Número-1849

  • Ricardo Monreal considera indispensable la participación empresarial para el crecimiento económico.

El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, aseguró que lograr el desarrollo económico y equitativo del país, no depende solamente de las políticas diseñadas por el Poder público, sino de la participación de los empresarios e inversionistas.


Durante la conferencia magistral “La búsqueda de la prosperidad en México”, mencionó que la tarea del Poder Legislativo es generar las condiciones para disminuir el porcentaje de personas en situación de pobreza y, al mismo tiempo, reducir la brecha de la desigualdad existente.


De acuerdo con las más recientes mediciones realizadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, 53.4 millones de personas viven en pobreza, a los que hay que sumar los que viven en pobreza extrema. Esto equivale al 51 por ciento de la población, más de la mitad, recordó el senador.
Para revertir éstos números, señaló, se debe contar con un marco jurídico eficiente que facilite la aplicación de nuevas políticas públicas. En este sentido, recordó, el Senado de la República ratificó por unanimidad el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo y aprobó la Reforma Laboral.


Monreal Ávila refirió que dichas acciones son los primeros pasos de un camino largo para el desarrollo económico y equitativo que el país necesita. “Necesitamos seguir trabajando en conjunto, acompañando nuestro esfuerzo con la opinión y el análisis de los expertos en los temas más apremiantes para México”, reiteró.
A su vez, Santiago Levy Algazi, político y economista, señaló que el crecimiento económico de México no se logra por la falta de productividad en la mayor parte de las empresas, que paradójicamente van en aumento. Mientras exista un gran número de empresas informales, el desarrollo y crecimiento económico seguirá estancado, incluso, se reducirá.

Señaló que, de mantener el contexto jurídico institucional, donde el país se desenvuelve hoy en día, el crecimiento con inclusión social será imposible. Consideró que se requiere un rediseño profundo de la política social, más eficaz, y al mismo tiempo ir más allá de las buenas distenciones redistributivas, sin deformar el mercado de trabajo. O hacemos un rediseño profundo de nuestro estado de bienestar o no lo vamos a lograr, alertó.


Insistió en que se requiere cambiar la visión de la seguridad social. Que ésta sea universal para otorgar los mismos derechos en materia de pensión, salud, guarderías, seguro de desempleo moderno, cumplir las leyes y cambiar la estrategia fiscal. Hay que gravar más a otras cosas y menos al trabajo asalariado, uno de los más gravados en el mundo.
Es urgente, dijo, un proyecto social-demócrata de un Estado de Derecho, de un Estado de bienestar renovado o en un Estado de Derecho fortalecido, con una nueva visión. Así, se podría contar con un nuevo contrato social para que no sea demagogia y poesía.
Por su parte, el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Antonio del Valle Perochena, reiteró su compromiso por colaborar con las autoridades de los tres poderes para contar con políticas públicas que sean las bases para construir un México más justo, equitativo e incluyente. En el Consejo Mexicano de Negocios, reconocemos el diálogo abierto con el Senado con el fin de trabajar en conjunto para generar confianza y consolidar el estado de derecho, en nuestro país.

Si queremos más empleos, bien remunerados y pensiones dignas para el retiro, es indispensable que todos transitemos hacia la legalidad. Necesitamos que las empresas y sus colaboradores puedan formalizarse sin que sea una carga que les impida crecer, señaló.

Se requiere, además, un sistema de seguridad social universal en el corto plazo. Sin duda es posible y deseable reducir la carga de la formalidad para personas con menores salarios y, a su vez, disminuir el riesgo de empobrecimiento que representa, el gasto de bolsillo en salud, uno de los más altos en el mundo.

De igual forma, continuó, es indispensable una reforma fiscal que incentive la productividad de las empresas, simplifique la recaudación y amplíe la base tributaria. Para lograr el crecimiento es indispensable garantizar una buena relación laboral entre trabajadores y empleadores. Así como contar con un seguro de desempleo e instituciones que garanticen un Estado de Derecho.

A su vez Luis de la Calle durante su participación alertó sobre una posible desaceleración económica en Estados Unidos que es nuestro principal socio por lo que puede afectar a nuestro país. México tiene una oportunidad histórica de posicionar al país en una situación favorable, “estamos en las 2 regiones del mundo del mejor perfil demográfico en los próximos 30 años frente a países europeos en los que ya están presentando problemas por su población adulta.”


Además agregó que El Plan Nacional de Desarrollo llama a que se incremente la tasa de inversión del 22% al 25%, pero es insuficiente si los recursos se invierten mal, no solo se requiere invertir mucho, si no se requiere invertir bien.


Por último, el secretario Ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, indicó que existen tres elementos para que un país logre prosperidad: generación de valor agregado, crecimiento
e igualdad.
“El gobierno de México ya trabaja en ello, tal y como lo demuestra el Plan Nacional de Desarrollo”. Sin embargo, dijo, es necesario conciliar programas sociales que otorgan dinero.


Se deben garantizar derechos, accesibilidad, disponibilidad y calidad en las políticas públicas. “Mejorar la política social, el sistema de seguridad social, el mercado laboral y la impartición
de justicia”, detalló.