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Es impostergable realizar un cambio para detener la monstruosa desigualdad, la pobreza, la inseguridad, y la violencia en que viven los jornaleros agrícolas en el país, y por supuesto los que laboran en el estado de Colima.
Los trabajadores requieren de una solución integral a la difícil situación en que se encuentran, sumando acciones de gobierno que les permita acceder a los sistemas educativos, y en especial, respeto por aquellos otros mexicanos que en alguna ocasión hemos disfrutado de los productos agropecuarios que ponen  a nuestra disposición con su trabajo.
Itzel Sarahí Ríos de la Mora y Manuel Humberto Cota Jiménez,  integrantes del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional en la LXII Legislatura, presentan ante esta Soberanía, una proposición con Punto de Acuerdo las siguientes consideraciones:
En México se realizaron modificaciones y adiciones a la Ley del Seguro Social en los años de 1995 y 2005 respectivamente. Con ello se buscó prever de Seguridad Social a la población jornalera agrícola del país, por considerarla como un sector vulnerable y carente de las mínimas prestaciones que por ser asalariados les corresponden.
Al no dar los resultados esperados en estos períodos, los jornaleros agrícolas son clasificados como unos de los grupos sociales mas desprotegidos y mas explotados en México.
La mayoría de los trabajadores del campo son contratados como trabajadores eventuales, es posible deducir que casi en su totalidad, este grupo de trabajadores carece de un seguro social integral, más del 95% son considerados estacionales, no acumulan antigüedad, derechos laborales, ni reciben las prestaciones mínimas de la Ley Federal del Trabajo.
Los trabajadores estacionales asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social en el año 2000 al 2006 han ido decreciendo. Por lo general laboran jornadas superiores a las máximas legales; reciben salarios que pueden llegar a ser inferiores al mínimo, carecen de beneficios que brinda la seguridad social. Aunado a que la mano de obra infantil es una constante en los campos de cultivo y que regularmente se enfrentan al incumplimiento de acuerdos pactados con los empleadores.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas (ENJO), existen en el país dos millones 40 mil 414 jornaleros agrícolas, quienes incorporados a los miembros de sus familias ascienden a más de nueve millones de personas en hogares jornaleros. El 40 por ciento de los jornaleros agrícolas provienen de población indígena.
Por las características del trabajo del campo, se sabe que las cosechas se dan en determinadas épocas del año; provocando que más del 95% de los trabajadores sean considerados estacionales, generado dejar afuera en su totalidad a los trabajadores en el campo de las prestaciones como jubilaciones, pensiones, derechos de incapacidad, protección de riesgos, todas ellas enumeradas en el régimen obligatorio del IMSS.