{audio}2012/boletines/feb/2012-02-16/651.mp3{/audio}

La senadora priista Rosario Green Macías exhortó al gobierno mexicano a continuar con la lucha por un mundo libre de armas nucleares, en el marco de la conmemoración del 45 Aniversario de la firma del Tratado de Tlatelolco.

Este tratado, dijo, es recordatorio de uno de los objetivos supremos de la lucha por la paz y seguridad internacionales, para avanzar en la proscripción total de las armas nucleares,  y con ello conjurar definitivamente la amenaza de la aniquilación de la humanidad.

Indicó que el Tratado de Tlatelolco se firmó cinco años después de la llamada crisis de los misiles en Cuba, que puso al mundo al borde de una confrontación bélica y después de cuatro años de intensas negociaciones.

Con ello, se conformó por primera vez, una zona  libre de armas nucleares en un territorio densamente poblado y desde entonces su vigencia es fundamental para lograr mantener este estatus.

Green Macías explicó que el tratado fue una pieza jurídica muy innovadora, que garantiza el compromiso de los estados latinoamericanos para no buscar la obtención de las armas nucleares, y el compromiso de las potencias nucleares que tienen territorios bajo su responsabilidad en los límites de la zona del tratado.

Destacó que América Latina sigue siendo una zona libre de armas nucleares, y una región comprometida con la preservación de la paz y la seguridad internacional, gracias a la firma de los 33 estados que conforman la región.

Aseguró que gracias a este ejemplo, existen cuatro zonas libres de armas nucleares adicionales y un estado declarado unilateralmente libre de esas armas, sin embargo, resaltó,  aún falta mucho por hacer y conseguir liberarse por completo de las amenazas nucleares.

Ante ello, llamó al congreso y gobierno mexicano a no abandonar la discusión de esta  importante causa, pues aún hay muchos países que cuentan con armamento nuclear.

Por su parte, la senadora Adriana González Carrillo, del PAN, comentó que desde que México puso sobre la mesa la prohibición en el uso de armas nucleares en toda la región, no hay ningún esfuerzo de desnuclearización, no proliferación y desarme que no tome en cuenta el Tratado de Tlatelolco.

En ese sentido, reconoció el carácter pionero del instrumento frente al Tratado de No Proliferación Nuclear de 1968, que restringe severamente la posesión de armas nucleares y que constituye la base del régimen multilateral de desarme, no proliferación y utilización pacífica de la energía nuclear.

Consideró que más que significativo por su sentido histórico, el Instrumento es muy importante por su vigencia; “vivimos en una incertidumbre global que, sin exagerar, puede asemejarse a algunos momentos de la Guerra Fría”.

Adicionalmente, señaló que el riesgo de la utilización de armas nucleares por parte de algunos países, especialmente en Medio Oriente, es quizás el más alto en los últimos lustros.

“Vemos con preocupación en esta región del mundo un alto grado de confrontación internacional que en cualquier momento puede desembocar en una tragedia humanitaria sin precedentes”, puntualizó González Carrillo.

Ante todo ello, dijo, el liderazgo y el ejemplo de México son clave a fin de avanzar en una agenda ambiciosa de no proliferación que alcance incluso a los estados que se resisten a adoptarla.

El desarme sigue siendo una gran prioridad, así como la consolidación de ciertas iniciativas, como el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares en donde México sigue siendo un líder indiscutible, finalizó.


--ooOoo--