* Conferencia de prensa ofrecida por el senador Fernando Mayans Canabal, del Grupo Parlamentario del PRD, para hablar sobre la prevención de enfermedades nosocomiales.

 

Fernando Mayans Canabal (FMC): Buenos, muy buenos días, amigos de los medios de comunicación.

 

Como siempre, informándoles al pueblo de México a través de sus lentes, sus grabadoras, sus oídos, sus ojos.

 

Espero que este tema sobre salud les interese mucho, porque incide también en los temas de la economía en salud, de los presupuestos en salud, que estamos insistiendo en darle los mecanismos legislativos a la Secretaría de Salud para ahorrar en recursos económicos. Eso lo fundamental.

 

Pero además estamos hablando de la salud del pueblo de México, que sin salud no hay nada, no existe nada.

 

Me acompañan el doctor Vicente González Ruíz, expresidente de la Asociación Mexicana de Cirugía Endoscópica, y el doctor Eduardo Moreno Paquentin, Vicepresidente de la Asociación Mexicana de Cirugía General.

 

Y aquí, el tema es que presentamos una iniciativa con proyecto de decreto en el que se reforman los artículos 27 y 123 y se adiciona un párrafo a la Fracción II del Artículo 27 y  artículo 27 y una Fracción XIV al artículo 134 de la Ley General de Salud.

 

Y el tema parece muy sencillo, pero van a ver en dinero cuánto representa a la Secretaría de Salud, porque vamos a hablar hoy de la iniciativa de lavado de manos, que aquí en el Senado se hizo un foro internacional sobre el tema de lavado de manos, parece sencillo, pero van a ver lo complejo que es.    

 

Ya ven lo que hablábamos del Código Bidimensional para evitar el robo hormiga de los 18 mil millones de pesos que representa esto.

 

Si de por sí hizo una reducción Hacienda de 13 mil millones al sector salud y luego tenemos que nada más el 12 por ciento se invierte, voy a seguir insistiendo, el 12 porciento de todo el presupuesto en Salud se invierte en el primer lugar de atención, lo que nos da como resultado un desmantelamiento total y absoluto de los centros de salud en todo el país.

 

Y si quieren dense una vueltecita en su colonia, en su comunidad y van a ver que no hay enfermeras, no hay jeringas, no hay medicina; no hay ni vergüenza, eso es lo peor.

 

Entonces, las Infecciones Asociadas a la Atención de la Salud (IAAS), son aquellas contraídas por el paciente durante su tratamiento en un hospital y que dicho paciente no tenía ni estaba incubando en el momento de su ingreso.

 

O sea, son las infecciones que la mala suerte –vamos a decirlo así- agarra un enfermo estando hospitalizado. Llega un enfermo al hospital por u tema y agarra otro tema, otra infección.

 

Y recordemos que las infecciones intrahospitalarias son por bacterias que son resistentes, no es lo mismo agarrar aquí una infeccioncita aquí en el Senado que estar en un hospital y agarrar una mega infección que pone en riesgo la vida del enfermo.

 

Estas infecciones representan el principal evento adverso en la atención médica, generan alta morbilidad y mortalidad, asimismo implican una afectación social y financiera importante para las instituciones de salud.

 

Al año, fallecen 16 millones de pacientes por infecciones intrahospitalarias. En México, se calcula que se producen anualmente 450 mil casos de infecciones nosocomiales, término reconocido en la normatividad vigente causantes de 32 defunciones por cada 100     mil habitantes.

 

Como ven, no es cualquier cosa, a nivel hospitalario constituyen el principal evento adverso, entre el 5 y el 10 por ciento de los pacientes hospitalizados en los países de ingresos altos adquieren una o más de estas infecciones; mientras que en los países de ingresos bajos y medios -como el de nosotros-, el riesgo de contraerlas es hasta 20 veces más alto.

 

El promedio del costo de los casos sin infección es de $35 mil168 dólares, con un

promedio de 4.4 días de estancia hospitalaria, mientras que para los casos con infección es de $191 mil 872 dólares y 19.7 días.

 

En países desarrollados son múltiples las evidencias científicas que muestran el gran impacto que generan las infecciones intrahospitalarias.

 

En México son pocos los estudios que evalúan estos aspectos, sin embargo, existen datos que pueden orientar la magnitud del problema.

 

Se calcula que 450 mil casos de infecciones intrahospitalarias causan 32 muertes por cada 100,000 habitantes por año. Una revisión realizada en instituciones como el IMSS y el ISSSTE mostró una prevalencia general del 21 por ciento, mientras el costo por cada caso de infección está calculado entre $4 mil 200 a $8 mil 990 dólares.

 

La vigilancia epidemiológica de las IAAS en México está a cargo de la Red Hospitalaria de Vigilancia Epidemiológica, cuyo registro en 2009 fue de 37 mil 258 casos, lo que implicó un gasto aproximado de $160 millones de dólares, que representó casi el 2 por ciento del presupuesto total asignado a la Secretaría de Salud y el 96 por ciento del rubro asignado para gastos de operación en unidades médicas.

 

Como ven, repito, no es cualquier cosa.

 

En este mismo sentido, el informe de dicha red hospitalaria del 2014 publicado en 2016 sobre las 388 unidades adscritas de las cuales el 93 por ciento, o sea 361, hizo al menos una captura al año, notificaron 59 mil 699 casos de infecciones intrahospitalarias.

 

 

La mayor proporción de infecciones notificadas fueron bacteriemias 23.4% y neumonías 20%, los servicios con mayor incidencia fueron Medicina Interna, Cirugía General y Unidad de Cuidados Intensivos.

 

Como ven, existen áreas de oportunidad tanto en el monitoreo como en los sistemas de registro para la obtención de datos precisos sobre el número de infecciones y sus repercusiones, a la fecha se considera que existe un sub registro. Sin embargo, es un hecho que constituye un problema de salud pública, generando alta morbilidad y mortalidad con un impacto económico y social importante en una patología que puede ser prevenible.

 

Aunque el origen de las intrahospitalarias es multifactorial y se requiere implementar diversas acciones de mejora, existe evidencia científica suficiente que demuestra la prevención y reducción de las éstas infecciones hasta en un 40 por ciento con higiene de manos como medida principal, ya que es una práctica sencilla, eficaz y barata, que ha representado enormes beneficios.

 

Aunque existen múltiples acciones para prevenir las infecciones, la más sencilla y de mayor impacto es la higiene de manos, por lo que es preponderante crear políticas públicas que aseguren una práctica permanente por parte de los trabadores de la salud, pacientes, familiares y visitantes.

 

Amigos y amigas, la Organización Mundial de la Salud recomienda una concentración de alcohol de más de 75 por ciento. Sin embargo, en nuestro cuadro básico sectorial vigente, existe sólo una clave que describe un rango de 60-80 por ciento de concentración de alcohol, en esas condiciones el rango es amplio y no se asegura la concentración adecuada.

 

De conformidad con los lineamientos de la OMS, las instituciones de salud deben

tener la solución base adecuada de alcohol, y así, fomentar el incremento en su uso y reducir la utilización de agua y jabón.  La proporción recomendada es 80 por ciento de uso de solución base alcohol y 20 por ciento de agua y jabón.

 

Como ven, tenemos esta iniciativa que espero que el día de mañana a la brevedad, la Comisión de Salud la pueda poner a consideración del Pleno del Senado de la República y la podamos ahorrar por los ahorros que significa este tema en el sector salud.

 

Y si hablamos que no hay dinero, se quejan y quejan de que no hay dinero –puro pretexto, porque si hay dinero y más si estamos economizando en este tema. 

 

Bueno, alguna duda, comentario o queja.

 

Les agradezco mucho y ojalá nos ayuden a difundir esta iniciativa que le va a ahorrar mucho, millones de pesos, al sector salud.

 

Por su atención gracias.

 

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