privó entre los distintos segmentos de la población y con ello, perdió la posibilidad de ser una gran República, como lo es ahora, pero con más de la mitad de su territorio completo.

México perdió la oportunidad en distintas etapas de la vida nacional, de avanzar a partir de tener objetivos comunes y de anteponer esos objetivos comunes, esos objetivos superiores a cualquier consideración de otra naturaleza.

Estoy absolutamente segura que en esa visión diversa que tenemos, divergente en muchos de los casos, también debe de prevalecer algo que me parece que es oportuno: no hay recetas sencillas para gobernar un país, si las hubiera, estaríamos en condiciones distintas. Aquí estamos diversas fuerzas políticas, algunas de las cuales ya gobernamos este país; y México sigue enfrentando retos que hoy más que nunca exigen de la responsabilidad de todos.

 Venir a esta Tribuna y hablar de lo que vamos a enfrentar, debe de tener para cada una y cada uno de nosotros, la absoluta claridad, la absoluta convicción de que en esta ocasión esta acepción de que la patria es primero, debe de animar nuestro espíritu, como nunca, como nunca la patria debe ser primero que todo aquello que nos divida, que nos confronte o que nos condicione nuestra visión, como nunca.

Y en ese contexto, señor Secretario, yo quiero decirle con toda responsabilidad que entendemos la postura del Presidente de la República, que sabemos que no son momentos sencillos, que ahí estuvimos con usted y con el Secretario de Economía en su visita a Washington; y que ahí estuvimos con usted y con el Secretario de Gobernación en la visita de los colegas norteamericanos a México, por una razón fundamental: porque amamos a México, porque sabemos que están ustedes haciendo lo que se debe de hacer en política exterior.

Es muy fácil cuando se gobierna, acudir a los radicalismos. Es muy fácil decir qué se debe y qué no se debe de hacer; lo que no es sencillo, lo que no es fácil, lo que un gobernante que va más allá de la coyuntura y atiende lo importante, es tener la firmeza y el temple para en esa condición difícil hacer lo que se debe de hacer para México en ese momento.

Salirnos del Tratado de Libre Comercio, enfrentarnos a los Estados Unidos, radicalizar nuestra postura. Todos son planteamientos respetables; pero qué pasa con un país que tiene una vertebración y una articulación histórica, legendaria en materia económica, en materia política, en materia social, y sobre todo con miles de millones de mexicanos que están habitando en Estados Unidos y que fueron de nuestro país.

No, no es sencillo. Y creo que en esa divergencia de opiniones debemos de reconocer todos que el Gobierno de la República necesita el respaldo de todas y de todos, porque la patria es primero y este es un momento para que México este unido.

Muchas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Muchas gracias, senadora Graciela Ortiz. Se ha agotado la última ronda de intervenciones.

Tiene el uso de la palabra el doctor Videgaray para exponer un mensaje final.

SECRETARIO LUIS VIDEGARAY CASO: Muchas gracias.

Gracias, señor Presidente, y agradezco mucho la deferencia de las senadoras y senadores de permanecer en esta comparecencia a pesar de que se ha extendido por mucho ya el tiempo.

Primero intentar ser breve en las respuestas siguientes, pero creo que es importante por la importancia del tema no escatimar en las respuestas a las preguntas individuales.

Senadora Tagle, al inicio de su intervención hizo un comentario con el que yo estoy absolutamente de acuerdo, respecto al papel del Senado. Y creo que sería perder una gran oportunidad como Estado mexicano, limitarnos a una lectura textual de los artículos 76, fracción I; y 89, fracción X, de la Constitución.

Creo que en una interpretación moderna de la Constitución debemos de fortalecer la participación del Senado y en general del Poder Legislativo, incluyendo la Cámara de Diputados, como órganos de contrapeso y rendición de cuentas. Esto como un principio fundamental de coincidencia.

En este momento con mayor razón. En este momento en que la nación se ve amenazada creo que debemos de construir, como se ha dicho muchas veces en esta comparecencia, una auténtica política exterior de Estado, no simplemente la conducida por la Secretaría de Relaciones Exteriores o por el Ejecutivo.

Y coincido también con usted, no debe de aspirar nunca el Ejecutivo a un respaldo casi incondicional o irreflexivo por parte del Senado de la República; por el contrario, lo que nos fortalece, lo que nos da vitalidad democrática en el mejor sentido de la palabra es precisamente la discusión de las ideas.

Y yo nunca voy a interpretar, nunca interpretaré la crítica o la diferencia de opinión que exprese alguna senadora, algún senador como algo que no sea constructivo para la labor que desempeñamos.

Y aquí me refiero a algo que decía el senador Héctor Flores en su intervención. Por supuesto, senador, hay que reconocer los errores; estamos más que abiertos a la crítica. Hay que estar abiertos a la crítica y a la autocrítica.

Me refería yo a un punto en particular, a lo mejor es lo que motivó su intervención, yo no creo que el Ejecutivo haya violado la Constitución en la rendición de cuentas al Senado o en la participación del Senado; sin embargo, y también lo dije con motivo de la senadora Cuevas, y lo digo ahora, la senadora Tagle, podemos hacer mucho más juntos.

Más allá de las interpretaciones constitucionales, creo que tenemos una exigencia histórica, y hay una oportunidad, pero creo que tenemos que dar el paso que le toca a los órganos de Estado de pasar de una unidad nacional fundada principalmente en reacciones emotivas, a cómo articulamos una política de Estado que nos dé fortaleza como nación frente a los retos que vienen del exterior. En ese sentido, por supuesto la crítica siempre será bienvenida.

Aspiro también que a quienes hablamos representando al Ejecutivo también se nos tolere tener diferencias de opinión, que creo que se valen, son sanas y es lo que se espera de una democracia vigente.

Continuando senadora Tagle con sus preguntas, la participación de México en los foros latinoamericanos ha sido siempre activa y va a seguir siendo muy activa.

Debo decirle que hemos recibido con gran alegría las muestras de solidaridad de distintas naciones de América Latina, en pronunciamientos de presidentes o presidentas, en las cancillerías y hemos entrado en comunicación muy directa.

Hemos hablado con ellos, he hablado ya prácticamente con todos mis pares, con algunos me he reunido; estaré pasado mañana en Costa Rica en una reunión del Sistema de Integración Centroamericana, del SICA, donde tendré la oportunidad de platicar nuevamente con varios de ellos y a todos les agradecemos la solidaridad.

Les pedimos que alcen la voz en defensa de México, que lo hagan pensando en México como una nación fuerte y soberana. México no debe asumirse ni nos asumimos como víctimas. Somos una nación soberana, así encaramos las negociaciones, con el orgullo que nos da ser mexicanos, entendiendo las enormes fortalezas que tiene este país y así se lo hemos comunicado a las naciones de América Latina.

Por cierto, con algunas de ellas, con las que no tenemos acuerdos comerciales, les hemos señalado que la mejor manera de apoyar a México en este momento, más allá de las declaraciones solidarias que mucho se agradecen o de los pronunciamientos de los órganos multilaterales, es acelerar nuestras negociaciones comerciales. Es el caso, por ejemplo, de Brasil y de Argentina, de quienes hemos tenido una respuesta francamente positiva.

Me he referido ya a las medidas específicas para proteger a los migrantes en Estados Unidos. Creo que lo más importante es que podamos dar una atención jurídica oportuna y eso significa primero que el mexicano o mexicana conozca su situación, entienda su situación, entienda sus derechos, conozca el procedimiento, y acuda a nosotros a tiempo.

Por eso el primer paso es información y es el diagnosticar a cada uno de los mexicanos que se acercan con nosotros, cuál es su situación migrante.

El siguiente paso es acudir a los órganos jurisdiccionales y para eso necesitamos abogados y para eso necesitamos recursos. Por eso son importantes los mil 70 millones de pesos que nos ha transferido ya la Secretaría de Hacienda y ahí está el reporte que hemos presentado al Senado y que hemos hecho público, y que seguiremos reportando de manera frecuente sobre cómo va el avance, que no se defina otra cosa.

Lo estamos realmente destinando a este propósito, porque la defensa jurídica necesita más allá de voluntad, necesita primero recursos humanos, estamos contratando a 320 trabajadores temporales que nos ayuden en esta tarea, pero necesitamos contratar despachos de abogados, necesitamos financiar casos.

Hay algunos casos que son costosos pero que vale la pena mucho defender, no solamente por el interés propio de la persona en cuestión, sino porque pueden establecer precedentes y algunos casos son complejos y necesitamos especialistas, eso es lo que estamos haciendo.

Hemos hecho la distribución del dinero que aparece en los anexos del informe que les presentamos al presidente de la Mesa Directiva, donde viene renglón por renglón a qué programa lo estamos dedicando, son cuatro programas fundamentalmente, incluyendo el PALE, el Programa de Asistencia Legal en el Extranjero y también la distribución que estamos haciendo por consulado.

Porque estamos tratando a partir de la experiencia de los propios cónsules y de la Secretaría, de anticipar los volúmenes de demanda.

Lo que estamos viendo es un crecimiento muy importante en el primer mes de la administración nueva en Estados Unidos, de la demanda por acercarse a los consulados. Entonces tenemos que estar preparados.

Pero en concreto ¿qué estamos haciendo? Activar la defensa jurídica, no podemos ser omisos en ello y la defensa jurídica tiene además una ventaja muy importante: el involucrarnos en los casos nos permite también conocer posibles elementos de litigio internacional, donde se presenten violaciones a los derechos humanos, a los derechos respecto a la visita consular o a la Convención de Viena o a otros instrumentos de derecho internacional, el involucrarnos en los casos concretos nos permite generar elementos de prueba para sustanciar estas acciones a nivel internacional.

Entonces, aquí no hay sustituto ahora. Algo que estamos haciendo es que lo estamos haciendo trabajando de manera muy cercana con las organizaciones. Hay organizaciones que ya están participando en la defensa legal y queremos sumar esfuerzos con ellos.

La Secretaría conservará el liderazgo estratégico en algunos casos que consideramos pueden sentar precedentes.

Pero en otros casos lo que conviene es darle el apoyo a las organizaciones que tienen capacidad jurídica de hacer defensoría que tiene práctica exitosa en el litigio. Esta es no solamente una convicción sino una necesidad.

Con respecto a Canadá, la pregunta específica: creo que se generó una especulación sin fundamento respecto a la postura del gobierno canadiense, tal vez del Gobierno Mexicano.

Afortunadamente tuvimos la oportunidad de tener una reunión de trabajo con el gobierno canadiense la semana pasada en Toronto y como se pudo ver en las declaraciones de prensa que hicimos nosotros y que hizo el gobierno canadiense, es muy clara la convicción de trabajar juntos para cualquier modificación que se haga al Tratado de Libre Comercio, es un Tratado Trilateral y así habrá de llevarse a cabo la negociación.

Con respecto a la protección de los empleos, en buena medida depende de la negociación comercial y una de nuestras prioridades en la negociación comercial, que todavía no ha empezado, como lo he señalado antes, ya no quiero repetir el procedimiento, pero es precisamente la protección de los empleos.

Y debemos de ir más allá de simplemente la conservación del puesto de trabajo, sino generar condiciones, un entorno que favorezca el mejoramiento salarial sostenido.

Insisto: no podemos pretender que la competitividad de México en el exterior sean los bajos salarios de los mexicanos. Eso beneficia a las empresas nacionales o globales, pero no beneficia a la gente.

Tenemos que ir a un modelo de libre comercio en el cual el trabajador mexicano esté en el centro de la discusión y no sea un accesorio para la competitividad ajena.

Respecto a la retención de los mexicanos, hay que reconocer que los flujos migratorios han cambiado enormemente. Hoy los flujos migratorios entre México y Estados Unidos son positivos a favor de México. Es decir, hay más mexicanos que regresan de manera voluntaria o por la vía de la deportación, que los que van hacia Estados Unidos.

Es decir, el fenómeno migratorio que en buena medida fue un fenómeno económico, hoy está siendo revertido y no es un fenómeno de un solo año, es una cosa que ha ocurrido conforme los mexicanos encuentran mejores oportunidades en México que en Estados Unidos.

¿Es suficiente lo que estamos haciendo? Definitivamente no. Y la respuesta tiene que ser la creación de empleos y empleos bien remunerados y dignos.

Senador Bartlett: agradezco su precisión sobre China. Creo que entendí mejor en esta segunda exposición su comentario y coincido con usted en algo fundamental que usted dice:

No se puede entender nuestro déficit comercial, nuestro superávit comercial con Estados Unidos si no analizamos a la luz del déficit más grande que tenemos con China.

Es evidente que la plataforma de libre comercio en América del Norte interactúa con otras naciones, es el caso particularmente de China.

Usted se refiere a esto como un efecto de triangulación, tal vez es un buen calificativo para referirse al fenómeno.

Esto pone en evidencia lo importante que es la discusión respecto a algo que decía el Senador Larios hace un ratito, cuando hablaba de las reglas de origen.

Reglas de origen demasiado laxas lo que permiten es precisamente este fenómeno que además acentúa el uso de mano de obra mexicana en condiciones de bajos salarios. Será sin duda uno de los temas en la discusión.

Efectivamente la Iniciativa Mérida está ya en su última etapa.

Independientemente de calificar si fue buena o mala, lo que le puedo asegurar senador, es que no será una ficha de negociación para aspectos comerciales o alguna otra naturaleza.

No vamos a permitir que se utilice la Iniciativa Mérida como algo que influya en las decisiones del Gobierno Mexicano hacia adelante, insisto, sin emitir juicio sobre las bondades de la Iniciativa Mérida.

Con respecto a la inspección:

Habla usted de la modificación que se hizo a la Ley de Armas de fuego. Me pregunta si estoy al tanto:

Senador: la conozco bien. Esta modificación no e hizo porque fuera parte del uniforme la portación del arma de cargo.

Se hizo para permitir una mejora sustancial en la eficiencia aduanera del país, en particular gracias a esta reforma se ha permitido instalar en algunas aduanas del país, no todas, son pocas, han sido principalmente proyectos piloto; el primero de ellos fue en el aeropuerto de Laredo, de lado americano, donde tenemos agentes mexicanos portando un arma, que están realizando la revisión aduanal de productos que van a ingresar a México, y se hace la revisión aduanal al mismo tiempo entre los agentes mexicanos y los agentes americanos.

Esto lo que ha permitido es reducir los tiempos de espera en las aduanas en cerca de 75 por ciento. Tenemos el segundo proyecto, fue en Tijuana, en Otay, donde para la exportación de productos agrícolas a Estados Unidos se tiene una revisión en territorio mexicano. Portan los agentes el arma de cargo, eso les permite llevar a cabo con legalidad su función aduanera y esto está reduciendo de manera muy importante los tiempos de espera para la exportación de productos perecederos hacia Estados Unidos.

Esto es un beneficio muy importante para la competitividad del país. No se pretende que a partir… no hay agentes, por cierto, migratorios, no hay ninguna operación de inspección conjunta migratoria que esté funcionado; las que se han habilitado son de carácter exclusivamente aduanales.

Y creo que es una cosa que debe de continuar, es una cosa que debe de continuar; no creo que el que tengamos un grupo de ocho o diez agentes migratorios cargando un arma de cargo, represente una amenaza grave a la soberanía; por el contrario, lo que sí representa es una ganancia muy importante en eficiencia y en competitividad para los productos mexicanos que se exportan a los Estados Unidos.

Senador Aréchiga:

Con respecto a las naciones centroamericanas, me pregunta usted sobre cuál es la estrategia; de alguna manera lo he esbozado ya en mis intervenciones anteriores, me permito repetir que nuestra estrategia frente a los países centroamericanos, particularmente los del Triángulo Norte, parte primero del absoluto respeto a los derechos humanos, lo cual representa un reto importante y hemos creo que avanzado de manera relevante, aunque todavía hay mucho que hacer.

Segundo, un enfoque que no sea de control migratorio, sino que sea un enfoque de desarrollo y donde estamos pidiendo a los Estados Unidos de América que se involucre en el desarrollo de la región, más de lo que hasta ahora han hecho, han hecho algunos esfuerzos en la administración anterior, pero a todas luces son incipientes o insuficientes.

Creo que es algo que debe de ocurrir. Ya tuve yo una reunión de trabajo con los cancilleres de estas tres naciones, les expusimos la posición mexicana. Y también les dijimos algo que creo que es importante: cualquier acuerdo que México llegue con Estados Unidos o con cualquier otro país, que tenga un impacto sobre nuestra relación con estos tres países, no será una sorpresa para ellos; habremos de involucrarlos como deben hacer las naciones que son vecinos, que son amigos y que son socios, como lo somos de las naciones de América Central.

Senador Ríos Piter:

Coincido, senador, creo que la percepción no está a la altura de la realidad y eso debe a todos hacernos más activos y reconocer que es algo en donde podemos contribuir todos. Creo que la importancia de consolidar una política exterior de Estado, con la participación del Senado, uno de los beneficios importantes que puede tener es eso, es que si hay un acuerdo amplio no necesariamente unánime, pero sí un consenso muy amplio; nos permitiría llevar una sola voz y multiplicarnos entre todos. Creo que el reto de la percepción es real.

Repito, nuestra posición con respecto al muro es la que usted ha escuchado tanto en esta comparecencia como en otras expresiones públicas anteriores e insisto, en el momento en que exista materia, por supuesto que acudiremos a los organismos internacionales.

La materia, y aquí me adelanto a un comentario y pregunta del senador Flores, de Acción Nacional, respecto a cuál es nuestra posición. Nuestra posición siempre va a ser el respeto a la soberanía de México y el reconocimiento a la soberanía de las naciones, en estricta reciprocidad.

La construcción de cualquier tipo, una barrera física o de cualquier otra naturaleza que haga el gobierno norteamericano en territorio americano, es en ejercicio de su soberanía. Y si no somos capaces de tener la madurez a pesar de la intensidad del momento de reconocer ese principio fundamental del derecho internacional, muy poco estamos haciendo para la legitimidad de la defensa de nuestros derechos también en materia internacional cuando se afecte la soberanía de México.

Esto no significa que demos nuestro beneplácito a semejante acción unilateral del gobierno de los Estados Unidos. Rechazamos categóricamente esta acción; la consideramos un gesto hostil, un gesto no amistoso y por supuesto no habremos de colaborar en ella de ninguna forma.

Y por supuesto, en caso de que en su desarrollo se viole cualquier tipo de precepto internacional y de carácter jurídico, habremos de actuar en consecuencia.

Pero insisto, el reconocimiento de la soberanía de cualquier nación, incluyendo la de los Estados Unidos, es una parte fundamental de la exigencia de reconocimiento y respeto a la soberanía nacional.

Con respecto al dinero de los consulados, he presentado un informe, senador, espero que sea satisfactorio. Ya se realizó la primera ministración a los consulados en febrero, hace apenas unos días, y ya se calendarizó para el resto del año, consulado por consulado y programa por programa.

Creo que es una materia de alto interés. Por supuesto, si el Senado de la República quiere tener alguna reunión de trabajo o algún otro acto de rendición de cuentas específico, estamos a sus órdenes para hacerlo en los términos que determine el Senado.

Senador Flores, con respecto al tema de los derechos humanos. Primero, independientemente de cuáles sean las condiciones objetivas al interior del país, eso no debe de ser motivo para suavizar o renunciar a la promoción de los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero.

Reconocemos que México es un país que tiene enormes retos en materia de derechos humanos. Reconocemos que el escrutinio internacional, somos un país abierto al mundo en la materia, es algo que fortalece esta transformación institucional necesaria e impostergable.

Y por supuesto un foco en el que tenemos que poner especial atención es, como usted lo señala, el respeto a los derechos humanos de quienes transitan por México.

Hay casos que sin duda alguna son inaceptables. Creo que ha mejorado la incidencia de estos casos es menor que en el pasado, gracias a una serie de protocolos de colaboración que tenemos, incluyendo con los países centroamericanos pero es una asignatura pendiente.

No eludimos la responsabilidad, debemos reconocerla, debemos trabajar en ello, pero eso no debe de ser en ningún momento argumento para dejar de defender con todo vigor el respeto a los derechos humanos de los mexicanos en el exterior.

Y con respecto a su último comentario, coincido, es un señalamiento recurrente en distintas comunidades y medios de opinión en el mundo, no solamente en Estados Unidos. Y coincido con usted con la importancia de acabar la implementación de la reforma en toda su plenitud. Creo que es una asignatura pendiente y coincido con usted, es una asignatura urgente.

Finalmente, senadora Ortiz, coincido sobre el principio de integralidad, eso es algo que debemos de insistir. Ha sido la posición firme y clara desde el principio de la negociación.

Con respecto a esta nota periodística, amablemente el presidente del Senado me la compartió mientras estábamos en la mesa. Miren, no he leído la nota. Por supuesto este tipo de expresiones si son reales, si van en serio son bienvenidas, pero hasta no ver no creer.

Seamos cautos y seamos pacientes en el tema, pero por supuesto es algo que, de ser cierto, es bienvenido y me lleva a una pregunta del senador Flores, que hablaba sobre la posición de México ante una reforma migratoria en los Estados Unidos.

Yo creo que por supuesto una reforma migratoria en los Estados Unidos, que le dé certidumbre jurídica a los mexicanos que trabajan allá, es de gran interés para México y para el gobierno mexicano.

Debemos entender que se trata de un asunto estrictamente doméstico y no los sentimientos de solidaridad no deben de hacernos confundir la naturaleza jurídica del debate, se trata de una discusión interna en los Estados Unidos, que tiene un enorme impacto hacia los mexicanos allá y a las familias que están acá.

Cuando el gobierno mexicano se ha involucrado activamente en el cabildeo de reformas de esta naturaleza, no necesariamente los resultados han sido los más positivos. Creo que tenemos que tener una estrategia inteligente, puede ser un cabildeo directo o indirecto, según convenga, pero coincido con usted y eso es algo muy importante, es un tema que tiene que estar en la agenda, con una estrategia inteligente, pero es sin duda algo que tiene que estar en la agenda y analizaremos cualquier anuncio, por cierto, que venga a partir de las notas que estamos conociendo apenas en estos minutos.

Finalmente, para concluir, retomo un punto que mencionaba la senadora Graciela Ortiz: creo que si algo ha quedado claro en esta comparecencia es que tenemos una coincidencia fundamental. Hay distintas opiniones, podemos estar de acuerdo o no en la política pública, en la evaluación que se hace de la actuación gubernamental, estamos abiertos por supuesto a la crítica, pero hay algo en lo que creo que hoy es más evidente que nunca, que nos une, y decía Graciela es el amor a México.

Me permito añadir algo, senadora: creo que es el amor a México y es el orgullo de ser mexicanos y no hay una posición donde uno siente un orgullo más profundo, creo yo, que el de representar a México en el exterior, como lo hace el servicio exterior mexicano y como hoy tengo el privilegio de hacerlo.

Estamos sin duda ante un proceso complejo, un proceso difícil, no será corto, pero tenemos una enorme fortaleza que es la fortaleza de ser mexicanos y el orgullo de pertenecer a esta gran nación.

Agradezco, señor presidente, la paciencia del Senado de la República y me reitero a las órdenes del Senado, no solamente un servidor, sino toda la Cancillería para continuar en este ejercicio republicano de dialogo y construcción de acuerdos.

Muchas gracias.

SENADOR PABLO ESCUDERO MORALES: Gracias doctor Videgaray, los agradecidos somos nosotros por haber tenido este diálogo republicano el día de hoy, por haber dado respuesta puntual a todas las preguntamos y por supuesto que le tomamos la palabra para trabajar juntos, con pleno respeto a nuestras facultades constitucionales.

De nueva cuenta muchas gracias.

Le solicito a la Comisión designada acompañe al doctor Luis Videgaray cuando desee retirarse de este salón.

Calendario

Abril 2024
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 1 2 3 4 5