Número-1203

  • Se lleva a cabo en el Senado de la República el evento “Familia y Adicciones, aportes para el debate sobre la marihuana”.
  • La legisladora aseguró que debe atacarse todo lo que atenta contra la salud y la familia.

 

La integración familiar y reinserción social de los adictos deben priorizarse dentro del debate de la legislación de la mariguana, apuntó la presidenta de la Comisión de Familia y Desarrollo Humano Lisbeth Hernández Lecona.

 

Lo anterior, al clausurar el foro Familia y Adicciones, aporte para el debate sobre la marihuana, durante el cual diversos especialistas hicieron énfasis sobre cómo impacta la adicción a la mariguana y otras sustancias, como el alcohol, en el la desintegración familiar.

 

“Todo aquello que atenta contra la salud y la familia, debe atacarse y prevenirse”, subrayó la legisladora del Grupo Parlamentario del PRI al considerar que antes de pensar en la legalización del consumo, deben atenderse los problemas de salud y desintegración del tejido social que representa el uso de estupefacientes.

 

Recordó que actualmente se analiza en comisiones una iniciativa, firmada por 86 senadores, respecto a la prevención, rehabilitación y reinserción social en materia de adicciones, que se espera se apruebe en breve en el Senado para regularizar y tener claridad sobre cuántos son y cómo operan los centros de rehabilitación, públicos y privados.

 

El objetivo es lograr un programa efectivo de prevención y reinserción social de las personas adictas, puntualizó, al convocar a la población a que, en el marco de la celebración el seis de marco del Día de la Familia, se haga campaña contra las adicciones, para impedir la desintegración de las familias.

 

El Comisionado Nacional Contra las Adicciones, Manuel Mondragón y Kalb, dijo que es fundamental darles seguimiento y continuidad a todos los programas preventivos e informativos que permitan sensibilizar a la población sobre el problema que representan las drogas.

 

Refirió que de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Psiquiatría, un millón 108 mil menores de edad que cursan secundaria y bachillerato han probado al menos una vez la mariguana.

 

Asimismo, en este rango de estudios, probaron inhalables 606 mil y cocaína 345 mil menores de edad. Por otro lado, un millón 516 mil jóvenes de secundaria y bachillerato consumieron cinco copas o más de alcohol en una ocasión, mientras que niños de primaria 110 mil.

 

Debemos encontrar una media, en la cual me opongo terminantemente a la marihuana abierta, por la razón de que aumentaría su consumo, donde se tiene información que 16 por ciento de los consumidores serían menores de edad, quienes se vuelven adictos, mientras que tan sólo el nueve por ciento de los adictos serían adultos.

 

En su oportunidad, Carmen Fernández Cáceres, directora general de los Centros de Integración Juvenil, manifestó que los componentes de la cannabis sólo deben utilizarse para su uso medicinal, sin que se lleve a cabo el consumo libre, “porque de por sí con los puros debates ya está aumentando su consumo”.

 

Indicó que acerca de los daños a la salud que causa la marihuana, el 74 por ciento de los jóvenes en el año 2000 decía que sí, sin embargo, para el 2014 sólo el 53 por ciento piensa que le hace daño, “los mensajes que han penetrado en los jóvenes son confusos”.

 

Tenemos que tener un país preparado, orientado e informado, donde no se confundan los mensajes, porque estamos a favor de hacer un gran programa nacional de prevención y de reforzar los recursos en esta materia, concluyó.

 

En el evento estuvieron presentes las senadoras Ivonne Álvarez, del PRI, Laura Rojas Hernández y Luisa María Calderón Hinojosa, del PAN.