NÚMERO · 1470

  • Esta figura, que promueve la fiscalización y rendición de cuentas del gobierno, nada tiene que ver con la reelección, afirma.

El presidente del Senado de la República, Martí Batres Guadarrama, aclaró que la revocación de mandato es un instrumento de las democracias más avanzadas para impulsar la participación ciudadana, la fiscalización y rendición de cuentas en el ejercicio del poder público.


Recordó que con este mecanismo, los ciudadanos pueden evaluar el desempeño de servidores públicos y gobernantes, y, mediante una vocación, interrumpir su mandato antes de que concluyan el periodo del cargo para el que fueron electos.

“La revocación de mandato no tiene nada que ver con la reelección. Es todo lo contrario”. La reelección supone aumentar el periodo de gestión de un gobernante. La revocación de mandato implica que ese periodo puede acortarse, precisó.

Martí Batres fue entrevistado sobre la reforma constitucional que aprobó la Cámara de Diputados en esta materia, el pasado 14 de marzo.

El proyecto de la colegisladora propone someter a la revocación de mandato el cargo de Presidente de la República, a fin de que la ciudadanía decida la permanencia del titular del Poder Ejecutivo Federal.

En este sentido, el senador afirmó que por ningún motivo se reformaría la Constitución Política para establecer la reelección del Presidente de México. “Hay un mandato maderista que dice: “Sufragio efectivo, no reelección”.

La no reelección, enfatizó Batres Guadarrama, la conquistamos hace mucho tiempo. “El sufragio efectivo lo estamos conquistando en estos momentos, con esta transformación que está viviendo el país”, expresó.

La figura de la revocación de mandato, reiteró, existe en las democracias más avanzadas; es una forma de democracia participativa.