A pesar de que México tiene una industria petrolera de más de 70 años, es tiempo de que el Gobierno proyecte una transición energética que no privilegie la explotación del petróleo, ni siquiera el gas Shale que abunda en el país, pues su consumo va la baja a escala mundial, señalaron expertos

Durante la octava mesa del Debate Público de la Reforma Energética, llamada Sustentabilidad y transición energética, el senador Raúl Morón Orozco dijo que la transición energética requiere no sólo la sustitución de energías fósiles por energías limpias y elevar la eficiencia, sino la transformación organizativa, regulatoria, jurídica e institucional.

“Pemex debe ser factor activo para lograr mayor bienestar a través de una adecuada inserción de sus actividades y de su personal en las comunidades; la preservación del tejido social, el fortalecimiento de la economía local, la creación de instituciones de educación, y todo aquello que contribuya al desarrollo sustentable”, comentó el legislador michoacano.

Al respecto, el académico Daniel Chacón Anaya señaló que la paraestatal debe migrar a una producción de energía mediante recursos renovables como el viento y el sol, privilegiándolos por encima de la extracción de gas Shale que es una alternativa que al país se le abre por sus grandes reservas que lo posicionan en el cuarto lugar mundial de los países que cuentan con este elemento.

Todo ello porque al petróleo no le queda mucho tiempo como generador de energía, ya que la demanda del crudo a nivel internacional va a la baja, sentenció. También criticó que la reforma energética propuesta por el titular del Ejecutivo no contemple mayores alcances en el tiempo, que no sea integral.

Refirió que México debe aprovechar la coyuntura sobre la renovación de este sector en el país para que se haga un cambio en el uso y generación de energías. “México debe migrar a la generación de electricidad por medios renovables como el viento; Oaxaca y Tamaulipas cuentan con las condiciones óptimas para realizarlo y vender la producción a precios competitivos”.


En el mismo sentido se pronunció el doctor Octavio Klimek Alcaráz, quien señaló que se deben promover las fuentes de energía renovable, porque son viables desde el punto de vista tecnológico y económico; y plantear una transición energética para reducir la dependencia de los hidrocarburos.

Refirió que en la propuesta del PRD se promueve el desarrollo de energías alternativas en Pemex, y es la única que contempla este rubro.

Dijo que Pemex debe cambiar su ley para tener una verdadera sustentabilidad ambiental. “No es posible depender cada vez más de una fuente de energía fósil, cada vez más costoso y escaso”, puntualizó.

Añadió que Pemex debe seguir el ejemplo de otras empresas petroleras alrededor del mundo, es decir, promover fuentes de energías renovables, pues así se garantizaría la seguridad energética y la soberanía del país. 

Finalmente, la maestra Beatriz Olivera evidenció que el proyecto de reforma del Gobierno federal no contempla mecanismos de combate al cambio climático; “si la reforma energética sólo se sigue focalizando a una reforma petrolera, si solamente se sigue apostando al petróleo, de ninguna manera se van a cumplir los compromisos a nivel internacional para mitigar el cambio climático”, comentó.

Puntualizó en que el presidente Enrique Peña Nieto apuesta por la explotación del gas Shale, que es más barato pero que implica mayores riesgos de contaminación en el procesos de sus extracción.

“Durante su extracción libera metano, que tiene 21 veces más capacidad de calentamiento global que el dióxido de carbono”; además utiliza grandes cantidades de agua, en zonas donde hay escasez, como en el estado de Coahuila, enfatizó la también activista de Greenpeace.

“Si no tenemos una reforma energética con una visión de más largo plazo, que verdaderamente le sirva al país, pues este momento político podría pasar desapercibido”; por lo que recomendó que se haga una apuesta por la generación de energía mediante recursos renovables como el viento y el sol.

 

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