Número-356 

  • Impulsa el respeto a la vida, a prácticas de la no violencia, respeto de igualdad entre los géneros y tolerancia.


El pleno del Senado aprobó, en lo general y en lo particular, con 70 votos en pro, cero en contra y cero abstenciones, el proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a fin de fomentar en niñas, niños y adolescentes la cultura de la paz, la educación cívica, el respeto a todas las personas, el cuidado de los bienes propios, de la familia y la comunidad.

 

El dictamen de las comisiones unidas de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia; y Estudios Legislativos, Segunda, considera importante impulsar de manera complementaria tanto la Cultura de la Paz como la educación cívica fundamentalmente entre la niñez, la adolescencia y la juventud, quienes, son pilares fundamentales para construir una sociedad con estabilidad y paz social.

 

Al presentar el dictamen a nombre de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, la senadora María Antonia Cárdenas Mariscal indicó que en 1999 la Organización de las Naciones Unidas dio a conocer la declaración y el programa de acción sobre la Cultura de la Paz.

 

La legisladora de Morena señaló que el organismo internacional la definió como un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que rechazan la violencia y previenen los conflictos a través del diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones.

 

Por ello, dijo, la Cultura de la Paz propone modificar o enriquecer la actitud de las personas, sus comportamientos y estilos de vida, ante distintos problemas o conflictos, auxiliándose de distintos valores entre ellos los de carácter cívico, como la solidaridad, la tolerancia, la participación, cooperación, pluralismo, diálogo, en un ambiente de libertad y democracia.

 

Lo anterior, agregó, significa redoblar esfuerzos para impulsar actividades educativas, culturales, sociales y cívicas, permitiendo con ello la posibilidad de aprender, dar y compartir tomando en cuenta la participación de las personas de todas las edades y grupos sociales sin distinción, con el propósito de que se arraigue en su propia cultura.

 

El proyecto de dictamen se remitió a la Cámara de Diputados para los efectos del artículo 72 Constitucional.