Número-1769

  • Abolió la servidumbre y estableció reglas para el control del Poder Ejecutivo; es un referente para transformar a México: Martí Batres.
  • Secretaria de Gobernación se compromete a respetar el federalismo para atender las necesidades locales.


La Cámara de Senadores conmemoró el centenario de la Constitución Política de Tabasco, que en 1919 abolió la servidumbre que esclavizaba a perones y campesinos, y estableció reglas para que la representación popular controlará de modo efectivo al Poder Ejecutivo.

 

El presidente de la Mesa Directiva, Martí Batres Guadarrama, expresó que la reflexión sobre los cien años de la denominada “Constitución Roja” sirva para que continúen las grandes transformaciones que México necesita.

 

Dijo que ese estado “ha sido muchas veces punta de lanza para el progreso mexicano”. En 1825, los tabasqueños prohibieron, en su primera Carta Magna, la introducción de esclavos en su territorio. Para 1919, agregó, “asentaron en su octava Constitución la abolición de la servidumbre adeudada del peonaje en las fincas del campo”.

 

Recordemos que en aquellos días, el peonaje por deudas era endémico y esclavizante de la inmensa mayoría del campesinado en el sureste mexicano, asentó el legislador en el “Foro de reflexión y análisis del Centenario de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Tabasco”.

 

Martí Batres destacó que actualmente está abierto el debate sobre las nuevas responsabilidades penales del Presidente de la República -que podría ser juzgado por fraude electoral y corrupción-, así como la revocación de mandato, la consulta popular, referéndum, plebiscito y la paridad de género en todos los órganos del Estado, temas constitucionales relacionados con el bienestar y el Estado democrático.

 

El foro fue organizado por la vicepresidenta de la Mesa Directiva, Mónica Fernández Balboa, quien afirmó que la Constitución de Tabasco del periodo revolucionario se distinguió por su tratamiento de los nuevos derechos sociales a la educación, a la tierra, al trabajo, a las libertades públicas, y la determinación de prohibir la servidumbre, que era una versión local de la esclavitud.

 

A cien años de su promulgación, la Carta Magna de Tabasco de 1919 es un referente jurídico de nuestro orden social, político y económico, asentó la legisladora del Grupo Parlamentario de Morena.

 

La Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, también asistió al encuentro con la representación del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Expresó que cuando la realidad exige cambiar la norma el legislador debe actuar para asegurar que las garantías individuales y los derechos humanos prevalezcan ante cualquier circunstancia.

 

Reconoció la importancia del federalismo como fórmula idónea para atender las necesidades locales. Por eso, dijo, el nuevo gobierno ha decidido robustecer la colaboración con los gobiernos estatales, con los que comparte la responsabilidad de atender las demandas de la ciudadanía.

 

“Nuestro compromiso es respetar el auténtico federalismo que consagra nuestra Constitución Política y refleja la del Estado de Tabasco”, manifestó la titular de la Segob.

 

a su vez, el exsenador Enrique González Pedrero asentó: “nuevamente estamos ante la posibilidad de transformar a fondo el quehacer de nuestra nación para beneficio de todos los mexicanos. De hacer lo que nos corresponde, como hombres y mujeres comprometidos con nuestro tiempo, pero siempre con la certidumbre de que los textos que nos rigen están hechos para todos”.

 

Ahora más que nuca, agregó, “necesitamos ceñirnos a los mandatos de nuestras normas constitucionales más preciadas”.

 

Yolanda Osuna Huerta, secretaria de Cultura de Tabasco, en representación del gobernador Adán Augusto López Hernández, expuso: “nos corresponde hoy afianzar la cultura de la legalidad, para que el respeto irrestricto a la Constitución Política sea garante del pleno goce de nuestras libertades”.

 

Jesús Antonio Piña Gutiérrez, Notario Público de Tabasco, señaló que los retos de “nuestro constitucionalismo” están en hacer realidad derechos fundamentales, como la protección a la salud, vivienda, alimentación, agua, educación, así como abatir los rezagos y carencias que padecen amplios sectores de la sociedad.