COMUNICADO-816
• Lluvias torrenciales son las causantes de daños a infraestructura de municipios y comunidades
• El objetivo, reducir daños en la próxima temporada de huracanes
El Sistema Nacional de Protección Civil y sus homólogos estatales deben implementar planes y programas preventivos de protección civil para la temporada de ciclones tropicales 2014, con la finalidad de reducir los eventuales daños causados por los huracanes.
En un punto de acuerdo, presentado por el senador del PRD, Zoé Robledo Aburto, se advierte que los fenómenos hidrometeorológicos causan, en la mayoría de los casos, lluvias torrenciales que exceden por lo general los 100 mm de precipitaciones, y éstas son las que ocasionan la mayoría de las catástrofes y daños a la infraestructura de municipios y comunidades.
Por esta razón, es necesario contar con un plan operativo de contingencias, que no sería posible sin los trabajos coordinados entre dependencias federales, estatales y municipales.
La temporada de huracanes en el Océano Pacífico comenzó oficialmente el pasado 15 de mayo, no obstante, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer de la presencia de dos canales de baja presión, en combinación con la entrada de humedad del Océano Pacífico, lo que mantiene el potencial de lluvias muy fuertes --de 50 a 75 milímetros-- en las áreas de Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
Comentó que el SMN ha proyectado la posibilidad de desarrollo de 14 ciclones en el Océano Pacífico (siete tormentas tropicales y siete huracanes, cinco de ellos intensos) y nueve en el Océano Atlántico (de los cuales, seis serán tormentas tropicales y tres huracanes, uno de ellos catalogado como intenso).
Consideró que debe haber mapas de consulta donde se identifiquen zonas de riesgo (inundaciones, desborde de ríos y deslaves) para estar atentos a cualquier contingencia, y tener preparados suficientes albergues seguros para reubicar a las personas en situación de riesgo; y así evitar más pérdidas, tanto materiales como humanas.
Expuso que los pronósticos, emitidos por la Comisión Nacional del Agua y la Organización Meteorológica Mundial, precisan que para el Océano Pacífico se espera una temporada por arriba del promedio histórico (13.2) del período de 1949 a 2013; y para el Atlántico se estima por debajo del promedio histórico de (11.0) del mismo período.
Subrayó que la ausencia de mecanismos eficientes de preparación y atención de emergencias, y de una adecuada planeación financiera para hacer frente a los desastres, puede crear dificultades y demoras en la respuesta, lo que podría agravar las consecuencias en términos de pérdidas humanas y económicas.
Enfatizó que ante un estado de emergencia por desastres naturales, los gobiernos pueden verse obligados a utilizar fondos que habían sido previamente destinados a proyectos fundamentales de desarrollo económico, y esto, en el largo plazo, puede impactar negativamente el proceso de desarrollo y crecimiento económico de los países.
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